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Placer Oscuro.

Placer Oscuro.

Status: En proceso
Genre:CEO / Enfermizo / Amor prohibido
Popularitas:11.3k
Nilai: 5
nombre de autor: maucris

Laura ya nos entregó su alma y el eco de sus suspiros, pero Él seguía siendo un enigma. Envuelto en un silencio peligroso, Adrián guardaba deseos y secretos que nadie logró desvendar... hasta hoy.
​Ha llegado el momento de cruzar la línea. En esta entrega, nos sumergiremos en sus abismos más profundos para entender la intensidad de sus impulsos y la verdad tras su frialdad. Tres años después, la piel no ha olvidado y el destino los obliga a colisionar de nuevo.
​¿Fue lo suyo una pasión inquebrantable o solo un placer oscuro que se consumió hasta hacerse cenizas? El fuego está a punto de reavivarse.
​Déjate seducir por su verdad. Las invito a leerla de inmediato.

NovelToon tiene autorización de maucris para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 15: El Recipiente de la Rabia.

El primer día después de lo ocurrido en mi oficina, la vi entrar con ese traje negro y el cuello alto fue como ver a un soldado preparándose para una ejecución.

Supe de inmediato lo que intentaba hacer: esconderse. Ocultar los rastros de la Laura que se deshacía en gemidos bajo mi cuerpo, la que me había arañado la espalda y exigido que la destruyera. Pero ese disfraz de profesionalismo gélido no hacía más que encenderme la sangre.

​Cuando me trajo el café, el aire de mi despacho se volvió denso, saturado de una electricidad que amenazaba con romper los cristales.

​—Cierra la puerta —ordené, disfrutando del sutil estremecimiento que recorrió su espalda.

​Intentó hablar de moral, de mi hijo, de Isabela. Intentó usar la culpa para alejarse, pero en mi territorio las reglas las dicto yo.

Me acerqué, acorralándola contra la madera, saboreando el miedo y el deseo que batallaban en sus ojos. Pude olerla: el jazmín de su piel mezclado con el aroma dulce del sudor del pánico.

Mi sexo reaccionó al instante, poniéndose tan duro que la tela del pantalón juraba contra mi piel. Quería arrancarle esa maldita chaqueta a dentelladas allí mismo, tirarla sobre el escritorio y recordarle que su cuerpo ya tiene dueño.

​Le rocé la mejilla con los dedos, sintiendo cómo su piel ardía ante mi contacto. Su boca temblaba, húmeda, la misma boca que el día de ayer me había llevado al cielo.

​—Vas a trabajar hoy —le susurré.

​La dejé ir solo porque me fascina verla resistirse, sabiendo que la espera solo hará que cuando la tome será mucho más sucio, violento y brutal.

......................

Días después...

La gala de beneficencia de Isabela era una tortura de sonrisas ensayadas y conversaciones sobre fundaciones que me importaban un carajo.

Vestido con el esmoquin, con mi esposa colgada del brazo oliendo a su maldita crema floral, yo solo podía pensar en el sobre de invitación que Claudia me había confirmado que Laura tiró a la basura. Mi secretaria, mi posesión más preciada en la oficina, me estaba desafiando.

​Cuando mi jefe de seguridad me envió la alerta de su ubicación en L’Éclipse, la rabia me encendió las entrañas. Dejé a Isabela hablando con unos inversores y me aparté hacia la penumbra del balcón de la gala.

​Abrí el reporte en mi teléfono...

Las fotos que me llegaban en tiempo real me nublaron la vista de pura testosterona. Laura llevaba un vestido negro de seda que se pegaba a sus curvas como una segunda piel, un diseño que gritaba pecado y que yo no le había autorizado a usar.

Tenía los labios rojos, encendidos, y verla moverse bajo las luces de neón azul de la discoteca me puso el sexo tan jodidamente duro que la tela del pantalón de etiqueta empezó a tensarse de manera insoportable. Quería estar allí, arrastrarla del pelo fuera de ese antro, romper esa seda negra y cobrarmelo todo contra la pared del reservado.

​Le clavé el primer mensaje: "Sé dónde estás. No es el lugar para ti. Vuelve a casa, Laura. Ahora."

