Yo, Evana. viví una hermosa vida con el hombre que amé y con mis hijos también. Pero alguien me lo arrebato todo.
He vuelto al pasado para descubrir a mi asesino y el de mi familia.
NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 20
La lluvia de la medianoche repiqueteaba suavemente contra los cristales de la residencia principal de la familia de Evana. Tras la revelación en la camioneta, Evana no pudo esperar más. Acompañada por Thomas—quien se mantuvo en el vehículo vigilando las inmediaciones—, caminó por el amplio pasillo de la casa de su infancia hasta el estudio de su padre.
La puerta estaba entreabierta. Su padre permanecía sentado tras el gran escritorio de caoba, examinando unos documentos bajo la luz tenue de una lámpara de mesa. Lucía cansado, con surcos más profundos alrededor de los ojos, pero al ver entrar a Evana, una calidez genuina iluminó su rostro.
—Evana... qué sorpresa a estas horas —dijo él, poniéndose de pie de inmediato y rodeando el escritorio con pasos lentos—. Pensé que estarías reunida con tu equipo legal tras los últimos movimientos de Vance.
Evana lo observó en silencio durante un segundo. La figura del hombre que en su vida pasada le pareció distante y helado ahora se le presentaba frágil, conmovedoramente humano.
—Papá... Thomas me contó la reunión que tuvieron esta mañana —confesó Evana con la voz ligeramente quebrada—. Me dijo que estabas dispuesto a entregar tus acciones con tal de protegerme a mí.
Su padre se congeló por un momento, bajando la mirada con una mezcla de pudor y tristeza, antes de dejar escapar un largo suspiro.
—Cometí muchos errores en el pasado, hija —murmuró él, colocándole una mano sobre el hombro con un afecto que a Evana le oprimió el pecho—. Durante años pensé que presionarte en los negocios era la única forma de prepararte para este mundo. Pero me equivoqué. Prefiero perder cada centavo de esta corporación antes que ver cómo destruyen tu vida. Tu paz vale más que cualquier imperio.
Evana sintió que las lágrimas amenazaban con desbordarse. La sombra de la tragedia pasada, el dolor de imaginar a su padre enterándose de la masacre de su familia diecisiete años después en la otra línea temporal, la empujó a hacer la pregunta que le quemaba el alma.
Se acercó un paso más y lo miró fijamente a los ojos.
—Papá... ¿alguna vez has tenido un sueño extraño? —preguntó Evana con el corazón latiéndole desbocado—. ¿Alguna sensación de haber vivido todo esto antes? ¿Aguardas algún recuerdo de... de una vida pasada donde yo me fui y me perdiste para siempre?
Su padre pestañeó, profundamente desconcertado por la pregunta. La miró con una mezcla de confusión y sincera preocupación paternal, acariciándole la mejilla con la yema del pulgar.
—No. —respondió él con total honestidad, negando suavemente con la cabeza—. Solo recuerdo el día que naciste y cada día que te he visto crecer. No sé de qué pesadilla me hablas, pero te prometo que mientras yo respire, jamás te voy a perder.
La respuesta de su padre confirmó que él no llevaba la marca del renacimiento, pero en el fondo no le creía.
Aunque ve en él un hombre inocente de esa masacre, un hombre de esta era intentando enmendar sus errores con amor de padre.
Evana lo abrazó, al principio con duda. Un afecto como este era muy poco, de hecho casi nunca sucedía. Pero simplemente sucedió, escondiendo el rostro en su hombro, liberando parte del luto retenido durante tanto tiempo.
Un par de horas más tarde, Evana regresó a la camioneta donde Thomas la esperaba con el motor en marcha. Al cerrar la puerta, Thomas notó los ojos hinchados de su esposa, pero también la paz recuperada en su rostro.
—No recuerda nada —susurró Evana, tomando la mano de Thomas—. Solo es un padre intentando cuidarme.
Thomas apretó sus dedos con ternura, pero su mirada estaba clavada en la tableta táctil que descansaba sobre el tablero, donde los datos financieros de la operación de Andy seguían parpadeando.
—Evana... estuve repasando todo el expediente de Andy mientras hablabas con él —dijo Thomas con una voz grave y profundamente analítica—. Llegué a una conclusión. Nos equivocamos con ella.
Evana fruncio el ceño, sorprendida.
—¿De qué hablas? Los fondos para comprar a Valeria vinieron de sus firmas offshore.
—Sí, Andy pagó a Valeria para espiarte y compró tu información financiera porque quiere hundirte en los negocios. Quiere despojarte de tu legado corporativo por esa vieja rivalidad con tu padre —explicó Thomas, mirándola a los ojos con absoluta lucidez—. Pero Andy no es la asesina de nuestra familia.
—¿Cómo estás tan seguro?
—Porque no tiene ninguna lógica —argumentó Thomas—. Una mujer con la arrogancia, el poder y la impunidad diplomática de Andy no habría esperado diecisiete años para enviar a un grupo de mercenarios a una montaña perdida a matarnos. Si ella hubiera querido eliminarte físicamente, lo habría hecho en el momento en que Valeria le vendió tus coordenadas. Andy es solo una empresaria despiadada jugando a la guerra corporativa.
Un silencio sepulcral se apoderó del interior del vehículo. A Evana se le heló la sangre al procesar las palabras de su esposo.
—Entonces... si Andy solo usó la información para el ámbito financiero... —murmuró Evana con horror creciente—. ¿Quién tenía la orden de ejecución 'en hielo' durante diecisiete años? ¿Quién fue la persona que esperó a que nuestros hijos crecieran para dar la orden de apretar el gatillo?
Thomas miró hacia la noche lluviosa, con la mandíbula apretada y los ojos cargados de una determinación temible.
—Alguien más estaba esperando en las sombras, Evana. Alguien que no buscaba tu dinero, sino nuestra absoluta destrucción. Valeria nos vendió a Andy para los negocios, pero la orden del asesinato vino de un lugar mucho más oscuro... y esa persona sigue allá afuera.
El cebo contra Andy estaba a punto de ejecutarse en el mercado, la traidora menor había caído y su padre estaba fuera; pero el verdadero monstruo de su historia personal acababa de emerger entre las sombras para la segunda etapa de su viaje.
Gracias por los capítulos autora