Luego de la cuarta guerra contra los oscuros, objetos fueron confiscados por la diosa luna y fueron guardados en el único lugar que en el que nadie se atrevería a poner un pie.
La Academia Luna Sangrienta...
Cuyo sitio mantiene bajo resguardo las reliquias de Selene...
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Capítulo 14: La profesora no es solo una cara bonita...
DMITRI
—De nuevo.—Exclamó la profesora Alisa.
Cabello negro largo trenzado, ojos dorados intensos, afilados y peligrosos. Alta, hermosa y seductora. Cualquiera que la miraba entrar a algún sitio, quedaba literalmente hechizado por su belleza.
Pero eso solo era una máscara que ella usaba para engañar a cualquier estúpido que pensara que alguien como ella era inofensiva.
Qué equivocados estábamos todos. Incluyéndome.
Nos derrotó a todos en menos de veinte minutos ella sola. Sin esforzarse. Su cabello seguían intacto y eso nos hizo darnos cuenta de que esa mujer era todo menos delicada.
Al ver que nos caímos la mayoría al suelo. Suspiró harta tras darse cuenta de que nadie lograba derribarla o al menos eso creyó ella.
—Vaya, creí que este año vería más empeño—dijo con sarcasmo—, pero veo que ni los Guardianes de alto rango tienen un buen gusto en estudiantes. Qué patéticos son, sí enfrentarán a los Oscuros en este momento no vivirían para contarlo.
Sus palabras fueron crueles y vacías, pese a que su voz era tranquila y suave, pero con un toque de severo y cruel en esta.
Suspiró mirándonos a todos con desprecio. Entonces dijo:
—Les daré una oportunidad, —dijo mientras miraba a los demás levantándose del suelo—sí uno de ustedes logra darme al menos un golpe, entonces les daré el beneficio de seguir respirando el mismo aire de esta Academia, de lo contrario tendrán que hacer algo más que ser solo unos niños de clanes distinguidos y reconocidos.
Todos nos miramos y entonces Jayden hizo lo impensable. La enfrentó y eso fue lo más estúpido que pudo hacer. Dio el primer golpe y ella lo esquivó burlonamente y lo golpeó directamente en el abdomen haciendo que escupiera algo de saliva.
—¿Es todo lo que tienes?—Preguntó la profesora mirando a Jayden con lástima.
Jayden se levantó con dificultad.
—Todavía no he comenzado...—Dijo él con decisión.—De nuevo...
Ella sonrió apenas.
—Bien, por lo menos sabes que un Guardián no se rinde.—Dijo Alisa finalmente.
Desde que dieron inicio las clases... todo le parecía genuinamente divertido. La pelea volvió a comenzar. Jayden logró bloquear dos de sus ataques antes de volver a ser derribado. Todos soltamos un sonido de dolor colectivo.
Ese infeliz nos levantó el dedo medio desde el suelo. La profesora ignoró ese gesto.
—Está bien, les daré una oportunidad.
Eso llamó la atención de todos. La profesora Alisa caminó lentamente frente a nosotros mientras cruzaba los brazos. Mirándonos con desdén.
—El trío que consiga golpearme, obtendrá una recompensa—Silencio total. Ella sonrió—. De lo contrario serán castigados.
Perfecto. Al menos nuestras mentes seguirían cuerdas. Todos los tríos tomaron una decisión y posición en conjunto. Aeryn apareció a mi lado mientras hacía girar pequeñas llamas entre sus dedos. Jayden crujió el cuello. Y entonces comenzó el desastre. Porque eso fue precisamente lo que pasó. Un maldito desastre.
Selene trató de atacar primero usando su velocidad vampírica. Alisa la derribó de un golpe sin esfuerzo. Lucien trató de inmovilizarla con magia, pero también fue derribado.
Ella literalmente caminó fuera del hechizo. Era increíble. Elijah se transformó parcialmente tratando de sujetarla. Terminó por ser derribado contra una mesa.
Nuestro turno fue igual de desastroso. Aeryn atacó usando fuego. Traté de distraer a Alisa por el flanco izquierdo. Jayden fue directamente al frente.
¿El problema?
Ninguno peleaba como equipo. Peleábamos como individuos tratando de ganar por separado.
Y Alisa lo notó inmediatamente.
—Patéticos—dijo mientras esquivaba el ataque y me lanzaba en dirección hacia Jayden. Caímos al suelo. Aeryn trató de tomar ventaja de la distracción.
Alisa apareció detrás de ella y la inmovilizó antes de que pudiera reaccionar.
—Qué lenta...
Aeryn parecía querer convertir todo el gimnasio en cenizas. Y yo la apoyaba.
Todos los equipos siguieron tratando durante más de una hora. Y nadie consiguió nada. Ni siquiera hacerle un rasguño a esa mujer.
Finalmente esta suspiró harta.
—Son pésimos.
Y tenía toda la maldita razón. Nadie pudo objetar ante eso. Alisa nos observó unos segundos más antes de señalar hacia todos nosotros.
—Un mes.
Jayden levantó una ceja.
—¿Un mes para qué?
—Para idear una estrategia decente y lograr golpearme.
Oh. Eso sonaba peligroso.
—Porque ahora mismo solo son personas fuertes que intentan pelear juntas, pero no son un equipo.
Tenía mucha razón. La Academia Luna Sangrienta entrenan a tríos. Equipos capaces de sobrevivir juntos. Y nosotros todavía peleábamos como si estuviéramos solos.
Alisa tomó una espada de entrenamiento y la lanzó directamente a Elijah. Él apenas logró atraparla.
—Ahora vuelvan a practicar.
Todos soltamos quejidos cansados.
Ella sonrió cruelmente.
—Sus técnicas son basura—. Señaló a un grupo de licántropos—. Ustedes parecen más neandertales peleando por el territorio que por dar una pelea decente.—Y finalmente a los vampiros.—Y ustedes... por amor a la diosa… son demasiado dependientes de su velocidad. Un verdadero Guardián depende de sus habilidades tácticas y recursos, no de sus poderes sobrenaturales.
Y luego nos miró a nosotros.
—Volakis, Schneider y Goldberg...—Presentí problemas.—Tienen potencial—dijo ella—. Pero si siguen peleando individualmente, no van a sobrevivir afuera de la Academia.
Aeryn cruzó los brazos. Jayden se quedó pensando. Y yo...
Bueno. Odiaba admitirlo, pero ella tenía razón.
Porque por primera vez desde que entramos a la Academia...
Comprendí que no bastaba ser fuerte. Teníamos que aprender a confiar realmente unos en otros. Y eso probablemente sería lo más difícil que cualquier otra cosa.