En un mundo fantástico lleno de brujas y licántropos existe la manada monte sagrado con siglos de existencia y un linaje ancestral. La luna diosa protectora siempre escoje a sus hijas más puras para guiar a su pueblo a través de profecías estás son llamadas sacerdotisas, pero el lobo maldito está al borde la locura y no hay ritual q lo salve. solo encontrar a su alma gemela lo salvará de la destrucción pero como hacerlo si no puede contactar con su lobo y sus instintos.
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Una tentadora oferta
Rey Magnus
Sacarle información a la bruja no ha sido fácil, ha resistido cada tormento cada tortura, tenía una muela explosiva en la boca menos mal la revisamos antes de los interrogatorios.
Está en la celda más aislada del complejo, desde que llegó día a día se acumulan los cuervos en el Castillo. Di la orden de acabar con ellos, pero necesito pensar una solución pronto. Mañana es luna llena y ya se sienten los efectos del celo en la manada, no todos son afectados por el celo en la misma medida, si tienen pareja es casi un deber estar libres ese día, ya que necesitamos aumentar la población, las lobas preñadas son preciadas para nuestra raza.
Normalmente el celo no es nada para mí tengo 500 años como gobernante de la manada, mi pareja destinada aún no aparece. No soy un santo he tenido uno que otro revolcón sin consecuencias, pero últimamente con tantas intrigas y con una guerra entre especies en puertas no he tenido interés de evaluar una candidata para acompañarme, la señorita Mary despierta mi interés pero no la obligaría jamás, quizás solo debo insistir un poco más, el recuerdo de las caballerizas acelera mi corazón. Una sonrisa a medias llega a mis labios, mi beta trabajando en un escritorio junto al mío lo nota.
Beta Diego: su majestad no está concentrandose en el tema de la bruja. En qué puedo ayudarlo mañana es noche celo seguro las chicas estarán más que dispuestas en atendernos.
Rey Magnus: no voy a ir con las chicas mañana tengo planes. Busca a la sacerdotisa Mary dile que necesito hablar con ella.
El semblante de mi beta cambio, en cuanto mencioné a Mary su sonrisa se esfumó.
Beta Diego: entendido su majestad voy a buscar a Mary.
Fue un impulso, realmente no tengo nada en mente pero la cara del beta fue un poema, ya me ingeniaré que decirle a Mary.
Mas tarde suena la puerta doy permiso para pasar, es Mary se ve algo nerviosa.
Rey Magnus: buenas tardes Mary que tal te ha ido en el castillo?
Mary: bien majestad, no ha sido difícil adaptarme y todos son amables conmigo.
Rey Magnus: me contenta mucho Mary, has sabido pasar desapercibida y cumplir con tus labores no he tenido queja de tu desempeño. Me levanto de la silla y me acerco a Mary (coloco mis manos en sus hombros están menuda y cálida, siento que se tensa bajo mi contacto) escucha Mary mi propuesta de la última vez no fue una broma. (me acerco lentamente a su oreja y susurro) me interesas y si estás dispuesta quisiera pasar la noche del celo contigo. Los colores le suben al rostro sus orejas se ponen tan coloradas que no resistir la tentación de morder el lóbulo de su oreja.
Una temblorosa y tartamudeante mujer me responde que ella es una sacerdotisa y no puede entregarse a ningún hombre.
Una risa baja sale de mi pecho, Mary las sacerdotisas generan repulsión a los hombres tú me alteras de otras maneras. La giro sobre sus hombros, una vez frente a mi la besó suave y delicadamente, el beso la tomo por sorpresa pero luego se entregó con timidez, no hubo mucha resistencia de parte de mi dulce sacerdotisa. la tome por la cintura y profundice el beso. Se sentía tan bien tan deliciosamente adictivo, mis manos se posaron en la parte alta de su pierna y eso rompió el encanto, sentí un empujón tan fuerte que hizo espacio entre ella y yo. Me miró con los ojos húmedos y me grito
Mary: NO PUEDO HACER ESTO, ES UN ERROR POR FAVOR MAJESTAD NO ME BUSQUE MÁS.
seguidamente salió corriendo y no impedi su salida, creo que me sobrepase con ella.
Rey Magnus: mi dulce y preciosa Mary mientras más corre más ganas tengo de comerte.