Morir aplastada por su mayor creación (un todoterreno de última generación) fue el final lógico para una vida dedicada a la ingeniería automotriz. Despertar en el cuerpo de la protagonista de una novela absurda y mal escrita fue, sin duda, un error de cálculo del destino.
En un mundo donde la magia de metal es una rareza codiciada, su secreto ha sido expuesto. Se ve obligada a un matrimonio político con el Emperador del Este, un hombre cuya reputación de mujeriego es tan vasta como su poder.
A ella no le interesa el romance tóxico que definió a la antigua dueña de este cuerpo. No busca el afecto de un hombre que confunde el deseo con el poder.
Ha firmado un contrato matrimonial, no un pacto de sumisión. Está decidida a sobrevivir en este mundo de fantasía con la misma precisión con la que construía motores: manteniendo su independencia, sus planos y sus reglas intactas. Que el Emperador lo sepa: puede tener su firma en el contrato, pero jamás tendrá su voluntad.
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Capitulo 16: Aleaciones perfectas y variables fuera de control
El tercer día del aislamiento forzado marcó un punto de quiebre absoluto en el diseño de contingencia de Draken. Durante las primeras jornadas, había sido Xena quien tomó la iniciativa con la frialdad de un ingeniero activando un mecanismo; sin embargo, al llegar el último día de su encierro, las leyes de la física personal del monarca colapsaron.
Fue el propio Draken quien la buscó. Mientras ella se encontraba concentrada redactando esquemas en el escritorio, el emperador se aproximó por la espalda, rompiendo su propia regla de no repetición. Sus dedos, usualmente ásperos y firmes, se deslizaron en simples pero posesivas caricias sobre los hombros de la albina. Descendió con besos lentos y deliberados por la curva de su cuello, buscando arrancar una reacción humana que desafíe su insoportable lógica. El encuentro subsiguiente fue una explosión devastadora: la magia de tierra de Draken y la magia de metal de Xena entraron en una resonancia tan violenta que las paredes de la suite vibraron en una frecuencia armónica perfecta.
Al terminar, Draken se encontró sumido en un estupor aterrador. Por primera vez en su vida, ha estado con la misma mujer más de una vez en la intimidad. Lo peor no es haber roto su protocolo, sino la alarmante realidad de que, en lugar de sentirse saciado y listo para la retirada, experimenta un deseo residual todavía más agudo. Quería más. Aquella adicción emergente le asusta profundamente; el contrato estipula una transacción de supervivencia, y él no puede permitirse desarrollar sentimientos hacia una esposa que parece carecer de ellos. Xena solo muestra atisbos de emociones reales (jadeos genuinos, uñas clavadas en su espalda y una entrega desbordante) bajo el calor de la fricción carnal; en cuanto el clímax se disolvía, volvía de inmediato a ser un bloque de cálculo y perfección analítica.
Una vez concluido el periodo de confinamiento obligatorio, la rutina de la suite nupcial se reorganizó bajo un estricto itinerario trifásico diseñado por la propia emperatriz. Xena dividió sus jornadas con precisión: durante la mañana, ejecuta con solvencia sus labores administrativas de emperatriz, despachando decretos y revisando presupuestos que dejan a los ministros pálidos de la impresión. En la tarde, se traslada al sector más profundo de la fortaleza. Y en la noche, al regresar a la alcoba imperial, se entrega por completo en cuerpo a Draken, cumpliendo con la cláusula de optimización para mejorar sus magias mutuas en encuentros que dejan al emperador al borde del delirio.
Está tarde, el destino de la jornada se concentraba en la fase dos del plan. Xena había exigido formalmente la asignación de un taller de herrería y fundición de alta gama dentro del complejo del palacio. No un espacio común para forjar herraduras, sino un laboratorio metalúrgico con hornos de soplado reforzados y yunques de piedra volcánicas, diseñado específicamente para empezar a construir sus prototipos de carruajes de lujo.
Draken, alegando sus deberes de emperador, insistió en acompañarla. Su justificación oficial ante la guardia es que debe vigilar de cerca a su consorte para asegurarse de que no haga estallar un ala entera del castillo con sus peligrosos experimentos de ingeniería moderna. La realidad, oculta tras su semblante severo, es que simplemente no puede apartar los ojos de ella.
El contraste en el taller fue inmediato y absoluto. El emperador esta acostumbrado a la presencia de mujeres delicadas, damas de la alta aristocracia que visten sedas de importación, se mueven con pasos ensayados y huelen a costosos perfumes de rosas o jazmines. Xena, en cambio, se encuentra en su elemento natural.
La emperatriz se ha recogido el largo cabello blanco en un moño alto y funcional, sujetado con un pasador de hierro tosco. Viste un jubón de cuero grueso para protegerse de las chispas, con las mangas enrolladas hasta los codos, revelando unos brazos firmes. Su piel, habitualmente pálida, se encuentra salpicada por manchas de hollín y sudor debido al calor sofocante de los hornos que rugen a su espalda.
__Aumenta la entrada de oxígeno en el canal tres__. Ordenó Xena a los herreros imperiales, con una actitud dominante que rivaliza directamente con el propio mando militar de Draken. Los artesanos, hombres corpulentos que usualmente no se doblegan ante nadie, se mueven a toda prisa bajo su dirección, intimidados por la claridad técnica de sus mandatos.
