NovelToon NovelToon
Forjada en el Bosque

Forjada en el Bosque

Status: Terminada
Genre:Fantasía / Aventura / Venganza / Hombre lobo / Completas
Popularitas:231
Nilai: 5
nombre de autor: Kel lopez

Zaya siempre fue rechazada por su manada por no transformarse en el tiempo esperado. Cuando finalmente despierta a su loba, Sura, aun así es expulsada tras ser rechazada por su compañero destinado, el alfa Varg. Condenada como renegada, sobrevive en el bosque hasta encontrar la Manada de la Oscuridad.

Allí conoce a Zack, otro renegado, con quien crea un vínculo muy fuerte. Ambos se ven envueltos en un conflicto mayor cuando Zack descubre que es el compañero destinado de Maia, hermana del temido Alfa Razkan (Sombra), líder de la manada. Esto provoca tensiones entre el destino, la lealtad y la autoridad.

Mientras Zaya intenta adaptarse y sobrevivir en este nuevo mundo, secretos sobre el pasado de Razkan y la destrucción de su antigua compañera revelan que el destino de todos está profundamente conectado, y que Zaya podría tener un papel decisivo para cambiarlo todo.

NovelToon tiene autorización de Kel lopez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 16

— ¿De verdad vas a dejar que esta loba entrene aquí? —preguntó Lessia, cruzando los brazos, con la mirada cargada de desprecio.

Razkan permaneció en silencio, observando el campo como si nada de aquello fuera asunto suyo.

Zaya dio un paso al frente, el corazón acelerado, pero la voz firme.

— ¿Y por qué no puedo entrenar? No veo diferencia entre nosotras dos. Así como yo soy una renegada, tú también lo eres.

Un murmullo recorrió a los guerreros.

Los ojos de Lessia se entrecerraron.

— Yo llevo aquí mucho más tiempo. Tú acabas de llegar. No eres de confianza.

— Solo quiero aprender a defenderme —replicó Zaya—. No le veo nada de malo.

Lessia sonrió de lado, una sonrisa venenosa.

— Lo que me parece… es que quieres otra cosa.

— No necesito tu permiso, Lessia.

La sonrisa de la loba se ensanchó.

— Entonces te desafío.

El campo se sumió en silencio.

— No tienes que hacer esto, Zaya —intervino Zack, con aprensión—. Todavía no tienes experiencia. Lessia es guerrera desde hace años.

Zaya respiró hondo. El miedo existía, pero no era mayor que su determinación.

— Acepto.

Zack miró a Razkan, alarmado.

— ¡No puedes permitir esto! ¡Lessia va a acabar con ella!

Razkan mantuvo el semblante frío.

— Ella se lo buscó.

Las dos caminaron hasta el centro del campo.

Lessia rodeaba a Zaya lentamente, como una depredadora jugando con su presa.

— Intenta no desmayarte demasiado rápido —provocó.

Se dio la señal.

Lessia atacó primero, rápida y precisa. Zaya apenas tuvo tiempo de reaccionar antes de ser empujada hacia atrás. Cayó, rodó por el suelo, pero se levantó de inmediato.

La segunda embestida llegó con más fuerza.

Zaya intentó defenderse como había aprendido, bloqueó un golpe, esquivó otro, pero su falta de técnica era evidente. Lessia la alcanzó en el hombro, después en la pierna, haciéndola perder el equilibrio.

El dolor le quemó, pero Zaya no se rindió.

Atacó, tomando a su oponente por sorpresa un instante, rozando a Lessia con un golpe. Fue poco, pero suficiente para arrancarle un gruñido irritado a su adversaria.

— Así que tienes valor… —murmuró Lessia.

El golpe siguiente llegó con toda su fuerza.

Zaya fue lanzada al suelo, el aire escapándose de sus pulmones. Intentó levantarse, pero Lessia fue más rápida, inmovilizándola, presionando su cuerpo contra el piso.

Zaya luchó, resistió, con las uñas clavadas en la tierra, pero su cuerpo ya no respondía como quería.

Y entonces, delante de todos, Lessia dejó escapar una sonrisa cruel.

Su cuerpo comenzó a transformarse.

Los huesos crujieron, la piel se moldeó, y en pocos segundos una loba de pelaje rojizo, grande y feroz, se alzaba en el centro del campo. Sus ojos ardían como fuego vivo.

— Katra… —susurró alguien.

La loba de Lessia gruñó con fuerza, golpeando el suelo con las patas, desafiando a la loba de Zaya a emerger.

Zaya sintió el llamado.

