Criada entre privilegios, lujos, seguridad, reglas altamente estrictas. Lo que comienzo como una noche para experimentar la libertad
Termina arrastrándola a un mundo el cuál ella no podrá escapar, porque cada paso y situación que enfrente la hunde más en el mundo del poder y el crimen.
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capítulo 24- Nuevo comienzo
Katherine
Camino por toda la habitación de Leonardo, observando las bolsas que están en la cama y todo lo que mando a comprar, igual estoy acostumbrada a todo esto. Me pongo un vestido sencillo con abertura en la pierna del lado derecho, su color verde esmeralda resalta en toda mi piel. Bajo las escaleras sintiendo una mezcla de emoción miedo y todos juntos.
— ¿Lista? — Pregunta agarrando mi mano leonardo.
Le dedicó una sonrisa nerviosa y salimos de la mansión en uno de sus autos de lujo.
Después de una hora llegamos a nuestro destino. Con la rabia todavía intacta como aquel día me bajo, sola, solo soy yo para enfrentar la gran mentira de la persona la cual más confiaba.
Entro extrañando la casa y todo, me hace sentir esto como si tuviera 18 años y fuera una adolescente Que se fue de su casa por un hombre Pero me siento traicionada. Espero que estén los dos juntos ya que dije que vendría.
Entro a pasos lentos viendo cómo cada personal de aquí me mira incluso mis guardaespaldas Pero nadie dice absolutamente nada. Respiro profundamente y me adentro al despacho de mi padre.
Entro sin tocar y lo primero que veo es a mi padre con una botella de (Borbón) en el otro sillon está Mariana lion, la que es o era mi mejor amiga.
— Bien, empezemos — Suelto entrando por completo dirijiendome a uno de los sillones..
— No queríamos que te enteraras así — Habla ella.
— Ah si, que mal pues me enteré y de la peor forma y que asco — Suelto sin remordimiento
— No le hables así Katherine
— Hablo como se me plazca— ruedo los ojos
— Es mi vida Katherine, es mi privacidad
— Bien, papá tu privacidad si, pero al menos hubieran tenido el respeto de contarme primero la situación y en tal caso yo lo hubiera entendido, pero no lo hicistes y me sentí traicionada por ambas partes y perdón, Pero no puedo dejar de sentirme así y vuelvo y pido perdón del que no se merecen si les estoy pareciendo infantil, no me importa es hora de irme de aquí — Suelto duramente cada palabra.
Todo queda en silencio ellos dos mirándose y ya se que fui una estúpida el como se miran están enamorados los dos y no lo noté en ninguna circunstancia. Que desagradable.
— Sin más que decir me retiro
— ¿No te vas a quedar Katherine? — habla fríamente.
— No — suelto rápidamente sin levantarme del sillón.
— Solo quería decirte que esto paso de un momento a otro y me gusta, no pude decirte también sentí que traincione a mi mejor amiga tu sabes que te quiero mucho Katherine, solo se me salió de las manos.
— Gracias por tu poca sinceridad el día de hoy igual creo que el título de mejor amiga ya no existe a partir de hoy, algo que me molesta son las mentiras y lo saben.
— Esperara, no — se levanta.
— Katherine eres mi mejor amiga
— Aún así te perdonará en un futuro igual no volveré a confiar en ti — Me doy la vuelta sin más miro a mi padre por última vez quien tiene una mirada seria y salgo.
Odiaria ponerme del lado de mi madre
— Ya lo sabías — freno en seco al encontrarme con ella
— No, no lo sabía y por esta mentira no volveré más a la casa
— Así que te vas, hija
— sí — Respondo secamente
— Se que no fui una buena madre, Pero cuídate, sí — La miro por último vez despidiendome y salgo rápidamente.
Observo a Leonardo fuera de este y siento que es lo único que me queda, miro por última vez a mí casa sintiendo una mezcla de muchas emociones al mismo tiempo y más me siento un poco inmadura por irme solamente por una situación así pero simplemente no puedo dejar atrás lo que ne ocultaron, por ahora tengo resentimientos.
— Vamos — Suspiro con pesadez.
[....]
Me levanto sintiendo una pesadez en mi barriga y es la mano de leonardo alrededor de mi cintura se ve tan increíblemente bien durmiendo.
Camino al baño quitándome prenda por prenda y viendo cada parte de mi cuerpo. Hago todo mi aseo personal y salgo de el veo que la cama ya está organizada y Leonardo está de pie. De maldad de parte mío dejo caer la toalla y así mismo bajo a recogerla. Veo de reojo como se tensa y algo se levanta.
Sonrio maliciosamente y veo como el entra al baño. Me pongo un pantalón negro con un top del mismo color, con mis respectivos tacones, siempre elegante. Me hago un maquillaje sencillo mientras observo como Leonardo sale sin mirarme y se viste gente de mi y ahora soy yo la que lo traga en seco y de reojo veo todo su cuerpo perfectamente tallado, con esos tatuajes y esa piel de infarto.
Termino y el igual, ninguno de los dos dice una palabra al salir de la habitación por la tensión tan palpable en el ambiente, son las cinco de la mañana y el ambiente está frescoy hay un silenció en toda la casa.
— Bien nos iremos con Reinaldo — observo como apenas lo menciono sale de su habitación con su traje y su tableta que no la suelta nunca.
El me mira y yo sigo mi camino junto a Leonardo para abordar el avión privado directo a Rusia.
[....]
horas más tardes
Rusia
Hora local: 7:00 PM
El avión atravesó la neblina helada mientras las luces de Rusia aparecian bajo las alas del avión, privado. Moscú se abre paso y de inmediato se planta un silencio en todo el avión. Leonardo ocupado en el trabajo apenas y me miro en todo el trayecto.
Yo siento una mezcla de miedo y a la vez emoción siento que se está abriendo un capítulo de mi vida importante. Observo el rostro de Leonardo concentrado en una tablet y no puedo evitar tener pensamientos impuros con solo mirarlo, debo recordar siempre que esto es solo sexo, Pero, siento que se me está saliendo de las manos esto, más no le daré importancia por ahora no.
— Toma — Me entrega un vaso de agua que dejó la asafata.
La cual mire mal varias veces ya que lo miraba a él, Pero para mí suerte el la ignoro y no puedo sentir más que satisfacción por eso.
Me desabrocho el cinturón y con la ayuda de Leonardo bajamos del avión, apenas pongo un pie afuera siento el frío y la brisa en mi rostro
Y enseguida se que debo comprar abrigos y más cosas, hace demasiado frio.
Camino lentamente con Leonardo detrás mío y se abre una fila de personas las cuales nos reciben haciéndose a un lado dejando que los tres pasemos y el resto que vino con nosostros. Reinaldo va atrás de Leonardo junto con el resto. No bajo la mirada solo dejo que las cosas fluyan.
Porque sinceramente siento que acabo de pisar las puertas del infierno.