​La vi por la pantalla de mi móvil guardar el teléfono. Esperaba ver su miedo, su sumisión. Pero entonces apareció él. Benjamín.

​Ver a ese infeliz acercarse a ella, ver cómo Laura le sonreía y le permitía romper la distancia corta, me hizo apretar los puños hasta hacerme daño. La furia se mezcló con un deseo sucio y violento.

 Verla tomándolo de la mano para ir a la pista de baile fue una provocación que me quemó la cordura. Sabía perfectamente lo que estaba haciendo: usaba a ese tipo para vengarse de mí, intentando demostrar que su cuerpo era suyo, jugando a la rebelde mientras su traidora piel todavía debía estar ardiendo por el recuerdo de mis manos.

​Marqué su número una y otra vez, sintiendo la vibración del rechazo en mis propios dedos. Estaba enloqueciendo Así que decidí salir de la gala e ir directamente a ese maldito lugar, donde Laura se encuentra.

Al llegar y verla besándose con ese infeliz en la pista fue el detonante. Mi paciencia se convirtió en cenizas... No iba a suplicarle, no iba a rogarle; iba a recordarle con sangre y carne quién es el dueño de su cordura.

​Despegué la espalda de la columna y llamé con la mirada a la primera mujer que se cruzó en mi camino, una rubia de rojo sedienta de mi atención. La agarré por la cintura, pero mis ojos siguieron clavados en Laura, devorándola, disfrutando de cómo su respiración se cortaba.

Estampé mi boca contra la de la desconocida en un beso hambriento, sucio, brutal, diseñado exclusivamente para destrozar a mi secretaria. Cuando la rubia gimió, supe que el veneno había entrado en las venas de Laura. La guie a los baños, sabiendo que Laura nos seguiría como un animal herido.

​Entramos al último cubículo. No hubo preámbulos, no hubo caricias. La empotré contra la puerta de madera con una violencia salvaje. Desgarré el encaje de su vestido con un movimiento brusco, liberando mi sexo ya de por sí rígido y dolorido por la rabia.

​—¡Oh, Dios... sí! —gimió la mujer, pero en mi mente, la que estaba atrapada entre la madera y mi cuerpo era Laura.

​Me hundí en ella de una sola estocada, profunda y desconsiderada. Empecé a embestirla con una cadencia animal, sorda, violenta, haciendo que el cubículo entero vibrara.

Mis manos le apretaban los muslos con saña, dejando marcas que mañana le recordarían mi nombre, mientras descargaba toda la furia de los celos y la frustración en su interior. El sonido de la carne chocando contra la carne y mis propios gruñidos guturales inundaron el espacio.

 Sabía que Laura estaba afuera, al otro lado de la puerta, escuchando cada fluido, cada embestida, tragándose el eco de mi descontrol. Follé con rabia, salvaje, sucio, buscando el límite hasta que la rubia soltó un alarido sofocado y mi propia simiente estalló dentro de ella, dejándome vacío pero extrañamente encendido.

​Me acomodé la ropa con una calma fría y salí al lavabo. Ahí estaba Laura, pálida, aferrada al mármol y sobre todo destruida.

Me ajusté la corbata mirándola a través del espejo. No necesitaba hablar; mi sonrisa lenta y perversa se lo dijo todo: Baila con quien quieras, grítame que me odias, pero sigues siendo mía por derecho de conquista.

​La dejé allí, oliendo a mi perfume y a mi sexo fresco, atrapada en el incendio que yo mismo acababa de provocar.

La esperé en el pasillo, saboreando el calor residual de mi jodida brutalidad en el baño y el olor a sexo que aún me impregnaba las manos. Cuando la vi salir, pálida pero con la espalda recta, supe que el golpe había dado en el blanco.

​Me pegué a ella hasta que su pecho rozó el mío, obligándola a respirar el rastro de la otra mujer en mi piel. Le agarré el mentón con fuerza, disfrutando del temblor de sus labios.

​—Ve ahora con tu nueva conquista —le susurré al oído, sintiendo cómo se le erizaba la piel—. Déjalo que te bese, pero cuando cierres los ojos esta noche, el único ritmo que vas a sentir en tus entrañas es el que acabas de escuchar ahí dentro. Esa mujer fue solo el recipiente para vaciar el asco que me dio verte con otro.

