NovelToon NovelToon
La Esposa Olvidada Del Rey De La Mafia

La Esposa Olvidada Del Rey De La Mafia

Status: Terminada
Genre:Reencuentro / Amor eterno / Completas
Popularitas:3.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Lina Jaureguy

Todos creen que Valeria Moretti traicionó al hombre más peligroso del país. Él también lo creyó... y la echó de su vida sin darle la oportunidad de defenderse. Cinco años después, Valeria regresa con una pequeña hija y un pasado que juró olvidar. Alessandro De Luca, el temido Rey de la Mafia, está a punto de descubrir que la mujer que nunca dejó de amar ocultó el secreto más grande de su vida. Pero cuando la verdad salga a la luz, ya no solo estará en juego su amor... sino la vida de su familia.

NovelToon tiene autorización de Lina Jaureguy para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 14: La última testigo

Valeria permaneció inmóvil con el teléfono en la mano.

La llamada había durado menos de un minuto.

Pero era suficiente para cambiarlo todo.

Alessandro se acercó de inmediato.

—¿Quién era?

Valeria respiró hondo, intentando recuperar la calma.

—No lo dijo.

—¿Reconociste la voz?

Ella cerró los ojos por un instante.

—No... pero sentí que ya la había escuchado antes.

Alessandro frunció el ceño.

No le gustaba nada de aquello.

Cada vez que estaban más cerca de la verdad, aparecía una nueva pieza del rompecabezas.

Y esa vez, la persona que había llamado afirmaba haber visto todo.

—¿Dijo algo más?

Valeria asintió.

—Solo una cosa...

Lo miró fijamente.

—Que me encontraría esta noche, donde todo empezó.

Un escalofrío recorrió la espalda de Alessandro.

—No vas a ir sola.

—Ya lo sé.

Valeria le sostuvo la mirada.

—Esta vez no voy a esconderte nada.

Alessandro sonrió apenas.

Era la primera vez que ambos enfrentaban el peligro del mismo lado.

---

Horas más tarde, Marco llegó con nueva información.

—Logré rastrear la llamada.

Alessandro levantó la vista.

—¿Dónde fue?

—Desde una cabina telefónica cerca del viejo viñedo De Luca.

Valeria sintió un nudo en el estómago.

Ese lugar...

Lo recordaba.

Era allí donde Alessandro le había pedido que fuera la noche en que todo se destruyó.

—Es una trampa —dijo Marco.

—Lo sé —respondió Alessandro.

—Entonces no vaya.

Alessandro negó con la cabeza.

—Si no voy, nunca sabremos la verdad.

---

Al caer la noche, tres vehículos se dirigieron al antiguo viñedo.

Marco y dos hombres de confianza vigilaban desde lejos.

Alessandro y Valeria caminaron juntos entre las viejas hileras de viñas.

Todo estaba oscuro.

Solo la luz de la luna iluminaba el camino.

—Tengo un mal presentimiento —susurró Valeria.

Alessandro tomó su mano.

—No voy a soltarte.

Ella apretó sus dedos.

Por primera vez en cinco años, sintió que realmente podía confiar en él.

Entonces...

Una voz rompió el silencio.

—Llegaron.

Los dos se giraron.

Una mujer salió lentamente de entre las sombras.

Llevaba un abrigo oscuro y el rostro parcialmente cubierto.

Cuando estuvo lo suficientemente cerca, bajó la capucha.

Valeria abrió los ojos con sorpresa.

—¿Usted...?

La mujer asintió.

—Mi nombre es Clara Medina.

Fui la enfermera que te atendió la noche en que llegaste inconsciente a la clínica.

Alessandro dio un paso adelante.

—¿Por qué desapareció?

Clara bajó la mirada.

—Porque tuve miedo.

Respiró profundamente antes de continuar.

—Vi cosas que nunca debí ver.

Valeria sintió que el corazón le latía con fuerza.

—¿Qué vio?

La mujer levantó la vista.

—Vi quién te llevó a la clínica.

El silencio fue absoluto.

—No era Antonio.

—¿Entonces quién era? —preguntó Alessandro.

Clara respiró hondo.

—Era una mujer.

Valeria frunció el ceño.

—¿Elena?

La enfermera negó lentamente.

—No.

Hizo una pausa.

—Era alguien de tu propia familia, Valeria.

Las palabras cayeron como un rayo.

Valeria sintió que el suelo desaparecía bajo sus pies.

—Eso es imposible...

Clara dio un paso más.

—Ojalá lo fuera.

Sacó una fotografía antigua de su bolso y se la entregó.

En la imagen se veía a una mujer ayudando a bajar a Valeria inconsciente de un automóvil.

La foto estaba borrosa.

Pero el rostro era reconocible.

Valeria comenzó a temblar.

—No...

Las lágrimas aparecieron en sus ojos.

—Ella no pudo haber hecho eso.

Alessandro tomó la fotografía.

Su expresión también cambió.

Porque él conocía perfectamente a esa mujer.

Y si la fotografía era auténtica...

La traición era aún más profunda de lo que habían imaginado.

Valeria sintió que las manos le temblaban mientras sostenía la fotografía.

No quería volver a mirarla.

