Tres amigos fijan un objetivo cada uno y deciden grabar un vídeo esperando poder cumplirlos en un año... pero las situaciones alterarían los planes iniciales.
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Capítulo 22
Terminé tan temprano como pude mi trabajo del día para salir un poco antes, pues quería hacer una parada antes de llegar a mi casa. Sin embargo, en mi mente la especulación creaba la historia completa…
“Priscila nunca tuvo los 40000 dólares… ni nada que se parezca a ese valor. Ella fue, como la mayoría de las personas, de escasos recursos. Quería formar una familia, pero para eso necesitaba trabajar y busco trabajo como una de las pocas opciones que tienen actualmente las personas de escasos recursos… de empleada doméstica. Por desgracia, terminó trabajando para una mala familia que la encerró y con amenazas la intimidó. Estuvo trabajando para ellos el tiempo suficiente para perfeccionar sus conocimientos como empleada doméstica, pero muy probablemente quería escapar, por lo que también fue aprendiendo a abrir cerraduras. Cuando finalmente logró escapar, sabía que la familia podría cumplir sus amenazas y por esa razón, o quizás por el trauma que le generó la situación que vivió, no volvió a buscar trabajo. Debió temer acercarse a las autoridades y tuvo razón, pues de haberlo hecho hubiera terminado injustamente en prisión. El problema es que vivir en la calle sin posibilidad de conseguir trabajo ni ayuda legal deteriora rápidamente el estilo de vida de cualquiera. Sus habilidades de empleada doméstica ya no le eran útiles así que usó lo que sabía para conseguir comida… abrir cerraduras. Y así es como llegamos a la situación actual.”
En cualquier caso, llegué a mi parada antes de ir a mi casa. Me siento seguro de estar con Priscila y creo que ella necesita que se lo confirme, de preferencia antes de contarle lo que implicará hablar con mis padres.
Además, necesito que ellos entiendan que voy en serio. Así que entro a la joyería donde iba y compré un anillo de compromiso.
Al llegar a mi casa, Priscila me recibe con una sonrisa y para hacerla más feliz le digo: “te tengo buenas noticias. Hablé con mi abogado. La demanda contra ti será retirada y no tendrás que preocuparte por ese asunto.”
Priscila se alegra aún más y entonces me parece el momento ideal para mostrarle el anillo y expresarle mis deseos sobre nuestro futuro. Como era obvio aceptó encantada.
Propuse ir a celebrar saliendo a pasear, pero Priscila me dijo que ya había preparado comida y quería que conversemos sobre nuestro futuro en casa.
Conversamos de algunos detalles relacionados con nuestro compromiso, pero entonces Priscila me dice: “recuerdo muy bien el vídeo y sé que ambos queremos lo mismo. Pero esto también es un deseo de tus padres. Si nos vamos a casar, asumo que me presentarás a ellos primero. Tengo algunas dudas sobre cómo será esa conversación.”
No andaba seguro si era buena idea hablar de ese tema en esta noche, pero al parecer Priscila se me adelantó en la toma de esa decisión.
Digo: “Quiero que sepas que he estado pensando mucho en eso. Te comento que aprecio la forma como manejaste la situación con Pedro. Fuiste directo a la yugular y sin anestesia. Con él esa solución me pareció aceptable porque él no se fija, ni le interesan mucho los detalles. A él solo le interesa su tienda y los clientes, y es muy bueno en eso aunque no tan eficiente en otros aspectos de la vida. Sin embargo, mis padres son muy diferentes y en este caso en particular, van a analizar está situación con mucha atención.”
Priscila: “Bueno, me gusta resolver los problemas rápidamente, pero si dices que hay que actuar diferente, lo aceptaré.”
Escuchar a alguien que estuvo a punto de suicidarse decir que le gusta resolver los problemas rápidamente me hace viajar en mi mente a escenarios nada agradables. Por eso necesito aclarar algunas cosas.
