Valeria Ríos, una abogada brillante y acostumbrada a tenerlo todo bajo control, nunca imaginó que una noche confusa cambiaría su vida para siempre.
Gael Mendoza es más joven que ella, arrogante, intenso y demasiado peligroso para alguien que debería mantenerse lejos de los escándalos. Al principio, Valeria solo quiere poner distancia entre los dos. Pero Gael no sabe rendirse: la busca, la provoca, la cuida y la obliga a ver que detrás de esa sonrisa desafiante hay una obsesión dulce, feroz y absolutamente sincera.
Entre casos judiciales, secretos familiares, enemigos que no se detienen y una atracción cada vez más difícil de negar, Valeria descubre que el amor no siempre llega con calma. A veces llega con celos, besos robados, promesas temerarias y un hombre más joven decidido a convertirse en su única excepción.
Una historia de romance adulto, tensión prohibida, deseo, protección y una mujer que aprende que perder el control también puede ser la forma más peligrosa de ser feliz.
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Capítulo 18
Capitulo 18
—Parece que lo que decian era cierto. No pense que de verdad fuera ese tipo de persona.
—Si. Tan bonita y haciendo cosas tan sucias.
—Desde que le daban a ella todos los casos grandes, yo ya sospechaba...
—Ejem. Nos vio. Callense.
Valeria apenas volteo hacia el origen de las voces.
Las dos compañeras que murmuraban se quedaron calladas de inmediato y bajaron la cabeza para fingir que trabajaban, como si nada hubiera pasado.
Hablaban muy bajo.
Valeria no alcanzo a escuchar todo, pero le parecio que hablaban de ella.
Miro a las dos mujeres fingiendo estar ocupadas.
Aunque sintio duda, no profundizo en ese momento. Abrió la computadora y empezo a trabajar.
Los casos penales ordinarios solian tardar dos o tres meses en llegar a audiencia.
Pero Lucas se habia entregado, las pruebas iniciales parecian claras y el procedimiento avanzaba rapido. La audiencia seria la semana siguiente.
Valeria le habia preguntado a Héctor el dia anterior. Del lado de Sebastián Farías no habia avances, y todavia no podian quitarle a Lucas la sospecha de homicidio.
Tenian que encontrar pruebas antes de la audiencia.
Si Lucas era condenado, revertir el caso seria mucho mas dificil.
Como abogada defensora, Valeria tenia derecho a revisar el expediente, consultar informacion relacionada con el caso e incluso colaborar con ciertas indagaciones.
Pero una abogada no era policia.
Lo tecnico debia hacerlo quien correspondia.
Por suerte, Héctor era serio y responsable. Esos dias habia trabajado horas extra para encontrar al verdadero responsable. Con suerte, pronto llegarian buenas noticias.
Mientras Valeria se hundia en el trabajo, Gael estaba ocupado tratando de ganarse a su futuro cuñado.
Antes de reencontrarse con Valeria, jamas imagino que un dia intentaria acercarse voluntariamente a Diego Ortega.
Pero para poder estar con Valeria de forma abierta, para recibir algun dia la bendicion de su familia, estaba dispuesto.
Y no le importaba si aquello le hacia perder cara frente a otros.
Cuando termino sus clases de la mañana, todavia faltaba para la hora de comida.
Escucho que Diego estaba jugando basquetbol en la cancha exterior, asi que penso ir a hablar con el.
—Gael, vamos a pegarle?
Uno de los amigos que solia juntarse con el escucho que iba a buscar a Diego y se emociono, frotandose las manos.
—Yo voy.
—Pegarle que?
Gael fruncio el ceño y le dio un golpe ligero en la nuca.
—Cuando lo veas, hablale con respeto.
Ese era el hermano menor de su futura esposa.
—Ah?
El golpe no fue fuerte, pero el amigo quedo aturdido.
Miro la espalda de Gael alejandose y pregunto a los demas con total desconcierto:
—Que le paso?
—Le cambiaron el cerebro?
—No. Seguro es una estrategia nueva.
Otro compañero abrio los ojos con seguridad.
—Gael debe haber pensado otra forma de acabar con Diego.
—Si, si. Eso tiene mas sentido. Vamos a ver.