Pero tampoco podía apartar la vista.

La imagen era borrosa, tomada desde lejos, pero el rostro de aquella mujer era inconfundible.

—No... —susurró con la voz quebrada—. Esto no puede ser verdad.

Alessandro tomó la fotografía con cuidado.

Su expresión se volvió seria.

—Clara... ¿estás completamente segura?

La enfermera asintió sin dudar.

—Nunca olvidé ese rostro.

Hizo una pausa.

—Esa noche llegó muy alterada. Decía que la joven no podía morir y que nadie debía enterarse de que había estado allí.

Valeria sintió que el aire le faltaba.

—¿Quién es? —preguntó Alessandro, aunque en el fondo ya conocía la respuesta.

Clara respiró hondo.

—Es Julia Moretti.

El mundo de Valeria se derrumbó.

Julia.

Su tía.

La mujer que la había criado cuando perdió a su madre.

La que siempre la abrazaba en los cumpleaños.

La que le decía que algún día encontraría el amor de su vida.

—No... ella me quería...

Las lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas.

Alessandro la abrazó sin decir una palabra.

Podía sentir cómo el cuerpo de Valeria temblaba.

No era solo una traición.

Era descubrir que una parte de su propia familia había participado en la mentira que destruyó su vida.

---

—¿Por qué lo hizo? —preguntó Alessandro.

Clara negó con tristeza.

—No lo sé.

—Pero antes de irse, escuché una discusión.

Valeria levantó la cabeza.

—¿Qué discusión?

—Julia hablaba por teléfono con un hombre.

La enfermera cerró los ojos intentando recordar cada palabra.

—Él le dijo: "Si la chica recupera la memoria, todo habrá sido en vano".

Alessandro sintió un escalofrío.

Eso confirmaba una sospecha.

Valeria no había olvidado por casualidad.

Alguien había hecho todo lo posible para que nunca recordara.

---

En ese momento, el sonido de un motor rompió el silencio.

Un automóvil negro apareció a toda velocidad por el camino del viñedo.

Marco salió inmediatamente de entre los árboles.

—¡Alessandro!

Los faros iluminaron el lugar.

El vehículo no disminuía la velocidad.

Iba directamente hacia ellos.

—¡Al suelo! —gritó Alessandro.

Abrazó a Valeria y la empujó hacia un costado justo antes de que el automóvil pasara a pocos centímetros.

El conductor perdió el control y chocó contra una vieja cerca.

El estruendo resonó en toda la finca.

Los hombres de Marco corrieron hacia el vehículo.

Cuando abrieron la puerta...

El asiento del conductor estaba vacío.

—¿Cómo...? —preguntó uno de ellos.

Marco revisó rápidamente el interior.

—Saltó antes del impacto.

Alessandro observó el auto.

Sobre el asiento había un sobre blanco.

Lo tomó con cuidado.

Dentro había una única hoja.

Escrita con la misma letra que ya habían visto antes.

"Dejen de buscar la verdad. La próxima vez no fallaremos."

Valeria sintió un escalofrío.

Ya no quedaban dudas.

Alguien los estaba vigilando en cada paso.

---

De regreso a la casa, nadie habló durante varios minutos.

Sofía dormía tranquila, ajena a todo lo que estaba ocurriendo.

Valeria se acercó a su cama y acarició su cabello.

—Te prometo que nunca voy a dejar que te pase lo que me pasó a mí —susurró.

Alessandro escuchó aquellas palabras desde la puerta.

Se acercó lentamente.

—Y yo tampoco.

Valeria levantó la mirada.

Por primera vez desde que habían vuelto a encontrarse, no había distancia entre ellos.

Solo una misma decisión.

Descubrir toda la verdad.

Proteger a Sofía.

Y terminar con quienes les habían robado cinco años de felicidad.

Pero, en otro lugar de la ciudad, Antonio De Luca observaba una pantalla donde aparecían las imágenes del viñedo.

Sonrió lentamente.

—Ya encontraron a Julia...

Apagó el monitor.

—Perfecto.

Ahora empezará la parte más difícil.

Porque Julia nunca fue la autora del plan.

Solo fue otra pieza del tablero.

Y el verdadero responsable...

Todavía permanecía oculto.

1
Yolanda Morocho
yo creo q su mano derecha es el enemigo por los guardias no le dejaban entrar cuando ella quería esplicarlo lo sucedido y el no lo sabía
Maru
Es cierto! En el mundo de la mafia y Stratus alto del hampa los enemigos siempre atacan dónde más duele a los parientes cercanos: hijos/as, cónyuge, madre - padre e incluso ahijados/as; por eso se cuidan de mostrar sentimientos incluso dentro de su casa 🏠 por aquello de que las paredes tienen oídos
Maru
Interesante comienzo 🙂
Mercedez Peréz
bueno dejo su historia es pura a aguetefia creo que poreso no tiene comdntarios parese chisme de viejas que no tienren.nada que acdr
Mercedez Peréz: quise desir pura acagueteria escribi mal la palabra
total 2 replies
Mercedez Peréz
muchasbueltas.a la historia aburre un y otra vez lo mismo
Mercedez Peréz
donde quefo la abuela
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play