Digo: “Gracias por confiar en mí, pero no es suficiente que aceptes mis acciones. Necesito que me entiendas y que lo que decidamos contarle a mis padres sea algo con lo que ambos estemos cómodos. Para eso considero importante que sepas algo. Mis amigos saben lo mismo que sabes, mi explicación en el vídeo de los objetivos. Pero mis padres tienen un panorama más completo y me parece importante que sepas lo que conversé con ellos sobre este tema. De esa forma podremos tomar una decisión acertada como pareja.”
Priscila: “Entiendo y me parece bien. Te agradezco que me consideres así. ¿Qué es lo que me falta por saber?”
Digo: “Principalmente, hablo con mi papá y así fue la conversación con él que te explicaré detalladamente.”
…
…
Digo a mis padres: “Agradezco el regalo de la cuna y quiero que sepan que estoy de acuerdo. Espero poder formar una familia pronto, así como tener un hijo y que ustedes tengan un nieto.”
Padre: “Eso es excelente. ¿Le has propuesto formar una familia a alguna de tus amigas que conocemos?”
Digo: “No. Conozco a mis amigas y ninguna de ellas quiere tener hijos. Es algo que han dejado muy claro y no pienso insistir al respecto.”
Mi padre algo extrañado dice: “Algunas de tus amigas nos parecían buenas mujeres para formar una familia. Pero si ya decidiste que ninguna de ellas es una buena opción ¿Qué planeas hacer?”
Digo: “usaré las redes sociales.”
Mi padre algo preocupado dice: “Sabes que yo de eso no sé mucho. En mi época eso no existía. Sin embargo, he escuchado que son peligrosas. ¿Estás seguro que es buena idea?”
Digo: “Las redes sociales aceleran el proceso y tiene sus riesgos, pero estoy informado al respecto y sé cómo usarlas de manera eficiente.”
Mi padre, no tan convencido dice: “No lo sé. Quizás sea mejor que analices si hay alguna posibilidad con alguien que ya conozcas de años en vez de buscar a alguien que seguramente nunca en tu vida has visto.”
Digo: “comprendo la preocupación que tienen, pero cuando elija a mi mujer, pueden tener la seguridad de que la traeré para que la conozcan y tranquilos que aunque sé que las redes sociales aceleran el proceso, tampoco crean que voy a ver a una mujer por primera vez en mi vida y que 1 hora después la voy a hacer mi mujer. En las redes sociales el proceso es más rápido, pero no tanto.”
…
…
Priscila me mira y sorprendida dice: “¿De verdad les dijiste eso al final de la conversación?”
Digo: “Sí, se los dije. Y en ese momento lo creía. Pero luego llegaste tú, y todo lo que pensé que tomaría tiempo, paciencia y búsqueda, sucedió en una noche de caos y verdad. No fue planeado, pero fue real y ese anillo en tu mano lo demuestra. Sin embargo, la realidad es que a mis padres no les atrae la idea de que mi esposa sea alguien a quien conocí hace muy poco y por eso no querían que fuera a través de redes sociales. No nos conocimos así, pero la idea es la misma. Me gustaría que mis padres te acepten, pero quiero que sepas que sin importar lo que ellos digan, mi decisión ya está tomada.”
Estuvimos conversando sobre los planes de nuestros próximos días. Visitas médicas, a un psicólogo, compras necesarias, planes de boda y desde luego, la visita a mis padres.
Entonces Priscila dice: “Así que pronto conoceré a mis futuros suegros. Espero poder ser del agrado de ellos. Aunque sé que me aceptas como soy, no quisiera que tengas problemas con tus padres por mí.”
Digo: “Gracias por esas palabras. Me alegra que desees agradar a mis padres. En cualquier caso, es bueno que hayamos planeado que decirles y que no. Sin embargo, como te dije, ellos son mucho más observadores que Pedro. Espero que no te incomode mi comentario, pero al ir a visitarlos ¿Podrías usar una blusa manga larga, que te cubra las muñecas?”