Él juró destruirla. Ella prometió jamás inclinar la cabeza.
En un mundo gobernado por la mafia, donde la lealtad se paga con sangre y la traición se castiga con la muerte, dos almas destinadas a odiarse se verán obligadas a caminar por el mismo infierno.
Él es un hombre frío, peligroso y acostumbrado a obtener todo lo que desea. Ella, una mujer fuerte que no está dispuesta a convertirse en el trofeo de nadie.
Entre secretos, venganza, mentiras y una atracción imposible de ignorar, descubrirán que el odio puede ser el inicio de la historia más peligrosa de sus vidas.
NovelToon tiene autorización de Natalia Moreno Sajonero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capitulo 20-Verdades
"Hay verdades que llegan cuando menos las esperas. Y algunas pueden cambiar el destino de una familia entera."
La noche había caído sobre la residencia Russo.
Valentina seguía mirando el último mensaje.
"Pronto descubrirás por qué los gemelos son tan importantes para esta guerra."
No podía dejar de pensar en esas palabras.
¿Por qué sus hijos?
¿Qué podían tener ellos que fuera tan importante?
Guardó el teléfono y respiró profundamente.
En ese momento, alguien llamó a la puerta.
—¿Valentina?
Era Dante.
—Pasa.
Dante entró y la observó.
—¿Otra vez preocupada?
Valentina dudó.
Después decidió contarle.
—Recibí otro mensaje.
Dante se acercó inmediatamente.
—¿Qué dice?
Ella le entregó el teléfono.
Dante leyó.
Su expresión se endureció.
—¿Quién te está enviando esto?
—No lo sé.
—¿Desde cuándo?
—Desde ayer.
Dante levantó la mirada.
—¿Y por qué no me lo dijiste?
Valentina bajó los ojos.
—Tenía miedo.
—¿De mí?
—No.
De que pensaras que hice algo mal.
Dante negó.
—Nunca pensaría eso.
Se sentó frente a ella.
—Valentina, si alguien está amenazándote, necesito saberlo.
—Lo sé.
—Prométeme que no volverás a ocultarme algo así.
Valentina asintió.
—Te lo prometo.
Dante le devolvió el teléfono.
—Entonces vamos a descubrir quién es.
A la mañana siguiente, Dante reunió a Enzo, Raffaele, Marco y Luca.
Sobre la mesa colocó una fotografía.
—Esta persona ha estado vigilando a Valentina.
Marco la observó.
—¿Sabemos quién es?
—Todavía no.
Enzo colocó varios documentos.
—Pero encontramos una conexión.
Luca tomó uno.
—¿Qué es esto?
—Registros médicos.
Dante frunció el ceño.
—¿Médicos?
—Sí.
Alguien ha estado intentando acceder a la información del embarazo de Valentina.
Marco golpeó la mesa.
—¿Cómo consiguieron esos datos?
—No lo sabemos.
Pero alguien está buscando información específicamente sobre los gemelos.
Valentina, que acababa de entrar, escuchó la última frase.
—¿Qué información?
Todos guardaron silencio.
Dante se acercó.
—Estamos investigándolo.
—No quiero que me oculten cosas otra vez.
Marco intervino.
—No queremos preocuparte.
—Ya estoy preocupada.
Dante tomó su mano.
—Lo descubriremos.
Esa tarde, Valentina recibió una llamada del médico.
—Hola, Valentina.
—Hola, doctor.
—Quería comentarte algo antes de tu próxima revisión.
—¿Ocurrió algo?
—No.
Tus bebés continúan bien.
Pero revisando tus antecedentes encontré algo curioso.
Valentina frunció el ceño.
—¿Qué cosa?
—En una de tus ecografías anteriores aparece una anotación que yo no hice.
—¿Qué anotación?
El médico hizo una pausa.
—Dice que alguien solicitó información adicional sobre los bebés.
Valentina sintió un escalofrío.
—¿Quién?
—No aparece el nombre.
—¿Y cuándo ocurrió?
—Hace unas semanas.
Valentina apretó el teléfono.
—Gracias por avisarme.
—Ten mucho cuidado con quién tiene acceso a tus documentos.
—Lo haré.
Cuando terminó la llamada, Dante entró.
