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El Precio De Tu Orgullo

El Precio De Tu Orgullo

Status: En proceso
Genre:Enfermizo / Traiciones y engaños
Popularitas:45.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Vanesa Casarino

Un trágico accidente dejó al multimillonario Alexei Von Krahn en silla de ruedas, arrebatando su autonomía y rodeado por la traición de quienes dijeron amarlo. Consumido por el rencor y ante la delicada salud de su madre, cuyo último deseo es verlo acompañado, Alexei decide buscar una esposa por contrato.

Por su parte, Emilia San Martín enfrenta una situación desesperada: la grave condición de su madre y la imposibilidad de saldar las deudas, la llevan al límite. Para salvar a su única familia, acepta casarse durante un año con un desconocido amargado a cambio de una suma millonaria y el traslado inmediato de su madre a una clínica privada.

Sin embargo, lo que comenzó como un acuerdo frío se transforma en un torbellino de sentimientos encontrados.

Atrapado por un profundo complejo de inferioridad y el miedo a la dependencia, Alexei oculta su amor y monta una despiadada farsa para distanciar a Emilia de su vida, ignorando que la verdadera amenaza aun acecha entre las sombras.

NovelToon tiene autorización de Vanesa Casarino para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 20

​Emilia

Hoy me había levantado con muchísimos ánimos, el día anterior me habían llamado de la clínica para decirme que tenían que hablar conmigo sobre la enfermedad de mí madre y que eran buenas noticias

Después de desayunar con Alexei, me disponía a irme, cuando él tomó mí mano diciendo que me acompañaría, su propuesta me había tomado por sorpresa, ya que era la primera vez que él iría a ver a mí madre. Esa noticia me generó mucha emoción 

Durante el trayecto a la clínica observaba a través de la ventanilla cómo los árboles del camino se teñían con la luz dorada del sol. A mi lado, Alexei sostenía mi mano con esa firmeza tibia y serena que se había convertido en mi refugio diario

​Sus dedos entrelazados con los míos me transmitían una calma absoluta. Giré el rostro para mirarlo y lo encontré observándome con una sonrisa tenue pero cargada de una devoción que aún lograba acelerar mi corazón

​— Te ves hermosa hoy, mi vida — dijo Alexei, llevándose el dorso de mi mano a sus labios para depositar un beso prolongado — Me alegra mucho ver la ilusión en tus ojos por esta visita

​— No puedo evitarlo — respondí en un susurro ardiente, acomodándome un mechón de cabello detrás de la oreja — Saber que Beatriz se encuentra recuperándose tan bien en la mansión me quitó un peso enorme del corazón. Y hoy poder dedicarle estas horas a mí madre sintiendo que nuestra vida por fin encontró un rumbo en paz... es algo que debo agradecerte a ti

​Alexei negó suavemente con la cabeza, manteniendo su mirada fija en mí

​— No me debes nada, Emilia — dijo con ese tono grave y protector que me derretía por dentro — Acompañarte a cuidar de tu madre es lo mínimo que puedo hacer después de todo lo que tú has hecho por la mía. Tu felicidad es la mía

Lo que había comenzado como una alianza forzada por las circunstancias se había transformado en un amor profundo, maduro y real que crecía con cada segundo compartidos

​El vehículo ingresó finalmente al estacionamiento de la clínica. Al descender el personal médico nos recibió con respeto. Alexei impulsó su silla de ruedas a mi lado mientras avanzábamos por los pasillos relucientes y silenciosos del centro de alta complejidad. El ambiente era infinitamente superior al del hospital público donde mi madre había estado internada al principio, los recursos que Alexei había puesto a disposición de mí madre desde el primer día de nuestro matrimonio habían marcado una diferencia abismal en su calidad de vida

​Al llegar a la suite privada, empujé la puerta con delicadeza. Mi madre se encontraba reclinada en la cama, mirando hacia la gran ventanilla que daba a los jardines. Aunque el deterioro físico acumulado en estos últimos cuatro años la mantenía frágil y con una movilidad muy reducida, al escuchar nuestros pasos giró el rostro y sus ojos se iluminaron de inmediato

​— ¡Emilia! — dijo mí madre Maribel con una voz que, aunque débil, desbordaba una alegría genuina — Qué bendición verte tan temprano

​— Hola, mamá — dije, apresurándome a su lado para envolverla en un abrazo suave y cuidadoso, dejando un beso cálido en su mejilla — Él es Alexei, mí esposo del que tanto te hablé

​Alexei aproximó su silla al borde de la cama y tomó la mano de mi madre con un gesto lleno de afecto

​— Buenos días, Maribel — saludó él con respeto — ¿Cómo ha pasado estos últimos días?

