Morir aplastada por su mayor creación (un todoterreno de última generación) fue el final lógico para una vida dedicada a la ingeniería automotriz. Despertar en el cuerpo de la protagonista de una novela absurda y mal escrita fue, sin duda, un error de cálculo del destino.
En un mundo donde la magia de metal es una rareza codiciada, su secreto ha sido expuesto. Se ve obligada a un matrimonio político con el Emperador del Este, un hombre cuya reputación de mujeriego es tan vasta como su poder.
A ella no le interesa el romance tóxico que definió a la antigua dueña de este cuerpo. No busca el afecto de un hombre que confunde el deseo con el poder.
Ha firmado un contrato matrimonial, no un pacto de sumisión. Está decidida a sobrevivir en este mundo de fantasía con la misma precisión con la que construía motores: manteniendo su independencia, sus planos y sus reglas intactas. Que el Emperador lo sepa: puede tener su firma en el contrato, pero jamás tendrá su voluntad.
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Capitulo 22: La verdad
La brisa nocturna azota la terraza, pero para Xena, la temperatura es una constante irrelevante. Lo que le impide articular palabra no es el frío, sino la recalibración interna que esta ocurriendo en su mente. Draken la observa, su mirada contiene una tormenta que amenaza con descargar, pero al ver el temblor casi imperceptible en las manos de ella, el emperador se obligó a suavizar su aura.
__Entra__. Ordenó, pero no fue una orden de mando, sino una invitación de refugio.
Draken hizo un gesto imperceptible con la mano, y una barrera de energía de tierra, densa y cálida, envolvió la terraza, aislando el ruido del palacio. La presión atmosférica cambió, creando una burbuja de privacidad absoluta donde solo existen ellos dos.
Xena dio un paso adelante, sintiendo que sus defensas, esas líneas de código lógico que había escrito para protegerse de un mundo que no comprende, comienzan a fallar.
__Draken__. Comenzó ella, su voz carece de su habitual tono monocorde; es delgada, como un cristal a punto de romperse.
__En mi vida anterior, antes de reencarnar en este cuerpo, la eficiencia era mi única métrica de valor. Pero no porque yo lo decidiera__.
Se detuvo, respirando hondo. Sus ojos, habitualmente analíticos y fríos, se perdieron en la negrura del cielo nocturno.
__Fui hija de una mujer que entendía el mercado de la carne humana femenina mejor que cualquier ingeniero entiende la física. Para ella, yo no era una hija, era una inversión de capital. Crecí sabiendo que mi cuerpo era un activo, una propiedad que debía ser optimizada para atraer a los hombres más poderosos, aquellos a quienes el mundo llama 'acompañantes de élite', pero que no son más que hombres con poder suficiente para comprar lo que sea__.
Draken se tensó. El aire a su alrededor comenzó a vibrar, una reacción física a su furia creciente. El emperador, acostumbrado a dominar imperios, siente que su mundo se tambalea al escuchar la deshumanización a la que había sido sometida su emperatriz.
__Ella...__. Continuó Xena, y un nudo se formó en su garganta.
__Ella decidió que mi valor alcanzaría su punto máximo de retorno a los trece años. No hubo amor, cuidado Draken. Solo hubo un contrato, una transacción comercial. Me vendió a un hombre que solo veía en mí un juguete. Recuerdo haber suplicado, haber llorado hasta que mi voz se quedó sin frecuencia sonora, pero ella solo hablaba de 'deber' y 'sacrificio'__.
Xena comenzó a hablar más rápido, como si quisiera expulsar el veneno de su sistema operativo antes de que la corrompiera por completo.
__Después de eso, fui un producto en una estantería de lujo. Cada vez que alguien me tocaba, yo me desconectaba mentalmente. Construí un muro, una arquitectura lógica para separar mi conciencia de mi carne. Me convertí en una máquina de supervivencia. Estudié, aprendí ingeniería, números, estructuras, cualquier cosa que me permitiera ver el mundo como un esquema técnico en lugar de un lugar de dolor. Cuando finalmente logré acumular suficiente evidencia para destruirlos, para enviarlos a la cárcel, ya no quedaba nada de la niña que solía soñar. Solo quedaba el escudo__.
