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El Deber Del Duque Transmigrado

El Deber Del Duque Transmigrado

Status: En proceso
Genre:Reencarnación / Duque / Edad media
Popularitas:3.2k
Nilai: 5
nombre de autor: Tiinii_1605

Antes de morir en una sangrienta operación militar en la Tierra, la vida del protagonista tuvo un solo propósito: pagar el tratamiento contra el cáncer de su hermana menor. Cada noche, para calmar su dolor, le leía novelas de romance. Tras perderla, cayó en combate poco tiempo después.

Para su sorpresa, despierta como Alexander von Ashford, poderoso Duque y General del Imperio de Valerius. La transmigración ocurre un mes después de partir a una guerra absurda, tras la trágica caída de su caballo. Ahora, un nuevo espíritu toma las riendas de su destino.

Al cruzar los recuerdos del cuerpo con los conocimientos de la novela, comprende la realidad: está dentro del libro. En la historia original, tras tres años de guerra, el Duque regresaba para descubrir que su esposa Elena y su hijo Theo de tres años habían muerto trágicamente.

Con su astucia táctica y la memoria del cuerpo, el exmilitar actuará rápido para cambiar el destino.

NovelToon tiene autorización de Tiinii_1605 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 13: La actuación de la rendición

A la mañana siguiente, me preparé con meticulosa frialdad para montar el espectáculo que definiría nuestro destino.

Elegí un vestido sencillo de tono gris apagado, desprovisto de joyas, bordados o encajes. No me maquillé los ojos, dejando que las sombras oscuras provocadas por las vigilias nocturnas hicieran evidente un cansancio profundo, desolador y devastador.

Al mirarme al espejo de cuerpo entero, la imagen de una mujer aplastada, repudiada y arrinconada por la adversidad devolvía el reflejo perfecto.

«Llegó la hora de darles exactamente la victoria que están ansiosos por celebrar», pensé, acomodando con manos temblorosas el escote sencillo de la tela.

Antes de salir, me acerqué al lecho de Theo en la casona secundaria. El niño dormía plácidamente abrazado a su ajado oso de peluche. La sirvienta infiltrada me dedicó un asentimiento imperceptible, confirmando que la guardia secreta custodiaría a mi hijo durante mi ausencia.

Caminé hacia el edificio principal del ducado con pasos lentos, pesados y vacilantes, arrastrando los pies como si llevara cadenas invisibles sobre los hombros.

Al cruzar el umbral del salón del té, encontré a la Princesa Evelyn sentada en el gran sillón de terciopelo que pertenecía a mi esposo. A su lado, el mayordomo Gerald le servía té de jazmín con una devoción servil y repugnante.

Ambos levantaron la vista al verme entrar, frunciendo el ceño con fingida molestia ante mi presencia despeinada y modesta.

—Vaya, la duquesa finalmente abandonó su refugio de la servidumbre —comentó Evelyn con una sonrisa burlona, dando un elegante sorbo a su taza de porcelana—. ¿A qué debemos el honor de tu visita, Elena? ¿Vienes a causar otro vergonzoso espectáculo como el del cumpleaños de tu hijo?

Me detuve en el centro del salón, bajé la cabeza y obligué a mi voz a quebrarse con una fragilidad impecablemente ensayada.

—Su Alteza... Gerald... no puedo más —comencé a decir, dejando que una lágrima calculada resbalara lentamente por mi mejilla—. Ya no tengo fuerzas para seguir luchando contra esta casa.

Gerald intercambió una mirada complacida con la princesa, acomodándose los guantes blancos con aire triunfal.

—¿A qué se refiere exactamente, Duquesa? —inquirió Gerald con una cortesía falsa y cargada de desprecio.

—Theo no deja de convulsionar con fiebres y pesadillas desde el incidente en la terraza —dije entre sollozos ahogados, apretando las manos contra mi pecho—. Los rumores que corren por la capital sobre mi cordura nos están destruyendo... y sé que Alexander me ha repudiado. Sé que en sus cartas oficiales la ha nombrado a usted como la verdadera señora de este lugar.

Evelyn se acomodó en el sillón, radiante de arrogancia. Sus ojos brillaban con la satisfacción de quien ve a su peor enemigo arrodillado a sus pies.

—Al fin demuestras un destello de sensatez, Elena —dijo la princesa con un tono falso de condescendencia—. Era absurdo que intentaras sostener un título que claramente te queda grande sin la presencia de Alexander.

—Rindo mis armas, Su Alteza —proclamé, inclinando el cuerpo en un gesto de sumisión absoluta—. Les cedo la administración completa de la propiedad, las cuentas y el ducado. Lo único que pido es que me permitan marcharme en paz con mi hijo.

—¿Marcharse? —intervino Gerald con marcada curiosidad—. ¿A dónde planea ir?

—A la antigua finca del sur, nuestra propiedad familiar más alejada —respondí con tono desesperado y suplicante—. El clima cálido y aislado de esas tierras ayudará a la precaria salud de Theo. Quiero alejarme de la política, de la nobleza y de todo lo que tenga que ver con esta contienda.

Evelyn soltó una suave risotada de desdén. Para su mente ambiciosa, mi exilio voluntario a una provincia lejana era la confirmación definitiva de su triunfo político sobre la casa Ashford.

—Me parece una decisión sumamente acertada, Elena —decretó la princesa alzando la barbilla con soberbia—. Una duquesa repudiada no tiene nada que hacer en la capital. ¿Cuándo piensas partir?

