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Bajo Un Nombre Prestado

Bajo Un Nombre Prestado

Status: Terminada
Genre:Romance / Mafia / Mujer poderosa / Completas
Popularitas:28.6k
Nilai: 5
nombre de autor: Liose Tess

Valentina Visconti nació para heredar un imperio, pero eligió salvar vidas antes que administrar fortunas. Renunció a su apellido, a su riqueza y al futuro que su familia había planeado para ella, convencida de que el amor debía elegirse, nunca negociarse.

Cuando la traición del hombre con quien soñaba casarse destruye todas sus certezas, un impulso desesperado la lleva a besar a un completo desconocido para escapar de su pasado.

Alessandro Moretti carga con el peso de uno de los apellidos más poderosos y temidos del país. Aunque ha construido su propio imperio lejos de la violencia y prefiere mantenerse fuera de los reflectores, el legado de su familia nunca deja de perseguirlo.

Lo que ninguno de los dos imagina es que ese encuentro cambiará sus vidas para siempre.

NovelToon tiene autorización de Liose Tess para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

13 - límites

El automóvil avanzaba por las calles casi vacías de la ciudad.

Durante los primeros minutos...

Nadie dijo una sola palabra.

Alessandro conducía con una leve sonrisa.

Matteo, sentado a su lado, lo observaba de reojo.

Esperó.

Uno...

Dos...

Tres minutos.

Hasta que ya no pudo más.

—¿Terminaste?

Alessandro desvió apenas la mirada.

—¿Con qué?

—Con robarme la identidad.

Él soltó una pequeña risa.

—Ah... Eso.

—¿"Eso"?

Repitió Matteo indignado.

—¡Acabas de convertirme en un hombre sin apellido!

Alessandro comenzó a reír.

—No exageres.

—¿Que no exagere?

Cuando esa doctora quiera buscarte...

¿A quién va a encontrar?

¡A mí!

Alessandro negó divertido.

—No creo que volvamos a verla.

Fue una coincidencia. Nada más.

Matteo soltó una carcajada.

—Claro. Y yo mañana me convierto en astronauta.

Alessandro siguió conduciendo.

Sin perder aquella expresión relajada.

Hacía mucho tiempo que Matteo no lo veía de tan buen humor.

—Hay otra cosa que quiero entender.

Dijo después de unos segundos.

—¿Qué?

—¿Desde cuándo eres desarrollador de software?

Alessandro lo miró de reojo.

—Desde hace veinte minutos.

Matteo se llevó una mano a la frente.

—¡Eres el dueño de una empresa tecnológica!

No un empleado.

—Precisamente. Si le decía eso...

Lo primero que haría sería buscar información sobre mí.

Y eso es lo último que necesito.

Matteo suspiró.

Tenía sentido.

Aunque seguía sin gustarle.

—¿Y el apellido?

—El apellido también era necesario.

—Necesario para ti.

Porque cuando alguien venga buscando a Alessandro Vertick...

Van a terminar encontrándome a mí.

Alessandro soltó una carcajada.

—No seas dramático.

—¿Dramático?

Escúchame bien.

El día que aparezcan unos locos preguntando por Alessandro Vertick...

Voy a señalar hacia ti con las dos manos.

Los dos terminaron riéndose.

Minutos después...

El automóvil se detuvo frente al edificio donde vivía Alessandro.

Matteo bajó junto a él.

—¿Subo?

—No hace falta. Solo fue una copa.

Estoy perfectamente.

—¿Seguro?

—Sí. Nos vemos mañana.

Matteo le dio una palmada en el hombro.

—Buenas noches...

Señor Vertick.

Alessandro negó con una sonrisa.

—Lárgate.

Esperó a que el automóvil desapareciera por la avenida.

Después entró al edificio.

Subió hasta su apartamento.

Sacó las llaves. Abrió la puerta.

Y se quedó completamente inmóvil.

Todas las luces estaban encendidas.

En la sala...Sentado con absoluta tranquilidad.

Como si fuera el dueño del lugar.

Don Vittorio sostenía un vaso de whisky.

Frente a él... Había otra copa.

Esperándolo.

Alessandro cerró lentamente la puerta.

Sin apartar la vista de su tío.

—De verdad...

¿Usted nunca descansa?

Don Vittorio sonrió con serenidad.

—No cuando se trata de mi familia.

Señaló la copa que esperaba sobre la mesa.

—Ven. Siéntate.

Tenemos que hablar.

Alessandro dejó las llaves sobre la consola de la entrada.

No se acercó de inmediato.

Miró a su tío durante unos segundos.

—Son casi las dos de la mañana.

¿No podía esperar hasta mañana?

Don Vittorio dio un pequeño sorbo a su whisky.

—Hay conversaciones que no pueden esperar.

Alessandro soltó un suspiro resignado.

Terminó acercándose al sofá.