​— Muy bien, mi niño, muy bien — sonrió mi madre, observándonos a ambos con evidente conmoción — Verlos llegar juntos y tomados de la mano me cura más que cualquier suero. Se les nota en el rostro la paz que tienen

​— Así es, mamá — afirmé, sentandome a su lado para sostener sus dedos — Las cosas están tranquilas y la recuperación de la madre de Alexei marcha por excelente camino

​— Me alegra infinitamente saberlo — suspiró ella, acariciándome la mejilla con la poca fuerza que le quedaba en las manos

​En ese momento, la puerta de la habitación se abrió de nuevo y el doctor Aranda, el director médico y neumonologo especialista a cargo de su caso, ingresó acompañado por el jefe de neurología de la clínica. Ambos traían carpetas con estudios recientes y una expresión inusualmente seria pero animada en el rostro

​— Buenos días, señorita Emilia, señor Von Krahn — saludó el doctor Aranda, haciendo una breve pausa antes de dirigirse a la cama — Nos alegra encontrarlos a todos reunidos. Precisamente estábamos buscando la oportunidad de hablar con ustedes sobre los últimos análisis que le practicamos a Maribel

​Sentí una punzada instintiva de nerviosismo en la garganta. Durante cuatro largos y dolorosos años, la condición de mi madre había sido diagnosticada como  esclerosis lateral amiotrófica, un cuadro implacable que le había ido arrestando la movilidad muscular de forma progresiva. Vivir con la idea de que no existía una cura me había desgarrado el alma día tras día

​Alexei notó mi tensión inmediata y colocó su mano grande y firme sobre mi hombro, apretándolo con suavidad para transmitirme su fuerza

​— ¿Sucede algo con los estudios, doctor? — preguntó Alexei en tono profesional y sereno — ¿Hubo algún cambio en su cuadro?

​El neumonólogo y el neurólogo se miraron entre sí antes de que el doctor Aranda tomara la palabra con una sonrisa esperanzadora

​— Señor Von Krahn, Emilia... les pido que escuchen con atención — comenzó el especialista — Cuando trasladaron a Maribel a esta clínica privada, iniciamos una batería de estudios toxicológicos, metabólicos y de conducción nerviosa mucho más exhaustivos de los que le habían realizado en el hospital público. Queríamos entender la evolución inusual de sus síntomas

​— ¿Y qué descubrieron? — pregunté, casi sin atreverme a respirar

​— Que el diagnóstico original era un error — sentenció el neurólogo con convicción — Durante estos cuatro años se asumió que Maribel padecía esclerosis lateral amiotrófica, la debilidad muscular progresiva, los espasmos y la pérdida de reflejos. Sin embargo, los resultados definitivos de la biopsia nerviosa y los paneles de anticuerpos que recibimos ayer confirman algo completamente distinto

​El corazón empezó a latirme con tanta fuerza en el pecho que temí que pudiera escucharse en toda la habitación. Miré a mi madre, quien observaba a los médicos con los ojos muy abiertos

​— ¿De qué se trata entonces, doctor? — indagó Alexei, reteniendo mi mano con firmeza

​— Maribel padece una neuropatía motora multifocal con bloqueos de conducción — explicó el doctor Aranda — Es una afección autoinmune sumamente rara que ataca únicamente los nervios motores y que simula punto por punto las etapas de la esclerosis. Por eso fue confundida en el sistema público. Pero a diferencia de una enfermedad degenerativa incurable, la neuropatía motora multifocal sí tiene un tratamiento revertidor

​Un sollozo ahogado se me escapó de la garganta y me llevé las manos a la boca, mientras mis lágrimas comenzaban a salir 

​— ¿Revertidor? — articulé entre lágrimas — ¿Está diciendo que...?

​— Estoy diciendo que su madre no tiene una condición terminal ni irreversible, Emilia — respondió el neurólogo con profunda empatía — No hay una degradación definitiva de las motoneuronas. Lo que tiene es un bloqueo inmunológico que se puede tratar. Al haberla trasladado a este centro y contar con los recursos para administrarle un esquema intensivo de inmunoglobulina intravenosa de alta pureza, podemos desbloquear los impulsos nerviosos

​— Doctor... ¿cuál es el pronóstico real? — preguntó Alexei, con una emoción contenida que hacía vibrar su voz

​— Con el tratamiento adecuado que iniciaremos esta misma tarde — afirmó el doctor Aranda — en cuestión de tres o cuatro semanas Maribel comenzará a recuperar la fuerza muscular de manera notable. En un par de meses, con la fisioterapia intensiva que le aplicaremos, podrá volver a caminar y a valerse por sí misma por completo. Su enfermedad tiene cura y su recuperación será total

​El silencio que siguió en la habitación fue roto por mi propio llanto, pero esta vez no era un llanto de desesperación ni de luto anticipado, sino de una felicidad tan inmensa y desbordante que me nubló la vista. Me abracé a las rodillas de mi madre, llorando sobre su pecho mientras ella me rodeaba con sus brazos temblorosos, dejando caer sus propias lágrimas de conmoción y milagro

​— ¡Mamá! ¡Te vas a curar! — exclamé entre llantos, besando sus manos una y otra vez — ¡Vas a volver a caminar!

