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Esposa Por Deuda

Esposa Por Deuda

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mafia / Romance oscuro / Completas
Popularitas:659.4k
Nilai: 3.9
nombre de autor: Yoryanis R.

Su padre debía millones.
Él necesitaba una esposa.
Ella fue la garantía.
Cuando Alessia Lombardi es obligada a casarse para pagar la deuda millonaria de su padre, descubre que su nuevo esposo no es solo un hombre frío y poderoso, sino el heredero de una de las organizaciones más peligrosas del país. El contrato es claro: un año de matrimonio, sin amor y sin sentimientos. Pero nadie les advirtió que el odio puede transformarse en algo mucho más intenso.

NovelToon tiene autorización de Yoryanis R. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 9

...La primera grieta...

La reunión fue esa misma noche.

No en la casa.

No en uno de los restaurantes habituales.

En un almacén portuario abandonado, cerca de los muelles antiguos.

Demasiado abierto.

Demasiado expuesto.

—No me gusta —murmuré mientras el automóvil se detenía.

—A mí tampoco —respondió Thiago.

Pero bajó de todos modos.

Cuatro vehículos nos escoltaban.

Demasiada seguridad para una simple conversación.

O demasiado poco para una emboscada bien planeada.

El aire olía a sal y metal oxidado.

Las luces dentro del almacén parpadeaban con intermitencia.

Un hombre esperaba en el centro.

Traje oscuro.

Postura relajada.

Confianza excesiva.

No parecía nervioso.

Eso lo hacía peligroso.

—Señor Ivanov —saludó con una leve inclinación de cabeza—. Pensé que vendría solo.

Sus ojos se posaron en mí.

Sin disimulo.

—Mi esposa me acompaña —respondió Thiago con firmeza.

—Claro. La famosa esposa.

No me gustó el tono.

—¿Usted compró la empresa marítima Lombardi? —preguntó Thiago sin rodeos.

El hombre sonrió.

—Compré muchas cosas últimamente.

—No juegue conmigo.

—Jamás lo haría.

Caminó lentamente alrededor de nosotros.

Como si inspeccionara mercancía.

—Fue una inversión rentable. Un hombre desesperado siempre firma rápido.

Mi sangre se heló.

—¿Por qué hacerlo? —pregunté.

El hombre se detuvo frente a mí.

—Porque las deudas son herramientas.

—¿Herramientas para qué?

—Para obligar a los líderes a cometer errores.

Thiago dio un paso adelante.

Sutil. Protector.

—¿Qué error cree que cometí?

El hombre sonrió con verdadera diversión esta vez.

—Casarse.

El silencio se volvió pesado.

—Subestimó el impacto político —continuó—. Algunos de sus aliados no aprueban decisiones emocionales.

—No fue emocional —dijo Thiago con voz fría.

—No importa lo que fue. Importa cómo se percibe.

Sentí algo incómodo en el estómago.

—¿Quién lo respalda? —preguntó Thiago.

—Digamos que hay hombres que prefieren un liderazgo… más predecible.

Un ruido metálico interrumpió la conversación.

Seco. Breve.

Uno de los hombres de Thiago se giró de inmediato.

Demasiado tarde.

Un disparo.

El eco rebotó en las paredes del almacén.

Gritos.

Movimiento.

Thiago me empujó contra una columna de concreto antes de que pudiera reaccionar.

Otro disparo.

Más cerca.

—¡Emboscada! —gritó alguien.

El hombre del traje ya no estaba relajado.

Había retrocedido.

Esto no era solo conversación.

Era eliminación.

Thiago desenfundó su arma con precisión mecánica.

No dudó.

Disparó hacia las sombras del segundo nivel del almacén.

Un cuerpo cayó desde la pasarela metálica.

Mi respiración se volvió irregular.

No era entrenamiento.

No era simulación.

Era real.

Otro disparo impactó cerca de nosotros.

El concreto se astilló.

—Mantente detrás de mí —ordenó Thiago.

No discutí.

Pero tampoco cerré los ojos.

Observé.

Conté movimientos.

Dos hombres corriendo por la izquierda.

Uno por detrás de contenedores oxidados.

—Tres más —susurré.

Thiago reaccionó al instante.

Giró.

Disparó.

Uno cayó.

Los otros retrocedieron.

El sonido de sirenas lejanas comenzó a escucharse.

No policía.

Las nuestras.

Refuerzos.

El hombre del traje intentó moverse hacia una salida lateral.

