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Un Esposo Para Mamá.

Un Esposo Para Mamá.

Status: Terminada
Genre:Madre soltera / Hijo/a genio / Amante arrepentido / Completas
Popularitas:440.5k
Nilai: 4.9
nombre de autor: yanina

Leandro está en campaña de buscar un esposo para su madre y un buen padre para él. ¿Este pequeño niño de tan solo 10 años podrá encontrar al hombre perfecto? O en su travesía descubrirá secretos escondidos de traiciones y engaños pasados que sufrió su madre.

NovelToon tiene autorización de yanina para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Un pequeño sueño.

Me quedé perdido en mis recuerdos, hasta que la voz de mi colega me arrancó de los abismos de mis pensamientos.

—Octavio… Tenemos la reunión en diez minutos —dijo con tono urgente.

—Bien, vamos —respondí, pero mis ojos no cesaban de buscar a ese niño en la recepción.

Ese niño me producía una sensación demasiado familiar, era como si algo en su mirada, en la forma en que movía las manos, me recordara a… Briella. ¡Ya pasaron once años! Once años desde que Briella se fue sin dar ninguna explicación, sin pronunciar una sola palabra de adiós. Un día simplemente desapareció… Así como el humo se esfuma en el viento, como si nunca hubiera existido en mi vida. Mi pecho se aprietó con fuerza cada vez que la evocaba en mi mente.

Aún recuerdo aquel día en que llegué del viaje, llevaba conmigo un hermoso ramo de rosas rojas para mi esposa. Le había puesto las cosas demasiado difíciles durante esos meses, y sabía que no estaba contenta con la presencia de Roxana en casa. ¿Y qué esposa lo estaría? Si un día, sin previo aviso, introduces a otra mujer en su hogar… Una mujer que se apropia de su espacio personal, que altera por completo la dinámica de su vida marital.

Pero no podía dejarla sola, Roxana era la mujer que más amé en el pasado. Ella marcó mi vida de una manera que nunca logré olvidar, ni siquiera con el paso de los años. Así como su amor me hizo sentir más vivo que nunca, también me dejó una cicatriz de dolor cuando un día se fue, dejándome atrás sin mirar hacia atrás. Entendía las circunstancias su padre encontró un nuevo trabajo en otro estado, y era inevitable que Roxana lo siguiera, pero ahora volvía, suplicando ayuda después de perder a su madre. No podía abandonarla.

Sé que actué mal. Incluso le oculté la verdad a Briella. Pero que se fuera así, sin más, sin reclamar cuentas, sin pedir explicaciones… Me parecía absurdo y cruel. Nuestro cuarto estaba vacío, solo quedaba su joyero, con gran parte de las joyas que yo le había regalado, además de nuestro anillo de bodas y los papeles firmados de divorcio. Intenté llamarla una y otra vez, pero su número ya no existía. ¿Acaso Briella no me amaba como juraba hacerlo? Roxana me explicó que al día siguiente de mi partida, un hombre había llegado a casa y la había ayudado a llevar sus cosas, ella aseguró que ambos parecían demasiado cercanos, demasiado cómodos el uno con el otro.

Así que decidí dejarla ser feliz, no podía culparla de haberse enamorado de alguien más, cuando yo todavía guardaba en mi corazón a otra mujer. Pero lo que nunca me esperé es que su ausencia se hiciera tan insoportable cada día. Siempre que llegaba a casa, la buscaba por cada rincón, y en su lugar estaba Roxi… pero nunca Briella. Nunca mi esposa.

¿Cómo pudo un niño pequeño, a quien ni siquiera conocía, desenterrar tantos recuerdos que había guardado en lo más profundo de mi ser?

—Octavio… Tu hijo está llamando —dijo mi colega, extendiéndome el teléfono con una mirada comprensiva.

—Pásamelo —susurré.

📱 ¿Qué sucede, Rodo?

📲 Papá… Dice mi mamá que no te olvides de la cena de esta noche en casa de la abuela —su voz sonó tierna por el auricular.

📱 Bien, campeón. Ustedes adelántense, que yo los veo allá. Rodo… Pórtate bien, ¿vale?

📲 Sí, papá. Nos vemos —y la llamada se cortó.

¤¤¤¤¤

En el hotel, Briella salía apresurada después de entregar las llaves de la habitación.

