NovelToon NovelToon
TU AMOR DESPUES DEL ADIÓS, NO LO QUIERO.

TU AMOR DESPUES DEL ADIÓS, NO LO QUIERO.

Status: Terminada
Genre:Embarazo no planeado / Matrimonio arreglado / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:722.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Frida Escobar

Creció entre miedo y humillaciones, aferrándose a la ilusión de que algún día él sería su salvación.
Pero la verdad fue mucho más cruel: el corazón del hombre que amaba siempre le perteneció a otra.
Un embarazo inesperado los obligó a casarse, convirtiendo su matrimonio en una jaula hecha de silencios, desprecios y heridas. Cada día a su lado era una batalla perdida… hasta que un día decidió desaparecer.
Huyó con su hijo y dejó atrás una mentira perfecta: su propia muerte.
Lejos de él reconstruyó su vida desde las cenizas. Aprendió que merecía respeto, paz… y quizá incluso amor. Pero cuando alguien aparece dispuesto a darle todo lo que nunca tuvo, su corazón vuelve a temblar ante la posibilidad de confiar otra vez.
Entonces el pasado regresa.
El hombre que la destruyó ha descubierto la verdad… y está dispuesto a recuperarla a cualquier precio.
Pero esta vez ella no es la misma.
Porque ya no es la mujer que él rompió.
Y ahora será ella quien decida quién merece quedarse en su vida.

NovelToon tiene autorización de Frida Escobar para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Un trato que salió bien.

Noto cómo me mira, molesto.

Sigue conduciendo y quedo como una tonta con el cofre en las manos.

—¿Aún estás guardando luto por tu esposo?

Me dice, y suspiro, porque ya sabe la mentira de que mi esposo está muerto.

No respondo. Guardo el cofre en mi bolso y, cuando se estaciona, soy la primera en bajar.

Entramos juntos y, efectivamente, un grupo de señores nos espera en una mesa. Noto cómo murmuran entre ellos antes de que nos sentemos en las sillas vacías.

—Dante.

Lo saludan, y él me señala.

—La hija de Francisco.

—Soy Aurora, mucho gusto.

Les digo, y me devuelven el saludo con cierta desconfianza.

—Bien, señorita Aurora —dice uno de ellos—, supongo que ya sabe la situación. El restaurante está generando pérdidas, los empleados están inconformes y, sinceramente, estamos considerando cerrar.

Miro a Dante de reojo, pero él no dice nada. Solo observa.

—¿Puedo ver a los empleados?

Pregunto, tomando a todos por sorpresa.

—No es necesario —responde otro, incómodo—. Esto es un asunto administrativo.

—Con respeto, sí lo es.

Digo con calma.

—Pero también es humano.

Se hace un pequeño silencio.

—Si van a cerrar, al menos deberían escuchar a las personas que van a perder su trabajo.

Dante no interviene, pero noto que su mirada se fija en mí.

Uno de los socios suspira.

—Está bien. Pero no creo que logre nada.

Asiento y me levanto.

Nos guían hacia la parte trasera del restaurante. Desde antes de entrar a la cocina, puedo escuchar las voces elevadas.

—¡Siempre es lo mismo, más trabajo y menos pago!

—¡Ni siquiera nos escuchan!

Respiro hondo antes de entrar.

Todos se quedan en silencio al vernos.

Por un momento, nadie habla.

Y entonces recuerdo… el olor a detergente, el cansancio en las manos, el dolor en la espalda al final del día.

Recuerdo lo que era estar de ese lado.

—Yo trabajé limpiando mesas.

Digo, rompiendo el silencio.

Algunos se miran entre ellos, incrédulos.

—Sé lo que es que no te escuchen. Que te pidan más sin darte nada a cambio. Sé lo que se siente que te traten como si fueras reemplazable.

Doy un paso más hacia ellos.

