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EL VENENO DE TU DESAMOR...

EL VENENO DE TU DESAMOR...

Status: En proceso
Genre:Venganza de la Esposa / Amor-odio / Traiciones y engaños
Popularitas:58.7k
Nilai: 5
nombre de autor: JHOHANNA PEREZ

Todos hemos sido villanos en la historia mal contada de alguien.

Ángela Martinelli Villalba, jamás imaginó que un día sería la antagonista en la vida del hombre al que más amaba. Durante cuatro años fue la esposa leal y profundamente enamorada de Iván Aristeguí, el temido capo de la mafia española, conocido en el bajo mundo como El Rey Rojo. Un hombre que no necesita levantar la voz para imponer respeto; su apellido y su sobrenombre bastan para infundir temor.


Pero una tarde de invierno, las promesas se quiebran.
Darío Aristeguí, primo de Iván, en complicidad con Marina Saldaña, urde una traición perfecta. Con pruebas fabricadas y mentiras cuidadosamente sembradas, acusan a Ángela de deslealtad frente a su esposo. Cegado por la ira y el orgullo, Iván no escucha, no pregunta, no duda. La sentencia sin juicio y la abandona en manos del hombre que más la odia.

Ángela suplica. Implora una oportunidad. Ruega que él la mire a los ojos y le diga de qué la acusa. Pero Iván le da la espalda

NovelToon tiene autorización de JHOHANNA PEREZ para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Culpa asfixiante...

Entró a la gran sala de la casa. Había sido remodelada justo como lo ordenó antes de irse: muebles nuevos, decoración minimalista, tonos neutros, líneas limpias.

Pero se sentía fría, Vacía, Muerta, Como un gran mausoleo silencioso.

Cada rincón había sido cambiado en mayor o menor medida, pues la casa entera estaba impregnada de Ángela, y borrarla era una misión imposible.

Aun así, Anastasia, los empleados y los decoradores habían hecho su mejor intento. Iván recorrió cada espacio con la mirada y con las manos, Rozó marcos, Mesas, Paredes. Como si buscara restos invisibles de la vida que destruyó.

Subió luego a la planta alta. Entró a la habitación que compartió cuatro años con la italiana. Todo había cambiado: la cama nueva, los muebles reemplazados, las cortinas distintas, tonos fríos, elegancia impersonal.

Algo llamó su atención sobre la mesa de noche recién instalada. Una bolsa transparente con documentos médicos Y una caja azul cielo adornada con un moño de un azul más oscuro.

Encima, una tarjeta escrita a mano con una caligrafía que reconocería entre miles. La curiosidad lo atravesó como un rayo. Con manos firmes —o eso intentó— tomó la caja y leyó la tarjeta.

—Mi amorcito, este diminuto regalo es la prueba fehaciente de que las cosas llegan cuando esa fuerza más poderosa que nosotros y el universo lo decide. Espero que te ilumine el rostro y te llene de tanta alegría como me llenó a mí.

El corazón de Iván dio un vuelco brutal; prácticamente rompió el moño al abrirla. Dentro encontró una primera nota decorada con pequeñas huellas de bebé.

—Hola, papi. Hace cuatro años iniciaste este camino llamado amor junto a mami, llenos de ilusiones, proyectos, metas en común y un sueño que decidieron postergar hasta que todo coincidiera.

Debajo había otra, acompañada de fotografías de pequeñas manos dibujadas. —Ahora ya no estarán más solos, porque llegaré yo a completar sus vidas y agrandar su amor.

La tercera era una imagen de ultrasonido. —Felicidades, papi. Serás un gran papá.

Luego encontró tres pruebas caseras de embarazo Y una hoja con resultados positivos de sangre.

La última nota lo terminó de destruir. —Espero que esta noticia te haga muy feliz, así como mami y yo lo estamos… y prepárate, porque no quiero ser hijo único; quiero un batallón de hermanos.

Iván se desplomó sobre la cama. Los ojos se le agrandaron. El corazón golpeó tan fuerte dentro del pecho que sintió mareo. No pudo articular una sola palabra.

Miró dentro de la caja una y otra vez, sintiendo un vacío inmenso abrirse en su interior. Sus manos temblorosas dejaron la caja sobre la mesa. Tomó entonces los estudios médicos.

Ultrasonido completo, Tiempo de gestación, Recomendaciones médicas, Nombres de obstetras tratantes de Venecia, Italia.

Y entonces todo encajó con una crueldad insoportable. Mis sobrinos, Las palabras de Audrey, No hablaba solo de Ángela, Hablaba del bebé.

Iván no solo había puesto a su esposa en manos de Darío y sus hombres, También había condenado a su heredero, Aquel sueño que ambos pospusieron durante años y que, cuando finalmente llegó, él pisoteó sin saberlo.

