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LA HEREDERA QUE NO DEBIÓ VOLVER

LA HEREDERA QUE NO DEBIÓ VOLVER

Status: Terminada
Genre:Malentendidos / Traiciones y engaños / Venganza / Completas
Popularitas:31.3k
Nilai: 5
nombre de autor: Yesid Cabas

El día de su boda, Camila Duarte descubrió tres cosas: que su prometido nunca la amó, que su hermana tenía una relación con el, y que la familia que la crio la había estado usando desde el principio.

NovelToon tiene autorización de Yesid Cabas para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

CAPÍTULO 3: NADIE VINO

La sala de interrogatorios de la comisaría central olía a café quemado y a metal frío.

Camila llevaba tres horas sentada en la misma silla, todavía con el vestido de novia, ahora arrugado y manchado de sudor en las axilas, con las perlas del puño arrancadas de tanto retorcerse las manos. Alguien le había ofrecido una manta hacía un rato, y ella la había rechazado, porque aceptarla hubiera significado admitir, de alguna manera, que esto era real. Que no iba a despertar en su cuarto de la casa Duarte, con el vestido colgado impecable en el armario y la boda todavía por celebrarse.

—Repasemos otra vez la línea de tiempo, señorita Duarte.

El Inspector Molina se sentó frente a ella con la misma libreta de antes, ahora llena de anotaciones que Camila no podía leer al revés. A su lado, una mujer de traje gris que se había presentado como la fiscal asignada al caso —Camila había olvidado su nombre casi de inmediato, la mente le fallaba, todo le fallaba— tomaba notas propias sin levantar la vista.

—Ya se lo dije tres veces. Estuve en el hotel toda la mañana. Con la modista, con el peluquero, con mi madre, con Renata. Puede preguntarle a cualquiera de ellos.

—Lo hemos hecho.

Algo en el tono del inspector le heló la sangre.

—¿Y?

—Su madre y su hermana confirman que estuvo con ellas hasta las diez de la mañana. —Molina hizo una pausa deliberada, de esas pausas que Camila empezaría a reconocer, con el tiempo, como el instrumento favorito de cualquier interrogador—. El asesinato de Ernesto Roig se estima ocurrió entre las diez y las once. Nadie puede confirmar su paradero durante ese período.

—Porque estuve sola en mi cuarto, terminando de arreglarme. —Camila sintió que la desesperación le subía por el pecho como una marea—. Eso no significa nada. ¡Estar sola no es un crimen!

—No. Pero su teléfono estuvo en la escena del crimen durante ese mismo período, según los registros de la torre de señal. Y la nota que encontramos junto al cuerpo del señor Roig tiene una caligrafía que un perito ya está comparando con muestras suyas.

—Yo no escribí esa nota.

—Entonces alguien más tuvo acceso a su teléfono, a su caligrafía, y a la oficina privada de Ernesto Roig, exactamente durante la única hora en que usted no puede probar dónde estuvo. —Molina cerró la libreta—. Entenderá que necesitamos considerar todas las posibilidades.

Camila cerró los ojos. Cuando volvió a abrirlos, buscó, por instinto, la presencia de alguien de su familia detrás del cristal de la sala, esa clase de cristal que en las películas siempre resultaba ser un espejo, y que ella ahora sabía, por primera vez en su vida, que efectivamente lo era.

—¿Dónde está mi abogado? —preguntó—. ¿Dónde está Gabriel Salazar?

—Está afuera. Ha estado insistiendo en verla, pero el protocolo del interrogatorio...

—¿Y mi madre? ¿Y Renata?

El inspector y la fiscal intercambiaron una mirada breve, casi imperceptible, del tipo que se intercambian dos personas que ya conocen una respuesta que preferirían no dar.

—Su madre se retiró hace dos horas. Dijo que necesitaba atender los asuntos relacionados con... —Molina consultó su libreta— con la familia Roig. Le presentó sus condolencias formalmente y solicitó que se le mantuviera informada del proceso.

Las palabras cayeron sobre Camila con un peso específico, casi físico. Se retiró. Su madre se había retirado. La había dejado sola, esposada, acusada de un crimen que no había cometido, para ir a "atender asuntos" con la familia del hombre supuestamente habia asesinado su hija.

—¿Y Sebastián?

—El señor Roig está, como comprenderá, ocupándose del funeral de su padre.

Camila sintió que algo se rompía dentro de ella, algo que no había terminado de romperse del todo hasta ese momento exacto, sentada bajo la luz blanca y hostil de una sala de interrogatorios, todavía vestida de novia, completamente sola.

A tres kilómetros de distancia, en el despacho privado de la mansión Duarte, Doña Perla colgaba el teléfono con manos que no temblaban en absoluto.

—Está resuelto —dijo, sin girarse hacia la ventana, donde una figura permanecía de pie en las sombras, fuera del alcance de la luz de la lámpara de escritorio—. La policía tiene todo lo que necesita. El teléfono, la nota, la falta de coartada.

—¿Y si alguien empieza a hacer preguntas? —preguntó la voz desde las sombras, una voz que Camila, de haberla escuchado, habría reconocido de inmediato—. ¿Si Gabriel decide investigar por su cuenta?

