NovelToon NovelToon
BAJÓ LAS GARRAS DEL REY LICÁNTROPO

BAJÓ LAS GARRAS DEL REY LICÁNTROPO

Status: En proceso
Genre:Hombre lobo / Amor en la guerra / Superhombre / Omegaverse
Popularitas:7.7k
Nilai: 5
nombre de autor: Celeste A. Godoy

Lilith Gray lo perdió todo dos veces: Primero a su familia en la masacre de la manada Darkfire, y luego su corazón, cuando el hombre que le juró amor eterno la rechazó al encontrar a su "Compañera" predestinada.
Seis años después, la niña frágil había muerto. Ahora todos la conocian como "La Aniquiladora", una guerrera de élite que solo vive para el deber y el combate. Su objetivo es claro: convertirse en la Guardiana Real del Rey Rowan, el Licántropo más temido y poderoso del mundo.
Pero en la ceremonia de su nombramiento, el destino le juega una última carta. Al primer roce, el vínculo se desata: el Rey no quiere solo su lealtad, la quiere a ella. Lilith deberá elegir entre su libertad como guerrera o el poder absoluto como la Reina que nunca buscó ser.
¿Podrá entregarse al hombre por quien tanto lucho en proteger?

NovelToon tiene autorización de Celeste A. Godoy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 022: Te atrapare

REY VAMPIRO, LUCIEN.

ADVERTENCIA DE CONTENIDO +18

Este capítulo contiene escenas explícitas de alto contenido sexual, así como momentos de violencia y tensión intensa que pueden resultar sensibles para algunas lectoras.

No es una lectura ligera. Aquí no hay filtros… solo emociones crudas, deseo sin control y decisiones que dejan marca.

Si decides continuar, lo haces bajo tu propia responsabilidad.

Recomendado únicamente para mayores de 18 años.

Lee con cautela… y prepárate, porque este capítulo no pide permiso.

Lucien

El salón de mármol negro de mi santuario privado estaba sumergido en una penumbra violenta, apenas interrumpida por el parpadeo de las antorchas que proyectaban sombras danzantes sobre las paredes frías. El aire estaba saturado de un aroma metálico y el perfume empalagoso de la lujuria. Ignoré el ligero hormigueo en mi hombro derecho; el brazo nuevo, reconstruido con magia oscura y sangre de los antiguos, se sentía más poderoso que el original. Aquella perra loba creyó que me había lisiado, pero solo me dio una excusa para perfeccionarme.

Sobre el diván de terciopelo carmesí, una neófita rubia, de ojos inyectados en un hambre salvaje, se movía sobre mí con una fiereza animal. Sus uñas largas se enterraban en mi pecho, trazando surcos rojos mientras sus caderas golpeaban contra las mías en un ritmo frenético y desesperado. No había amor en este acto, solo la búsqueda de saciar un vacío que nunca se llenaba. Ella gruñía, su respiración chocando contra mi cuello, buscando con sus labios mis colmillos mientras se entregaba a la danza de la carne.

Sentí la acumulación de la tensión en la base de mi columna, una marea de fuego que amenazaba con desbordarse. La rubia aceleró su galope, sus espasmos internos rodeando mi centro con una presión deliciosa que me hizo apretar los dientes. La tomé por la cintura, hundiendo mis dedos en su piel blanca, y con un último empuje violento, dejé que mi esencia se derramara dentro de ella, sintiendo cómo el calor inundaba su interior mientras ella soltaba un grito mudo hacia el techo.

—Fuera —dije con voz gélida, apenas recuperé el aliento.

Ella me miró con ojos nublados, esperando quizás una caricia, una palabra de afecto que nunca llegaría.

—He dicho que te vayas —repetí, mis ojos brillando con una luz carmesí que la hizo temblar.

Se recogió sus ropas con manos torpes y desapareció en la oscuridad del pasillo como una sombra asustada. Me puse en pie, caminando desnudo hacia el balcón que daba a las tierras baldías de mi reino. El viento frío golpeó mi torso, pero no sentí nada. Mis pensamientos volaron de inmediato hacia ella. Lilith.

Aquella mujer salvaje... su imagen estaba grabada a fuego en mi mente. Al principio, me encantó su rudeza. En mi mundo, un hombre forjado en la guerra y la sangre solo puede sentirse atraído por una mujer igual de desafiante, una que no baja la mirada, una que es capaz de arrancarte un miembro solo por el placer de verte sangrar. Su resistencia no fue un obstáculo, fue un afrodisíaco.

—Quiero traerla aquí —susurré para el viento, mi mano derecha cerrándose en un puño poderoso—. Quiero romper esa voluntad de acero y ver cómo sus ojos plateados se nublan de placer y sumisión bajo mi cuerpo. Eso le enseñará una lección definitiva al maldito rey perro.

Al fin y al cabo fue Rowan quien dejó de cumplir con el trato de neutralidad. Él permitió que sus hombres dejaran entrar a explotar mis tierras y ¿que recibíayo? nada, los soldados dejaron de traer los cuerpos de los renegados, ahora solo me toca aliarme a mi comida para destruirlo, él desafió el equilibrio que nos mantenía separados. Ahora, reclamaremos todo lo que nos han robado a través de los siglos: tierras, honor y, sobre todo, a esa hermosa loba que cree pertenecerle.

