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PRÉSTAME TÚ NOMBRE

PRÉSTAME TÚ NOMBRE

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Traiciones y engaños / Romance
Popularitas:2.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Lily Benitez

Elena sin memoria acepta fingir ser la novia de Nahuel que tiene un matrimonio arreglado y no quiere casarse con esa a la que eligió su familia, quien le promete averiguar sobre su identidad.

NovelToon tiene autorización de Lily Benitez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

21- El mundo me cae encima

🔵DANIEL

Estoy en mi consultorio, son las 17.32 de la tarde, Camila entró sin golpear. Como hace dos meses, cuando venía a buscarme después de guardia. Como hace dos días, cuando me dijo “estoy embarazada” y me dejó una ecografía arriba del escritorio.

Hoy no traía ecografía. Traía los ojos rojos y una campera grande que le tapaba la panza de ocho semanas. De mi hijo.

—Dani.

Dijo, y cerró la puerta.

—Tenemos que hablar.

Me paré. Tenía el guardapolvo puesto y las manos metidas en los bolsillos para que no me temblaran.

—¿Estás bien?

Pregunté. Estúpido. Obvio que no estaba bien. Ninguno estaba bien.

Se sentó frente a mí. No lloró. Camila no llora fácil. Se mordió el labio, igual que hace Elena cuando está nerviosa. Y ahí me di cuenta de que todas las minas que me importan hacen eso.

—Fui a lo de tu vieja —soltó—. A hablar. A decirle que estoy embarazada. Que es tuyo. Que no quiero nada, solo que lo sepa.

Se me heló la sangre. Mi vieja. Marta San Rafael. La que me crió sola hasta que mi viejo, Ricardo San Rafael, apareció con el apellido y la billetera cuando cumplí 18.

—¿Y?

Pregunté, aunque no quería saber.

—Me echó.

Camila se encogió de hombros.

— Me dijo “mi hijo no se va a juntar con una enfermera muerta de hambre”. Textual. Después me tiró plata. Un fajo. Para que “me lo sacara”.

Apreté la mandíbula. Tanto que me dolieron las muelas.

—No le hagas caso —dije—. Mi vieja habla boludeces. Yo me hago cargo. De vos. Del bebé. De todo.

Camila me miró. Largo. Como buscando si mentía.

—No te creo, Dani —dijo al fin—. No porque seas malo. Porque estás atrapado. Igual que yo. Vos con tu apellido, yo con mi sueldo de hospital. Ninguno elige.

Iba a contestar. Iba a jurarle que no, que yo elegía. Que la elegía a ella.

Sonó el teléfono. El fijo. Número privado.

Atendí por reflejo. “Consultorio del Dr. San Rafael”, dije, automático.

📞Daniel

La voz de Germán Duarte al otro lado.

📞Tenemos que hablar. De Elena.

Se me paró el corazón. Camila frunció el ceño. Se dio cuenta.

📞¿Qué pasa con Elena?

Pregunté, y me alejé dos pasos. Como si eso sirviera.

📞Elena es tu prometida

Soltó Germán, sin anestesia.

📞 El matrimonio arreglado. El que firmó tu viejo con Jerardo hace un año. ¿No te lo dijo?

No. No me lo dijo. Mi viejo, Ricardo San Rafael, me dijo hace seis meses: “Tenés un compromiso arreglado por negocios, Daniel. Con los Duarte. Dura tres años o hasta que la empresa ascienda en la bolsa. Después te separás si querés. Es plata, no amor”.

No me dio nombre. No me dio cara. No me dijo que era Elena. La chica sin memoria. La que Nahuel mira como si fuera agua en el desierto. La que yo llevo a controles, la que me sonríe bajito, la que le cocina lasaña a su “papá”.

📞¿Elena? —repetí, y la voz me salió ronca—. ¿Elena Duarte es mi prometida?

📞Era —corrigió Germán—. Antes del choque. Antes de la amnesia. Antes de que la media hermana, la hija de Jerardo, se pusiera celosa y capaz… capaz hiciera algo para que no te casaras. Por eso necesitamos que la acompañes a la cena de compromiso de Nahuel. Para que Octavio vea que no está sola. Que tiene Duarte y San Rafael atrás.