Todos coincidieron enseguida, cortaron la charla y corrieron tras Gael.
Entonces vieron algo que los dejo mudos.
Gael entro primero a una tienda, compro una botella de agua y camino con ella hacia la cancha.
Lo mas impactante fue que, al llegar, se la ofrecio a Diego con una sonrisa.
Una sonrisa.
Agua.
Para Diego.
Como podia ocurrir algo asi entre Gael Mendoza y Diego Ortega?
No solo los amigos de Gael quedaron en shock.
Tambien los compañeros que jugaban con Diego, y varios estudiantes que miraban el partido, se quedaron confundidos.
Esos dos rivales iban a hacer las paces?
Diego, uno de los implicados principales, tambien se quedo perplejo.
Pero se recupero rapido y aparto la botella.
—No me sonrias asi. Da miedo.
Miro a Gael con repugnancia.
—Y el agua que tu me das, no la tomo.
—Que? Crees que le puse veneno?
Gael sonrio.
—De ti, cualquier cosa.
Diego solto un bufido y se fue a un lado para tomar su toalla y secarse el sudor.
Gael no insistio.
Abrió la botella, bebio dos tragos y la dejo a un lado.
Si Diego no queria, no tenia caso obligarlo.
—Diego, hablemos bien.
Gael sostuvo la paciencia.
—Aclaremos todos los malentendidos.
—No, no, no.
Diego volteo a verlo con cara de haber visto algo imposible.
—Yo no tengo nada que hablar contigo.
Lo miro de arriba abajo.
—Gael Mendoza, que traes? Te golpeaste la cabeza o se te olvido tomar algo? Eso no suena a ti.
Antes, Gael le habia mandado solicitud en redes y habia usado un tono casi educado. Eso ya habia sido absurdo.
Ahora iba a buscarlo para hablar y decia que queria aclarar malentendidos.
No encajaba con el estilo arrogante y provocador que Gael solia tener.
Diego no pensaria que de verdad queria hacer las paces.
Solo podia creer que habia otro plan escondido.
No habia manera. Llevaban dos años de rivalidad y Diego no tenia una sola buena impresion de el.
Gael tambien tenia caracter.
Al escuchar esas palabras, el enojo le subio de inmediato.
Pero penso en Valeria.
Y se lo trago.
—Jugamos uno contra uno.
Gael lo miro fijo.
—Si gano, te sientas a hablar conmigo.
Para asegurarse de que aceptara, añadio:
—O no te atreves?
—Ja.
Diego cayo directo en la provocacion.
—Eres mi perdedor oficial. Que no me voy a atrever?
—Bien.
Gael asintio, satisfecho.
—Hoy ya llevas rato jugando y estas cansado. Para que sea justo, mañana a las diez.
—A quien estas menospreciando?
Diego se irrito.
—Aunque juguemos ahorita, te gano.
—Mañana a las diez.
Gael no entro en la discusion. Solto la ultima frase, se dio la vuelta y se fue.
Sus amigos lo siguieron de inmediato.
Cuando se fueron, la cancha exploto en murmullos.
—Mañana hay partidazo.
—Gael buscando hacer las paces con Diego es demasiado raro. No habra trampa?
—A mi me suena como que a Gael le gusta Diego. Diego le hablo pesadisimo y ni se enojo.
—Ahora que lo dices...
—Sera que entre ellos paso algo secreto?
Una chica miro a Diego a lo lejos con una sonrisa de complicidad.
—Yo siempre dije que dos chicos guapos siendo enemigos daba muchisimo material.
La discusion de los presentes se fue calentando.
Algunos incluso empezaron a imaginar una historia entre ellos.
Por suerte ninguno de los dos involucrados escucho.
Si no, habrian estallado de rabia.
Que tonteria.
A los dos les gustaban las mujeres.
Y los dos ya tenian una chica en el corazon.
Imaginar parejas podia ser raro, si. Pero eso ya era pasarse.
Valeria no sabia que su hermano y su novio se habian convertido, por unas horas, en tema de fantasia para una parte de la universidad.
Cuando termino una parte del trabajo, tomo su vaso y fue hacia la zona de cafe.
Apenas llego a la puerta, escucho voces adentro.
Y mencionaban su nombre.