—¡Albus! —mi voz tronó por las paredes de piedra, cargada de una autoridad que hizo vibrar el aire.

La puerta se abrió de inmediato y mi fiel sirviente y consejero entró con una reverencia que rozaba el suelo. Su rostro pálido y sus ropas impecables contrastaban con la atmósfera de pecado que aún flotaba en la habitación.

—Aquí me tiene, mi señor —respondió con esa calma imperturbable que lo caracterizaba.

—Prepara un ejército, Albus. En tres lunas atacaremos la capital Licántropa —dije, dándome la vuelta para enfrentarlo. Mis ojos eran dos brasas de odio y deseo—. Pero esta vez no quiero a esos estúpidos neófitos hambrientos que solo sirven de carne de cañón. Quiero soldados de élite, guerreros veteranos bien preparados que no se distraigan con el primer rastro de sangre que encuentren.

Albus asintió, tomando nota mental de cada palabra.

—Vamos a reclamar lo que es nuestro por derecho de conquista —continué, caminando hacia mi armadura—. Quiero que asegures el secuestro de trescientas de sus crías. Los convertiremos, o los usaremos como esclavos, no me importa. Pero hay un objetivo en específico que es prioridad absoluta. Una mujer. La escolta personal del rey. Lilith Gray.

—Como desee, amo —respondió Albus, con una sonrisa torcida—. ¿Alguna instrucción especial para la hembra?

—La quiero viva y lo más íntegra posible. Si alguien le pone una mano encima antes de que llegue a mi presencia, su cabeza adornará las picas de la entrada. Ella me pertenece. Voy a saborear cada centímetro de su piel, voy a reclamar su núcleo hasta que se olvide del nombre de su compañero. Rowan verá desde su trono cómo su reina se convierte en mi juguete más preciado.

Me acerqué a la mesa donde reposaba un mapa del territorio Licántropo y clavé una daga de obsidiana justo en el centro del Ala Este.

—No voy a olvidarte, preciosa —murmuré, sintiendo un hambre que nada tenía que ver con la comida—. Cuando menos te lo esperes, cuando creas que estás a salvo en los brazos de tu perro cobarde, las sombras se cerrarán sobre ti. Serás mía por derecho de sangre y de guerra.

Miré a Albus, quien esperaba mis órdenes finales.

—Inicia el reclutamiento. Quiero que los herreros trabajen noche y día. Las puntas de las flechas deben estar bañadas en la ponzoña más pura de nuestras criptas. Si vamos a caer sobre ellos, lo haremos como una plaga que no deje nada a su paso. Rowan cree que ha ganado, pero no sabe que solo le he dado tiempo para que su miedo madure.

—¿Y si el Rey Rowan intenta una contraofensiva antes de las tres lunas? —preguntó Albus con cautela.

—Que lo intente —reí, un sonido seco y carente de humor—. Mi brazo nuevo tiene sed de matar, y mi cama está vacía. El destino de los licántropos se selló el momento en que ella me tocó. Reclamaremos sus tierras, sus hijos y toda su esperanza.

Albus se retiró con una última inclinación, dejándome a solas con mi ambición. Me senté en mi trono, mirando la oscuridad del exterior. Podía sentir el vínculo de ella con su rey, una cuerda invisible que pensaba cortar con mis propios dientes. Lilith sería la joya de mi corona, la madre de una nueva estirpe de guerreros que no conocerían el miedo.

—Prepárate, mi reina —susurré, cerrando los ojos y visualizando su rostro lleno de odio—. El invierno de los vampiros está llegando, y tú serás la primera en sentir el frío eterno de mi abrazo.

1
Kawtar Chilah
para cuando la actualización??
Kawtar Chilah
ais que bonito😭😭😭
JZulay
waoooo...🤯....intenso !!!
JZulay
🤭/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/.....Artemisa, no da tregua ...
golosa /Drool/
JZulay
poderoso !!!! 💪🏼
JZulay
muy decida....y sus voluntades parecen de hierro /Slight/
Haber de qué cuero, sale más correas /Proud/
JZulay
/Drool/ y vaya que muy tenso 🧵..../Facepalm//Facepalm//Facepalm//Slight/
JZulay
/Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm//Facepalm/....👑.....no la tendrás fácil....🤭
el terminará postrándose...serás tú /Tongue/
JZulay
para variar los Alfas siempre dandose gustitos fuera del vínculo 🤨
JZulay
💪🏼👏🏼👏🏼👏🏼/Ok//Good/ con todo Gray
JZulay
literal !!!!......seguro te convertirás en reina 👑
JZulay
🫣...no James...eso no se vale 🥺
Kawtar Chilah
la historia me encanta, y está genial, pero, un capítulo por día es muy poco
CINVAN
🥰🥰 me encanta
CINVAN
esto se pone bueno
CINVAN
vamos a ver qué trae este viaje
CINVAN
Perro que se joda
CINVAN
No te preocupes Lili vendrá algo mejor
CINVAN
Perro sin vergüenza
CINVAN
pobre Lili 😭😭
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play