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La Hija Del Archiduque No Morirá Esta Vez

La Hija Del Archiduque No Morirá Esta Vez

Status: En proceso
Genre:Edad media / Mundo de fantasía / Mundo mágico
Popularitas:3.4k
Nilai: 5
nombre de autor: Lourdes Acosta

María solo quería llegar a tiempo a la facultad. Pero después de un accidente, despierta en un mundo que debería existir únicamente dentro de las páginas de una novela.

Ahora es Livia, la hija del medio de una de las familias más poderosas de Nivaria.

Y hay un pequeño problema...

Conoce la historia.

Sabe que su vida está destinada a convertirse en un infierno, que un príncipe terminará destruyendo todo a su alrededor y que alguien que debería haber sido un gran rey acabará muriendo por una traición.

Pero Livia no piensa quedarse de brazos cruzados.

Si el destino ya escribió su final...

ella piensa reescribirlo. ❄️👑✨

NovelToon tiene autorización de Lourdes Acosta para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

22

La noticia de que el compromiso había terminado llegó a la mansión de los Marcus antes incluso de que Livia pudiera terminar de quitarse los zapatos.

—¡SOY LIBRE!

El grito resonó por todo el pasillo.

Darian, que estaba bebiendo agua, casi se atragantó. Amelia apareció desde la otra habitación con una expresión de absoluta confusión, mientras Elisa se llevaba una mano a la frente.

—Livia —dijo Marcus, intentando mantener la compostura—. ¿Podrías bajar un poco la voz?

—No.

—Era una sugerencia.

—Y yo la rechazo.

Darian soltó una carcajada.

Livia se dejó caer sobre uno de los sillones con una sonrisa enorme. Después de semanas de compromisos, expectativas, reuniones y problemas que parecían perseguirla incluso cuando intentaba dormir, finalmente había ocurrido algo que jamás habría imaginado.

El compromiso con Elías había terminado.

Y lo mejor de todo era que ella no había tenido que hacer nada.

—Pasé semanas intentando cambiar mi destino —murmuró, todavía incrédula—. Y ellos mismos se encargaron de hacerlo por mí.

—Eso es bastante conveniente —comentó Darian.

—Demasiado conveniente. Empiezo a sospechar que el universo finalmente se apiadó de mí.

—O simplemente está preparando algo peor —dijo Amelia.

Livia la miró.

—No digas esas cosas.

—Solo lo mencioné.

—Pues deja de mencionarlo.

La familia continuó hablando durante un rato, pero mientras Livia disfrutaba de aquella inesperada libertad, muy lejos de allí, en el palacio real, la situación era considerablemente menos alegre.

---

En una de las salas privadas del palacio, el rey Adrián permanecía de pie frente a una larga mesa cubierta de documentos.

La investigación había avanzado más rápido de lo esperado.

—Majestad —informó uno de los consejeros—, ya tenemos una respuesta.

Adrián levantó la mirada.

—Habla.

—Los investigadores encontraron pruebas suficientes para señalar a Mariana como responsable de lo ocurrido con el príncipe Elías.

El rey guardó silencio durante unos segundos.

No parecía sorprendido.

Más bien parecía molesto.

No porque Mariana hubiera intentado perjudicar a Elías, sino porque había conseguido convertir una situación que debía favorecer a la corona en un desastre diplomático.

—¿Y ella confesó?

—No completamente. Pero hay suficientes testimonios y evidencias para proceder contra ella.

Adrián apoyó ambas manos sobre la mesa.

Mariana había dejado de ser útil.

Eso era todo lo que necesitaba saber.

—Entonces será encarcelada —declaró.

El consejero inclinó la cabeza.

—¿Por intento contra un miembro de la familia real?

—Exactamente.

La decisión fue rápida.

Mariana sería presentada como la responsable del ataque contra Elías. El escándalo sería controlado, la investigación tendría un culpable y la corona podría evitar que la situación siguiera creciendo.

Sin embargo, cuando el consejero se retiró, Adrián no se quedó tranquilo.

Porque el verdadero problema seguía sin resolverse.

Livia.

El rey caminó lentamente hacia una de las ventanas.

Había perdido una oportunidad.

El compromiso con Elías se había roto.

Pero eso no significaba que hubiera renunciado a su interés por ella.

Desde que había descubierto que Livia poseía magia, la situación había cambiado.

Ya no la veía únicamente como una noble conveniente para la corona.

La veía como un recurso demasiado valioso para dejarlo fuera de su alcance.

—Si no puedo tenerla mediante el compromiso... —murmuró.

Su expresión se endureció.

—Encontraré otra forma.

---

Mientras Adrián pensaba en cómo recuperar el control de la situación, Elías se encontraba en otra parte del palacio, sentado frente a una ventana.

El compromiso con la princesa del reino vecino avanzaba rápidamente.

Demasiado rápidamente para su gusto.

Había pensado que amaba a Mariana.

Durante mucho tiempo había estado convencido de ello.

Pero ahora, al recordar todo lo sucedido, algo comenzaba a incomodarlo.

