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PRÉSTAME TÚ NOMBRE

PRÉSTAME TÚ NOMBRE

Status: En proceso
Genre:Matrimonio arreglado / Traiciones y engaños / Romance
Popularitas:2.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Lily Benitez

Elena sin memoria acepta fingir ser la novia de Nahuel que tiene un matrimonio arreglado y no quiere casarse con esa a la que eligió su familia, quien le promete averiguar sobre su identidad.

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18- Siempre logro lo que quiero

🔶️OCTAVIO

Silvina entró sin golpear. Como siempre. Como si esta casa fuera suya. Como si yo fuera su abuelo.

" Ni un sabado tengo paz"

Tiró la cartera de Louis Vuitton arriba del escritorio de roble. Se sentó sin permiso. Tenía los ojos rojos, el rímel corrido y la boca pintada de rojo mordida hasta hacerla sangrar.

—Tu nieto es un hijo de puta —escupió, sin saludar.

Me recliné en la silla. La miré. 23 años, flaca, huesuda, con más cirugía que cerebro. Hija de Ricardo Montenegro.

—Modos, Silvina —dije, tranquilo—. En mi casa no se habla así.

—¡Se fue con ella! —golpeó la mesa. Las fotos de mis hijos muertos temblaron—. En la camioneta negra. Yo me le puse enfrente, Octavio. ¡En el medio de la calle! ¡Y casi me pisa! ¿Vos te das cuenta? ¡Casi me pisa por esa mosquita muerta!

Suspiré. Me pasé la mano por la cara. Nahuel. 22 años y con los huevos de mi hijo menor, su tio. El mismo Ricardo al que le robé el invento en el 98. El mismo que me abrió la ceja con una llave inglesa y que se murió sin perdonarme, aunque era su padre. Eligio a esa familia Duarte, por esa muerta de hambre, hasta el apellido se lo cambio.

—Calmate —dije—. Es una novedad. Eso es todo. Los pibes son así. Ven una cara nueva, un culo sin memoria, y se encandilan. Ya se le va a pasar.

Silvina se paró. Caminó por el despacho como leona enjaulada. Tocó los libros, los adornos, el globo terráqueo que me regaló mi mujer antes de morirse.

—No —negó, y se dio vuelta para mirarme—. No es una novedad, Octavio. Hace un mes que aguanto. Un mes que se ven. Un mes que la saca a pasear, que le compra helado, que la lleva al río. ¿Vos te creés que soy boluda?

Me serví un whisky. Sin hielo. A las 17 de la tarde. Porque con esta pendeja hacía falta.

—Antes andaba con otras —le recordé, y tomé un trago—. Con la rubia de Resistencia, con la hija del intendente, con la bailarina esa de Posadas. Y jamás te importó. Te reías. Decías “que se divierta, mientras se case conmigo”.

—¡Porque no duraban ni una noche! —gritó, y se le quebró la voz—. ¡Ninguna! Él se las cogía en el baño de un boliche y a la mañana no se acordaba del nombre. ¡Pero con Elena van un mes! ¡Un mes viéndose, Octavio! ¡La lleva a la clínica del doctorcito, la espera en la vereda del shopping, la saca a escondidas de la mansión Duarte! ¡Eso no es un polvo! ¡Eso es otra cosa!

Tiró una foto arriba del escritorio. De Nahuel y Elena en la camioneta, en la ruta. Ella con la cabeza apoyada en la ventanilla. Él manejando, con una mano en el volante y la otra agarrándole la de ella.

Apreté el vaso. Porque sí. Eso no era un polvo. Eso era mi nieto mirando a una mina como yo miraba a su abuela hace 50 años.

—Lo voy a mandar a Suiza —dije, y dejé el vaso—. Si sigue así, lo subo a un avión y lo interno en el colegio de Zúrich. Que estudie finanzas, que se le pase la calentura. Cuando vuelva en un año, ni se acuerda del nombre de la NN.

Silvina se apuró. Se sentó en el borde del escritorio. Me agarró la mano. Tenía las uñas clavadas en la piel.

—No —dijo, bajito, desesperada—. No esperes un año, Octavio. Casame antes. Casame ya. El mes que viene. Poné la fecha. Hacé la fiesta. Yo me encargo de que firme. Yo me encargo de que se olvide de ella cuando tenga el anillo puesto.

Le saqué la mano. Con asco. Porque era igual al padre. Igual a Ricardo Montenegro: desesperada por plata, por apellido, por salvarse.

—Te vas a casar con Nahuel —le dije, y le sonreí sin ganas—. Y se van a Suiza de luna de miel. Dos meses. Tres. Los que hagan falta. Para que se le pase. Para que cuando vuelva, la NN sea un recuerdo. ¿Contenta?

Se le iluminó la cara. Falsa. Como todo en ella.

—Gracias, abuelo —dijo, y me besó la mejilla. Me dieron ganas de limpiarme—. Sabía que podía contar con vos.

Se paró. Agarró la cartera. En la puerta se dio vuelta.

—Y si no se le pasa —dijo, y la voz le cambió. Se puso dura—, me encargo yo. De una forma o de otra, Elena Duarte desaparece. Como apareció.

Cerró la puerta. Me quedé solo. Con el whisky, con la foto de Nahuel y Elena en el escritorio, y con la rabia de los 78 años subiéndome por la garganta.

Toqué el timbre. Dos veces.

Héctor entró. 60 años, mi mano derecha desde que mi hijo se mató en la camioneta. El único que sabe dónde entierro los muertos.

