NovelToon NovelToon
La Mano En La Sombra. Pimienta Rosa Y Poder

La Mano En La Sombra. Pimienta Rosa Y Poder

Status: En proceso
Genre:Mafia / Omegaverse / Reencarnación
Popularitas:9k
Nilai: 5
nombre de autor: Hanabi Montano

Alessio De Luca compró un esposo omega para que fuera un adorno en su vida de capo, pero esa noche Renato Vieri murió de miedo. En su cuerpo despertó Dante, un alfa estratega que perdió su vida en otro mundo.

Ahora, fingiendo sumisión, Renato usará a Alessio para escalar hasta la cima del hampa. Su plan: ser la mano en la sombra que guíe cada movimiento de su alfa. Pero su verdadera naturaleza empieza a filtrarse en su aroma, lo que debería oler solo a algodón y flor de cerezo comienza a liberar pimienta rosa, un picante que Alessio no puede ignorar.

Entre la atracción de sus feromonas y la admiración por esa mente criminal, el alfa se verá obligado a replantearse todo lo que creía sobre los omegas, el poder y la lealtad. Juntos formarán una alianza letal. Pero cuando la máscara caiga y Alessio descubra que su esposo no es quien dice ser, ¿serán dueños de la ciudad o enemigos mortales?

NovelToon tiene autorización de Hanabi Montano para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15: El primer consejo

La sala de estar se había convertido en un campo de batalla silencioso.

Alessio ocupaba el sillón junto a la chimenea apagada, los documentos desplegados sobre la mesa baja, sus dedos pasaban página tras página. Renato estaba sentado en el sofá de enfrente, una revista de moda abierta sobre las rodillas.

La había cogido de la mesa del comedor, donde alguien la había dejado. No le interesaba. Los tejidos, los colores, las modelos de sonrisas vacías... nada de eso le importaba, pero los omegas hojeaban revistas de moda. Los omegas se interesaban por vestidos y joyas, y él, Renato Vieri, era un omega, o debía parecerlo.

Así que pasaba las páginas, una tras otra. Sin mirarlas.

La sala olía a ébano y pimienta negra, el aroma de Alessio lo impregnaba todo, incluso sin chimenea encendida. No podía escapar de él, ni siquiera aquí, últimamente estaba demasiado presente: enn los pasillos, en el comedor, enla biblioteca, y ahora en la sala. Ya no era casualidad, era vigilancia, una jaula de cristal donde él era el animal observado. No podía relajarse, no podía olvidar la máscara ni un segundo, cada vez que levantaba la vista, Alessio podía estar mirándolo. Cada vez que suspiraba, Alessio podía escucharlo.

La revista crujió bajo sus dedos, pasó otra página que no miró. De pronto Rocco apareció

—Señor —dijo, con la voz tensa. Su mirada recorrió la sala y se detuvo un segundo en Renato.

—Habla —dijo Alessio, sin levantar la vista.

Rocco dudó. Miró a Renato otra vez.

—Habla —repitió Alessio, más cortante.

—El proveedor de Livorno, señor, el del acero. Dice que el cargamento se retrasará otra semana.

Alessio dejó la pluma, levantó la cabeza.

—¿Otra semana?

—Alega problemas en la aduana, pero los informes que tenemos son claros: el cargamento está listo. El hombre está esperando, quiere renegociar el precio, pide un quince por ciento más.

El silencio se alargó, Alessio no dijo nada.

—Sabe que estamos contra las cuerdas —continuó Rocco—, el encargo del puerto tiene que salir la próxima semana. Si no entregamos a tiempo, perdemos el contrato y pagamos una multa millonaria.

—¿Y por qué ese hijo de puta cree que puede presionarme?

Rocco carraspeó.

—Porque está desesperado, señor. El hombre tiene deudas, ha pedido préstamos que no puede pagar, necesita dinero rápido. Por eso quiere subir el precio ahora. No le importa quemar el puente con nosotros si con eso tapa sus agujeros.

Alessio se levantó, caminó hasta la ventana. Se quedó allí, de espaldas.

—Manda a Marco y a los suyos —dijo, con la voz baja, peligrosa—. Que vayan a Livorno y le den una lección, que sepa quién manda aquí. Nadie presiona a Alessio De Luca.

Rocco asintió. Ya se giraba hacia la puerta. Renato, sin levantar la vista de la revista, rodó los ojos internamente.

