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Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Esta Vez, Protegeré Nuestro Legado

Status: Terminada
Genre:Reencarnación / Romance / Salvar al hijo enfermo / Completas
Popularitas:341.8k
Nilai: 5
nombre de autor: Melany. v

Loretta, condesa Russell. Tiene otra oportunidad para arreglar su matrimonio y salvar a su hijo que lleva en su vientre

NovelToon tiene autorización de Melany. v para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 4: La tienda de los sueños olvidados y el boticario extranjero.

La noticia de que la Condesa de Russell había comenzado a involucrarse en la administración de la familia se extendió por la mansión en menos de tres días.

Los sirvientes murmuraban.

Los administradores intercambiaban miradas.

Los comerciantes locales empezaban a recibir solicitudes inusuales.

Loretta sabía que aquello ocurriría.

La gente hablaba.

Siempre hablaba.

Por eso no intentó detener los rumores.

Le resultaban útiles.

Mientras todos estuvieran ocupados comentando su repentino interés por las cuentas del ducado, nadie prestaría demasiada atención a sus verdaderos objetivos.

Aquella mañana viajaba en carruaje hacia el mercado principal de la ciudad.

Dos guardias de la familia Russell la acompañaban.

La ciudad estaba llena de movimiento; comerciantes gritando ofertas, carros cargados de mercancías y viajeros entrando y saliendo de las puertas.

Loretta observó cada rincón.

Recordaba aquel lugar.

No por algo agradable.

En su vida anterior había caminado por esas mismas calles cuando ya no era Condesa, cuando intentaba desesperadamente encontrar una medicina para su hijo enfermo.

Y también recordaba a un hombre.

Un extranjero.

Un hombre que nadie escuchó.

Un hombre que fue reconocido por descubrir el tratamiento que habría salvado la vida de miles de niños.

Aunque su hijo murió antes de ello.

El carruaje se detuvo.

Loretta bajó sin perder tiempo.

Uno de los guardias la observó confundido.

—Mi lady, ¿está segura de que es aquí?

Frente a ellos había una calle secundaria.

Lejos de las tiendas elegantes.

Lejos de las joyerías.

Lejos de los negocios frecuentados por la nobleza.

—Sí.

—No parece un lugar adecuado para usted.

—Precisamente por eso están aquí.

Comenzó a caminar.

Recordaba la dirección.

Recordaba el edificio.

Recordaba incluso el cartel deteriorado que colgaba sobre la entrada.

Cuando finalmente lo vio, una emoción difícil de describir atravesó su pecho.

Allí estaba.

Pequeño.

Olvidado.

Vacío.

Exactamente igual.

Loretta empujó la puerta.

Una campanilla sonó sobre su cabeza.

Dentro había estanterías viejas, frascos de vidrio y un fuerte olor a hierbas medicinales.

Detrás de un mostrador apareció un hombre delgado.

Cabello oscuro.

Barba descuidada.

Ropa sencilla.

Y una expresión agotada.

El doctor Elias Hartmann.

Todavía desconocido.

El hombre parpadeó al verla.

Claramente no esperaba recibir la visita de una noble.

—¿Puedo ayudarla?

Loretta lo observó durante varios segundos.

En la vida anterior aquel hombre murió antes de recibir reconocimiento. Usaron su receta sin pena alguna.

Murió solo.

Sintió un nudo en la garganta.

—Sí.

Elias pareció incómodo.

—¿Necesita algún tratamiento?

—No.

—¿Alguna medicina?

—Tampoco.

—Entonces me temo que no entiendo por qué está aquí.

Loretta sonrió.

—Quiero contratarlo.

El silencio fue inmediato.

Incluso los guardias se quedaron inmóviles.

Elias tardó varios segundos en reaccionar.

—¿Perdón?

—Deseo contratarlo.

—Creo que escuché bien.

—Entonces no hay problema.

—Lady... ni siquiera sé quién es usted.

