Ella comienza a tener sueños de otra vida.. y cuando reencarna, se da cuenta, que al parecer, esos sueños son ahora su propia vida.. así que decide cambiar su destino..
*Está novela pertenece a un mundo mágico*
**Todas las novelas son independientes**
NovelToon tiene autorización de LunaDeMandala para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Duquesa 2
Después del almuerzo, Adele regresó tranquilamente a la habitación ducal llevando consigo su cuaderno, varias hojas y una pequeña caja con tinta y plumas.
La residencia seguía igual de silenciosa.
Calmada.
Y extrañamente cómoda.
Adele comenzaba a entender por qué Ivan había preferido vivir allí lejos de la mansión principal Farrel.
Ese lugar permitía respirar.
Cuando entró a la habitación, encontró al duque exactamente igual que antes.
Dormido profundamente bajo la ligera manta oscura.
La luz de la tarde atravesaba las cortinas iluminando parcialmente su rostro y, por un instante, Adele volvió a pensar que era injustamente atractivo para alguien que llevaba meses inconsciente.
—Buenas tardes, esposo —saludó con naturalidad mientras cerraba la puerta detrás de ella.
Ya hablaba con él casi por costumbre.
Y honestamente…
Resultaba relajante.
Porque Ivan no interrumpía.
No juzgaba.
No hacía preguntas incómodas.
Era probablemente el hombre más tranquilo con quien había convivido jamás.
Adele tomó asiento cerca de la ventana con su cuaderno sobre las piernas.
Luego lo abrió nuevamente.
Las páginas ya estaban llenas de listas caóticas, ideas apresuradas y notas desordenadas.
Muy parecido a su estado mental actual.
Mientras mojaba la pluma en tinta, volvió a hablarle al hombre dormido.
—Decidí que no quiero convertirme en una esposa decorativa inútil.
Ivan permaneció inmóvil.
Adele asintió sola.
—Gracias por apoyar mi decisión.
Comenzó a escribir algunas ideas mientras seguía hablando tranquilamente.
—La mansión parece muy bien administrada, pero igual puedo ayudar con algo.
Anotó rápidamente..
“Revisar gastos de cocina.”
“Inventario.”
“Correspondencia.”
“Propiedades.”
Entonces hizo una pausa pensativa.
Y sus ojos comenzaron a brillar apenas.
—Además… creo que este mundo desaprovecha demasiadas cosas simples.
Ivan seguía dormido mientras Adele comenzaba a entusiasmarse más.
—Por ejemplo, aquí los jabones elegantes son carísimos y horribles.
Escribió inmediatamente..
“Jabones.”
Luego añadió..
“Perfumes.”
“Sales de baño.”
“Té.”
Adele comenzó a mover la pluma cada vez más rápido.
Porque de pronto muchas ideas de su vida anterior empezaban a aparecer en su cabeza.
Productos simples.
Organización.
Métodos de venta.
Cosas que en su antiguo mundo eran normales.
Y aquí probablemente podían darle muchísimo dinero.
Eso hizo que sonriera emocionada.
—Quizá podamos volvernos absurdamente ricos mientras duermes.
Miró hacia Ivan con una expresión divertida.
—Aunque técnicamente ya eres absurdamente rico.
Adele volvió al cuaderno.
—También quiero aprender mejor cómo funciona la nobleza aquí… y la magia.
Hizo una pequeña mueca.
—Especialmente la magia. Todavía sigo confundida con lo del mana.
Luego apoyó la pluma unos segundos y observó nuevamente la habitación.
La enorme cama.
La chimenea.
El silencio constante.
Y después miró a Ivan.
—¿Sabes? Esta casa se siente menos vacía cuando estoy aquí hablando sola.
Aquella confesión salió más sincera de lo esperado.
Porque realmente era así.
La residencia parecía haber estado suspendida en el tiempo alrededor de la inconsciencia de Ivan.
Y ahora ella estaba llenando ese silencio constante con palabras, movimiento y vida.
Adele sonrió apenas.
Luego volvió a escribir mientras seguía hablándole como si realmente pudiera escucharla.
—Así que decidí algo importante, esposo.
Hizo una pausa dramática completamente innecesaria.
—Voy a convertirme en una duquesa útil.
Miró nuevamente al hombre dormido.
Y añadió muy seriamente..
—Aunque todavía no entiendo exactamente qué hace una duquesa. Pero resolveré eso en el camino.
La tarde pasó lentamente entre ideas escritas apresuradamente, planes improvisados y conversaciones unilaterales con un duque inconsciente que seguía sin aportar absolutamente nada a la conversación.
Aunque honestamente…
Ivan era un excelente oyente.
Cuando llegó la noche, Adele cenó tranquilamente en un pequeño comedor privado que Berys había preparado para ella.
Todo en la residencia seguía siendo silencioso y ordenado.
Sin discusiones.
Sin tensión.
Sin miedo constante.
Y cuanto más tiempo pasaba allí, más se daba cuenta de algo importante.
Su cuerpo finalmente comenzaba a relajarse.
Quizá demasiado.
Porque después de cenar empezó a sentir muchísimo sueño.
Un cansancio pesado.
Profundo.
Como si todo el estrés acumulado finalmente estuviera alcanzándola.
Adele bostezó suavemente mientras caminaba de regreso a la habitación.
—Creo que mi cuerpo acaba de recordar que sobreviví una reencarnación, una boda mágica y una crisis existencial en menos de una semana…
Entró a la habitación lentamente.
La chimenea ya estaba encendida nuevamente y la luz cálida hacía que el enorme espacio se sintiera cómodo.
Ivan seguía exactamente igual.
Dormido.
Imponente incluso inconsciente.
Adele comenzó a prepararse para dormir con movimientos lentos, demasiado cansada ya para pensar demasiado.
Se soltó el cabello.
Se cambió de ropa.
Lavó rápidamente su rostro.
Y finalmente se acercó nuevamente a la cama.
Miró a Ivan unos segundos en silencio.
Y una pequeña sonrisa cansada apareció en su rostro.
Porque aunque la situación seguía siendo completamente absurda…
Ya no le parecía tan aterradora como el día anterior..
Adele se acomodó lentamente sobre la cama.
Luego se inclinó apenas hacia él.
Y le dio un suave beso en los labios.
Pequeño.
Cálido.
Casi inocente.
—Buenas noches, esposo.
Ivan no reaccionó.
Como siempre.
Adele soltó una pequeña risa soñolienta.
—Sigues siendo terrible para responder conversaciones.
Después se acomodó junto a él, abrazando ligeramente una almohada.
Y esta vez el sueño la venció casi inmediatamente.
Demasiado rápido.
Como si el agotamiento acumulado finalmente hubiera decidido reclamarla por completo.
En pocos minutos…
Adele cayó profundamente dormida junto al duque inconsciente.
Y por primera vez desde que despertó en ese mundo extraño…
Durmió sin pesadillas.