Cortó. Me dejó con el tubo en la mano. Con Camila mirándome desde la silla. Con ocho semanas de embarazo en su panza y con una prometida que no sabía que tenía.

—¿Quién era? —preguntó Camila.

Mentí. Por primera vez en mi vida, le mentí.

—Trabajo —dije—. Del hospital. Un caso.

No me creyó. Se paró. Agarró la cartera.

—Me voy, Dani —dijo—. Pensá. Pensá si querés ser papá o si querés ser el hijo de San Rafael. Las dos cosas no se puede, ya te dijo tu vieja.

Abrió la puerta. Y se cruzó con Nahuel.

Mi mejor amigo. Tenía cara de culo, y con la camioneta que casi pisa a Silvina ayer según me contó Héctor.

—Che —entró sin saludar—. ¿Tenés un minuto? Es urgente.

Camila lo miró. Después me miró a mí. Entendió todo. Sin que le dijera nada.

—Te dejo con tu amigo —dijo, y se fue. Sin besarme. Sin tocarme. Como si ya supiera que la perdía.

Nahuel cerró la puerta. Se tiró en la silla que dejó Camila. Caliente todavía.

—Mi abuelo es un hijo de puta —largó—. Ya armó la fiesta de compromiso. Con Silvina. Para el mes que viene. En la estancia. Con prensa, con políticos, con todo. Me quiere casar a la fuerza, Daniel. ¿Vos te das cuenta?

Asentí. Porque no me salía la voz. Porque tenía a Camila en la retina, a Elena en el teléfono y a mi viejo en la cabeza.

—¿Y qué vas a hacer? —pregunté, y me odié por cómo me tembló la voz.

—No sé —se pasó las manos por el pelo—. Por eso vengo. Vos siempre sabés qué hacer. Vos sos el grande. Decime. ¿Qué hago? ¿Me caso? ¿Me escapo? ¿Le digo que no y que me mande a Suiza?

Me clavó los ojos. Los de pibe perdido. Los mismos que puso cuando me dijo que amaba a Elena y que no sabía cómo decirle.

Disimulé. Me agarré del escritorio. Sonreí sin ganas.

—Se te ve nervioso.

Observo.

—Es por trabajo —mentí otra vez—. Estoy con mucho trabajo. Guardias, cirugías. No dormí. Por eso estoy así. Nervioso.

Nahuel frunció el ceño. No me creyó. Me conoce desde los 12.

—¿Trabajo? —se paró—. ¿O es por Camila? Ya sé que tus viejos no la aceptan, Dani. Que tu vieja la trató de muerta de hambre. Me contó Héctor. Todo se sabe.

Se me cayó el alma al piso. Claro que todo se sabe. Formosa es un pueblo.

—Mirá —siguió Nahuel, y se me vino encima—. Si es por eso, nos escapamos juntos. Vos con Camila, yo con Elena. A la mierda Octavio, a la mierda San Rafael, a la mierda Duarte. Nos vamos los cuatro. Alquilamos algo en Corrientes. Laburamos. Criamos a tu pibe. Y que se metan la empresa en el orto.

Me reí. Amarga. Porque sonaba lindo. Porque era de película. Porque era imposible.

—No es tan fácil, Nahuel —dije.

—Sí es —me agarró del guardapolvo—. Es re fácil si tenés huevos. ¿Vos tenés huevos, Daniel? ¿O vas a dejar que tu viejo te elija la mujer como hizo el mío?

No contesté. Porque en ese segundo se abrió la puerta. Sin golpear. Como hace él siempre.

Mi viejo. Ricardo San Rafael. 59 años, traje italiano, sonrisa de tiburón y con el olor a plata que lo sigue a todos lados.

—Hijo —dijo, y entró mirando a Nahuel como si fuera un mueble—. Justo vos acá. Mejor. Así te enterás también.

Se paró en el medio del consultorio. Dueño de todo. Incluso del aire.

—Le estaba contando a Octavio recién —siguió, y se infló el pecho—. Que mi hijo Daniel está comprometido con Elena Duarte. Que el casamiento sigue en pie. Que San Rafael y Duarte van a ser familia. Por fin.