​La solté, sabiendo que mis palabras la dejarían sangrando por dentro.

​Hice que mis hombres la siguieran. Cuando me reportaron que el infeliz de Benjamín la había besado en el coche antes de dejarla en su apartamento, la rabia me volvió a tensar el sexo. Me imaginé su boca sabiendo a otro y quise reventar el volante de mi coche. Pero yo juego a largo plazo.

​Ya en mi propia cama, lejos de Isabela, le grabé un maldito mensaje de audio. Quería que mi voz fuera lo último que penetrara en su mente antes de dormir.

​—Te queda bien el papel de inocente, Laura... pero los dos sabemos que ese beso no ha sido suficiente para apagar el fuego que yo encendí.

​Bloqueé el teléfono con una sonrisa oscura. Sé perfectamente que estará en su cama, tocándose o maldiciéndome, pero con mi voz taladrándole la cabeza. Podrá lamerse las heridas con ese imbécil todo lo que quiera, pero su cuerpo ya sabe quién es el único hombre capaz de destruirla y hacerla arder al mismo tiempo.

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MINNY@24💕
siiiiiiii,,, lo que a el mas le pesa es el que le quite a su hijo 😠😠😠
Sandra Moreno
Muchas gracias 😘😘😘😘😘😘
Yudith Romero
una pregunta mi estimada escritora hay una novela muy bonita que me gustaría leerla en esta plataforma se llama la tentación de lucy es la historia de una monja mi pregunta es usted podría promocionarla por noveeltoon por favor siiiiii
Kim Nava
que podemos decir aquí el se metió en ese pedo solo b por salir de pobre casándose con la serpiente mayor
ahora debe ver como salir de ahí ileso y sin que le quiten a su hijo
Nancy RoMo
😮‍💨😮‍💨😮‍💨
Nancy RoMo
adrian se caso con la mismisima demonia 😬, la ambicion le costo cara 😶
Milcaris
A Isabella le está afectando mucho ver a Laura. Que bajo está cayendo al decir todas esas insinuaciones.
Milcaris
puede comenzar de cero y volver a construir una nueva empresa pero como hacer para no perder a tu hijo. Esa es la verdadera atadura.
victor hernandez
Y así dicen que la gente con plata es muy feliz pero Adrián lo todo y nada porque su estabilidad emocional y sentimental está totalmente fracturada
victor hernandez
👏👏👏👏👏👏👏
victor hernandez
Estoy en blanco con la actitud de Adrián al final no la molesto y ella surgió
Viviana Posada
Yo creo q Adrian merece otra oportunidad pero con otra persona q llegue alguien y lo saque de esa oscuridad todos merecemos ser felices el fue malo con ella pero la dejo libre y eso es un acto muy importante q llegue alguien y le de color a su vida porque el nunca supo q era amar hasta q se enamoro de Laura y cuando se dio cuenta q la perdio y del daño q le hizo ek se hizo a un lado y la dejo libre para q fuera feliz ella ya lo es con Benjamín ahora le toca a el buscar su felicidad y sentirse amado nuevamente y esta vez no va a dañar a nadie es mi opinión autora (no creo q sea necesario q el se meta de nuevo en la vida de Laura ella ya tiene su vida echa) 🤭🤭🤭🤭
Yura Ran: muy triste el pasado cobra y mucho. la soledad. podrá Adrian tener una segunda oportunidad de vida, amor limpio y bonito?
total 1 replies
Milcaris
Porfa Maucris dejamos saber un poco del pensamiento de Laura después de ver a Adrián.
Milcaris
Me gustó el capítulo 💕
Milcaris
un llanto de paz, que te alegra porque sabes que esa persona está bien
Milcaris
No sabemos que cadenas tiene ella en silencio.
Sandra Moreno
Muchas gracias escritora🥰🥰🥰🥰🥰🥰
Sandra Moreno
Que tristeza 😢😢😢
Nancy RoMo
creo q esta pagando con creces lo q le hizo a laura 😓😓😓, su ambicion lo llevo a todo esto 😓😓😓
Milcaris
Enfócate en tu hijo y por él sal adelante y deja de beber
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