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Un Esposo Para Mamá.

Un Esposo Para Mamá.

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Hijo/a genio / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:23.5k
Nilai: 5
nombre de autor: yanina

Leandro está en campaña de buscar un esposo para su madre y un buen padre para él. ¿Este pequeño niño de tan solo 10 años podrá encontrar al hombre perfecto? O en su travesía descubrirá secretos escondidos de traiciones y engaños pasados que sufrió su madre.

NovelToon tiene autorización de yanina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Un pequeño sueño.

Me quedé perdido en mis recuerdos, hasta que la voz de mi colega me arrancó de los abismos de mis pensamientos.

—Octavio… Tenemos la reunión en diez minutos —dijo con tono urgente.

—Bien, vamos —respondí, pero mis ojos no cesaban de buscar a ese niño en la recepción.

Ese niño me producía una sensación demasiado familiar, era como si algo en su mirada, en la forma en que movía las manos, me recordara a… Briella. ¡Ya pasaron once años! Once años desde que Briella se fue sin dar ninguna explicación, sin pronunciar una sola palabra de adiós. Un día simplemente desapareció… Así como el humo se esfuma en el viento, como si nunca hubiera existido en mi vida. Mi pecho se aprietó con fuerza cada vez que la evocaba en mi mente.

Aún recuerdo aquel día en que llegué del viaje, llevaba conmigo un hermoso ramo de rosas rojas para mi esposa. Le había puesto las cosas demasiado difíciles durante esos meses, y sabía que no estaba contenta con la presencia de Roxana en casa. ¿Y qué esposa lo estaría? Si un día, sin previo aviso, introduces a otra mujer en su hogar… Una mujer que se apropia de su espacio personal, que altera por completo la dinámica de su vida marital.

Pero no podía dejarla sola, Roxana era la mujer que más amé en el pasado. Ella marcó mi vida de una manera que nunca logré olvidar, ni siquiera con el paso de los años. Así como su amor me hizo sentir más vivo que nunca, también me dejó una cicatriz de dolor cuando un día se fue, dejándome atrás sin mirar hacia atrás. Entendía las circunstancias su padre encontró un nuevo trabajo en otro estado, y era inevitable que Roxana lo siguiera, pero ahora volvía, suplicando ayuda después de perder a su madre. No podía abandonarla.

Sé que actué mal. Incluso le oculté la verdad a Briella. Pero que se fuera así, sin más, sin reclamar cuentas, sin pedir explicaciones… Me parecía absurdo y cruel. Nuestro cuarto estaba vacío, solo quedaba su joyero, con gran parte de las joyas que yo le había regalado, además de nuestro anillo de bodas y los papeles firmados de divorcio. Intenté llamarla una y otra vez, pero su número ya no existía. ¿Acaso Briella no me amaba como juraba hacerlo? Roxana me explicó que al día siguiente de mi partida, un hombre había llegado a casa y la había ayudado a llevar sus cosas, ella aseguró que ambos parecían demasiado cercanos, demasiado cómodos el uno con el otro.

Así que decidí dejarla ser feliz, no podía culparla de haberse enamorado de alguien más, cuando yo todavía guardaba en mi corazón a otra mujer. Pero lo que nunca me esperé es que su ausencia se hiciera tan insoportable cada día. Siempre que llegaba a casa, la buscaba por cada rincón, y en su lugar estaba Roxi… pero nunca Briella. Nunca mi esposa.

¿Cómo pudo un niño pequeño, a quien ni siquiera conocía, desenterrar tantos recuerdos que había guardado en lo más profundo de mi ser?

—Octavio… Tu hijo está llamando —dijo mi colega, extendiéndome el teléfono con una mirada comprensiva.

—Pásamelo —susurré.

📱 ¿Qué sucede, Rodo?

📲 Papá… Dice mi mamá que no te olvides de la cena de esta noche en casa de la abuela —su voz sonó tierna por el auricular.

📱 Bien, campeón. Ustedes adelántense, que yo los veo allá. Rodo… Pórtate bien, ¿vale?

📲 Sí, papá. Nos vemos —y la llamada se cortó.