Draken no pudo contenerse más. Su furia no esta dirigida hacia ella; es una fuerza tectónica, un odio puro hacia aquellos que se atrevieron a tocar lo que, ahora entiende, siempre ha sido su alma gemela. Un pilar de energía estalló desde sus pies, agrietando levemente el suelo de piedra de la terraza, pero sin tocar a Xena.
__¿Te hicieron eso?__. Gruñó, su voz es un sonido gutural, cargado de una rabia que amenaza con enterrar el palacio.
__¿Esos malditos te redujeron a un objeto?__.
Xena dio un paso atrás, asustada por la intensidad de su reacción, pero Draken cerró la distancia en un parpadeo. No la tocó, pero su presencia es un muro inexpugnable contra el mundo exterior.
__No quiero que te disculpes, no quiero que intentes racionalizarlo con tus planos__. Dijo él, y sus ojos arden con una intensidad protectora que Xena nunca había visto.
__Ellos no te destruyeron, Xena. Ellos intentaron quebrarte, pero mírate. Eres la mujer más fuerte que he conocido. Eres mi Emperatriz. Eres... perfecta__.
__Draken, no entiendes__. Sollozó ella, y el primer quiebre de su compostura cedió. Las lágrimas, que había contenido durante décadas, comenzaron a rodar por sus mejillas.
__Estoy rota. Mi sistema de afecto está corrupto. Cuando dicen que me quieren, cuando te acercas, mi lógica me dice que es peligroso, que es una trampa. No tengo nada que darte, solo cicatrices__.
La barrera de energía que los aisla se intensificó, creando un santuario de silencio. Draken extendió la mano y, con una suavidad que desmiente a furia que aún late en sus ojos, le secó las lágrimas con el pulgar.
__No tienes que darme nada__. Murmuró él, acercándola a su pecho.
__No busco eficiencia, ni métricas, ni un contrato matrimonial perfecto. Lo que busco es a la mujer que, a pesar de haber sido tratada como basura, tuvo el coraje de reconstruirse de las cenizas. Esas cicatrices no son un fallo de sistema, Xena. Son las marcas de tu victoria sobre ellos__.
Xena se desplomó contra él. El escudo, la armadura, el "protocolo" que había mantenido durante años, se hizo añicos. Por primera vez, no es una ingeniera analizando variables; es una mujer buscando refugio en el único hombre que, en este mundo extraño, la ve no como un objeto o una emperatriz, sino como el ser humano que siempre había intentado ser.
Draken la abrazó con tanta fuerza que sus cuerpos parecen fundirse. En ese momento, el emperador juró silenciosamente, con cada fibra de su magia, que no dejará que nada (ni el pasado, ni los fantasmas, ni la frialdad de su propia mente) vuelva a herirla.
__No eres un objeto que fue usado__. Susurró él contra su cabello.
__Eres mi vida. Y si el destino quiere jugar sucio, pues bien... destruiremos el destino juntos__.
Xena cerró los ojos, dejando que la calidez del emperador reemplace el código gélido que había gobernado su vida. Por primera vez en décadas, no esta calculando el futuro. Esta simplemente sintiendo el presente.
me encanta
madres asi, en mi barrio hay una asi cuando sus nenas llegan a tener 14 a 15 las lleva a hombres puercos que pagan x ellas y aunque ya fue denunciada tantas veces ante las autoridades y se las wuitan despues de un tiempito vuelven toditas otra vez con ella, los vecinos ya no sabemos que hacer...xq la justicia no hace nada en lo absoluto es mas creo que alguno de ellos las aprovechan para sus deseos propios😢😭😭😭😭
si