​— Dios mío... gracias, Señor... gracias — murmuraba mi madre con la voz quebrada por la gratitud, mirando al techo mientras apretaba mi cuerpo contra el suyo

​Alexei nos contemplaba a las dos con los ojos visiblemente humedecidos. La rigidez de su rostro se había quebrantado por completo ante la magnitud de la noticia. Se acercó aún más y envolvió a mi madre y a mí en un abrazo protector y cálido, uniendo a nuestra pequeña familia en aquel instante inolvidable

​— Es la mejor noticia que pudimos haber recibido en la vida — dijo Alexei con emoción, besando mi cabello con infinita ternura — Te prometí que todo saldría bien, mi amor

​— Gracias a ti, Alexei — dijo mi madre, tomándolo del cuello para atraerlo hacia el abrazo — Si no hubieras ordenado mi traslado a esta clínica, si no hubieras puesto todo para cuidarme... yo nunca habría sabido la verdad. Me salvaste la vida, hijo

​— Solo hice lo que correspondía para cuidar a la familia de la mujer que amo — respondió él con devoción pura, mirándome a los ojos con una entrega que me llenó el alma

​Los médicos se retiraron minutos después para preparar la primera infusión del nuevo tratamiento, dejándonos en la intimidad de la suite. Pasamos el resto de la mañana riendo, haciendo planes para el futuro y soñando con el día en que mí madre pudiera caminar por los jardines de la mansión junto a Beatriz. La sombra de la tragedia que había nublado mi vida durante cuatro años se había disipado para siempre

​Cerca del mediodía, cuando mi madre finalmente se quedó dormida con un semblante de paz radiante, Alexei y yo salimos a la terraza de la clínica. La brisa fresca nos envolvió mientras nos deteníamos junto a la barandilla

​Giré mi cuerpo y me acomodé sobre su regazo, rodeando su cuello con mis brazos mientras me miraba con esa devoción insondable que me enamoraba cada día más

​— No tengo palabras para decirte lo que siento en este momento, Alexei — confesé en un susurro, acariciando el contorno de su rostro — Hace unos meses pensé que mi vida estaba destinada al dolor y a la resignación. Y hoy... hoy sé que mi madre se va a curar y que tengo a mi lado al hombre más maravilloso del mundo

​— Tú te mereces toda la felicidad de este mundo, Emilia — respondió él, tomando mi cintura con firmeza para pegarme a su pecho — Ver renacer la esperanza en tus ojos es el regalo más hermoso que la vida me ha dado. Te amo con todo lo que soy

​— Te amo, Alexei — susurré contra sus labios — Te amo con cada fibra de mi ser

​Nos unimos en un beso profundo, dulce y pleno de gratitud. Un beso que sellaba el fin de nuestros sufrimientos y daba inicio a una nueva etapa donde solo existía la certeza de un amor inquebrantable y un futuro radiante para todos.

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🦋❉ 𝕄𝕒𝕣𝕝𝕖𝕟𝕖 ❉☯️
ya pronto estaras valiendote por ti solo
🦋❉ 𝕄𝕒𝕣𝕝𝕖𝕟𝕖 ❉☯️
excelente capitulo
🦋❉ 𝕄𝕒𝕣𝕝𝕖𝕟𝕖 ❉☯️
puro amor y 🔥🔥🔥
orquídea
❤❤❤❤❤
orquídea
😍😍😍😍😍
florecit🌸
empieza Alexei las terapias y ella controles por el embarazo 😂😂😂
Marita Peña
IGUALMENTE EL MEQUETREFE DE BRUNO ESTA MUY CALLADITO
Marita Peña
TODO SALDRA BIEN
Marita Peña
YA VERAS QUE SI PODRAS CAMINAR
florecit🌸
que pareja/Drool//Drool//Drool//Drool//Drool//Drool/
🤩😘
que hombre tan malo
🤩😘
😱😱😱😱😱😱😱😱😱😱
𝑳𝒙𝑳 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒆𝒊 𝕯𝖝ˢᴴᴱᴸᴮᵞ
yo digo que están planeando tener una familia grande 🙈
𝑳𝒙𝑳 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒆𝒊 𝕯𝖝ˢᴴᴱᴸᴮᵞ
ayyyy pero nadie recuerda el condon 🤣
𝑳𝒙𝑳 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒆𝒊 𝕯𝖝ˢᴴᴱᴸᴮᵞ
🙈
𝑳𝒙𝑳 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒆𝒊 𝕯𝖝ˢᴴᴱᴸᴮᵞ
❤️
𝑳𝒙𝑳 𝑨𝒍𝒆𝒙𝒆𝒊 𝕯𝖝ˢᴴᴱᴸᴮᵞ
Eso se llama amor a su madre ❤️
Elcy Milena ❤️
todo va salir super bien, confiemos en el proceso, y las ganas de superarse que tiene.
Arminda Ovelar
quien quita que no hayan regresado tres de ese viaje en el campo 🫣😁estuvo intensa la semana 🥰🥰😁
🦋❉ 𝕄𝕒𝕣𝕝𝕖𝕟𝕖 ❉☯️: exacto, se fueron 2 y llegaron 3🤣🤣🤣
total 5 replies
Arminda Ovelar
ten la certeza de que todo va salir muy bien y en menos de lo que te imaginas ya estarás caminando 🥰
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