NovelToon NovelToon
Enemigos

Enemigos

Status: En proceso
Genre:Omegaverse / Posesivo / Amor-odio
Popularitas:2k
Nilai: 5
nombre de autor: juliana scotella

Siempre hubo odio entre ellos. Desde el primer momento, las miradas estaban cargadas de desprecio, las palabras eran cuchillos y las peleas, inevitables. Eran enemigos por naturaleza… o eso creían.
Pero todo cambia cuando él descubre un secreto que nunca debió salir a la luz.
A partir de ese instante, la tensión deja de ser solo odio. Las emociones se vuelven confusas, peligrosas, irresistibles. Lo que antes era rechazo empieza a transformarse en algo mucho más intenso… algo que ninguno de los dos sabe cómo controlar.
¿Es posible que entre enemigos nazca el amor?
¿O todo es solo una ilusión provocada por lo que ahora los une?
En un mundo donde los instintos pueden más que la razón, cruzar esa línea podría cambiarlo todo… para siempre.

NovelToon tiene autorización de juliana scotella para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitulo 13 : No deberíamos

Cuando desperté…

Lo primero que sentí fue el frío.

Un trapo húmedo sobre mi frente.

La fiebre había bajado.

O al menos eso parecía.

Parpadeé lentamente.

Desorientado.

El cuerpo pesado.

Pero ya no ardía como antes.

Bajé la mirada.

Y entonces lo noté.

Estaba vestido.

Pijama.

No recordaba haberme cambiado.

...Dante (pensamiento)...

… Irán.

Me incorporé despacio.

Con cuidado.

Como si mi propio cuerpo todavía fuera inestable.

La habitación estaba en silencio.

Demasiado.

Miré alrededor.

Vacía.

Él ya no estaba.

...Dante (pensamiento)...

Se fue…

Una sensación extraña se instaló en mi pecho.

Difícil de nombrar.

¿Alivio?

¿Molestia?

¿Algo más?

Fruncí apenas el ceño.

Apartando el pensamiento.

No importaba.

No debía importar.

Me llevé una mano a la frente.

El trapo seguía húmedo.

Cuidándome.

...Dante (pensamiento)...

Se quedó… el tiempo suficiente.

Solté el aire lentamente.

Y me levanté.

Las piernas respondieron mejor.

Más firmes.

Más estables.

Pero no del todo.

Algo...

Seguía fuera de lugar.

Un leve mareo.

Un resto de calor bajo la piel.

Una incomodidad difícil de ignorar.

...Dante (pensamiento)...

Esto no terminó…

Miré hacia la ventana.

La luz había cambiado.

Más tenue.

Más avanzada.

—¿Cuánto tiempo dormí…?\=Murmuré.

Sin respuesta.

Sin nadie que la diera.

El silencio volvió a envolver la habitación.

Pesado.

Real.

...Dante (pensamiento)...

Vuelve a la realidad.

Cerré los ojos un segundo.

Recomponiéndome.

Reconstruyendo la máscara.

El control.

La versión de mí que todos esperaban.

Cuando los abrí.

Ya no era el mismo de hace unas horas.

Era el líder otra vez.

O al menos...

Lo parecía.

Y era hora de actuar como tal.

Caminaba por los pasillos.

El trabajo había sido agotador.

Pero perfecto.

Sin errores.

Sin fallas.

Exactamente como debía ser.

...Dante (pensamiento)...

Todo bajo control…

O al menos eso quería creer.

Porque en el fondo...

Sabía que no estaba del todo bien.

Lo sentía.

En el cuerpo.

En la cabeza.

En algo más difícil de nombrar.

Y entonces...

Lo percibí.

Su olor.

Inconfundible.

Antes de que pudiera reaccionar.

Una mano me sujetó.

Firme.

Y me arrastró hacia un lugar más privado.

Sin darme opción.

—Irán.

No terminé la frase.

Ya estaba frente a él.

Su mano subió directamente a mi frente.

Midiendo.

Evaluando.

Como si tuviera derecho.

—¿Cómo te sentís?\=Preguntó.

Serio.

Demasiado serio para él.

Fruncí el ceño.

—¿Qué hacéis acá?\=Cuestioné.

Evitando responder.

Evitándolo a él.

—Reviso que mi omega siga vivo.

Su tono fue burlón.

Ligero.

Pero sus ojos...

No acompañaban la broma.

...Dante (pensamiento)...

No es solo eso…

Lo sé.

—¿Terminaste de hacerlo?\=Pregunté.

Fingiendo molestia.

Cubriéndome.

Como siempre.

—No.\=Respondió sin dudar.