Con la vista nublada leyó más de veinte veces cada nota. Observó una por una las pruebas de embarazo: el positivo escrito en letras mayúsculas, la diminuta sombra en el ultrasonido donde latía la vida de su pequeño. Pero aún faltaba algo más: entre los documentos había una memoria USB.

El duplicado del ultrasonido en video. Eligió torturarse voluntariamente. Caminó hasta el televisor y la conectó.

La pantalla se iluminó, Y segundos después, en el silencio helado de aquella habitación, sonó el galope rápido y perfecto de un corazón diminuto.

Tac-tac-tac-tac-tac.

El alma se le contrajo con una amargura asfixiante. Tomó el teléfono con desesperación, buscó el número del obstetra que aparecía en la copia médica.

Marcó, Una voz femenina, profesional y cálida, respondió en perfecto italiano. —Consultorio Cerulli, buenos días.

—Doctora Cerulli… llamo para comprobar si usted tiene una copia del primer ultrasonido que mi esposa, Ángela Martinelli, se realizó hace un tiempo en su consultorio.

—Disculpe, ¿su nombre es?

—Iván Aristegui.

Su corazón parecía salirse del pecho.

—Señor Aristegui, sí tenemos copia del estudio solicitado. Sin embargo, solo puedo hacer envío o entrega si la señora Martinelli Villalba lo solicita personalmente o desde su correo registrado… a menos que exista una urgencia obstétrica y ella no pueda hacerlo. Dígame, ¿es ese el caso? ¿Existe alguna complicación con el embarazo de la señora Martinelli?

Iván sintió que el mundo se abría bajo sus pies. La doctora hablaba del embarazo en presente, como si aún existiera, como si aún hubiera tiempo, cuando ella y él ignoraban que esa vida ya había sido apagada.

—No, doctora… solo perdió la primera copia y nos gustaría tenerla de nuevo. Le diré que lo solicite ella misma.

No esperó respuesta, cortó la llamada, el teléfono cayó sobre la cama, todo a su alrededor tembló, se le cerró la garganta, los ojos le ardían, pero ni una sola lágrima salía, Y eso era peor, porque la culpa lo estaba devorando… y ni siquiera el llanto quería liberarlo.

Tomó su teléfono con desesperación una vez más y llamó a Darío. Casi de inmediato, el rubio contestó con aquella calma irritante que siempre usaba cuando creía tener el control absoluto de todo.

—Dime, Iván.

—¿A dónde enviaste a Ángela? Necesito saberlo ya —pidió con urgencia, con la voz áspera, quebrada por la ansiedad.

Darío entrecerró los ojos al otro lado de la línea y respondió sin alterar el tono.

—Tomó un vuelo a Italia… Venecia, puntualmente. Su paradero actual no lo sé.

Iván apenas escuchó el resto. Algo dentro de su pecho se comprimió con violencia. Sin despedirse, terminó la llamada.

Darío apartó el teléfono de su oído y lo observó con desconfianza.

—¿Qué tramas, imbécil? —masculló entre dientes.

Iván salió corriendo de la habitación. Bajó las escaleras a grandes zancadas, casi tropezando en su desesperación, hasta cruzar el umbral principal de la villa. Su respiración era errática, como la de un hombre que corre contra el tiempo y contra sí mismo.

—¡Amadeo! —rugió apenas vio a su hombre de confianza—. Investiga inmediatamente la aerolínea que tomó Ángela hacia Venecia. Triangula cámaras, revisa registros, soborna a quien tengas que sobornar. Quiero saber desde ahí qué rumbo tomó. Necesito encontrarla hoy mismo.

—Sí, jefe.

—Breiton, llévame al conglomerado ahora mismo. Tengo algo que hacer.

El hombre asintió de inmediato y abrió la puerta del vehículo blindado. Iván subió con movimientos bruscos, incapaz de quedarse quieto un solo segundo.

Durante el trayecto al conglomerado marcó repetidas veces el contacto de Audrey Monticello. Todas las llamadas fueron rechazadas antes siquiera de sonar. Luego apareció el mensaje automático: usuario bloqueado.

La desesperación mezclada con la culpa lo devoraba por dentro.

Probó con otro número. Ibrain.

No obtuvo respuesta. Iván ignoraba que el escolta de su esposa yacía lejos de allí, entre la vida y la muerte, luchando por sobrevivir a los impactos de bala que los hombres de Darío le habían propinado.

Se pasó una mano por el rostro y murmuró para sí: —Adriel… sí, él debe saber dónde está. Siempre fue su maldito perro guardián.

El chófer escuchó en silencio desde el asiento delantero, sin comprender la magnitud del derrumbe interno de su jefe.

En el pequeño pueblo donde Ángela permanecía resguardada por un ejército italiano, Adriel observó con rabia y desprecio el número entrante en la pantalla.