—Gabriel es un buen abogado, pero no es estúpido. —Perla se sirvió una copa de vino tinto con la calma de quien acaba de resolver un problema de agenda—. Sabe exactamente cuánto le debe a esta familia. Y sabe exactamente cuánto podría perder si decide jugar al héroe.

—¿Y Camila?

Por primera vez en toda la conversación, algo en el rostro de Perla se movió. Un músculo, apenas, en la comisura de los labios. No era culpa. Camila, de haberlo visto, jamás lo habría confundido con culpa. Era otra cosa. Algo mucho más frío.

—Camila sobrevivirá. Siempre ha sido más fuerte de lo que aparenta. —Bebió un sorbo—. Y cuando todo esto termine, entenderá que algunos sacrificios son necesarios para proteger lo que realmente importa.

—¿Y si no lo entiende?

Perla se giró finalmente hacia la ventana, hacia la ciudad que se extendía más allá del jardín, hacia las luces de un edificio en cuyo piso veintitrés la policía todavía acordonaba una oficina manchada de sangre.

—Entonces aprenderá a vivir sin entenderlo.

De vuelta en la comisaría, ya entrada la madrugada, un oficial abrió por fin la puerta de la sala de interrogatorios y le permitió a Gabriel Salazar entrar.

Camila levantó la vista, y por un segundo, solo un segundo, sintió algo parecido al alivio.

—Gabriel...

—Estoy aquí. —Se sentó frente a ella, dejando su maletín sobre la mesa metálica con un golpe seco—. Vamos a solucionar esto. Voy a pedir la revisión de todas las pruebas, voy a solicitar una nueva pericia caligráfica, voy a...

—Nadie vino, Gabriel. —La voz de Camila salió quebrada, apenas un susurro—. Mi madre se fue. Renata no llamó. Sebastián ni siquiera preguntó por mí.

Gabriel guardó silencio un instante. Y en ese silencio, breve pero denso, Camila creyó ver, por primera vez, algo que no supo nombrar todavía: la sospecha, apenas naciente, de que la familia que ella había amado toda su vida no estaba tan interesada en defenderla como en protegerse a sí misma.

—Yo estoy aquí —dijo finalmente Gabriel, con una firmeza que no admitía discusión—. Y no me voy a ir a ningún lado.

Camila lo miró a los ojos, buscando en ellos la certeza que necesitaba desesperadamente, y por un momento, solo por un momento, casi se permitió creer que eso sería suficiente.

No sabía todavía que ni siquiera Gabriel, con toda su lealtad, con todo su cariño silencioso, sería capaz de detener lo que ya estaba en marcha.

Porque a la mañana siguiente, cuando el fiscal presentara formalmente los cargos, Camila Duarte dejaría de ser la hija ejemplar de una de las familias más poderosas de la ciudad.

Se convertiría, para todos los efectos legales y públicos, en una asesina.

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Mirna Lobo
será que Perla es verdaderamente su madre ❓🤔🤔 porque no entiendo la saña con que la trató /Left Bah!/
Mirna Lobo
😭😭😭
Mirna Lobo
un complot entre ellos para avisarle 🤔 veremos por qué ❓❓❓
Mirna Lobo
que locura ni que tuviera una doble, bueno veremos que pasa ❓🤔
neumidia ruiz
gracias por estas historia tan conmovedora, donde dejar de luchar por la justicia y la verdad no esta permitido aunque sea larga y tortuoso, felicidades te deseo éxitos y que sigas escribiendo muchas mas
neumidia ruiz
hazlos arrodillar valeria 👏👏👏👏que paguen hazlos sufrir cada lagrima tuya
Delia Alonso
Un dicho de mi tierra: quien a hierro mata...a hierro muere
Delia Alonso
Perla también debería estar en un psiquiátrico
Delia Alonso
Esa vieja tendría que desaparecer de la faz de la tierra 😒
Delia Alonso
La vieja es ambiciosa y la ambición es mala consejera
Delia Alonso
¿Cómo descubrió todo eso? No era que esa nueva identidad estaba blindada?
Delia Alonso
¿Cómo nadie la reconoce ? Salvo Gabriel a ninguno le resulta ni conocida......según él capítulo anterior, los retoques de cirugía eran mínimos............
Delia Alonso
Espero que, cuando llegue el momento, la venganza de Camila sea terrible
Delia Alonso
Hs de P......parece que armaron todouy bien....
Francis Garrido de Trujillo
una novela muy larga que se perdió la emoción
Belca
Empezó muy buena, pero a tuvo incoherencia, y la alargó mucho, con vacíos la trama,. El tema principal la traición y los otros temas, daban para una trama más interesante con más adrenalina
Belca
A los 5 años los niños ya hablan genuinamente bien🤣🥰
Belca
La a largaste demasiado, perdió la emoción ☹️
Belca
Empezó buena pero se torno repetitivo y con inconsistencias en la trama, pintaba muy buena
Belca
Muchos capítulos con los mismos párrafos o similares.
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