Thiago lo vio.

Lo alcanzó en tres pasos.

Lo empujó contra una pared metálica con violencia controlada.

—¿Quién te envió? —preguntó con frialdad absoluta.

El hombre sonrió… incluso con el arma presionando su garganta.

—Ya está en marcha.

—¿Qué?

—El siguiente movimiento.

Un golpe seco.

Thiago lo dejó inconsciente de un impacto calculado.

El silencio regresó poco a poco.

Solo respiraciones agitadas.

Cascos resonando en el concreto mientras sus hombres aseguraban el perímetro.

Thiago volvió hacia mí.

Me observó de arriba abajo.

Buscando sangre.

Heridas.

—¿Estás herida?

Negué.

Pero mis manos temblaban.

No por miedo.

Por comprensión.

Esto no era advertencia.

Era inicio.

—No vinieron a negociar —dije.

—No.

—Vinieron a medir tu reacción.

Su mirada se oscureció.

—Y ahora saben que no dudaré.

Miré alrededor.

Cuerpos.

Sangre.

Metal.

—No era solo contra ti —murmuré.

Él sostuvo mi mirada.

—Lo sé.

Y en ese instante entendí algo peor que la emboscada.

Alguien no solo quería debilitar a Thiago.

Quería provocar una guerra.

Y nuestro matrimonio era la chispa perfecta.

1
Esilda Muñoz
tanto rodeo para no explicar quién era el hombre detrás de Víctor ni quiéne eran los traidores
Esilda Muñoz
Ami me parece Adrián
Esilda Muñoz
si es verdad parece algo nativo qué no engacha en nada
Betty Saavedra Alvarado
Isabella quería ser la Sra Russo Alessia tienes que comenzar a prepararte para contraatacar todo lo que venga
Betty Saavedra Alvarado
Alessia los enemigos están en todas partes se mueven silenciosamente sin que te des cuenta
Betty Saavedra Alvarado
Alessia tu padre por salvarse es capaz de todo ya te caso por pagar sus deudas ahora puede vender información el solo quiere salvarse el no le importa nada más
Betty Saavedra Alvarado
Alessia ese mundo es muy peligroso tu eres el objetivo de sus enemigos ahora a cuidarte mucho
Betty Saavedra Alvarado
Alessia tu vida ya no es tuya ahora eres de Thiago que tiene muchos enemigos tienes que aprender a sobrevivir y cuidarte sola prepárarte mucho para que nadie intente dañarte
Betty Saavedra Alvarado
Alessia tienes que ser fuerte para afrontar todo lo que venga no será fácil te cásaste para ayudar a tu padre el mundo en qué ahora vives es muy diferente al que has vivido tu vida depende de lo que hagas
Betty Saavedra Alvarado
Me gusta la historia de Thiago y Alessia
C Matacruz
Dios mío que pasará, interesante 🙃😛😉😝😊
amparo molina rodriguez
excelente
Melita
Muy enredada en la misma trama. Siempre dando la vuelta en lo mismo, hay nudo pero con un final abstracto. Me pareció un inicio muy interesante, pero solo al inicio, luego todo igual con mucho juego de palabras.
Yoki Romero
no hubo ese toque de romance y dulzura sin contar con esa magnanimidad para un traidor muy raro en un mafioso en fin fue csnsona
Gloria Leal
me parece que ella no es respondona sino una mujer fuerte pero hay personas con poco de madurez y no entienden y es donde está demostrando que es la esposa que él necesita, y el se va dar cuenta.


.
Magnolia Cerda
Vuelvo a preguntar donde esta adrian solo hablas de alessia y thiago
olga quinteros
no ,está novela no es para mí ,no soporto a la mujer estúpida que se hace la nena respondona y caprichosa
olga quinteros
en todo caso el rencor y enojo de ella debería estar dirigido a su padre ,que se puso a endeudarse y la entrego como pago ,el mafioso es demasiado paciente ya que no creo que le falten candidatas al puesto que ella ocupa a su lado y además le perdona la deuda y la vida a su padre ,pero es media gata flora
Nancy Edith Garcia Zapata
Que historia tan aburrida. Asta aquí llegó
Diana Quintero
Esperaba una novela de mafiosos, con mucha acción, pero solo palabras y nada de secuestro, nada de contrabando de armas, nada interesante 😡
Ana Chirinos: Por el nombre de la novela ,pensé que iba a encontrar algo diferente ,pero nada emocionante
total 1 replies
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