—Pero también sé algo… cuando un lugar se viene abajo, no solo pierden ellos —señalo hacia el frente—, todos perdemos.

Una mujer cruza los brazos.

—¿Y qué propone? Porque promesas ya nos han dado muchas.

Asiento.

—Que hablen. Aquí. Ahora.

Miro hacia atrás, donde están los socios.

—Sin papeles, sin contratos… solo lo que necesitan para quedarse.

Dante se recarga en la pared, en silencio, observando.

Uno de los empleados duda, pero finalmente habla.

—Queremos horarios justos… y que respeten nuestros descansos.

—Y que no despidan gente solo por ahorrar.

—Y un aumento, aunque sea mínimo.

Voy repitiendo en voz alta cada punto, mirándolos a los ojos.

—Horarios justos… respeto… estabilidad… y un ajuste en el sueldo.

Luego giro hacia los socios.

—No están pidiendo lujos. Están pidiendo dignidad.

Uno de los hombres niega.

—Eso implica más gastos.

—Cerrar implica perderlo todo.

Respondo sin alzar la voz.

El silencio pesa.

—Si se van a huelga, pierden clientes. Si cierran, pierden inversión. Pero si negocian… pueden recuperar lo que ya tienen.

Los empleados me miran con atención.

—Y ustedes —continúo—, si el restaurante se mantiene… tienen trabajo. Pero también tienen que comprometerse.

Uno de ellos frunce el ceño.

—¿A qué?

—A hacerlo funcionar.

Digo con firmeza.

—A cuidar el lugar como si fuera suyo. A no rendirse en cuanto algo no les guste.

Miro a ambos lados.

—Esto no funciona si solo uno cede.

El silencio vuelve, pero esta vez es diferente.

Más pesado… más real.

Uno de los socios suspira.

—Podríamos… evaluar un ajuste y reorganizar turnos.

—Y nosotros podemos mantener la plantilla —dice otro—, pero necesitamos resultados.

Los empleados se miran entre ellos.

Finalmente, la mujer que habló antes asiente.

—Si cumplen… nosotros también.

Exhalo lentamente sin darme cuenta.

Dante se separa de la pared y camina hacia nosotros.

—Entonces no hay huelga.

Dice con voz firme.

—Y no hay cierre.

Uno de los socios lo mira.

—¿Están seguros de querer invertir en esto?

Dante sonríe apenas.

—Más que nunca.

Los hombres asienten.

—De acuerdo… les venderemos el restaurante.

Mi corazón late más rápido, pero mantengo la calma.

Regresamos a la mesa.

Los papeles aparecen casi de inmediato, como si todos hubieran estado esperando ese momento. Los socios ya no murmuran, ahora observan con atención… incluso con respeto.

Dante toma asiento primero.

Yo me siento a su lado.

—Entonces —dice uno de los socios, acomodando los documentos—, procederemos con la venta bajo las condiciones que discutimos.

Asiento levemente.

—Y con los acuerdos para los empleados.

Añado, sin apartar la mirada.

El hombre duda un segundo, pero finalmente asiente.

—Sí… se incluirán.

Uno a uno comienzan a firmar.

El sonido de las plumas sobre el papel llena el silencio.

Cuando los documentos llegan a Dante, él firma sin dudar… y luego desliza uno hacia mí.

Lo miro.

—Firma.

Dice en voz baja.

Lo hago, aunque mi pulso traiciona un poco mi mano.

Cuando el último documento es firmado, uno de los socios se levanta.

—Ha sido… inesperado.

Dice, mirándome.

—Pero una buena decisión.

Dante se pone de pie y estrecha su mano.

—Lo fue.

Responde con seguridad.

Las despedidas son rápidas. Ya no hay tensión… solo negocios cerrados.

Salimos del restaurante.

El aire afuera se siente diferente.

Más ligero.

Camino hacia el auto en silencio. Esta vez no me apresuro, pero tampoco me detengo.

