Emir Casper regresó del extranjero, sin imaginar que su ex novia y su mejor amigo, estaban celebrando un año de aniversario. Tal vez por venganza, o quizás porque en verdad ella lo cautivo, contrajo matrimonio con la prima de su mejor amigo, teniendo que convivir en la misma casa que su exnovia, y su mejor amigo.
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Capítulo 17
POV DE EMIR
Dary contesta de inmediato.
—Bro, aún estoy en casa de Edson, pero ya te caigo ahí.
—Vale, te espero.
Antes de ingresar al bar apago el teléfono. Espero casi media hora para que Dary aparezca; cuando lo veo ingresar, solicito una copa para mi amigo. Al llegar a la barra, me entrega el teléfono: quien está en línea es Tom.
—Mijín, ¿dónde te has perdido?
—Estoy en la frontera, salgo dentro de una semana de franco. Me dicen que acabas de comprometerte; ¿por qué no esperaste a que saliera para poder celebrar contigo?
—Todo fue tan rápido, pero espero que para la boda puedas estar.
—Claro que estaré.
Una vez que termino de hablar con Tom, le entrego el teléfono a Dary.
—¿Para qué querías verme? No creo que sea para emborracharte, porque hasta donde sé no le haces mucho al alcohol; pero en la situación en la que estás comprendo que quieras hacerlo, y como gran amigo que soy te acompañaré.
—Lo que eres es un alcohólico —ambos reímos, pero la sonrisa de Dary se esfuma cuando pongo sobre la barra el papel que Maca me dio.
—¿Qué quiere?
—No lo sé. Me lo dio cuando se acercó a abrazarme por el compromiso.
—Mmmm, sabes que no me agrada que estés planeando casarte con la hermanastra de tu ex.
—Sabes por qué me caso.
—Lo sé; cómo fuiste tan marica al pasarte de copas y meter a la hija de Rossetti en tu habitación. Pero lo bueno de todo esto es que te casarás con Belly y te irás de Estaquía, ¿verdad?
—Así es, apenas nos casemos me regreso al Pacífico.
—Te llevarás a una gran mujer, bro —bebe y pregunta—: ¿Qué piensas hacer? ¿Vas a ir a esa cita?
—No lo sé.
—Puedes ir y dejarle las cosas claras: que ante todo está tu amistad con Edson.
—Mañana veo qué hacer. Por ahora disfrutemos de unas frías —Dary une sus manos y las mueve con rapidez, sonrío y le paso la primera biela—. No deberías tomar mucho.
—No tomo tanto, solo dos veces por semana.
—¿Te parece poco? Si sigues así no lograrás darme sobrinos —sonríe e informa:
—¿En serio piensas que quiero atarme a alguien? No, mi bro, yo voy a disfrutar mi juventud; pasados los treinta me caso y de ahí que vengan los hijos que quieran.
—Pensaba igual que tú, y mira ahora —muestro el anillo.
—Pero te casas porque Rossetti te obliga, no porque quieras —dice, y bajo la mirada a la botella. Me siento mal al no contarle la verdad a Dary, pero mientras menos personas sepan de la tregua que tenemos entre Edson y Belly, mejor será.
Después de un par de horas vuelvo a casa, no tan borracho, pero el aliento a alcohol es fuerte. Mi madre espera por mí en la sala.
—¿Así será de ahora en adelante? ¿Te emborracharás en días de semana?
—No estoy borracho.
Ella se acerca y agarra mi rostro entre sus delicadas manos.
—Te he dicho lo mal que hace el alcohol, ¿verdad? —sus ojos están iluminados.
Agarro sus dos manos y le plasmo un beso en ellas.
—Mamá, tranquila, que no terminaré como él —me refiero a mi padre verdadero que fue un alcoholico de mierda. Seco sus lágrimas y le doy otro beso en la frente. Seguido subo las gradas y me acuesto en la cama; la imagen del abrazo de Maca recorre mi cabeza—. ¡Dios, si en verdad existes, sácala de mi cabeza, por favor! —Antes de cerrar mis ojos suspiro. Pienso en el número que tengo dentro del bolsillo de mi pantalón; mis manos pican por querer agregarlo y llamarla, no obstante, lo que hago es levantarme, caminar hasta el balcón y quemar aquel papel—. No te llamaré, Maca Polat. No traicionaré a mi amigo; si en el pasado me metí contigo fue porque no sabía que eras suya, y ahora que sé que eres su esposa y que tendrán un hijo, menos lo haré.
Veo cómo el papel se quema lentamente. Una vez que queda hecho cenizas vuelvo a la cama; no tengo ánimos ni de bañarme, así que cierro los ojos y duermo hasta el día siguiente.