—No hasta que me digas cómo te sentís ahora.

Suspiré.

Molesto.

O intentando parecerlo.

—Bien.

Mentí.

Casi automáticamente.

Aunque no era del todo cierto.

Me sentía mejor.

Sí.

Pero no… bien.

...Dante (pensamiento)...

No le digas.

No le des más control.

—¿Seguro?\=Insistió.

Dando un paso más cerca.

—Claro.

Forcé una sonrisa.

—¿Por qué no lo estaría?

Pero mi voz...

No fue perfecta.

Y él lo notó.

Siempre lo hacía.

—No deberías estar acá, Irán.\=Recordé.

Volviendo al tema seguro.

Al terreno donde tenía control.

—Lo sé, cariño.\=Respondió.

Como si no importara.

—Pero acá estoy.

...Dante (pensamiento)...

Y no te vas a ir…

Nunca lo hacéis.

Rodé los ojos.

Buscando aire.

Espacio.

Algo.

—¿No te cansáis de decirme “cariño”\=Cuestioné.

Fingiendo molestia.

Pero sin apartarme.

Sin irme.

...Dante (pensamiento)...

Debería irme…

¿Por qué no me voy?

Irán sonrió.

Esa sonrisa.

La que siempre traía problemas.

—Para nada.

Se inclinó apenas hacia mí.

Cerca.

Demasiado cerca.

—¿Preferís otra cosa?

Su voz bajó.

Juguetona.

Peligrosa.

—Príncipe…

Pausa.

—Bombón…

Otra.

Más cerca aún.

—Pequeño…

Sentí el calor subir otra vez.

Distinto.

Pero igual de peligroso.

—¿Osito…?

Mi respiración se desordenó apenas.

—¿Amor, quizás?

...Dante (pensamiento)...

Cállate…

O no voy a poder seguir actuando.

Lo miré.

Directo.

Intentando sostenerme.

Intentando no reaccionar.

Pero mi cuerpo...

No siempre obedecía.

—Eres un idiota…\=Susurré.

Mordiendo apenas mi labio inferior.

Más por nervios que por molestia.

...Dante (pensamiento)...

Di otra cosa… algo mejor…

Deja de reaccionar así.

Irán sonrió.

Esa sonrisa que siempre sabía

exactamente lo que provocaba.

—Y vos sos demasiado tierno cuando te ponés nervioso.

Lo dijo sin dudar.

Como si fuera una verdad obvia.

—¿Tierno yo?\=Cuestioné.

Intentando sonar molesto.

Intentando recuperar algo de control.

Pero no lo estaba.

No realmente.

...Dante (pensamiento)...

No me leas tan fácil…

—Sí…

Se inclinó hacia mí.

Acortando la distancia.

—Pequeñín.

Su voz fue un susurro.

Cálido.

Peligroso.

Y antes de que pudiera reaccionar...

Sus labios rozaron los míos.

Un beso breve.

Inesperado.

Pero suficiente.

Mi corazón se aceleró de golpe.

Desordenado.

Fuerte.

Como si quisiera salirse de mi pecho.

...Dante (pensamiento)...

No…

No otra vez…

Pero no me aparté.

No de inmediato.

Y eso...

Fue todo lo que necesitó.

Mis manos se movieron solas.

Subiendo hasta su cuello.

Aferrándome.

Acercándolo.

Y esta vez.

Fui yo.

Lo besé.

Más lento.

Más consciente.

Pero igual de intenso.

Dejándome llevar.

Por unos segundos.

Olvidando todo.

La reunión.

El reino.

El peligro.

Incluso… lo que estaba pasando con mi cuerpo.

...Dante (pensamiento)...

Solo un segundo…

Después paro…

Pero no lo hice.

No enseguida.

Porque en ese momento...

Era más fácil sentir.

Que pensar.

—Eso es, pequeñín…

Susurró contra mi oído.

Su voz baja.

Rasposa.

Peligrosa.

Sus manos se deslizaron hasta mi cintura.

Firmes.

Asegurándome contra él.

—Relájate…\=Murmuró.

—Por un rato.

Su respiración rozó mi piel.

—Solo sentí el momento.

Pausa.

—Olvídate de lo demás.

...Dante (pensamiento)...

No debería…

Pero…

Sus labios volvieron a los míos.

Un beso corto.

Casi una promesa.

Y después...

Bajaron.

Lentos.

Marcando el camino hasta mi cuello.

Dejando pequeños besos.

Suaves.

Pero suficientes para hacerme perder el ritmo de la respiración.

Mis dedos se tensaron sobre su ropa.

Aferrándome.

