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BAJO CONTRATO CONTIGO

BAJO CONTRATO CONTIGO

Status: Terminada
Genre:Romance / CEO / Completas
Popularitas:6.1k
Nilai: 5
nombre de autor: Marilinaa

Karol Bellandi lo perdió todo en cuestión de semanas. La empresa que levantó con años de esfuerzo está al borde de la quiebra, las deudas la persiguen y el embargo de su casa termina de destruir el mundo que construyó con sacrificio.

Sin opciones y desesperada por salvar lo único que le queda de su padre, acepta buscar ayuda del frío y poderoso empresario Nathanael Moretti.
Nathanael no cree que asociarse con Karol sea una buena inversión. Para él, ella solo es una empresaria en caída libre. Sin embargo, intrigado por la determinación de Karol, le propone un trato: si logra conquistar al cliente más importante del próximo proyecto, considerará firmar el contrato que podría salvar su empresa.

Obligada a convivir con él después de quedarse sin hogar, Karol descubre que detrás de la arrogancia de Nathanael existe un hombre marcado por secretos y heridas del pasado. Lo que comienza como un acuerdo estrictamente profesional pronto se convierte en una tensión imposible de ignorar.

NovelToon tiene autorización de Marilinaa para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 17

Faltaban solo tres días para la reunión con el señor Lombardi. Karol llegó muy temprano a la sala donde trabajaban y se quedó helada: la carpeta con los contratos definitivos, los estudios de viabilidad y la presentación que habían pulido con tanto esmero, no estaba sobre la mesa donde la había dejado la noche anterior. Revisó cada rincón, los cajones, el estudio de Nathanael, pero no aparecía por ningún lado.

—Nathanael —lo llamó con voz temblorosa cuando él apareció—, se han perdido los documentos. Todos los que necesitamos para la presentación.

Él frunció el ceño, acercándose rápido.

—¿Cómo que se han perdido? ¿Estás segura de que los dejaste aquí?

—Claro que sí —respondió ella, desesperada—. Los dejé justo al lado de tu ordenador, listos para repasarlos hoy. No entiendo cómo han podido desaparecer.

Ese mismo día, intentaron imprimir copias de seguridad, pero el archivo digital estaba dañado, como si alguien lo hubiera manipulado. Al día siguiente, el coche que habían alquilado para ir a la reunión se averió sin explicación, y el proveedor que debía llevar los materiales gráficos canceló el servicio de golpe, diciendo que alguien les había avisado que el trabajo se había suspendido.

Karol apretó los puños, tratando de no derrumbarse ante tantos contratiempos seguidos.

—No puede ser casualidad —dijo con firmeza, mientras intentaban rehacer lo perdido—. Todo esto pasa justo cuando más lo necesitamos. Alguien nos está saboteando.

—Lo sé —admitió Nathanael, serio—. Pero no entiendo quién tendría tanto interés en que fracases.

Karol se detuvo un instante, pensando en las personas que conocían sus pasos, pero su mente se negaba a aceptar la verdad.

—No… no puede ser quien creo —murmuró para sí misma—. Aunque ha estado muy presente últimamente, no creo que sea capaz de hacerle esto a su propia hermana.

—¿De quién hablas? —preguntó él, notando su duda.

—No quiero acusar sin pruebas —respondió ella, sacudiendo la cabeza para espantar ese pensamiento—. Pero sea quien sea, no va a lograr que me rinda. Rehaceremos todo, buscaremos otra forma de llegar, y estaremos allí el día señalado. No dejaré que nadie destruya lo que hemos construido.

Lo que Karol todavía no sabía era que, desde fuera del apartamento, Bianca observaba con una sonrisa satisfecha, segura de que tantos obstáculos terminarían por vencer la resistencia de su hermana.

 Horas después, cuando la noche ya caía y ambos seguían enfrascados en reconstruir cada página desde la memoria y los apuntes sueltos que habían guardado en lugares distintos, la tensión seguía flotando en el aire, pero ya no era solo por el trabajo perdido: era la sospecha que empezaba a tomar forma, aunque les costara darle nombre.

Karol se frotó los ojos cansados, dejando el lápiz sobre la hoja, y miró hacia la ventana donde la lluvia volvía a caer suavemente.

—He estado pensando en todo lo que ha pasado en estas últimas semanas —empezó a decir con voz baja—. Los rumores en mi contra, la información falsa que te hicieron llegar, los comentarios que siembran dudas sobre mí… y ahora esto. Todo coincide demasiado. Todo parece dirigido a que no lleguemos a tiempo, a que yo quede mal ante ti y ante Lombardi.

Nathanael se recostó en el respaldo de su silla, cruzando los brazos y mirándola con atención.

—También yo lo he repasado. Lo curioso es que solo quien conoce nuestros pasos, nuestros horarios y lo importante que es esta reunión para ti, podría saber exactamente dónde golpear para hacerte más daño. No cualquiera tiene acceso a este apartamento, ni sabe dónde guardamos los documentos, ni qué contactos utilizamos.

Karol sintió un escalofrío que le recorrió la espalda, y tuvo que apoyar la frente en una mano para soportar el peso de esa posibilidad.

—Solo tú, yo… y Bianca —susurró casi sin aliento—. Ella ha venido tantas veces, ha preguntado tanto por los detalles, se ha mostrado tan interesada en saber cada paso que damos… pero Nathanael, es mi hermana. Crecimos juntas, compartimos casa, aunque ella siempre se sintió desplazada. ¿Cómo podría ser capaz de destruir lo que es mío, lo que tanto me costó? ¿Cómo podría desear verme en el fondo?

—La envidia no entiende de lazos de sangre —respondió él con suavidad pero con firmeza—. He visto cómo te mira cuando cree que no te fijas. No es la mirada de quien se preocupa por ti, Karol. Es la mirada de quien quiere tener lo que tú tienes, y no le importa derribarte para conseguirlo. Pero escúchame bien: aunque sea ella, no te dejaré sola en esto. No importa cuántas trampas ponga, no vamos a dejar que gane.

Karol levantó la vista, con los ojos llenos de lágrimas que luchaba por contener, y sintió que su fortaleza se renovaba al ver la seguridad en la mirada de él.

—Tienes razón —dijo, enderezándose y agarrando de nuevo el lápiz—. No voy a dejar que su maldad me paralice. Si ella quiere verme caer, se equivocó de persona. Rehaceremos cada documento, perfeccionaremos cada argumento, y llegaremos a esa reunión mejor preparados que nunca. Que haga lo que quiera: la verdad y el esfuerzo siempre terminan por imponerse.

Nathanael sonrió levemente, con orgullo, y volvió a inclinarse sobre los papeles a su lado.

—Así me gusta verte. Vamos a demostrarle que no puede ganar destruyendo a otros.

Y así, bajo la luz tenue de la lámpara, siguieron trabajando codo a codo, convertidos en un solo equipo, dispuestos a vencer incluso la traición más dolorosa.

 

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Milo Mosquera
Pero este Nataniel es tonto o se hace, no confía en ella , pero en otra si?
Milo Mosquera
Pero este Nataniel es tonto o se hace, no confía en ella , pero en otra si?
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