Draken se mantuvo apoyado contra una de las columnas de piedra del taller, con los brazos cruzados, observando la escena. Una extraña y ardiente atracción comenzó a florecer en su pecho. Verla allí, gobernando el fuego y el hierro con una destreza que roza lo aterrador, despertó en él un instinto primitivo de conquista que ninguna dama de la corte ha logrado activar jamás. No hay sumisión en ella; hay poder puro.
Xena se aproximó a un bloque de acero incandescente que reposa sobre el yunque central. Cerró los ojos y extendió las manos. Al instante, sus ojos se encendieron con el fulgor plateado de la magia de metal. Bajo el influjo de su voluntad, los filamentos del acero al rojo vivo comenzaron a reconfigurarse a nivel molecular, fluyendo y moldeándose en curvas perfectas y aleaciones de una densidad geométrica imposible de lograr con métodos convencionales. El metal parece obedecerla como si fuera una extensión de su propio sistema nervioso.
__Es una estructura de amortiguación neumática__. Explicó ella sin mirarlo, detectando la presencia de Draken por el cambio de temperatura mágica en la habitación.
__Reducirá el impacto de los baches en un ochenta y cinco por ciento. Los nobles pagarán fortunas por esta estabilidad__.
Antes de que Draken pudiera responder a su comentario comercial, una silueta familiar emergió de entre las sombras del vapor de las forjas. El gran mago Goran, ataviado con sus túnicas oscuras bordadas con constelaciones, se adelantó hacia el yunque. Su rostro anciano no refleja la habitual tranquilidad de los sabios, sino una agitación profunda, casi febril. Ha estado recolectando los fragmentos residuales de las pruebas de metal que Xena descarta en el suelo.
__Majestades... esto es extraordinario__. Intervino Goran, atrayendo la atención de ambos. El viejo mago colocó una pequeña lámina de metal fundido sobre una mesa de trabajo cercana y conjuró un círculo de análisis rúnico sobre ella.
__He estado monitoreando las fluctuaciones físicas de los materiales que la Emperatriz ha moldeado desde que terminaron los tres días de tregua. Esto va mucho más allá de una simple mejora en los carruajes comerciales_._
Draken se enderezó, acercándose a la mesa con el ceño fruncido.
__¿A qué te refieres, Goran?__. Preguntó el emperador, detectando la gravedad en el tono del anciano.
__La estructura atómica de este hierro ha sido alterada por un factor externo que no pertenece a la magia de metal pura__. Explicó Goran, señalando los patrones dorados que brillan como venas microscópicas dentro de la pieza de prueba.
__Durante sus encuentros íntimos en la alcoba imperial, la fusión de la magia de tierra de la corona y el metal de la emperatriz ha generado un subproducto energético. Vuestros núcleos mágicos no solo se están recargando, sino que están codificando el material que ella manipula__.
Xena se acercó, entornando los ojos mientras analiza el espectro rúnico con su habitual velocidad de procesamiento.
__El índice de densidad se ha cuadruplicado__. Observó Xena, tocando la superficie de la lámina.
__La resistencia a la tracción supera los límites teóricos del acero templado. Esto no es un defecto; es una optimización no planificada__.
__No es solo resistencia, majestad__. Sentenció Goran, mirando fijamente a Draken.
__Esta aleación posee la propiedad única de repeler y disolver las frecuencias de maná externas. Majestad, descubrí que la combinación de vuestros fluidos y energías durante el acto conyugal está transfiriendo una firma mística al metal. Si utilizamos esta aleación específica para forjar armas, estaremos creando un armamento con la capacidad absoluta de perforar y colapsar las barreras mágicas de protección del mago supremo__.
El silencio cayó sobre el taller, rompiéndose únicamente por el rugido de las llamas de los hornos. Draken desvió la mirada desde la lámina de metal hacia Xena. El descubrimiento de Goran es una bendición estratégica para la guerra de supervivencia que se avecina, pero para el emperador, representaba una complicación psicológica mayúscula.
Cada noche de pasión desenfrenada en la alcoba, cada gemido que él asume como un deber, esta dejando una huella física y militar en el mundo real. Su intimidad ya no es solo un contrato o un dilema de orgullo; ahora es el combustible que forjará la espada que derrotará al enemigo.
Xena, inmóvil a su lado con el rostro manchado de hollín, observó el pergamino de Goran y luego miró a Draken. Sus ojos reflejaron una chispa de fría determinación.
__Una variable imprevista con un rendimiento del cien por ciento de efectividad militar__. Cncluyó Xena, fijando sus ojos en el monarca.
__Parece, "Esposo", que tendremos que incrementar la frecuencia de nuestras sesiones nocturnas. Hay que maximizar la producción de materia prima__.
me encanta
madres asi, en mi barrio hay una asi cuando sus nenas llegan a tener 14 a 15 las lleva a hombres puercos que pagan x ellas y aunque ya fue denunciada tantas veces ante las autoridades y se las wuitan despues de un tiempito vuelven toditas otra vez con ella, los vecinos ya no sabemos que hacer...xq la justicia no hace nada en lo absoluto es mas creo que alguno de ellos las aprovechan para sus deseos propios😢😭😭😭😭
si