NovelToon NovelToon
Secretos De Blackwood

Secretos De Blackwood

Status: En proceso
Genre:Casos sin resolver
Popularitas:1k
Nilai: 5
nombre de autor: maleramram

Alma Rivera jamás imaginó que una beca cambiaría su vida. Al ingresar a la prestigiosa Academia Blackwood, descubre que algunos estudiantes desaparecen sin dejar rastro... y que nadie se atreve a mencionarlos. Junto a Adrián Lancaster, el alumno más brillante y distante de la escuela, comenzará una investigación que desenterrará secretos ocultos durante años. Pero en Blackwood, conocer la verdad tiene un precio, y alguien está dispuesto a matar para mantenerla enterrada.

NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

El corazón del bosque

El sábado amaneció con un cielo completamente despejado.

Una ligera neblina cubría los jardines de la Academia Blackwood mientras los alumnos se reunían frente al edificio principal con mochilas, cantimploras y ropa de senderismo.

El ambiente era muy distinto al de cualquier día de clases.

Había risas.

Apuestas sobre quién terminaría primero.

Y algún que otro estudiante que ya se quejaba de tener que caminar durante horas.

Alma ajustó las correas de su mochila.

Era la primera vez que salía del campus desde que había llegado.

Observó el enorme bosque que se extendía detrás de la academia.

Los árboles eran tan altos que ocultaban gran parte del cielo.

—Da un poco de miedo… —murmuró.

—Solo al principio.

La voz apareció a su lado.

Adrián.

Llevaba una mochila mucho más pequeña que la de ella y un mapa doblado en el bolsillo de la campera.

—Buenos días.

—Buenos días.

Hubo un silencio incómodo.

Hasta que Alma decidió romperlo.

—Prometo no perderme.

Adrián dejó escapar una risa apenas audible.

—Eso espero.

Porque no pienso cargarte de regreso.

—¡Oye!

Los dos sonrieron.

A pocos metros, Olivia observó la escena con una expresión divertida.

Le dio un codazo a Noah.

—¿Los viste?

—Sí.

—Hace dos semanas apenas podían hablarse.

Noah sonrió.

—Ahora hasta hacen bromas.

El profesor Graham levantó un silbato.

—¡Atención!

Los estudiantes formaron un semicírculo.

—Cada pareja recibirá un mapa, una brújula y una hoja con cinco puntos de control.

Levantó un dedo.

—No abandonen los senderos marcados.

No entren en zonas restringidas.

Y, bajo ninguna circunstancia, se separen de su compañero.

Su mirada recorrió al grupo.

—¿Entendido?

—¡Sí, profesor!

Graham comenzó a repartir los mapas.

Cuando llegó frente a Adrián y Alma, los observó unos segundos.

—Conociéndolos a ustedes dos…

Espero que no conviertan una simple excursión en una investigación.

Alma sonrió con inocencia.

—Nos portaremos bien.

Adrián no respondió.

El profesor arqueó una ceja.

—Eso no me tranquiliza en absoluto.

Con un toque de silbato, todas las parejas comenzaron a internarse en el bosque.

Los primeros metros eran sencillos.

El sendero estaba perfectamente señalizado.

La luz del sol atravesaba las hojas formando manchas doradas sobre el suelo.

El aire olía a tierra húmeda y pinos.

—Es hermoso.

Adrián asintió.

—En otoño lo es aún más.

Alma lo miró con curiosidad.

—¿Vienes seguido?

—Antes sí.

Ahora… no tanto.

Aquella respuesta volvió a despertar sus sospechas.

—Conoces este bosque demasiado bien.

Él tardó unos segundos en contestar.

—Llevo cinco años en Blackwood.

He recorrido casi todos los senderos.

Era una explicación lógica.

Pero Alma tuvo la sensación de que faltaba algo.

Después de casi una hora caminando, llegaron al primer punto de control.

Una antigua torre de observación construida en madera.

Adrián marcó la hoja.

—Uno de cinco.

—Vamos bastante bien.

Continuaron el recorrido.

Mientras caminaban, Alma no pudo evitar notar un detalle.

Cada vez que el sendero se acercaba a una determinada zona del mapa…

Adrián cambiaba de dirección.

Siempre encontraba una excusa.

—Este camino es más corto.

—Por aquí hay menos barro.

—Ese puente está viejo.

La tercera vez, Alma dejó de creerle.

Se detuvo.

—Adrián.

Él giró.

—¿Qué ocurre?

Alma desplegó el mapa.

Señaló con el dedo una parte rodeada por una línea roja.

—Llevas media hora evitando esta zona.

¿Por qué?

Los ojos grises de Adrián se posaron sobre el mapa.

No respondió enseguida.

Finalmente habló.

—Porque ahí no hay nada.

—Entonces… ¿por qué está marcada?

Silencio.

—Adrián.

—No es parte del recorrido.

—Eso tampoco responde mi pregunta.

Él suspiró.

—Eres muy insistente.

—Me lo dicen seguido.

Por un instante, Adrián casi sonrió.

Pero desapareció enseguida.

—Cuando era más chico me perdí por esa zona.

Desde entonces prefiero evitarla.

Alma lo observó atentamente.

Era la primera vez que le contaba algo personal.

Y, sin embargo…

Algo en su expresión le dijo que no era toda la verdad.

Siguieron caminando.

El bosque comenzó a volverse más silencioso.

Ya no se escuchaban las voces del resto de los alumnos.

Solo el viento entre las ramas.

Y el canto lejano de algunos pájaros.

Alma consultó la brújula.

—¿No deberíamos habernos cruzado con alguna otra pareja?

—Sí.

Frunció el ceño.

Era extraño.

Muy extraño.

En ese mismo instante, una fuerte ráfaga de viento recorrió el bosque.

Las copas de los árboles comenzaron a agitarse con violencia.

Adrián levantó la vista hacia el cielo.

Las nubes negras aparecían por el oeste a una velocidad inquietante.

Su expresión cambió de inmediato.

—Tenemos que regresar.

—¿Por qué? Si todavía…

Un trueno retumbó sobre sus cabezas.

Los primeros relámpagos iluminaron el bosque.

Y apenas unos segundos después…

Comenzó a llover.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play