Este idiota, pensó, solo sabe de fuerza bruta. Golpear, intimidar, romper. ¿Cree que eso no deja rastro? Un hombre al que le rompen las piernas va al hospital. El hospital llama a la policía, la policía hace preguntas y las preguntas llevan a otros hombres. Y esos hombres hablan.

Apretó los dedos sobre la revista.

Y la violencia sin una justificación de peso crea enemigos, enemigos que antes no estaban. Gente que se pregunta por qué tuvo que ser tan bruto, que empieza a mirar de reojo. Gente que, cuando menos lo espera, se convierte en una amenaza.

Hay otra forma de hacerlo, una más limpia, sin dejar rastro.

Sabía que era arriesgado, sabía que Alessio podía explotar, oero la idea era buena. Y Dante no podía callarse. Cerró la revista. El sonido fue leve, pero en el silencio tenso sonó como un disparo.

Rocco se detuvo. Alessio se giró.

Renato sintió sus miradas clavarse en él, su cuerpo reaccionó al instante: pulso acelerado, manos sudorosas, la nuca tensa. Su aroma —algodón y flor de cerezo— se volvió ácido, delatando su ansiedad. Alessio entrecerró los ojos, lo había notado.

—¿Y si no funciona? —dijo Renato. Su voz sonó más pequeña de lo que quería, temblorosa. La voz de un omega asustado.

—¿Qué? —Alessio dio un paso hacia él.

Renato bajó la cabeza, las manos le temblaban sobre la revista.

—Solo pensaba... si está desesperado por dinero, mandar a sus hombres puede asustarlo, pero la desesperación a veces vuelve a la gente imprudente. Quizás ya tiene preparada una respuesta, o una trampa.

El silencio se alargó, Alessio lo miró, Rocco también. Ambos con los ojos entrecerrados, como si no estuvieran seguros de haber entendido bien.

—¿Estás intentando darme una opinión? —preguntó Alessio. Su tono no era neutro, era incredulidad, casi burla, como si un mueble hubiera hablado.

Renato tragó saliva.

—No, señor., no es una opinión. Es solo que... leí una historia. En una novela. Una de esas de mafiosos, me la prestó Luca.

Alessio arqueó una ceja.

—¿Una novela?

—Sí, señor. Había un comerciante que debía dinero, estaba desesperado, intentó subirle el precio a su mejor cliente para salvarse. Pero el cliente... fingió que iba a buscar a otro proveedor, y el comerciante, que no podía permitirse perder ese contrato, tuvo que ceder. Sin peleas, sin violencia.

Renato levantó la vista un segundo. La bajó.

—Pensé que... que a lo mejor... si usted le hiciera creer que tiene otro proveedor... aunque sea mentira... él tendría que elegir entre aceptar el precio original o arruinarse. No quería... no pretendía...

Su voz se apagó.

Alessio se quedó mirándolo un momento, luego soltó una exhalación que pudo ser una risa o un gruñido.

—¿Una novela? —repitió, como si la idea fuera ridícula—. ¿Vas a resolverme los problemas con novelas ahora?

Renato no respondió.

Alessio dio un paso hacia él. Su aroma se intensificó, sofocante.

—Escúchame bien —dijo, con la voz baja, cortante—. Que hayas tenido suerte una noche no te da derecho a opinar sobre mis negocios. Eres un omega, un adorno comprado. Tu lugar es callar y verte bonito no dar lecciones sacadas de novelas baratas.

—Sí, señor —susurró Renato.

—Que no vuelva a repetirse.

Se giró, salió de la sala con Rocco a su zaga. La puerta se cerró.

Renato se quedó inmóvil, el corazón le galopaba, las manos le temblaban.

Este alfa de pacotilla, pensó, cómo se atreve a hablarme así, traté de salvarle el culo y así me paga. —Apretó los puños, las uñas se clavaron en las palmas—. Si no fuera por este cuerpo inútil... si tuviera mi cuerpo... le habría partido la cara, le habría hecho tragarse cada una de esas palabras.

Cerró los ojos, respiró hondo. Una vez, otra. La rabia seguía ahí, ardiente, pero la controló.

La idea es buena, pensó, aunque él no la quiera ver.

———

Alessio caminó hacia su despacho con la mandíbula tensa, maldijo en voz baja mientras subía la escalera. Ese omega, ese maldito omega, cómo se atrevía. Un adorno comprado, hablándole como si supiera, como si tuviera derecho.