Sintió la presión de la jerarquía, el instinto pidiéndole que respondiera.

Pero nada ocurrió.

Cerró los ojos, intentó concentrarse, llamar a Sura…

Su cuerpo tembló. Y aun así, ninguna transformación llegó.

El silencio fue aplastante.

Katra avanzó un paso, luego otro, los dientes a la vista, el gruñido amenazante resonando por el campo.

Zaya retrocedió por instinto, con el corazón desbocado.

Fue entonces cuando ocurrió.

— ¡BASTA!

La voz de Razkan retumbó como un trueno.

La orden llevaba un poder absoluto.

Katra se detuvo en seco, las patas clavadas en el suelo, la cabeza baja, el cuerpo entero temblando bajo la autoridad del Alfa de las Sombras.

Razkan avanzó un paso, los ojos azules brillando con furia contenida.

— Un movimiento más… y me responderás a mí, Lessia.

La loba retrocedió, a regañadientes, hasta volver a transformarse en humana.

— Ya gané —dijo, arrogante—. Está claro para todos.

Algunos lobos murmuraron en señal de acuerdo.

— Una victoria fácil —continuó Lessia, lanzándole una mirada cruel a Zaya—. Ahora tiene sentido por qué la expulsaron de su propia manada.

— Una loba débil.

El golpe fue más doloroso que cualquier ataque físico.

Maia corrió hasta Zaya, arrodillándose a su lado.

— ¿Estás bien? —preguntó, sosteniendo su rostro con cuidado.

Zaya respiró hondo, ignorando el dolor que le pulsaba en el cuerpo y en el pecho.

— No se preocupen… Estoy bien.

Pero sus ojos brillaban, no de debilidad. Sino de algo peligroso.

Razkan lo observaba todo en silencio.

Vio la humillación.

Vio la injusticia.

Y, sobre todo… vio algo que pocos notaron.

Zaya no se había transformado.

No porque fuera débil.

Sino porque algo dentro de ella estaba bloqueado.

— Necesitas un médico. Sin tu loba, no vas a poder curarte tan rápido —dijo Razkan, con la voz firme.

— Estoy bien… Ya estoy acostumbrada a esto —respondió Zaya, desviando la mirada.

— Zaya, no seas terca —insistió Zack, preocupado.

— Quiero estar sola.

Se levantó con esfuerzo. La vergüenza le quemaba más que los hematomas, y el dolor del alma superaba cualquier herida física. Sin mirar atrás, se dirigió a la casa central.

En cuanto entró en la habitación, fue directo al baño.

Abrió la regadera y dejó que el agua fría cayera sobre su cuerpo, como si pudiera borrar todo: las miradas, los murmullos, la humillación. El agua corría, pero el dolor permanecía, pesado, sofocante.

— ¿A quién intentas engañar, Zaya? —murmuró a su propio reflejo—. Hoy fui débil… Frente a todos.

— Zaya, tú no eres débil…

La voz de Sura resonó suave en su mente.

— ¿Entonces por qué no puedo transformarme? —cuestionó, con la voz quebrada—. ¿Por qué no apareces desde que llegué aquí?

Hubo una pausa.

— No lo sé… —respondió Sura, con tristeza—. Pero yo tampoco puedo.

Zaya cerró los ojos, sintiendo el peso de aquella confesión.

Un golpe en la puerta la sobresaltó.

— ¡Maia, ya voy! ¡Solo un minuto!

Cerró la regadera, se envolvió rápidamente en la toalla y caminó hasta la puerta. Al abrirla, su corazón casi se detuvo.

Razkan estaba ahí.

— Alfa…

— Vine a ver cómo estabas —dijo él, serio—. Y ya que rechazaste al médico, traje algunas mezclas. Ayudan con la cicatrización.

Zaya apretó la toalla contra su cuerpo.

— ¿Y ahora qué? —replicó, dolida—. ¿Vas a tratarme como alguien digna de lástima? No lo necesito.

— ¿Por qué tienes que ser tan difícil de tratar? —respondió él, con la voz baja, pero cargada—. Solo estoy intentando ser amable.

Ella soltó una risa amarga.

— ¿El Alfa de las Sombras… amable? —Levantó la mirada hacia él—. No necesito tu amabilidad.

— Zaya…

— Por favor, Alfa —lo interrumpió, dando un paso atrás—. No te acerques a mí.

El silencio que siguió era denso, cargado de cosas no dichas.

Razkan la observaba, dividido entre la voluntad de respetar su pedido…

y el impulso incontrolable de protegerla.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play