Sus pasos se detuvieron.
No entro.
Se quedo afuera, escuchando en silencio.
—Entonces Valeria si anda con el jefe? No se habran equivocado?
—No hay error. Han y yo los vimos ayer con nuestros propios ojos. Entraron juntos a un hotel y no salieron en toda la noche.
—El jefe con tanto dinero y aun asi la lleva a hotel? Jajaja, pense que la llevaria directo a su casa.
—Como crees?
La mujer que respondio solto una risa fria, llena de desprecio.
—Valeria que tiene aparte de una cara decente? Que familia, que respaldo?
Su tono se volvio mas desagradable.
—El jefe seguro solo juega con ella. No se va a casar con ella. Claro que la lleva a hotel.
—Con razon hoy la secretaria vino especialmente a decirle que el jefe salio de viaje. Entonces si son de ese tipo de relacion. Que asco.
—Yo creo que ni siquiera es solo el jefe. Antes habia un muchacho joven que venia a recogerla varios dias seguidos.
—Si. Su vida privada debe estar hecha un desastre. Con verla se nota que no es ninguna santa...
Bang.
Cuando la conversacion estaba en lo mas intenso, la puerta de vidrio entreabierta fue empujada con fuerza.
Las dos mujeres y el hombre dentro se sobresaltaron y miraron hacia la entrada al mismo tiempo.
Entonces vieron a la persona de la que acababan de hablar parada en la puerta, sin expresion, mirandolos.
Ninguno esperaba que Valeria los escuchara directamente.
Solo pudieron sonreir con incomodidad, esperando que no hubiera oido nada.
Lastima.
Ella habia escuchado cada palabra.
—Hace un momento dijiste que tu y Han me vieron entrar a un hotel con Gabriel Castillo y que no salimos en toda la noche?
Valeria miro a la mujer que habia soltado esa frase: Laura Gálvez.
Laura y el Han que mencionaba eran los mismos colegas que, cuando dañaron el coche de Valeria, se habian quedado a un lado haciendo comentarios venenosos.
La vez anterior fue sarcasmo.
Esta vez ya estaban inventando rumores sexuales.
La expresion de Valeria era tranquila. Su volumen, bajo.
Pero su voz fria llevaba una presion que caia sobre todos.
Laura la miro nerviosa unos segundos y rio de forma torpe.
—Escuchaste mal. No hablabamos de ti.
—Ah, si?
Valeria pregunto con una frialdad limpia.
Luego abrio una grabacion en su celular.
Muy pronto, las palabras que ellos acababan de decir sonaron una por una.
Al escuchar su propia voz, Laura entendio que negar ya no servia.
Decidio romper el silencio de la peor forma.
—Si. Hablabamos de ti.
La miro con el ceño apretado.
—Si tu vida privada es un desastre, no podemos comentarlo?
Valeria mantuvo la calma.
—Nada de lo que dijeron es verdad. Eso no se llama comentario. Se llama difamacion y acoso laboral.
—Como que difamacion?
Laura se aferro a su mentira.
—Han y yo te vimos ayer entrar al hotel con el jefe.
—Dicen que lo vieron. Tienen pruebas?
—Yo... mi palabra es prueba.
—Perfecto. Entonces recuerden lo que acaban de decir.
Valeria empezo a marcar.
—Yo no tengo ningun recuerdo de haber estado en un hotel con Gabriel. Ustedes insisten en que me vieron. Si ambas versiones chocan, significa que algo paso.
Su tono siguio estable.
—En ese caso, vamos al Ministerio Publico. Quiero denunciar la posibilidad de que alguien me haya drogado o privado de la conciencia.
Los tres no esperaban que Valeria eligiera escalarlo asi.
Las caras de los otros dos se pusieron peor.
Laura, alterada, quiso quitarle el celular, pero Valeria esquivo su mano.
Y frente a ellos hizo la llamada.
El ruido fue creciendo.
Pronto otros colegas se acercaron.
Al escuchar la discusion, entendieron mas o menos que habia pasado.
Algunos hablaron a favor de Valeria y dijeron que ella no era asi.
Otros la pisotearon, diciendo que con solo verla se notaba que no era tranquila.