Pero mientras subía, la idea seguía ahí, pegada a su cabeza como una lapa.

Si le hacemos creer que tenemos otro proveedor… aunque sea mentira… tendrá que elegir entre aceptar el precio original o arruinarse.

No era estúpida, no era la ocurrencia de un omega que leía novelas. Era una estrategia limpia, sutil, y no dejaba rastro.

Eso lo enfurecía aún más.

Entró en el despacho, se dejó caer en el sillón, la mandíbula le dolía de tanto apretar. Rocco entró detrás de él y cerró la puerta.

—Señor —Rocco seguía allí, de pie junto a la puerta. Su voz era titubeante—. Sobre lo que dijo el omega...

Alessio levantó la vista, lo miró con tal furia que Rocco se calló. El silencio se alargó. Alessio respiró hondo, su mente, a pesar de la rabia, empezó a girar.

—Rocco.

—¿Señor?

—Averigua cuánto tarda un proveedor alternativo en traernos el acero y prepara una oferta. No hace falta que sea real, solo tiene que parecerlo.

Rocco parpadeó.

—¿Y lo de Marco, señor?

—De momento, nada, quiero saber si este pez muerde el anzuelo antes de ensuciarme las manos.

Rocco asintió. Salió.

Alessio se quedó solo, mirando la puerta cerrada. El aroma de Renato —ese algodón y flor de cerezo que ahora se le antojaba un disfraz— aún flotaba en el aire del despacho, traído por Rocco sin saberlo.

¿Dónde coño aprendió ese omega esas ideas?

No le gustaba, pero le interesaba. Y eso era casi peor.

1
☆Nanu☆
me encanta esta tensión!!!😏 Ya quiero que Ren lo deje sin aliento, que Ale sienta lo que quiere provocar!!! un pequeñín cambio de roles 🤪🤓
Nerezka Martinez
claro que si , interesante muy interesante 👌😉😉
Maru19 Sevilla
Se están acercando 🤭
Marlucha💋
El café que yo tomo tiene Cardamomo!, sabroso!💜
Nidia Mojica
Renato Y Alessio ahí van. Con Marco y Rocco creo es mas complicado.
☆Nanu☆
los secundarios duros se ablandan!!! 😅😏
Ale cada día me gusta más, está aprendiendo a coexistir con todo lo que es y significa Ren. Todavía falta pero va por buen camino🤓🤓🤓
ILikeYourFather
👀
Nidia Mojica
Renato sabe lo que hace y Alessio poco a poco empieza a ceder.
Amantedelpan
Ya cayooooo😝
☆Nanu☆
que se traen Rocco y Marco???🤓
ILikeYourFather: sabia q no solo yo lo habia pensado
total 3 replies
Maru19 Sevilla
Quiera o no va ha reconocer la valía de Renato
🔪Rachell Foster 💕🇲🇽
Tension~
Nidia Mojica
Leo el capituoo casi sin respirar cuando esos dos se enfrentan 😱 pero me encanta.
Nidia Mojica
Masoquistas ambos 🤔.
Hanabi Montano: Dígamos que los atrae el desafío 🤭🤭 Les gusta lo que no pueden controlar fácilmente
total 1 replies
Marlucha💋
Eso si debió contarte admitirlo y decirlo Alessio!, pero es un gran paso sigue por ahí mijo☺️
Hanabi Montano: Poco a poco va reconociendo el valor de Renato, todavía le cuesta, pero ya es algo
total 1 replies
Marlucha💋
Uyyÿ! Renato eso si que fue un certero golpe al orgullo de Alessio🤭🤭
Marlucha💋
Ha!, aunque te duela Alessio? necesitas el consejo o estrategias de Renato
Marlucha💋
Pensarlo? si chiruli!, vas a consultarlo con Renato 🤭🤭
Rockxxo
me encantaaaaa🤭🤭🤭🤭
Hanabi Montano: Me alegra que estés disfrutando la historia 🥰🥰
total 1 replies
☆Nanu☆
bien ahí!!!👏👏👏 ahora están en modo "alianza estratégica". me gusta esto😏😏😏
pasión y estrategia, se lo dejo a ahí autora, para título de próxima obra 🤪🤪🤪🤪
☆Nanu☆: jajajaja, me alegro que guste aunque fue en tono de chiste. 😅
usted tiene ideas muy interesantes, seguro encuentra a que ponérselo!! ( siempre disponible para tirar ideas 🤪🤪🤪)
total 2 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play