El silencio fue de vidrio. Si alguien respiraba, se rompía.

Nahuel me miró. Despacio. Primero sin entender. Después entendiendo todo. La cara se le desarmó. La de pibe perdido se volvió de hombre traicionado.

—¿Qué? —susurró.

Yo no sabía dónde meter la cara. Miré el piso. Miré la ecografía que Camila dejó ayer y que seguía en el cajón. Miré cualquier lado menos a Nahuel.

—Es un acuerdo viejo —dijo mi viejo, feliz, sin notar el clima—. De antes del accidente de la chica. Pero ahora que volvió, se retoma. Daniel va a llevarla a la cena de ustedes, Nahuel. Para que se vaya acostumbrando. ¿No es lindo? Las dos familias juntas.

Nahuel se paró. Lento. Me miró una vez más, con todo el odio del mundo.

—Hijos de puta —dijo. No gritó. Lo dijo bajito. Peor.

Se fue. Pegó un portazo que hizo temblar los vidrios.

Mi viejo lo miró irse. Después me miró a mí.

—¿Qué le pasa al pendejo? —preguntó—. ¿Está celoso?

No contesté. No podía. Tenía a mi novia embarazada afuera, a mi prometida sin memoria esperándome para ir a una cena, y a mi mejor amigo con ganas de matarme.

Agarré el teléfono. Llamé a Camila. Buzón.

Llamé a Elena. No atendió.

Miré a mi viejo. Sonriente. Orgulloso. Con el apellido que me dio a los 18 y que hoy me pesaba como un muerto.

—Se te ve contento —le dije.

—Obvio —se rió—. Mi hijo se casa con una Duarte. Subimos 40% en la bolsa mañana.

Y ahí entendí. No tenía prometida. No tenía novia. No tenía amigo.

Tenía tres años de contrato. O hasta que la empresa ascienda.

Y un hijo de ocho semanas que no iba a tener mi apellido.

1
Cynthia Estefanía Galarza
que Elena se acuerde de quien las choco y iba manejando era octavio y no Nahuel. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Maya
Tantp que mencionan la edad
Maya
Ese chico es un cobarde y pendejo
Cynthia Estefanía Galarza
espero que en la casa a Elena le den algo de lo que es alergica y sepa que es su hija, y que Nahuel y Elena se casen en secreto. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Claudia Patricia Cruz Saa
No entiendo sí no es su hija entonces quien es
Maria Carmen Rodriguez Mensia
!!! OHHHHH ,QUE BUENA HISTORIA ...GRACIAS ESCRITORA ...🌹
Maria Carmen Rodriguez Mensia
.!!De impacto!! buena buenísima!!...
Maria Carmen Rodriguez Mensia
!! Me encanta ,buenísima ,no la dejaré de leer hasta terminarla ...🌹👏👏
Cynthia Estefanía Galarza
que Elena recuerde quien es. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Cynthia Estefanía Galarza
que le pida ayuda al doctor Daniel y a Nahuel que le diga que ellos no son su familia y la ayude a escapar. 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Fran Sánchez
Cómo ese tipo ,dio con ellos tan pronto 😅
Maya
Tenían que poner imágenes de su nuevo look
Cynthia Estefanía Galarza
que Elena le pida a Nahuel que la acompañe. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
mariela
El viejo como que es un hueso duro de roer y cree que todo se tiene que hacer a su voluntad pero esta vez como que se va a equivocar porque Nahuel y "Elena" no se lo permitirán quiero leer ese enfrentamiento.
mariela
Son bellos los protagonistas quien es realmente ella para secuestrarla tenerla encerrada, drogada y borracha del sistema de desaparecidos porque quien ese hombre que lo hizo y quien le pago 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓
mariela
Que paso realmente con Elena quien era el degenerado que la tenia encerrada 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Como la secuestro y desde cuando lo hizo 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Veremos que pasa si la ayuda Nahuel ella se decidirá aceptar la propuesta
🤔🤔🤔❓❓❓❓
Elizabeth Sánchez Herrera
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