¤¤¤¤¤

En el hotel, Briella salía apresurada después de entregar las llaves de la habitación.

—Listo, mi príncipe. Vamos a divertirnos —dije con una sonrisa que intentaba ocultar mi cansancio.

—Sí, mamá —respondió Leo, pero su voz carecía del brillo habitual que la caracterizaba.

Durante el paseo, noto que Leo estaba más callado que nunca, por lo general era un niño inquieto, que no paraba de correr y explorar cada rincón, pero ahora apenas jugaba con el helado entre sus manos, sin ganas de nada.

—Leo… ¿Sucede algo? —pregunté, acercándome hasta tocar su hombro.

—No, mamá… Solo no tengo ganas de helado —murmuró, bajando la cabeza.

—¿Te duele el estómago?

—No es eso —respondió con un suspiro.

—Hijo… Sabes que puedes contarme cualquier cosa. Lo que sea que esté pasando, yo te ayudaré a solucionarlo —le tomé la mano, y senti cómo estaba fría, como si llevara horas expuesta al viento.

Lo veo dar un fuerte suspiro antes de comenzar a hablar, con la mirada clavada en el suelo.

—Lo que pasa es que en la escuela hay un niño que me molesta —confesó aguantando las lagrimas, apretando mis manos con fuerza.

—¿Cómo así? ¿Un compañero de tu clase? —pregunté asustada, sintiendo cómo se me contraía el corazón.

—Es de otro curso… Pero él no quedó en las clasificaciones para el grupo de matemáticas avanzadas, y me culpa a mí por eso —explicó, apretando aún más sus pequeños ojos.

Ver a mi hijo así de vulnerable me destrozaba por dentro, tan preocupado, tan triste guardando esto en su pequeño corazón.

—Leo… ¿De qué manera te intimida? ¿Acaso te dice cosas groseras? ¿O tal vez te está molestando más allá de las palabras? —mi voz tembló un poco por la preocupación, pero me tenia que mantener tranquila hasta escucharlo por completo.

—Me dice que alguien como yo no merece el puesto… Que de seguro hice trampa para entrar al grupo. Cosas así… Pero nada más —dijo, aunque su rostro denotaba el dolor que aquellas palabras le causaban.

—Hijo, tienes que contarme estas cosas apenas pasen. Así yo puedo hablarlo con el maestro. ¿Ya se lo dijiste al profesor Nahuel?

—Sí —respondió débilmente mirando hacia otro lado.

—El lunes iré a la escuela en persona. Tengo que hablar con él y con el director —afirme con determinación absoluta, nadie molestara a mi hijo.

—No, mamá… Estoy bien —dijo, mirándome con ojos llenos de tristeza— El profe Nahuel lo regañó, y ya paró. Solo que me siento mal…

—Leo, tú te merecías ese puesto con creces. Eres muy inteligente, y te esforzaste al máximo para conseguirlo. No dejes que las palabras de los demás menosprecien tu trabajo —lo abrace con fuerza, y senti cómo me apretaba contra su pequeño cuerpo, como buscando refugio. Me dolía el corazón verlo así, mi hijo era bueno, generoso… Si ese niño le hubiera pedido ayuda para estudiar, Leo lo habría ayudado sin dudarlo. Lo mejor será que lo observe de cerca de ahora en más.

—¿Vamos al parque de diversiones? —pregunté, con la esperanza de verlo sonreír de nuevo.

—¿Podemos realmente? —sus ojos se iluminaron un poco, como una chispa en la oscuridad.

—Claro que sí, mi amor. Ya me pagaron la quincena, y quiero celebrarlo con mi tesoro — respondi, besándole la frente con cariño.

La verdad es que me había ganado el cielo con este niño, era tan gentil que nunca pedía nada, porque conocía la difícil situación económica que vivíamos. Y cuando por fin podía darle un pequeño gusto como este, él lo disfrutaba con toda su alma.

Esa noche, lo vi volver a ser el niño que era antes de llegar a esta ciudad, riendo a carcajadas, gritando de emoción en las montañas rusas, corriendo por todos lados. Disfrutando de su niñez, esa que había tenido que sacrificar en muchas ocasiones para ayudarme a mi. Mi corazón se llenó de un amor y un orgullo tan intensos que casi me faltaba el aliento.