—Loretta Russell.

El color abandonó el rostro del hombre.

—¿La Condesa Russell?

—Sí.

—Eso empeora mi confusión.

Loretta tuvo que contener una pequeña risa.

—Es una reacción razonable.

Elias cruzó los brazos.

—¿Por qué quiere contratarme?

—Porque es brillante.

—No lo soy.

—Sí lo es.

—Mi negocio está al borde de la quiebra.

—Eso no cambia mi opinión.

El hombre parecía cada vez más desconcertado.

—¿Quién me recomendó?

—Nadie.

—¿Entonces cómo sabe quién soy?

Loretta ya esperaba esa pregunta.

—He leído algunos de sus trabajos.

Aquello era mentira.

Pero era una mentira necesaria.

Elias frunció el ceño.

—Muy pocas personas los han leído.

—Yo sí.

—¿Y quiere contratarme por eso?

—Quiero financiar sus investigaciones.

El hombre la observó como si hubiera perdido la razón.

—Lady Russell.

—¿Sí?

—¿Está segura de que entró en la tienda correcta?

Aquella vez Loretta sí soltó una pequeña carcajada.

—Completamente segura.

El doctor permaneció callado.

Desconfiado.

Prudente.

Loretta lo comprendía.

Un noble no aparecía de repente para ofrecer una fortuna a un desconocido.

Mucho menos sin pedir algo a cambio.

—¿Qué espera obtener de mí? —preguntó finalmente.

—Resultados.

—Eso es muy amplio.

—Entonces seré más específica.

Loretta se inclinó ligeramente hacia adelante.

—Quiero que investigue enfermedades infecciosas infantiles.

La expresión de Elias cambió.

Aquello llamó su atención de inmediato.

—¿Por qué?

“Porque mi hijo morirá si no lo haces"

Las palabras quedaron atrapadas dentro de su pecho.

—Porque creo que es un campo poco estudiado.

—Lo es.

—Y creo que merece recursos.

Los ojos del médico comenzaron a iluminarse.

Era evidente que nadie hablaba con él sobre aquellos temas.

Mucho menos una Condesa.

—Tengo varias teorías.

—Quiero escucharlas.

—La mayoría piensa que estoy equivocado.

—La mayoría suele equivocarse.

Aquello provocó una sonrisa involuntaria.

La primera que Loretta vio en él.

Y supo que había encontrado al hombre correcto.

Dos horas después abandonó la tienda.

El contrato estaba firmado.

La financiación aprobada.

Y un ala completa de una propiedad secundaria de los Russell sería transformada en laboratorio privado.

Mientras el carruaje avanzaba de regreso a la mansión, Loretta sintió una presión en el pecho.

Había dado el primer paso para salvar a su hijo. Y quizás, una medicina que salve a los demas niños.

Aquella noche cenó con Carter.

Una situación que rara vez ocurría en su vida anterior.

La mesa era grande.

Demasiado grande para dos personas.

Sin embargo, el ambiente ya no resultaba tan incómodo como antes.

—Escuché algo interesante hoy —dijo Carter mientras dejaba una copa sobre la mesa.

Loretta levantó la vista.

—¿Y qué escuchaste?

—Que mi esposa recorrió medio mercado.

Ella sonrió.

—Los rumores trabajan rápido.

—También escuché que gastó una cantidad absurda de dinero.

—Que exageración.

—¿Sí?

—Bueno... depende de quién haga las cuentas.

Carter apoyó un brazo sobre la mesa.

—¿Compraste una montaña de vestidos?

—No.

—¿Joyas?

—Tampoco.

—¿Caballos?

—No.

—¿Armas?

—Definitivamente no.

—Entonces estoy perdiendo opciones.

Loretta intentó mantener una expresión seria.

No funcionó.

—Contraté a un médico.

Carter quedó inmóvil.

—¿Un médico?

—Sí.

—¿Para ti?

—No.

—¿Para alguien de la familia?