Mariana había mentido.

Había manipulado situaciones.

Y, de una manera u otra, sus acciones habían terminado provocando un problema que podía afectar incluso a la corona.

Elías cerró los ojos.

—¿Cómo pude no verlo antes?

Pero había algo todavía más molesto.

Livia.

Desde que ella había cambiado, no conseguía dejar de pensar en ella.

Ya no era la joven que aceptaba silenciosamente todo lo que se esperaba de una futura princesa.

Ahora discutía.

Se burlaba.

Decía exactamente lo que pensaba.

Y, para su desgracia, eso había comenzado a resultarle interesante.

—Ahora que está libre... —murmuró.

Se quedó callado.

No sabía exactamente qué quería decir con eso.

Y probablemente era mejor no averiguarlo.

Porque mientras él estaba intentando entender sus propios pensamientos, otra persona había recibido la misma noticia.

Cael.

---

Cael se encontraba en uno de los corredores cuando un sirviente se acercó para informarle.

—Alteza, el compromiso de la señorita Livia ha sido oficialmente cancelado.

Cael se detuvo.

—¿Oficialmente?

—Sí.

Durante unos segundos, el príncipe permaneció completamente serio.

Luego sonrió.

El sirviente parpadeó.

—¿Alteza?

Cael recuperó inmediatamente su expresión habitual.

—No he sonreído.

—Yo no dije nada.

—Perfecto.

El sirviente inclinó la cabeza y se marchó.

Cael esperó a que estuviera lejos.

Entonces volvió a sonreír.

Livia era libre.

No significaba que ahora tuviera derecho sobre ella. Nunca había pensado de esa manera.

Precisamente por eso la noticia le producía alivio.

Si algún día ella elegía acercarse a él, quería que fuera porque realmente lo deseaba.

No porque un compromiso político la obligara.

Cael apoyó la espalda contra una columna.

—Esto podría ser peligroso.

Porque ahora tendría que encontrar una manera de acercarse a ella sin que pareciera demasiado evidente que estaba feliz.

Y, considerando que acababa de sonreír delante de un sirviente, quizá ya había fracasado.

---

En el salón del consejo, mientras tanto, Adrián recibía al rey del reino vecino.

La conversación comenzó con formalidades, pero rápidamente pasó al verdadero motivo del encuentro.

—La situación entre nuestros reinos puede convertirse en una oportunidad —dijo Adrián.

El rey visitante lo observó con atención.

—La alianza matrimonial fortalecerá nuestras relaciones.

—Exactamente.

El compromiso entre Elías y la princesa sería anunciado oficialmente.

Para ambos reinos, aquello era una victoria diplomática.

Pero Adrián tenía más planes.

Sobre la mesa había un mapa.

El rey señaló una pequeña región al otro lado de sus fronteras.

—¿Y esto?

—Un territorio demasiado pequeño para representar una amenaza real —respondió Adrián—. Pero suficientemente estratégico como para resultar útil.

El visitante comprendió inmediatamente.

—¿Pretendes conquistarlo?

—No todavía.

Adrián deslizó un dedo sobre el mapa.

—Primero consolidaremos la alianza. Después nos ocuparemos de ese reino.

El otro rey permaneció pensativo antes de asentir.

—Entonces tendremos dos asuntos en marcha al mismo tiempo.

—Una alianza por matrimonio y una expansión territorial.

Adrián sonrió.

Todo comenzaba a encajar nuevamente.

Al menos, casi todo.

Porque había una pieza que todavía no conseguía colocar.

Livia.

El rey apartó lentamente la mano del mapa.

Podía aceptar la pérdida del compromiso.

Podía aceptar que Elías tuviera una nueva prometida.

Incluso podía aceptar que Mariana terminara en prisión.

Pero no estaba dispuesto a renunciar al poder que Livia podía representar.

Todavía no sabía exactamente qué tan fuerte era su magia.

Y precisamente por eso debía descubrirlo.

Necesitaba saber hasta dónde llegaban sus habilidades, qué podía hacer y, sobre todo, qué podía utilizar para obligarla a obedecer si alguna vez era necesario.

—Primero la alianza —pensó Adrián—. Después Livia.

El rey volvió a mirar el mapa.

Había perdido una oportunidad.

Pero no la guerra.

Y mucho menos el interés que había despertado aquella joven noble que, sin saberlo, se había convertido en una de las piezas más importantes de su tablero.

1
Is Cantil
Me gusta tu novela 😀. Sigue asi
Is Cantil
Leyendo la novela. La dejé marinar un poco para poder leer varios capítulos a la vez jejeje 👌
Irene Rivers
me encanta como va la novela.
@r¥Am☆
no me digas q la drogo la loca esa....😱
de ser así q cael sea el salvador...😅
@r¥Am☆
bienvenida ....
lo estás haciendo increíble y tú historia me a enganchado....
no pares 👍🏽 lo haces genial y lo importante esq tú lo disfrutes siempre
ánimo y bendiciones
😊
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