Fanfic: acontecimientos que sucedieron 300 años despues de la guerra contra Zeus
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Capítulo 19: El Reino Donde Mueren las Horas
⏳👑⚔️
Muy lejos del Santuario.
Más allá del espacio.
Más allá del tiempo.
Existía un lugar que no pertenecía a ninguna era.
Un reino donde los relojes jamás se detenían.
Donde miles de engranajes giraban eternamente.
Donde el pasado.
El presente.
Y el futuro.
Se mezclaban en una misma realidad.
Aquel lugar era conocido como:
EL CRONOTEMPO
El Reino de Cronos.
En el centro de aquel mundo imposible.
Se elevaba un gigantesco palacio construido con oro oscuro.
Y en lo más alto.
Encadenada por grilletes divinos.
Permanecía Athena.
Bella observaba el horizonte.
Sin miedo.
Sin rendirse.
Cronos apareció detrás de ella.
—Sigues resistiéndote.
Athena sonrió levemente.
—Porque sé que vendrán.
Cronos soltó una carcajada.
—¿Tus Caballeros?
—Sí.
—Tus Caballeros no pueden salvarte.
Athena giró.
—No conoces sus corazones.
—Conozco perfectamente a los humanos.
Respondió Cronos.
—Son débiles.
—Temen.
—Fracasan.
—Mueren.
Bella sostuvo su mirada.
—Y aun así siempre vuelven a levantarse.
Por primera vez.
Cronos dejó de sonreír.
—Esa es precisamente la razón por la que deben desaparecer.
El Titán se alejó.
Pero antes de desaparecer.
Volvió a observarla.
—Tu fe será destruida junto con ellos.
Athena cerró los ojos.
—Jamás.
El Entrenamiento
Mientras tanto.
En el Santuario.
La vida continuaba.
Jess.
Kyo.
Olly.
Y Caizen.
Entrenaban desde el amanecer.
Por primera vez.
Los cuatro herederos legendarios luchaban juntos.
⛓️
Las cadenas de Andrómeda cortaban el aire.
🔥
Las llamas del Fénix rugían.
🐉
El Dragón avanzaba con fuerza.
❄️
Y Caizen intentaba comprender el cosmos del Cisne.
Todavía cometía errores.
Todavía dudaba.
Pero avanzaba.
Desde una colina cercana.
Un anciano observaba.
Seiya.
Apoyado sobre su bastón.
Sonrió.
Y recordó.
Otra época.
Otra vida.
Recuerdos de Pegaso
Por un instante.
Volvió a ser un joven.
Volvió a correr por Grecia.
Volvió a caer.
Y a levantarse.
Volvió a escuchar aquella voz.
—¡Levántate, Seiya!
Marin de Águila.
Su maestra.
La mujer que creyó en él cuando nadie más lo hizo.
Seiya cerró los ojos.
Y volvió a escuchar sus enseñanzas.
—El cosmos no nace de la fuerza.
—Nace del corazón.
Abrió los ojos.
Y observó a los cuatro jóvenes.
Entonces avanzó.
—Muy bien.
Los muchachos se giraron.
—Hoy les enseñaré algo que mi maestra me enseñó hace siglos.
Los cuatro escucharon atentamente.
Incluso Kyo.
Algo raro en él.
—La verdadera fuerza de un Caballero.
—No consiste en ganar.
—Consiste en levantarse cada vez que caigan.
El entrenamiento continuó hasta el anochecer.
Y ninguno olvidó aquellas palabras.
El Regreso del Titán
De pronto.
El cielo se oscureció.
Las estrellas desaparecieron.
El viento se detuvo.
Todo el Santuario sintió la misma presencia.
⏳
Cronos.
Había regresado.
Las alarmas resonaron.
Los Caballeros Dorados aparecieron inmediatamente.
Aioria.
Aruel.
Kailo.
Tanya.
Daimon.
Darien.
Levi.
Jeiko.
Y todos los demás.
Seiya avanzó.
Los nuevos Caballeros de Bronce también.
Y entonces.
Entre las filas.
Apareció Aion.
Cronos sonrió.
—Hace mucho tiempo.
Aion apretó los puños.
—Demasiado.
La tensión era insoportable.
El Desafío
Seiya dio un paso al frente.
—¡Devuélvenos a Athena!
Cronos rió.
Una risa fría.
Una risa que hizo temblar las montañas.
Jeiko avanzó junto a Aion.
—¡Devuélvela ahora!
El cosmos de Leo estalló.
Pero Cronos no parecía impresionado.
Sus ojos se posaron únicamente sobre Aion.
Como si todos los demás desaparecieran.
—Sigues vivo.
Dijo.
—Y tú sigues escondiéndote detrás de otros.
Respondió Aion.
Cronos sonrió.
Pero aquella sonrisa ocultaba algo.
Algo que nadie comprendió.
Algo relacionado con Aion.
Algo relacionado con el futuro.
La Invitación
Cronos extendió una mano.
El espacio se abrió detrás de él.
Mostrando brevemente el Cronotempo.
Y durante un instante.
Todos pudieron ver a Athena encadenada.
—¡BELLA!
Gritó Aion.
Athena también logró verlos.
Y sonrió.
Como si quisiera decirles que seguía resistiendo.
La grieta comenzó a cerrarse.
—Si desean recuperarla.
Dijo Cronos.
—Vengan a buscarla.
El Santuario quedó en silencio.
—¿Qué pretendes?
Preguntó Aioria.
Cronos levantó la vista.
—Antes de que sea demasiado tarde.
Las palabras resonaron por todo el Santuario.
—¿Demasiado tarde para qué?
Preguntó Aruel.
Pero Cronos ya comenzaba a desaparecer.
Y entonces.
Soltó una última carcajada.
Una carcajada que heló la sangre de todos.
—Pronto lo descubrirán.
⏳
—JA... JA... JA... JA... JA...
La oscuridad se tragó el cielo.
Y Cronos desapareció.
Dejando una sola certeza.
La guerra verdadera.
Acababa de comenzar.
Continuará...
😳⚔️⏳