—Listo, mi príncipe. Vamos a divertirnos —dije con una sonrisa que intentaba ocultar mi cansancio.

—Sí, mamá —respondió Leo, pero su voz carecía del brillo habitual que la caracterizaba.

Durante el paseo, noto que Leo estaba más callado que nunca, por lo general era un niño inquieto, que no paraba de correr y explorar cada rincón, pero ahora apenas jugaba con el helado entre sus manos, sin ganas de nada.

—Leo… ¿Sucede algo? —pregunté, acercándome hasta tocar su hombro.

—No, mamá… Solo no tengo ganas de helado —murmuró, bajando la cabeza.

—¿Te duele el estómago?

—No es eso —respondió con un suspiro.

—Hijo… Sabes que puedes contarme cualquier cosa. Lo que sea que esté pasando, yo te ayudaré a solucionarlo —le tomé la mano, y senti cómo estaba fría, como si llevara horas expuesta al viento.

Lo veo dar un fuerte suspiro antes de comenzar a hablar, con la mirada clavada en el suelo.

—Lo que pasa es que en la escuela hay un niño que me molesta —confesó aguantando las lagrimas, apretando mis manos con fuerza.

—¿Cómo así? ¿Un compañero de tu clase? —pregunté asustada, sintiendo cómo se me contraía el corazón.

—Es de otro curso… Pero él no quedó en las clasificaciones para el grupo de matemáticas avanzadas, y me culpa a mí por eso —explicó, apretando aún más sus pequeños ojos.

Ver a mi hijo así de vulnerable me destrozaba por dentro, tan preocupado, tan triste guardando esto en su pequeño corazón.

—Leo… ¿De qué manera te intimida? ¿Acaso te dice cosas groseras? ¿O tal vez te está molestando más allá de las palabras? —mi voz tembló un poco por la preocupación, pero me tenia que mantener tranquila hasta escucharlo por completo.

—Me dice que alguien como yo no merece el puesto… Que de seguro hice trampa para entrar al grupo. Cosas así… Pero nada más —dijo, aunque su rostro denotaba el dolor que aquellas palabras le causaban.

—Hijo, tienes que contarme estas cosas apenas pasen. Así yo puedo hablarlo con el maestro. ¿Ya se lo dijiste al profesor Nahuel?

—Sí —respondió débilmente mirando hacia otro lado.

—El lunes iré a la escuela en persona. Tengo que hablar con él y con el director —afirme con determinación absoluta, nadie molestara a mi hijo.

—No, mamá… Estoy bien —dijo, mirándome con ojos llenos de tristeza— El profe Nahuel lo regañó, y ya paró. Solo que me siento mal…

—Leo, tú te merecías ese puesto con creces. Eres muy inteligente, y te esforzaste al máximo para conseguirlo. No dejes que las palabras de los demás menosprecien tu trabajo —lo abrace con fuerza, y senti cómo me apretaba contra su pequeño cuerpo, como buscando refugio. Me dolía el corazón verlo así, mi hijo era bueno, generoso… Si ese niño le hubiera pedido ayuda para estudiar, Leo lo habría ayudado sin dudarlo. Lo mejor será que lo observe de cerca de ahora en más.

—¿Vamos al parque de diversiones? —pregunté, con la esperanza de verlo sonreír de nuevo.

—¿Podemos realmente? —sus ojos se iluminaron un poco, como una chispa en la oscuridad.

—Claro que sí, mi amor. Ya me pagaron la quincena, y quiero celebrarlo con mi tesoro — respondi, besándole la frente con cariño.

La verdad es que me había ganado el cielo con este niño, era tan gentil que nunca pedía nada, porque conocía la difícil situación económica que vivíamos. Y cuando por fin podía darle un pequeño gusto como este, él lo disfrutaba con toda su alma.

Esa noche, lo vi volver a ser el niño que era antes de llegar a esta ciudad, riendo a carcajadas, gritando de emoción en las montañas rusas, corriendo por todos lados. Disfrutando de su niñez, esa que había tenido que sacrificar en muchas ocasiones para ayudarme a mi. Mi corazón se llenó de un amor y un orgullo tan intensos que casi me faltaba el aliento.

—Mami… ¡Veo al profesor! ¿Puedo saludarlo? —gritó emocionado, señalando hacia una esquina del parque.