—Tampoco.

—Loretta.

—¿Sí?

—Empiezo a entender por qué pediste libertad financiera.

Ella rio.

Aquello arrancó una pequeña sonrisa del Conde.

—¿Quién es?

—Un investigador.

—Eso tampoco aclara mucho. Me estás dejando confundido.

—Es talentoso.

—¿Y cómo descubriste semejante talento escondido en una calle olvidada?

Loretta tomó una copa.

—Instinto.

—Tu instinto es costoso.

—Tu ejército también.

—Mi ejército al menos viene con espadas.

—Mi médico viene con cerebro muy inteligente. Ya verás.

Carter soltó una risa breve.

Tan breve que casi pasó desapercibida.

Pero ella la escuchó.

Y se quedó observándolo.

Aquello provocó que él desviara la mirada.

Un gesto extraño para un hombre que jamás temía enfrentar a nadie.

—¿Qué ocurre? —preguntó Carter.

—Nada.

—Mientes fatal.

—No estoy mintiendo.

—Entonces deja de mirarme así.

—¿Cómo?

—Como si supieras algo que yo no sé.

Loretta bajó la mirada para ocultar una sonrisa.

Si él supiera cuánto sabía realmente.

La conversación continuó durante la cena.

Más ligera y natural.

Y cuando finalmente se retiraron a sus respectivas actividades, Carter permaneció varios minutos sentado en silencio.

Pensando.

Su esposa acababa de gastar una fortuna en un médico desconocido.

Cualquier otra noble habría comprado diamantes. Vestidos. Perfumes.

Ella había comprado investigación médica.

No tenía sentido.

Y precisamente por eso no lograba sacarla de su cabeza.

Mientras tanto, en otra parte de la mansión, Loretta escribía en su diario oculto.

Anotó una nueva fecha.

Un nuevo nombre.

Una nueva oportunidad.

Después cerró el cuaderno y apoyó una mano sobre su vientre.

Todavía era pronto.

Todavía nadie sospechaba.

Pero cada decisión que tomaba estaba construyendo el futuro para salvar a su hijo.

Y esta vez pensaba protegerlo con todo lo que tenía.