—Señor —dijo.

—Cerrá —ordené.

Cerró. Se paró frente al escritorio. No se sentó. Nunca se sienta si no lo invito.

—¿Le mandaste el resultado a Jerardo? —pregunté, sin vueltas.

Héctor asintió. Sacó un sobre del saco. Laboratorio Central. Confidencial.

—Ayer a la noche —dijo—. Con el chico de la moto. Lo dejó en la guardia de la mansión Duarte. Para Jerardo Duarte. En mano.

Lo abrí. Adentro, una hoja. Con membrete, con sello, con firma trucha que mandé hacer en Corrientes.

Resultado de ADN – Jerardo Duarte / Elena NN

Compatibilidad: 0%. Negativo. No hay vínculo biológico.

Lo doblé. Lo guardé en el cajón. Al lado del verdadero. El que dice 99.9%. El que dice que Elena sí es hija de Jerardo. El que Héctor robó del hospital cuando la pendeja llegó sin memoria.

—Perfecto —dije—. Ahora Jerardo cree que crió a una extraña. Que la NN no es su hija. Que todo el “milagro Duarte” es una mentira. En una semana la echa de su casa. O la interna. O la manda a un convento. Me da igual.

Héctor no dijo nada. Nunca dice. Solo mira.

—Y cuando Nahuel se entere de que Elena no es Duarte —seguí, y tomé otro trago—, de que es una pobretona sin apellido, sin casa, sin nada… se le va a pasar. Porque mi nieto es un Ibarra. Y los Ibarra no se casan con muertas de hambre. Se cogen a las muertas de hambre, Héctor. No se casan.

Héctor carraspeó.

—¿Y si no se le pasa, señor? —preguntó, bajito—. El nene la miró como usted miraba a la señora. Y usted cruzó un océano por ella.

Lo miré. 60 años y todavía se acordaba. De mi mujer. De cómo dejé todo en Italia por seguirla a ella.

—Si no se le pasa —dije, y guardé el vaso—, lo mando a Suiza igual. Encerrado. Y a la NN la mando yo a donde no la encuentre. Un accidente. Otra amnesia. Esta vez permanente.

Héctor asintió. No preguntó más. Salió.

Me quedé solo. Con 78 años, con un ADN falso en el cajón, con una pendeja llorando en mi despacho. Hija de Ricardo Montenegro, el mismo que me debe tres campos y medio pueblo y que me la quiso encajar a Nahuel para salvarse de la quiebra. Solo me hago el que no lo sabe, la uso para alejar a Elena o a cualquiera que se quiera colgar de Nahuel por la fortuna Ibarra.

Me quede solo con mi nieto enamorado de la hija de mi enemigo.

De la hija que no es hija. Porque yo me encargué de que Jerardo lo creyera.

Me serví otro whisky. Brindé solo.

Por Duarte. Que me robó 23 años de odio.

Por Nahuel. Que me iba a odiar cuando se enterara.

Y por Elena. Que en una semana iba a estar en la calle, sin nombre, sin casa, sin Nahuel.

La tormenta no mermó. Yo la armé.

Y cuando estallara, yo iba a estar en mi despacho, mirando.

Como hace 23 años. Como siempre.

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1
Cynthia Estefanía Galarza
que Elena se acuerde de quien las choco y iba manejando era octavio y no Nahuel. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Maya
Tantp que mencionan la edad
Maya
Ese chico es un cobarde y pendejo
Cynthia Estefanía Galarza
espero que en la casa a Elena le den algo de lo que es alergica y sepa que es su hija, y que Nahuel y Elena se casen en secreto. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Claudia Patricia Cruz Saa
No entiendo sí no es su hija entonces quien es
Maria Carmen Rodriguez Mensia
!!! OHHHHH ,QUE BUENA HISTORIA ...GRACIAS ESCRITORA ...🌹
Maria Carmen Rodriguez Mensia
.!!De impacto!! buena buenísima!!...
Maria Carmen Rodriguez Mensia
!! Me encanta ,buenísima ,no la dejaré de leer hasta terminarla ...🌹👏👏
Cynthia Estefanía Galarza
que Elena recuerde quien es. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Cynthia Estefanía Galarza
que le pida ayuda al doctor Daniel y a Nahuel que le diga que ellos no son su familia y la ayude a escapar. 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
Fran Sánchez
Cómo ese tipo ,dio con ellos tan pronto 😅
Maya
Tenían que poner imágenes de su nuevo look
Cynthia Estefanía Galarza
que Elena le pida a Nahuel que la acompañe. porfa 🙏🥺🙏🥺🙏🥺🙏🥺
mariela
El viejo como que es un hueso duro de roer y cree que todo se tiene que hacer a su voluntad pero esta vez como que se va a equivocar porque Nahuel y "Elena" no se lo permitirán quiero leer ese enfrentamiento.
mariela
Son bellos los protagonistas quien es realmente ella para secuestrarla tenerla encerrada, drogada y borracha del sistema de desaparecidos porque quien ese hombre que lo hizo y quien le pago 🤔🤔🤔🤔❓❓❓❓❓
mariela
Que paso realmente con Elena quien era el degenerado que la tenia encerrada 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Como la secuestro y desde cuando lo hizo 🤔🤔🤔❓❓❓❓
Veremos que pasa si la ayuda Nahuel ella se decidirá aceptar la propuesta
🤔🤔🤔❓❓❓❓
Elizabeth Sánchez Herrera
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