—¿Qué pasó?
Valentina le contó.
Dante quedó pensativo.
—Entonces alguien empezó a investigar el embarazo antes de que supiéramos que estaban buscando a los gemelos.
—Sí.
—Eso significa que el plan comenzó mucho antes.
Valentina acarició su vientre.
—¿Por qué ellos?
Dante no tenía respuesta.
—Todavía no lo sé.
Esa noche, las familias volvieron a reunirse.
El padre de Valentina habló:
—Hay algo que debemos considerar.
—¿Qué? —preguntó Marco.
—La familia Moretti tenía una tradición antigua relacionada con los herederos.
Valentina frunció el ceño.
—¿Qué tradición?
—Cuando Gabriel murió, Adrián quedó como único heredero.
Dante intervino:
—Pero eso no explica por qué quieren a los gemelos.
—No.
Pero existe otra cosa.
El padre de Valentina abrió un documento antiguo.
—Hace años se firmó un acuerdo entre varias familias.
Dante lo tomó.
—¿Qué tipo de acuerdo?
—Un pacto comercial y de protección.
Valentina observó el documento.
—¿Y qué tiene que ver conmigo?
Su padre la miró.
—Tu embarazo rompe una antigua condición.
—¿Cuál?
—Si alguna vez nacieran dos herederos de las familias involucradas...
Todos tendrían derecho a reclamar una parte de ciertos bienes y propiedades.
Dante frunció el ceño.
—¿Estás diciendo que quieren utilizar a mis hijos por dinero?
—No solamente por dinero.
—Entonces, ¿qué?
El padre de Valentina respondió:
—Por poder.
Dante se levantó.
—No van a conseguir nada.
Valentina lo tomó del brazo.
—Dante.
Él la miró.
—No permitiré que conviertan a nuestros hijos en una herramienta.
Marco se puso de pie.
—Tampoco nosotros.
Luca asintió.
—La familia está contigo.
Por primera vez, ambas familias estaban completamente de acuerdo.
No importaban los viejos conflictos.
No importaban los secretos.
Los gemelos eran parte de ambas familias.
Y todos estaban dispuestos a protegerlos.
Horas más tarde...
Una figura desconocida entró en un despacho oscuro.
Sobre el escritorio había una fotografía de Valentina.
La persona tomó el teléfono.
—Ya descubrieron el acuerdo.
Al otro lado respondieron:
—Entonces debemos acelerar el plan.
—¿Y Vieri?
—Vieri ya no es necesario.
La persona guardó silencio.
—¿Y Moretti?
—Tampoco.
—¿Entonces qué hacemos?
La respuesta fue fría:
—Ahora vamos directamente por Valentina.
Mientras tanto, Dante se encontraba en el jardín.
Valentina apareció detrás de él.
—¿Qué haces aquí?
—Pensando.
—¿En la guerra?
—En todo.
Valentina se acercó.
—Dante.
Él la miró.
—¿Sí?
—Tengo miedo.
Dante tomó su mano.
—Yo también.
—Pero quiero que nuestros hijos crezcan sabiendo que fueron queridos.
Dante sonrió.
—Lo serán.
Valentina apoyó la cabeza en su hombro.
—Prométemelo.
—Te lo prometo.
Dante miró su vientre.
—A los dos.
Valentina sonrió.
Por unos segundos, el mundo pareció detenerse.
Pero ninguno de los dos vio el automóvil que se había detenido a varios metros de la residencia.
Dentro, alguien observaba.
Y tenía una fotografía de los dos.
Debajo de ella había una sola frase:
"Fase uno completada."
La verdadera amenaza acababa de comenzar.
🖤 Palabras de la autora
Gracias por llegar al capítulo 20. 🖤
Valentina y Dante finalmente descubrieron que alguien está investigando a sus gemelos y que existe un antiguo acuerdo familiar relacionado con ellos.
Pero ahora aparece una amenaza todavía mayor.
Vieri y Adrián quizá no sean los verdaderos responsables...
¿Quién está moviendo realmente los hilos?
Y lo más importante:
¿Qué hará Dante cuando descubra que alguien ha decidido ir directamente por Valentina?
Gracias por seguir leyendo esta historia.
Con cariño,
Zahira#🖤