Dante abre la puerta sin decir nada y entro.

El motor enciende.

Avanzamos unos minutos sin hablar.

El sonido del motor y el tráfico llenan el espacio entre nosotros.

Hasta que…

—¿Es verdad?

Dice de pronto.

Frunzo el ceño.

—¿Qué cosa?

Él no me mira de inmediato, pero puedo notar la tensión en su mandíbula.

—Lo que dijiste allá adentro.

Aprieta un poco más el volante.

—Que limpiaste mesas… que sabes lo que es estar de ese lado.

El silencio cae otra vez.

Esta vez más incómodo.

Más personal.

Miro por la ventana unos segundos antes de responder.

—¿Eso te sorprende?

Pregunto con calma.

Dante suelta una pequeña risa sin humor.

—Es la segunda cosa que me sorprende de ti.

Dice finalmente, girando apenas el rostro hacia mí.

—La hija de Francisco… hablando como si hubiera vivido lo que ellos viven.

Sostengo su mirada.

—Lo viví.

Respondo sin adornos.

—¿Y tu esposo?

La pregunta es directa.

—Así que tu esposo… —hace una pequeña pausa, como si midiera sus palabras— aparte de besarse con la tía de tu hijo, también era un poco hombre… y un cobarde.

Su voz es baja, pero cada palabra cae con fuerza.

Siento cómo mi cuerpo se tensa.

Aprieto los dedos sobre mi bolso, sin saber si es por rabia… o por vergüenza.

1
Rosalina Vega Palazuelos
😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂😂 el idiota creyó que había vuelto por el 😂😂😂😂😂😂😂😂😂 y la putizorra llena de coraje y envidia 😂😂😂😂😂😂😂😂
Natt 💙
a mi no m gustaría q se quedara con el si fue capaz x traicionar la amistad x una mujer y q además sigue viendo y " conviviendo " eso quiere decir q no es leal 😳
Rosalina Vega Palazuelos
que bonito que quiere a Matías
Rosalina Vega Palazuelos
Cecilia no seas insegura y espera a que te cuente cómo está todo el asunto para que entiendas
Natt 💙
uuuy ya los cacharon 🤫🤭🤣🤣🤣🤣
Rosalina Vega Palazuelos
ellos están bien y que sigan así cuando enfrenten a la desgraciada familia esa
Natt 💙
no m gusta su actitud
d ninguno d ella toda sumisa y dejada y el es bastante posesivo todavía ni son nada y ya anda d tóxico y mandon 🤦
Rosalina Vega Palazuelos
Olivia quiere pescar a Dante pero no se va a pider😂😂😂😂😂😂
Rosalina Vega Palazuelos
porque celosa si solo era un niño pequeño 😂😂😂😂
victoria ramos
muy linda tu historia
Rosalina Vega Palazuelos
es de ahí que el abuelo empezó a investigar 😨
Rosalina Vega Palazuelos
ese imbécil no tiene oportunidad alguna a menos que amenace a Cecilia con quitarle al niño y creo que ni así. Y que los llenen a la ruina y le quiten los restaurantes a la maldita madre de Cecilia
victoria ramos
exelente novela
victoria ramos
gracias son Muy lindas tus historias
victoria ramos
déjame decirte que tus historias son lo mejor me encantan
Natt 💙
no se x q pero siento q el ogro será alguien importante 🥰🤭
Natt 💙
pero como no va a saber donde encontrarlas y los restaurantes pues 🤦también cambiaron la ubicación o q
y hablando de los restaurantes son d ella legalmente lis puso a su nombre l al d la basura q tiene x madre
Rosalina Vega Palazuelos
y que va a pasar con Rodrigo aunque creo que se va a quedar como el perro 🐶 de las 2 tortas sin la una y sin la otra porque creo que no están nada bien Olivia y el
Natt 💙
pues q papá tan tonto la verdad 😳
Gloria Grijalba
exelente
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play