Eleonor Baxter aprendió desde pequeña a ser perfecta.
Amable, inteligente y elegante, creció entre apellidos influyentes y cenas compartidas con familias amigas. Desde adolescente, Alex King fue parte de su vida… y también de sus sueños. Mucho antes del matrimonio, Eleonor ya lo amaba en silencio.
A los veintisiete años dirige SweetBaby, la empresa cosmética heredada de su familia, y sostiene un matrimonio que nunca se construyó sobre las promesas que ella imaginó. Casada desde hace tres años con Alex —uno de los cirujanos cardíacos más prestigiosos del país y dueño de una red de hospitales—, Eleonor aprendió que conocer a alguien desde siempre no garantiza ser elegida.
Durante años intentó ser paciente, comprensiva, invisible. Alex, marcado por la vergüenza de un matrimonio arreglado y consumido por el trabajo, dejó que la distancia creciera hasta volverse insoportable.
Cansada de sentirse desplazada, Eleonor toma una decisión que lo cambia todo.
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Capitulo 3 decision.
Alex
Un día más tarde, él estaba en su oficina del hospital, con el teléfono en la mano.
—Ele’… por favor, llamame, ¿sí? Estoy preocupado. Es el audio número trece que te mando.
—Sé que podemos hablar… lo siento de verdad…
—Tu asistente solo me dijo que estás bien, pero nada más… por favor.
Envió el audio, pero el mensaje no le llegó. Suspiró con frustración. Abrió su computadora y comenzó a escribir un mail.
Eleonor.
Es el quinto mail que te mando. Hablemos, por favor.
Sé que estás enojada, pero lo podemos solucionar. Me tomaré días para estar contigo, ¿sí?
Por favor, contestame.
Alex.
Al finalizar, se llevó las manos a la cabeza, agotado, como si el peso de todo el hospital se le hubiera venido encima. Cerró los ojos apenas unos segundos, hasta que un golpe suave en la puerta lo obligó a volver a la realidad.
—Señor, están por llegar los tres tomógrafos. Lo necesitamos —dijo Katherine desde el umbral.
Alex se puso de pie y salió de la oficina sin responder.
Durante todo el día estuvo sumamente ocupado, pero su mente no dejaba de volver a ella. Cada paciente, cada cirugía, cada reunión se sentían automáticas. Miraba el teléfono cada dos minutos, con la absurda esperanza de ver su nombre aparecer en la pantalla. Nada. El silencio de Eleonor dolía más que cualquier reproche.
Esa noche, al llegar a casa, justo cuando estaba por entrar, escuchó movimiento en el interior.
—¡Ele’! —gritó, subiendo las escaleras casi corriendo—. ¿Estás acá…?
Cuando entró en la habitación, se detuvo en seco. No era ella. Era Aby, la amiga de Eleonor, rodeada de valijas abiertas.
—¿Qué hacés acá? —preguntó, desconcertado.
—Hola… ¿no? —respondió ella con frialdad—. Vine a buscar unas cosas de Ele’. Papeles y algo de su ropa.
Alex avanzó unos pasos.
—¿Por qué?
—No lo sé —dijo, sin mirarlo—. Me llamó y me pidió esto.
—Vos seguro sabés por qué —insistió él.
Aby soltó una risa irónica mientras doblaba una prenda.
—No debería extrañarte que lo haga.
—¿A qué te referís?
—¿De verdad me lo preguntás? Por Dios…
—Mirá, no sé qué pasó entre ustedes. Ella me hizo una lista de lo que necesitaba, nada más.
—Llamala, por favor. Dejame hablar con ella —dijo Alex, desesperado—. Quiero explicarle cosas. No tuve la oportunidad.
—Ella es mi amiga —respondió Aby—. Me pidió un favor y lo hago.
—Pero…
El teléfono de Alex sonó.
—Atendé —dijo ella con ironía—. Ambos sabemos que debés hacerlo.
Alex dudó un segundo.
—Esperame, de verdad debo atender esta llamada… pero quiero hablar con vos de ella.
Aby no respondió. Siguió juntando las cosas.
—Sí, Katherine… sí, programá la operación. Necesito que el doctor Koen se encargue de la cirugía del paciente Martínez.
—Doctor, le mandé un correo con algunos informes —respondió ella.
—Sí, envialos.
Cuando terminó la llamada, el silencio de la habitación le resultó extraño.
—¿Aby…?
Estaba solo. Las valijas ya no estaban.
Sintió una punzada en el pecho. Por primera vez, la casa se le hizo enorme y vacía. Entendió, demasiado tarde, que siempre había supuesto que Eleonor estaría ahí, esperándolo.
Un día más tarde, estaba nuevamente en su oficina, más preocupado que nunca. Desde temprano había llenado de mensajes a Eleonor. Había ido a buscarla a la casa de amigas, conocidas, incluso a su antiguo departamento de soltera. Nada.
Hasta pensó en llamar a su suegro.
Un golpe en la puerta interrumpió sus pensamientos.
—Señor, el señor Sebastián Shaw lo busca —anunció Katherine.
—Ah, sí… hacelo pasar.
A los minutos entró Sebastián.
—Hola, Sebastián. Qué bueno verte. Justo estaba por llamarte.
—Buenas tardes, Alex.
—Necesito tu ayuda. Ella es tu amiga… estoy preocupado por Ele’. Está enojada y no pudimos hablar todavía. Hubo un malentendido, estuve realmente ocupado y…
Sebastián lo miró serio mientras sacaba unos papeles de su portafolios.
—Para eso estoy acá. En calidad de abogado.
—No entiendo.
Sebastián le extendió una carpeta. Alex la abrió.
—¿Qué…?
—¿Acuerdo de divorcio? ¿Qué clase de broma es esta?
—No es ninguna broma. Va muy en serio.
—¡Es un acuerdo de divorcio!
—No pienso divorciarme de ella —dijo Alex, alzando la voz—. Podemos solucionarlo. Es solo falta de comunicación.
—Revisá los papeles —respondió Sebastián—. Ella no pide nada. Está abierta a negociar lo que quieras. Solo busca que firmes.
—No quiere nada de los hospitales. Eso es todo tuyo. Es un buen acuerdo.
Alex tiró la carpeta al escritorio con furia.
—No voy a firmar nada. Decile eso.
—Ella es mi esposa. Que venga ella a decírmelo en la cara.
—Le transmitiré tu respuesta.
Sebastián se fue.
Alex se quedó solo.
—¿Divorcio…? —susurró.
El aire comenzó a faltarle. Se apoyó en el escritorio, con una mano en el pecho. Por primera vez, el miedo fue real. No a perder un contrato, ni un hospital. A perderla a ella. Y entendió, con brutal claridad, que quizás ya la había perdido.
si realmente la quieres y amas
ahora veremos si en verdad exiten las segundas oportunidades.
claro todo depende de nuestra autora
no eres infiel y eso le suma puntos pero tú absoluto desinterés en la relación la falta especial de amor dan ganas de matarte por otro lado Jony podría ser un nuevo amor la nueva oportunidad que le guste a ele
Mi pregunta es aceptarás que ella se hizo una inceminacion y que va a ser madre sin ti?