NovelToon NovelToon
Entre Amigos Y Secretos

Entre Amigos Y Secretos

Status: En proceso
Genre:Romance / Malentendidos / Reencuentro
Popularitas:392
Nilai: 5
nombre de autor: Yuri.T

Si alguien me hubiera dicho que la persona que más iba a marcar mi vida comenzaría siendo solo un amigo, jamás lo habría creído.

NovelToon tiene autorización de Yuri.T para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Lo que descubrí detrás de la venta.

Hay momentos que parecen pequeños cuando ocurren.

Momentos que duran apenas unos minutos.

Pero que terminan cambiándolo todo.

Aquella tarde parecía una tarde cualquiera.

Keiler estaba en la casa, como había ocurrido tantas veces antes.

La conversación había sido normal.

Nada extraño.

Nada diferente.

O al menos eso creía yo.

Él estaba sentado afuera, cerca de la ventana.

Con el teléfono en las manos.

Mientras tanto, yo entré a la casa.

No tenía ninguna razón especial para hacerlo.

Simplemente entré.

Pero algo me hizo detenerme.

Algo me hizo volver la mirada hacia donde estaba él.

Y sin pensarlo demasiado, me acerqué a la ventana.

Desde allí podía verlo.

Podía ver el teléfono.

Y podía ver cómo escribía.

Al principio no le presté demasiada atención.

Pero luego mis ojos comenzaron a recorrer las palabras que aparecían en la pantalla.

Y todo cambió.

No recuerdo cada mensaje.

No recuerdo cada conversación.

Pero sí recuerdo la sensación que me atravesó cuando entendí lo que estaba viendo.

Había alguien más.

Y no era una simple conversación cualquiera.

No era una amistad.

No era algo pasajero.

Era alguien que estaba ocupando un lugar importante en su vida.

Mientras seguía observando, sentí que algo dentro de mí se hundía lentamente.

Como si un balde de agua fría hubiera caído sobre mi cabeza.

Como si el aire se hubiera vuelto más pesado de repente.

Porque entre aquellas conversaciones apareció una palabra que conocía demasiado bien.

"Mami".

La misma palabra que tantas veces había escuchado de él.

La misma palabra que durante mucho tiempo había sentido especial.

Y ahora estaba dirigida a otra persona.

No sentí rabia de inmediato.

Sentí tristeza.

Una tristeza silenciosa.

De esas que no hacen ruido, pero aprietan el pecho.

Porque en ese instante comprendí algo que hasta entonces me había negado a aceptar.

Keiler estaba mirando hacia otro lado.

Y yo seguía parada en el mismo lugar.

Me alejé de la ventana antes de que pudiera verme.

Intenté actuar con normalidad.

Intenté convencerme de que no tenía derecho a sentirme mal.

Después de todo, él nunca me había prometido nada.

Nunca me había dicho que me esperaría.

Nunca habíamos puesto nombre a lo que éramos.

Pero el corazón rara vez entiende de lógica.

Y el mío estaba doliendo.

Los días siguientes fueron extraños.

Yo ya sabía lo que había visto.

Y aunque intentaba ignorarlo, la imagen de aquellas conversaciones seguía apareciendo en mi mente.

Cada vez que lo veía.

Cada vez que hablábamos.

Cada vez que sonaba su teléfono.

Hasta que llegó un momento en que no pude seguir fingiendo.

No fue una discusión.

No fue una pelea.

Simplemente le hice saber que yo sabía.

Que había visto más de lo que él imaginaba.

Por un instante guardó silencio.

Un silencio largo.

Incómodo.

Como si estuviera pensando qué decir.

Como si buscara una forma de evitar aquella conversación.

Pero al final terminó aceptándolo.

Sí.

Había alguien más.

Y aunque la respuesta no me sorprendió, escucharla fue diferente.

Porque una cosa es sospechar.

Y otra muy distinta es escuchar la verdad.

A partir de ese momento algo cambió entre nosotros.

No de golpe.

No de manera evidente.

Pero cambió.

Las conversaciones comenzaron a hacerse más cortas.

Los encuentros menos frecuentes.

La cercanía empezó a desaparecer.

Y yo lo notaba.

Lo veía.

Lo sentía.

Era como observar una puerta cerrarse lentamente.

Sin poder hacer nada para detenerla.

Lo más difícil no fue descubrir que había otra persona.

Lo más difícil fue entender que, poco a poco, él estaba dejando de buscarme.

Y aunque intentaba mostrarme fuerte, la realidad era otra.

Me dolía.

Me dolía más de lo que estaba dispuesta a reconocer.

Porque por mucho tiempo pensé que siempre encontraríamos el camino de regreso el uno al otro.

Pero aquella vez todo parecía diferente.

Aquella vez sentía que la distancia era real.

Y por primera vez tuve miedo de que nuestra historia estuviera llegando a un final que ninguno de los dos se había atrevido a pronunciar.

Sin embargo, todavía faltaba algo.

Una última confirmación.

Una imagen que terminaría de romper todas las dudas que quedaban dentro de mí.

Y esa imagen llegaría apenas una semana después.

1
Natalia Flores
muy buen libro escritora,solo lo encuentro un poquito santurron por así decir,pero dentro de todo muy bueno
Yuri: espero que quieras seguir leyendo y acepto las sugerencias de ustedes ya que la idea es complacerlos 🥰
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play