Iván Aristegui. Apretó la mandíbula y caminó con rapidez hasta el interior del hospital privado donde se encontraba Audrey Monticello.

El capo italiano estaba de pie frente al ventanal de una sala restringida, inmóvil, con las manos cruzadas a la espalda. Su figura irradiaba una furia silenciosa.

—Señor Audrey… el Rey Rojo está llamando. ¿Qué le digo?

Monticello no se volvió. Siguió mirando la lluvia golpear el cristal.

—No le digas nada. Envíalo a la lista negra.

Entonces giró lentamente, revelando un rostro endurecido por el odio. —Hay dos razones por las que puede estar llamando. Una: el consejo lo obligó; sabe perfectamente que tú eres el puente directo conmigo. Dos: descubrió el regalo de mi niña que Anastasia dejó en la habitación… y la culpa ya lo está carcomiendo.

Sus ojos brillaron con una frialdad escalofriante. —Dejemos que se hunda en la desesperación.

Adriel asintió en silencio.

Audrey dio unos pasos más y habló con la rabia hirviendo en cada palabra. —Lo pensé bien… y si él o el maldito Darío fueron quienes quisieron muerta a mi niña, entonces no los decepcionaremos.

Se volvió hacia uno de sus asistentes. —Leider está redactando un comunicado para la mafia española. Que quede claro: Audrey Monticello, capo italiano, exige sangre por sangre. Iván Aristegui, el Rey Rojo, asesinó a su sobrina y al inocente que llevaba en su vientre… su propio hijo. Por lo tanto, exijo la cabeza del Rey Rojo y de toda su estirpe… o que se preparen para perder absolutamente todo el poder del bajo mundo.

El silencio que siguió fue sepulcral. Adriel rechazó la llamada entrante y ejecutó la orden de inmediato...

1
Rafaela Fernandez
Tal cual, el corazón herido sigue latiendo y con mucho dolor.
Rafaela Fernandez
Pobre, como olvidar todo lo que pasó y que perdió su hijo que tanto amaba 😢.
Rafaela Fernandez
🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣🤣
Marde
mmmaasssss capítulos xfavor
Rafaela Fernandez
jaja 🤣 te salió mal,creíste que él tío no te tendría en ojos.
Rossy Bta
más capitulos por favor encantada con la historia 🙏🔥
Renata R.
😊
Liliana Payares
y eso ya le da un poco de ventaja ya la va conociendo un poco para saber cómo lidiar con ella
Monica García Ramirez
Hay no estoy cada vez está mas interesante, por fa que si pueda tener hijos /Kiss//Pray/
Rossana🥰
Angela es x tu paz, es sanar para ti, xq ese Dario no le debes dar el gusto de q no vuelvas amar x su culpa, ese trío los destruirá, pero UD saldrá vencedora, en cuerpo y alma, sabrás, x ti y x muchas q han pasado x ese momento
🌟🌞Mónii🌜🌟
Cómo entiendo a Angela, muchas veces se necesita de un caparazón que oculte el dolor vivido para poder seguir.. Pero tiene mucha razón Lorenzo si ella no logra superar ese trauma e inmenso dolor, no podrá volver a amar libremente... Aunque ahora lo niegues si que nuestro Mateo tocará ese corazón
🌟🌞Mónii🌜🌟
Quemara el mundo cuando lo descubra
🌟🌞Mónii🌜🌟
En esta situación Mateo sumo demasiado puntos a su favor, solo espero que no cometa errores graves que se los quite
betty alvarez
Angela se recupera y saldrá adelante. Y Matteo va a lograr que crea en el amor otra vez. Me super encantaron estos capitulaso. 👏👏👏Jhohanna eres increíble. 🥰
betty alvarez
Matteo 😍eres un héroe, ayudaste a Ángela, y en de aprovecharte la protegiste 🥰. Este capítulo estuvo increíble 👏👏👏👏
betty alvarez
No es para menos que Ángela tenga traumas, lo que Darío le hizo vivir fue cruel, y aunque es una mujer fuerte no se merecía tal cosa. Solo espero el momento que ella le haga pagar lo que le hizo. 👏👏👏Estuvo increíble este capítulo, gracias Jhohanna.
Marleni Avila Gomez
matteo con esta ayuda se va ganar un poquito la confianza de Ángela,como pudieron dañarla de esa manera esos desgraciados,😭
betty alvarez
Que tonto eres Ivan, no tuviste confianza con tu mujer, pero a tu primo si le confías tus asuntos, y es el que te esta destruyendo. Jhohanna eres increíble escritora. Felicidades
betty alvarez
Cada capítulo es fascinante, Jhohanna felicidades por tu talento. Gracias escritora por cada historia son increíbles..
Marleni Avila Gomez
Iván vive un infierno eso se merece, desde la oscuridad Ángela está manipulando todo para la caída ese imperio Español, Darío y Iván están fritos 🤭
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