Wiliam era un militar que cuidaba de su madre y de su hermana adolescente. Por su hermana llegó a conocer la historia de un trágico Omega llamado Eirwyn, que ademas de tener una infancia difícil, al crecer fue enviado con el protagonista masculino que solo lo trataba como un sustituto, comenzando así un nuevo suplicio.
Wiliam de alguna manera terminó dentro de la novela como el Alfa que a pesar de haber sido rescatado y cuidado por Eirwyn terminó enviándolo con el protagonista Alfa aún sabiendo que con eso volvería difícil la vida del pequeño Omega.
Wiliam decidió en ese instante proteger a ese chico y evitar a toda costa que se encontrará con el protagonista Alfa.
tres meses después.
— estoy embarazado — dijo el omega con los ojos llenos de lágrimas y el rostro sonrojado, mirando con timidez al Alfa que lo había estado cuidando durante todo ese tiempo y que ahora parecía estar petrificado.
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capítulo 3
Pasaron dos días recorriendo la espesa selva, sin embargo, no había señales que indicaran alguna base terrorista o instalaciones secretas.
— capitán, ¿Nos dividiremos? — preguntó uno de los soldados. Estaban descansando, algunos se encontraban comiendo mientras que otros recuperaban sus fuerzas después de un largo día recorriendo la zona.
— si, un grupo se dirigirá al oeste y el resto continuará hacia el norte — los dedos de William recorrieron el mapa — en caso de encontrar o no algo en dos días, dirige a los hombres a esta zona, nos reuniremos aquí — mostró un punto, donde se encontraba una zona montañosa con poca vegetación.
Luego del descanzo dos grupos se dirigieron en direcciones distintas.
El grupo que dirigía William camino durante horas, la humedad junto con los mosquitos que parecían querer chuparles hasta el alma era un verdadero reto, sin embargo, el continuo entrenamiento que habían recibido, hacia que la situación fuese soportable.
Exploraban el lugar con las armas en manos, William pareció percibir algo, levantó su puño para indicar a todos que se detuvieran, sus ojos cafés recorrieron la espesa vegetación, estaba… demaciado tranquilo.
Antes de hacer la siguiente señal, una lluvia de balas pareció caer sobre ellos.
— ¡Soldados protejanse! — el grito estridente junto con el sonido de las balas volvió a la silenciosa selva en la testigo de una escena llena de violencia.
William junto con los soldados que lograron cubrirse a tiempo, empezaron a disparar, sin embargo era extremadamente difícil dar con el objetivo.
En un momento en el que el sonido de los disparos cesó una vos desagradable resonó.
— capitán William, lo estábamos esperando, espero que allá Sido de su agrado la bienvenida que le damos jajaja — rió el hombre.
William no tenía la menor idea de quien se trataba, miro el cuerpo de uno de sus subordinados que se encontraba cerca de él, sin vida y apretó la mandíbula con rabia. Que ese hombre supiera su nombre y que se haya preparado de esta manera para atacarlos, solo indicaba una cosa.
Alguien había filtrado información de la misión. Por su mente paso la última mirada que le dió el mayor Turner, el instinto le gritaba que había sido el quien había sido la causa de este desastre.
El hombre que había hablado hace rato no quiso seguir esperando, era mejor acabar con esta gente lo más pronto posible, sus cuerpos serían los alimentos de las fieras que habían criado en sus escondites.
Las balas volvieron a llover, William lanzo la última granada que le quedaba, el número de personas que los atacaba eran definitivamente mayor al de ellos, aunque con esa granada podía matar a algunos, no era suficiente como para que él y los soldados que aún se mantenían en pie lograran salir de allí con vida.
Al igual que ellos el enemigo también poseía granadas, unos exploto cerca de él. La onda expansiva producto de la explosión lo lanzo ha cierta distancia.
El tinnitus se apoderó de su cabeza, intento ponerse de pie, Pero el dolor que sintió en su pierna era tan intenso que estuvo apunto de gritar con todas sus fuerzas, su vista borrosa se poso en ella, y pudo notar que la tenia fracturada, el hueso sobresalía sangriento de su pantalón militar.
— Capitan William, gracias por haber venido, mis preciados bebés tendrán un suntuoso festín gracias a usted — el hombre sonrió, sus dientes amarillos junto con su rostro de facciones toscas y alargadas lo hacían parecer una rata.
— maldito bastardo — William maldijo, todos sus hombres estaban muertos. La impotencia se apoderó de William, recordó las palabras de su madre y sintió ganas de llorar, Pero no le daría gusto a esta gente de verlo soltar una lágrima.
El hombre volvió a sonreír, saco su arma y disparo sin dudar, la bala impacto junto en la frente de William, quitándole la vida instantáneamente.
— hemos terminado aquí, lleven los cuerpos a las jaulas donde se encuentran mis bebés, estarán tan contentos por el obsequio que le llevará su papá jajaja — volvió a reir el hombre, de manera un poco más escandalosa, en sus ojos llenos de malicia y felicidad, también había un atisbo de locura difícil de ocultar.
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La mente de William que había caído en una completa oscuridad, pareció de pronto percibir cierta claridad. Le dolía todo el cuerpo. Sus ojos se entreabrieron, aunque percibió claridad, veía todo borroso. Por alguna razón sentía su cuerpo… diferente.
¿Acaso esto era el más allá?, se preguntó. Aunque quería ponerse de pie le costaba moverse. Llevo una de sus manos a su rostro, Pero lo que aprecio frente a sus ojos fue una enorme para con pelaje negro, las pupilas de William se contrajeron, un terrible dolor de cabeza se apoderó de él, y volvió a caer en la inconsciencia.
No sabía si era su imaginación, pero en ocasiones logró sentir como unas calidas manos le acariciaban la cabeza.
No tenía la menor idea de cuánto tiempo había pasado. Cuando logró recuperar nuevamente la conciencia lo primero que vio fue un techo que parecía ser de paja.
Con un poco de esfuerzo movió su cabeza y miro a su alrededor, estaba en una habitación, pequeña. Parecía que se encontraba en una choza, las paredes de piedra irregular y el techo de paja junto con el pobre mobiliario le dieron esa impresión.
¿No había muerto?
Se preguntó cómo había logrado sobrevivir, recordo exactamente el momento en que le dispararon junto en la frente, de manera instintiva se llevó la mano a ese lugar.
No había nada. No había señales de que haya recibido algún disparo.
Eso era imposible, debería haber algo en ese lugar. Algo no estaba bien.
Antes de siquiera seguir intentando pensar en que rayos estaba pasando, o de tratar de ponerse de pie. La pequeña puerta de madera que separaba ese pequeño cuarto del exterior, se abrió.
William miró hacia ese lugar y sus pupilas no pudieron evitar dilatarse al ver a la persona que se encontraba de pie en la puerta.
ya valió toda la disciplina militar ahora se viene lo mejor 👌 💕💖💕💖💖💕💖
ahora si van a saber lo que es el terror 🤬🤬🤬pronto William y Eirwin sabrán como apagar ese calor 🐇🐺