—Mami… ¡Veo al profesor! ¿Puedo saludarlo? —gritó emocionado, señalando hacia una esquina del parque.

Levantó la mirada, y allí estaba él, Nahuel, con una camiseta de manga corta y pantalones cortos, sonriendo mientras observaba a unos niños jugar.

—Claro, cariño. Pero solo salúdalo y vuelve junto a mí. Él también está aquí para disfrutar de su sábado —dije, aunque una extraña sensación me invadió en ese instante.

—¡Sí, mamá! —corrió hacia él con los brazos abiertos, y esa escena me volvió a doler en el corazón. Leo de verdad desea un padre.

Poco después, lo vio llegar junto a Nahuel, lleno de emoción. Hablaban, se reían, y el profesor le tocaba la cabeza con cariño. Parecía ser que a mi príncipe le agradaba mucho ese hombre. Por otra parte, note que Nahuel no se sentía incómodo con la insistencia de Leo, al contrario, su mirada reflejaba ternura y complicidad. El sentimiento es mutuo, pense, lo que me dejó más tranquila. Aunque un pequeño cosquilleo en el pecho me hizo preguntarse si tal vez Leo tenía razón después de todo… ¿Razón de qué exactamente? No me atrevía a decirlo en voz alta.

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~§~*NAY*~§~
Me encantó ❤️
~§~*NAY*~§~
Me encantó ❤️
Yrma Laya
ella perdió su matrimonio por no hablar es una tonta debe decirle la verdad a su hijo
Carola Videla 😈🇦🇷
pero no la engaño
Carola Videla 😈🇦🇷
que no haya funcionado su matrimonio no le da derecho a negarle el hijo
Carola Videla 😈🇦🇷
muy mal ella no hablo con él, si escucho la conversación, donde él le dice que la ama como amo a esta tipa, pero no la engaño, merecía que terminaran la relación hablando,, porque ella se caso con él no con la rompe hogares
Carola Videla 😈🇦🇷
no ka engaño
Carola Videla 😈🇦🇷
una cosa es ser buena otra estúpida, yo no soy celosa, pero no tonta y muchas amistades entre hombres y mujeres atrás han traído o traen interés por una de las partes
Carola Videla 😈🇦🇷
ya lo descubrió jajajaja
Carina Moreno
tremenda novela escritora!!!😍gracias,gracias,gracias por compartir su talento con éstas fervientes lectora,que Dios siempre bendiga su talento y nos siga regalando historias maravillosas!😊😘🤗👏🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🌹🇦🇷🇦🇷🇦🇷
Carina Moreno
Briella nunca le tendria que haber ocultado a Leo que tenía papá y a Octavio la existencia de Leo,por mas que ellos se hayan divorciado.
Carina Moreno
que niño mas hermoso,se nota en la mirada que es muy dulce 😍
Claudia Marcela Casas
SUPER HISTORIA NO SE LA PUEDEN PERDER /Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart//Heart/
Claudia Marcela Casas
bellísima historia realmente me emocioné mil gracias 💘💘 espero una nueva historia 🫶🫶FELICITACIONES
valeska garay campos
hermosa historia
Carmen Boggiatto
Me alegra que esté pasando x todo eso , x culicaliente!!!!!!
Carmen Boggiatto: Sería bueno que investigue , con la joyita que metió en su casa , y desplazando , a la única mujer que realmente valía la pena ,
total 1 replies
valeska garay campos
es una víbora
Elizabeth Vivas
me.encabti.....aunque octavillas logro encontrar el amor?.....falta omo un epílogo
Carmen Boggiatto
Mucho no le importa que su esposas se fuera si dar explicaciones, ( mal x ella x que tenía que enfrentarlo ) ya que se casó con la ex , y de premio tuvieron un hijo , que no se xque , pero ese niño no es de el( Rodo ) ojo de loca no se equivoca !!!!!! jajajajaj
Claudia Marcela Casas
tráemelo para casa que me olvide como la suma y resta 🤣🤣🤣
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