Habia quienes ya habian escuchado el rumor difundido por Laura y Han. Decian que era cierto, que ellos tambien habian visto gestos ambiguos entre Valeria y el jefe.
Hugo Suarez fue de los primeros en llegar.
Se planto entre ambas y le grito a Valeria:
—Dices que quieres pruebas. Y tu que pruebas tienes de que no hiciste eso?
—Por que tendria que probar algo que no hice?
Valeria lo miro con una frialdad cortante.
—No tengo que demostrar mi inocencia frente a una mentira.
Su actitud dejo a Han y a los demas inmoviles.
Por un momento nadie supo como responder.
No paso mucho antes de que llegara la policia.
Valeria y todos los colegas que habian participado en el rumor fueron llevados a declarar. Sumaban casi diez personas.
Cuando se fueron, el resto del despacho se disperso.
La joven cubierta que Valeria habia visto en recepcion tambien habia presenciado todo.
Se quedo mirando durante mucho tiempo hacia la direccion por donde Valeria se habia ido antes de retirarse.
Todos ellos eran abogados.
Sabian muy bien que, si se confirmaba la difamacion y el acoso con contenido sexual, las consecuencias podian afectar su carrera.
Una multa o una sancion administrativa era lo de menos.
Lo grave era la mancha profesional.
Por eso, sin importar cuanto preguntara la policia, no querian admitir que habian mentido.
Insistian en que lo habian visto con sus propios ojos.
Al verlos tan firmes, Valeria no siguio discutiendo que mentian.
Le dijo directamente a la autoridad que no recordaba nada y que sospechaba que podia haber sido drogada.
El asunto se volvio serio.
La policia no se atrevio a tomarlo a la ligera y fue al hotel que ellos mencionaban para verificar.
Sin embargo, despues de revisar los registros y las camaras de los ultimos tres dias, no aparecio ni Valeria ni Gabriel Castillo.
Eso confirmo que todos habian mentido.
No esperaban que Valeria llevara una mentira "pequeña" hasta ese punto.
Ahora estaban asustados.
En la estacion, Hugo Suarez y Laura Gálvez terminaron admitiendo que todo empezo cuando el coche de Valeria fue dañado. Ella los habia enfrentado mientras miraban el espectaculo, y se quedaron resentidos.
Ademas, Valeria siempre recibia casos grandes y bien pagados.
La envidia se mezclo con el coraje.
Inventaron la mentira.
—Era para tanto?
Aunque admitio el error, Han todavia no creia haber hecho algo grave.
Miro a Valeria con prisa y rabia.
—Solo fue una broma.
Valeria estaba frente a el.
Aunque era un poco mas baja, su presencia era firme.
Al ver que aun no mostraba arrepentimiento, pregunto con voz helada:
—Una broma?
—Fabricaste hechos falsos, difundiste un rumor vulgar sobre mi vida sexual, dañaste mi honor y mi reputacion profesional. Y crees que eso es una broma?
Su tono no subio.
Pero cada palabra golpeo con fuerza.
—Lo siento. Yo no lo considero una broma. Y voy a defender mis derechos hasta el final.
Miro a todos.
—Voy a iniciar acciones contra cada uno de ustedes. Exijo que aclaren la mentira y que se disculpen publicamente.
Al ver su actitud tan firme, los demas por fin entendieron que de verdad se habian metido en un problema.
Empezaron a disculparse.
Al final, de acuerdo con la exigencia de Valeria, cada uno publico en el chat general del despacho una disculpa de mil palabras, admitiendo que todo lo dicho sobre ella era falso.
Luego, frente a todos los colegas, se inclinaron y se disculparon formalmente con Valeria.
Solo entonces el asunto quedo cerrado por el momento.
Con todo ese desgaste, ya eran las cinco de la tarde.
Valeria ni siquiera habia tenido tiempo de comer.
Pero no tenia hambre.
Despues de aquello, no queria quedarse ni un minuto mas en ese lugar.
Terminada la disculpa, volvio a su escritorio y empezo a escribir su renuncia.
No habia terminado cuando alguien la llamo desde atras.
aún que si Admito, la historia, esta bonita y tienes buena ortografía y narración, ni se diga 10/10, Pero esa historia no es para mí.
bendiciones Escritora.