1
Maria Elcira Ballestero
Autora.
Felicitaciones, por la oportunidad de leer esta bonita historia. .
Mil bendiciones a esa creatividad tan hermosa. Buena historia, excelente trama, y un desenlace espectacular. 👏
Pany Rojas
Qué Dios les cuide y proteja de la furia de la naturaleza a tí Escritora, a toda tu familia y a toda Venezuela.
Nina Galpet
Excelente, te deseo éxitos en tu carrera como escritora. Tienes mucha sensibilidad cuando escribes, bella narrativa. Felicitaciones.
Bar_Rok
muy buena historia. felicitaciones autora
Zulema Balverdi
Preciosa, fantástica historia, me fascinó, me atrapó, la trama buenísima, no hay nada qué criticar, todo es fabuloso, el Amor de Loretta por Cárter, qué al principio, como qué, no le tomaba atención hacia él, pero cuando le dicen qué murió en la guerra, ahí se da cuenta ella qué lo amaba, a pesar qué él jamás le dijera nada, y empezó su sufrimiento, ya qué Julián un primo de Cárter la echo a la calle y ella anduvo por todos lados pidiendo ayuda y más qué estaba embarazada y después qué nació su bebé llegó una epidemia y su hijo muriera sin atención médica y Carter había muerto ni supo que tenía un hijo, y bueno DIOS le dió otra oportunidad de una segunda vida y está vida la aprovechó junto a Carter y después ella le contó esa segunda oportunidad y ahí él se enteró que en es otra vida había muerto por una emboscada, una traición de su primo Julián, Autora la verdad es sensacional está maravillosa historia, muy bien escrita y pensada, nada qué quitar y qué agregar, desde el principio hasta el hermoso final, te mil mil mil felicito, por ésta grandiosa historia de Amor y Éxitos desde principio a fin🙏🌹❤️👍⭐
Zulema Balverdi
Autora agradecerte y felicitarte, por tan GRANDIOSA historia, es decir poco o casi nada. Te mil mil millones de veces te felicito. Una trama espectacular, los protagonistas, bellísimas personas, no puedo creer que he leído una historia casi real y perfecta, maravillosa, como dije antes, no hay palabras, para decir lo buenísima de esta historia, me encantó todo, desde el principio al fin, no le quitó nada, xq no hay nada qué quitar. Te repito desde el principio a fin, excelente. Es la primera vez qué leo una historia tuya y he quedado encantada. Sos excelente escritora, qué DIOS te siga iluminando para qué sigas escribiendo historias tan preciosas, cómo ésta qué terminó de leer 🙏🌹❤️👍⭐
Zulema Balverdi
No se cómo descifrar, éste capítulo, me encantó y me hizo llorar de nuevo y Cárter el Amor a su esposa e hijo, es dimensional, le ha dolido tanto, qué si por el fuera la hubiera torturado más, xq esa mujer quiso apuñalar a su hijo y lastimó a su esposa, eso no lo perdona, jamás a nadie 🙏❤️⭐👍
Zulema Balverdi
Me gusta ése pensamiento básico, primero la tortura y después lentamente la muerte, es mejor así lento 👍
Zulema Balverdi
Loretta, no debe perder la intuición, de qué persona es buena o mala, como ahora qué siente ése instinto de protegerse a ella misma y a su hijo, debe andar con las antenas bien alertas👍❤️⭐
Zulema Balverdi
Qué cabrón, todavía sigue rompiendo las pelotas, claro sacó al esposo qué fue a la guerra, para que Loretta quedara sola y así tratar de destruirla, y éste desgraciado provocó la guerra, maldita escoria, cuando regrese Cárter lo va a matar si le hace algo a Loretta o a su hijo
Zulema Balverdi
Tienen qué destruirlo, por la escoria qué es, como puede el muy maldito contaminar el agua, lo más preciado para el ser humano, eso es no tener una gota de sentimiento, hacia el prójimo y menos hacía los niños y ancianos
Zulema Balverdi
Loretta debe tener cuidado hasta con los sirvientes, ella debe recordar, qué algunos también la traicionaron y debe estar prevenida de qué alguno quiera contagiar al bebé o a ella misma, a parte ése Vane, tiene mucho poder y más con la medicina
Zulema Balverdi
Siempre la política presente, y los avariciosos especulando con el dolor, sufrimiento y la pobreza ajena, pasando sobre esas personas qué no sabiendo de política y qué por eso los están dejando morir sin una pizca de remordimiento
Zulema Balverdi
Muy Bello capítulo, emocionante, y qué bueno qué los traidores, fueron capturados en el momento justo. Y él regreso de Cárter fue con mucha emoción y nervios, con desesperación, de saber qué ya estaba llegando su hombre👍❤️⭐
Zulema Balverdi
Este capítulo me ha echo llorar, y pensar qué Carter le cree, xq él la ama y eso qué no le ha contado lo del bebé, qué murió sin que ella pudiera hacer algo
juana maria meneses bautista
buen final gracias por compartir tu talento autora 🌹🌹🌹🌹
juana maria meneses bautista
así es le debes de decir la verdad para que vea él que le tienes confianza y te deje protegida y te ayude encontrá de esos malvados que te botaron de tu casa cuando él murió 🙃
🌹𝐿𝒾 𝒵𝒽𝑒𝓉🌹
Gracias autora por darme este capítulo, mi corazón lo necesitaba 🥰, muy buena la historia
🌹𝐿𝒾 𝒵𝒽𝑒𝓉🌹
recomendada, muy buena historia
juana maria meneses bautista
que fuerte inicio mucho dolor y sufrimiento 😞😞😞😞
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