—Necesito dos semanas más —contesté en un murmullo apesadumbrado—. Los médicos dicen que Theo debe estabilizarse de las fiebres antes de encarar un viaje tan largo en carruaje. Partiremos exactamente en catorce días, al amanecer.

—Catorce días será —asintió Evelyn, mirando de reojo a Gerald—. Dispón un carruaje sencillo y una guardia mínima para su escolta. No necesitamos desperdiciar los recursos de la corona en una comitiva extravagante para alguien que se retira en la deshonra.

—Así se hará, Su Alteza —asintió Gerald con una profunda reverencia, mirándome con absoluta suficiencia.

—Agradezco su benevolencia... Su Alteza —murmuré, inclinando el cuerpo nuevamente, cubriéndome el rostro para ahogar un falso gemido de dolor.

Me di la vuelta y me retiré a pasos apresurados, fingiendo secarme las lágrimas incontenibles que supuestamente me sofocaban.

Sin embargo, al salir del salón y avanzar por el pasillo de la residencia principal, una figura emergió de la penumbra junto a una gran columna de mármol.

Era Julian.

Se acercó a mí con lentitud, luciendo una expresión inquietante y una amabilidad demasiado forzada. Su comportamiento se sentía sumamente extraño, cargado de una tensión artificial que me revolvió el estómago.

Durante todo el tiempo que llevábamos recluidos y acosados por Evelyn y Gerald, Julian nos había ignorado por completo. Había permanecido al margen, dejando que nos acorralaran y permitiendo cada humillación sin mover un solo dedo para defender a su sobrino. Que ahora se me acercara de la nada era sumamente sospechoso.

—Elena... escuché lo que hablaste con la princesa —dijo Julian, bajando la voz con una solicitud fingida—. Si lo deseas, puedo acompañarlos a ti y a Theo en este viaje hacia la finca del sur. Puedo asegurarme de que lleguen a salvo.

Un escalofrío me recorrió la espalda ante su oferta. Recordé los informes que Alexander me había enviado: las cartas secretas y los tratos que Julian mantenía con Evelyn desde mucho antes de la guerra.

«¿Acompañarnos? Quiere vigilar que realmente nos exiliemos o asegurarse de que no escapemos hacia el frente», comprendí de inmediato, manteniendo la guardia alta.

Rechacé su propuesta con una frialdad tajante, mirándolo directamente a los ojos.

—No es necesario, Julian —respondí con firmeza—. Alexander te dejó a ti en la capital para que cuidaras de su legado. Haz eso mismo: quédate aquí y cuida de lo que nuestra familia ha construido con tanto esfuerzo.

Julian se tensó bruscamente. Un destello de molestia cruzó por su rostro antes de recomponer una máscara de condescendencia.

—Veo que estás bastante alterada, Elena —dijo Julian retrocediendo un paso, con una sonrisa helada—. Será mejor que hablemos en otro momento.

Sin agregar una palabra más, dio media vuelta y caminó a pasos rápidos por el pasillo.

Lo observé alejarse hasta que desapareció tras el recodo. Mi intuición no fallaba: Julian era tan peligroso como la propia princesa.

En cuanto crucé el portal hacia la residencia secundaria, me erguí por completo. Enjuagué la única lágrima real que se había colado en mi piel y una sonrisa gélida, afilada y calculadora floreció en mis labios.

«Cayeron de lleno en la trampa», pensé con triunfal determinación.

Evelyn y Gerald creían haberme destruido, y Julian asumía que me retiraba derrotada. Sin embargo, solo habían firmado la autorización oficial para nuestro escape definitivo.

Los catorce días de la cuenta regresiva acababan de comenzar. El escenario para la emboscada del Valle de Kaelen estaba servido, y muy pronto nos reuniríamos con Alexander.

1
Arely Castañeda
ya sospechaba algo de julina y ve estaba enamorado de Elena😱
Arely Castañeda
me encanta
que obra tan magistral
ya quiero ver arder a esos traidores
Arely Castañeda
mas por favor
ya quiero ver asustados a los traidores cuando el ya empiece a dar órdenes con el sello 👏🤭
Arely Castañeda
que emoción 🤭
Isabel Cuatindioy
👏👏👏👏👏
jaime pinto ramirez
espero que todo salga bien /Pray//Pray/
jaime pinto ramirez
cómo es posible que el emperador permita todo lo que está haciendo su hija, o no lo sabe ? /Speechless/
jaime pinto ramirez
que bueno que tenga algo de ayuda en su casa y así no se desanime
Arely Castañeda
mas por favor👏
Kira Javan
será que el hermano quería el ducado? Envidia? o quería a Elena y la casaron con el duque? mmmm buena trama suspenso 🙈
Kira Javan
🤷 creo yo que vamos bien y no tan larga pliss 🙏 🙈😂
Arely Castañeda
/Angry/
malditos como los odio y ese Julian su envidia y ambición lo destruiría y esa bruja ya me cae bien mal
Arely Castañeda
mas por favor 👏😭
Arely Castañeda
por diossss👏 ya que se los lleve
estos acabarán amándose mucho
Arely Castañeda
maldita loca
Arely Castañeda
😭😭😱😱😱😱
Arely Castañeda
que nervios
no nos dejen con la incertidumbre
ya quiero verla llegar con Alexander
Arely Castañeda
ya quiero que salgan de ahí
malditas vivoras y que bueno que no tienen el sello
jaime pinto ramirez
interesante inicio
Cosass UNI
Interesante
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