Una torpe pareja entre un policía novato y una periodista se ve involucrada en la verdad tras el mortal virus zombie y en el propio apocalipsis zombie que envolvió el mundo.
Ahora los dos, tendrán que hacer todo lo posible para salir vivos y huir al refugio más cercano de Alley City.
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Capitulo #15: Horda de Ratas
...⚠️ESTE EPISODIO ES NARRADO POR STAN ⚠️...
Habíamos logrado salir a la superficie con uno de los ascensores del laboratorio subterráneo, y para nuestra sorpresa, habíamos aparecido en una especie de mirador, en lo alto de una colina.
—Vaya, que romántica. Un mirador, estrellas, sin duda hoy no duermes en el sillón
—Jaja, no tan rápido, campeón, aún no me des las gracias
—Descuida, aún… —me detuve en la orilla del mirador, quedándome con la mirada fija en el pueblo y en el castillo que se veía a la distancia—. Aún…
Con ese mirador pude ver lo que más temía, el virus no solo se había quedado en Alley, sino que se había extendido y por los caminantes que veía desde la cima, entendía lo que había pasado y vivido las personas del pueblo.
—Hey, vamos —me dijo Melody apoyando su mano en mi hombro—. Aún tenemos que ir al zoológico
Asintiendo y soltando un último suspiro seguí a mi compañera al zoológico. A decir verdad me sorprendía un poco que mi compañera supiera el camino, pero al verla deteniéndose frente a una de las casas del pueblo para recoger una zapatilla, me di cuenta de que ese lugar era importante para ella.
—Este lugar…
—Viví aquí con mis abuelos un tiempo
—E-Ellos seguro lograron escapar y refugiarse, solo… solo… solo confía en ellos
—G-Gracias —me agradeció mi compañera, apartando la mirada y guardando la zapatilla en el bolsillo de su bata blanca, para seguir caminando—.
—No lo entiendo ¿El virus se expandió tan rápido? ¿O cómo fue que llegó hasta aquí en poco tiempo?
—Tal vez esas cosas, los voladores, te respondan a tu pregunta —me respondió apuntando a unas ratas voladoras que estaban despedazando a un zombie en el aire—.
—¿Eh? ¿C-cómo es que…? ¿Las ratas también están infectadas? ¿Y por qué se ven así?
—Eso es lo que pasa cuando te inyectan el virus A-Eva con el L-Adan, te causan unas mutaciones tan grotescas que pierdes tu esencia biológica
—¿Qué? Espe…
Estaba por seguir preguntando cuando de repente se escuchó un estruendo proveniente del castillo, había sucedido una explosión o eso parecía, pero lo que más llamaba la atención, era lo que salió de una de las torres del castillo; era un gigantesco monstruo con la apariencia de un dragón, solo que su piel estaba volteada al lado contrario, dejando ver sus músculos putrefactos.
También se escuchaban disparos que provenían del castillo, estaba claro que en ese lugar se estaba llevando a cabo una batalla contra un infectado que había mutado de un momento a otro. Ese estruendo a lo lejos hizo que esas ratas voladoras salieran de sus escondites para comenzar volar por todo el pueblo como si fueran gallinas sin cabeza.
Algunas intentaron arrastrarnos con sus garras pero no lo lograron, gracias a los poderosos disparos de mi escopeta que las redujo en miles de pedazos con tan solo un disparo, pero al final, esa jauría terminó por forzarnos a apresurar el paso para llegar lo más rápido que podíamos al zoológico del pueblo.
—¡¡Melody!! ¡¡Yo te cubro!! —le ordene señalando la puerta con mi mirada—.
Para entrar con esas cosas volando en el cielo, tuvimos que dividirnos, mientras mi compañera rompía el candado que mantenía inmóviles las inmensas puertas oxidadas del zoológico, me enfoque en usar mi escopeta para mantenerlos lejos de nosotros.
—¡¡Stan!! —me gritó empujando las puertas para poder entrar—. ¡Rápido! ¡Entra!
—¡Voy! —le respondí recargando mi escopeta—. ¡Melody! —le llamé entrando y corriendo hacia una tienda de regalos del zoológico—.
En un intento desesperado por protegernos nos encerramos dentro de la tienda y bloqueamos la entrada con uno de los muebles. Jadeando, y recuperando el aliento retrocedimos, viendo por las ventanas empañadas, como esas ratas chocaban con todo lo que tenían frente a ellos por el miedo que sentían por ese monstruo que había salido del castillo del pueblo.
—¿Estás bien? ¿Te hirieron? —le pregunté a mi compañera, viéndola recargándose en un mueble—.
—N-no, solo… ¿Qué mierda fue eso?
—No lo sé, pero lo mejor es mantenernos lejos
Mi compañera agobiada se dejó caer al suelo con la mirada perdida en las ratas que seguían impactando contra la tienda, por mi parte, me senté a su lado para acompañarla en su descanso.
—Campeón, dime… ¿Alguna vez creíste que terminarías así?
—Bueno… quitando al niño de 8 años que tenía una Play 2 y que soñaba con dispararle a un zombie, no. De hecho… mi plan era… llegar a la comisaría, tener el típico primer día súper incómodo y regresar a casa, quejándome de que tengo que trabajar para… seguir trabajando
—Mm… yo… yo iba a preparar todo para el cumpleaños de papá y… ver a una amiga de la preparatoria
—¿La influencer que destapó las atrocidades de Glaver? —le dije levantando la ceja y con una sonrisa juguetona en mi rostro—.
—Si, Ni… Ugh, Review no sé que… ella es una chica linda, la conocí en la preparatoria, tal vez te la presenté un día
—Creo que lo que menos quiero ahora es ver a una mujer —gruñí volteando a la pared y jugando con un abertura del pantalón de mi uniforme de policía—.
—¡Oye! Eso fue grosero —me regaño dándome un pequeño manotazo en el hombro—.
—Tampoco es mentira —añadí riendo y dándole un pequeño empujón—. A excepción de Annie, Guinevere y mi mamá, solo quiero volver a casa, dormir y despertar para comer la comida de mamá
—Si, yo también quisiera comer la comida de mamá. Sabes… ella solía hacerme una sopa que sabía mejor que nada, antes de claro, graduarme y mudarme a Alley —continuó mi compañera, frunciendo el ceño y mirando al suelo, su voz con cada palabra se volvía más vidriosa—.
—Lo volverás a comer ¿sí? Los dos lo haremos —le agarre la mano para entrelazar nuestros dedos—. En nuestra cita doble
—Mm… —Melody se dejó caer en mi hombro, buscando algo de calidez y apretó mi mano, casi como si temiera soltarla—. ¿Podemos quedarnos así un rato? Quisiera dormir un poco, mientras esperamos a la doctora
—Si, creo que podemos hacerlo —deje caer mi cabeza en la suya para corresponderle su gesto—. Descansa, Pawn