Levantó la mirada, y allí estaba él, Nahuel, con una camiseta de manga corta y pantalones cortos, sonriendo mientras observaba a unos niños jugar.

—Claro, cariño. Pero solo salúdalo y vuelve junto a mí. Él también está aquí para disfrutar de su sábado —dije, aunque una extraña sensación me invadió en ese instante.

—¡Sí, mamá! —corrió hacia él con los brazos abiertos, y esa escena me volvió a doler en el corazón. Leo de verdad desea un padre.

Poco después, lo vio llegar junto a Nahuel, lleno de emoción. Hablaban, se reían, y el profesor le tocaba la cabeza con cariño. Parecía ser que a mi príncipe le agradaba mucho ese hombre. Por otra parte, note que Nahuel no se sentía incómodo con la insistencia de Leo, al contrario, su mirada reflejaba ternura y complicidad. El sentimiento es mutuo, pense, lo que me dejó más tranquila. Aunque un pequeño cosquilleo en el pecho me hizo preguntarse si tal vez Leo tenía razón después de todo… ¿Razón de qué exactamente? No me atrevía a decirlo en voz alta.

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Amalia Godoy Tapia
no me gusta el actuar de brilla y del niño porque él no sabe nada de Octavio para juzgarlo y el profe se está comprando a la mamá con el niño tiene k decir la verdad
Angela Contreras
El tiene todo el derecho de saber queso su hijo también ella cometió un error muy grande de no aclarar las cosas huyó como una cobarde por no defender sus derechos 🤷🤔🤦
virgy
bonita historia
Lidya Millape
muchas gracias. Felicitaciones escritora !!!
Sonia Susarte Sanchez
Muy buena novela te felicito, espero que las otras sean igual de buenas
Sonia Susarte Sanchez
Parece que el niño no es hijo de Octavio por lo que dice que el lo crío bien y la madre lo mal crió, ahora que pague las consecuencias
Ani España
Octavio ya no tiene cabida en tu corazón pero no deja de ser el padre de tu hijo eso es lo que los mantendrán unidos solo eso tu amas a Nahuel y el a tí
Ani España
Octavio ya no tiene cabida en tu corazón pero no deja de ser el padre de tu hijo eso es lo que los mantendrán unidos solo eso tu amas a Nahuel y el a tí
Ani España
Briella se feliz con Nahuel y que Octavio busque la felicidad en su hijo por elección ya que los dos fueron engañados por la 🐍🐍 venenosa
Ani España
ya no ocultes nada salva a Nayda de esa se ser🐍 no dejes que la la lastime para que tú estés tranquila
Liliana De La Ossa Ramires
linda novela gracias 🥰
Ani España
🐍 venenosa ya deja de echar tu veneno y deja en paz todo vete por dónde veniste demonia de diablo 😈
Fran Sánchez
Me encantó, a pesar de lo que pasó , Briella , se puso a ella misma por encima de los demás, prefirió ser feliz criando a su niño, que antes de andar rogando al esposo que no le dio su lugar en su casa.... Estoy feliz que se dio la oportunidad de volver a abrir su corazón al amor y se dejó amar de nuevo..... Eso me gustó mucho porque no regreso con el Octavio.❤️🙏
Ani España
que bombón es el profesor de Leo atrápalo mujer o te lo quitará otra mujer
Ani España
ay. serpiente 🐍mas venenosa está y que cruel es con su propio hijo en las manos del 👿 vas a parar
Ani España
bueno ya comienza tu castigo por haber engañado a una buena mujer y cambiarla por una víbora que. está haciendo a su hijo un mediocre sin beneficios
Ani España
a Octavio le tiemblan los que dijimos Roxana le sembró miedo
Ani España
vamos mujer. tu puedes no te dejes intimidar por ellos se fuerte por Leo
Ani España
ni modo si es tu hijo estúpido dejaste ir a tu esposa que te amo mucho más que tú a ella tu solo la querías para llenar ese vacío que te dejo Roxana y que ni se te valla a ocurrir molestar a la mamita de Leo tu escogiste entre el angel y el diablo 👿
Ani España
esa HDP va pagar caro por haber desayunado tu matrimonio y la familia que se prestó para eso lo pagará al mil se felíz
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