Sin darme cuenta.

...Dante (pensamiento)...

Esto está mal…

Sabes que está mal…

—No deberíamos…

Logré decir.

Con la voz apenas firme.

Pero no lo detuve.

No me aparté.

—Esto…

Tragué saliva.

Sintiendo cómo el cuerpo me traicionaba.

—Dejarme llevar…

Sus labios no se detuvieron.

Ni sus manos.

—No acá…

Agregué.

Más bajo.

Más débil.

—No donde podrían vernos.

...Dante (pensamiento)...

Di que no…

De verdad…

—Entonces busquemos otro lugar.

Respondió sin dudar.

Como si fuera lo más lógico del mundo.

Como si ya hubiera decidido por los dos.

Mi respiración se cortó un segundo.

El corazón acelerándose otra vez.

—No deberíamos…\=Susurré.

Pero ya no sonaba igual.

Ya no era una orden.

Era una duda.

—No…

Repetí.

Pero no me moví.

No me alejé.

...Dante (pensamiento)...

Decí que no…

¿Por qué no podéis decir que no…?

—¿Por qué?\=Cuestionó.

Levantando apenas el rostro.

Mirándome directo.

Como si no entendiera.

Como si no fuera obvio.

Y quizás...

Para él, no lo era.

...Dante (pensamiento)...

Porque esto nos va a destruir…

Porque no debería importarme tanto…

Porque si empiezo… no voy a poder parar.

Lo miré.

Con la respiración desordenada.

El cuerpo ardiendo.

La mente luchando.

Pero sin responder.

Porque en el fondo...

No estaba seguro de querer hacerlo.

—No sería bueno que nos vean juntos…\=Recordé.

La voz más baja de lo que quería.

—Nuestras familias son enemigas desde hace mucho.

Tragué saliva.

—No aceptarían esto.

Pausa.

—Y lo sabéis.

...Dante (pensamiento)...

Y duele… más de lo que quiero admitir.

Irán no respondió enseguida.

Sus dedos seguían sobre mi cintura.

Como si no quisiera soltarme.

Como si ya hubiera tomado una decisión.

—No deberías pensar en eso.\=Dijo finalmente.

Su tono… suave.

Pero firme.

—Por un segundo.

Se inclinó apenas más cerca.

—Por un momento…

Su respiración chocó contra mis labios.

—Olvídate del futuro.

Pausa.

—Y déjate llevar por el presente.

...Dante (pensamiento)...

Quiero hacerlo…

Dios, quiero hacerlo…

Cerré los ojos un segundo.

Intentando ordenar todo.

Pero era imposible.

—Es difícil…\=Murmuré.

—Cuando sé que después todo vuelve a la realidad.

Que esto...

Se rompe.

Que nosotros...

No encajamos.

Se quedó en silencio.

Y cuando abrí los ojos.

Lo encontré mirándome.

Serio.

Demasiado.

En su mirada había algo distinto.

No solo deseo.

Había frustración.

Dolor.

Y algo más peligroso.

—El destino es cruel, ¿no?\=Dijo.

Su voz más baja ahora.

—Nos volvió pareja destinada…

Sonrió apenas.

Sin alegría.

—Aunque es obvio que no deberíamos estar juntos.

...Dante (pensamiento)...

Entonces… ¿Por qué se siente tan correcto?

—Pero ya rompimos esa regla una vez.

Continuó.

Sin apartar la mirada.

—Estuvimos juntos.

Pausa.

—Y fue más de una vez.

Mi corazón dio un golpe fuerte.

—Así que…

Se acercó más.

—Volvamos a romperla.

Sus dedos se aferraron un poco más a mí.

—Aunque sea por un tiempo más.

...Dante (pensamiento)...

No digas que sí…

No digas que sí…

Pero cuando dijo eso...

Algo dentro de mí se rompió.

O tal vez...

Se rindió.

No respondí.

No con palabras.

Volví a besarlo.

Con más fuerza.

Más necesidad.

Mis piernas rodearon su cintura.

Atrayéndolo completamente hacia mí.

Mis manos se aferraron a él.

Como si fuera lo único real en ese momento.

...Dante (pensamiento)...

Después pensaré en las consecuencias…

Ahora… solo quiero esto.

1
ISABELRUIZDIAZ[BETA]😈🖤
hermoso
Yandisita
pon fotos de los protagonistas
Yandisita
Dante esta embarazado yupi
Juli: Quizás si, quizá no, ya veremos 🤔
total 1 replies
Yandisita
me encanta simplemente fenomenal
Yandisita
increíble historia me atrapó más capítulos por favor no dejes de escribir
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play