Tomó la copa que lo esperaba sobre la mesa.

La observó unos segundos.

—¿Whisky?

—Tu favorito.

Alessandro dio un pequeño sorbo.

Apenas humedeció los labios.

Nunca bebía demasiado cuando no era él quien servía la bebida.

—¿Y bien?

¿Qué era tan importante?

Don Vittorio apoyó el vaso sobre la mesa de centro.

Lo observó con una expresión casi paternal.

—Yo te crié, Alessandro.

Te vi convertirte en el hombre que eres.

Y, aun así... Cada día siento que estás más lejos de esta familia.

Alessandro dejó la copa sobre la mesa.

—No me he alejado de la familia.

Solo elegí vivir mi propia vida.

—Tu vida siempre será la vida de un Moretti.

Respondió Vittorio con calma.

—Eso nunca va a cambiar.

Alessandro sostuvo su mirada.

—Si esa era toda la conversación...

Me voy a dormir. Se puso de pie.

Pero apenas dio dos pasos...

Sintió un ligero mareo.

Frunció el ceño.

Apoyó una mano sobre el respaldo del sofá.

Respiró hondo.

—¿Qué...?

El salón pareció moverse apenas unos centímetros.

Giró lentamente hacia su tío.

—¿Qué me hizo?

Don Vittorio sonrió.

Una sonrisa tan tranquila...

Que resultaba inquietante.

—Lo que debí hacer hace mucho tiempo.

Alessandro dio un paso hacia él.

La rabia comenzaba a imponerse al mareo.

—¿Qué demonios...?

Vittorio levantó la voz sin alterarse.

—Puedes pasar, cariño.

La puerta de una de las habitaciones se abrió lentamente.

Una mujer apareció caminando con elegancia.

Era alta. Rubia. Muy atractiva.

Vestía un elegante vestido color marfil.

Sonrió al ver a Alessandro.

Él, en cambio...

La miró como si fuera una completa desconocida.

Porque lo era.

—Ella es Mary.

Hija de uno de mis socios.

Una buena muchacha.

Educada. Y de excelente familia.

Alessandro sintió un frío recorrerle la espalda.

Ya entendía. Todo.

—¿Está loco?

Murmuró con la voz tensa.

Don Vittorio ni siquiera se inmutó.

—Quizá no sea la mejor alianza para nuestra familia.

Pero me conformaré.

Una vez que Mary deje de ser una señorita...

Harás lo correcto. Te casarás con ella.

Y asumirás tu responsabilidad.

Mary dio un paso hacia Alessandro.

Él retrocedió inmediatamente.

—No te acerques.

Ella vaciló. Miró a Don Vittorio.

Como esperando instrucciones.

Pero Alessandro ya no escuchaba nada.

La sangre le hervía. El mareo aumentaba.

Sin embargo... Su voluntad seguía completamente intacta.

Respiró hondo. Clavó los ojos en Mary.

Y habló con una firmeza que hizo temblar incluso a la joven.

—Si tienes un poco de dignidad...

Sal de mi apartamento. Ahora.

Mary dio otro paso atrás.

Por primera vez pareció avergonzada.

Bajó la mirada.

Después salió casi corriendo del apartamento.

La puerta se cerró de golpe.

El silencio duró apenas un segundo.

Alessandro giró lentamente hacia Don Vittorio.

La ira que había contenido durante años...

Terminó por desbordarse.

Tomó el vaso de whisky.

Lo lanzó con todas sus fuerzas contra la pared.

El cristal estalló en cientos de pedazos.

—¡Lárguese!

Su voz retumbó por todo el apartamento.

—¡Fuera de mi casa!

Don Vittorio se puso de pie con absoluta calma.

Se acomodó el saco.

Como si nada extraordinario hubiera ocurrido.

—Algún día entenderás...

Que todo lo que hago... Es por el bien de esta familia.

Alessandro dio un paso hacia él.

—¡Fuera!

Vittorio sostuvo su mirada unos segundos.

Después caminó hasta la puerta.

Antes de salir, habló sin girarse.

—La próxima vez...

No será una sugerencia.

La puerta se cerró.

Alessandro permaneció inmóvil.

Respirando con dificultad.

El efecto del sedante seguía recorriendo su cuerpo.

Pero la rabia era mucho más fuerte.

De un manotazo lanzó una lámpara al suelo.

Después una silla. La mesa de centro.

Todo lo que encontraba a su paso.

Hasta que el apartamento quedó convertido en un desastre.

Con las manos temblando...Sacó el teléfono del bolsillo.

Buscó un contacto. Y marcó.

La llamada fue respondida al segundo timbre.

—¿Aló?

—Matteo...

La voz de Alessandro sonó ronca.

Controlada.Pero rota por la rabia.

—Ven a buscarme.

Ahora. No puedo manejar.

1
Mercedez Peréz
bueno ahi veremos que tanto la quiere cuando ay amor sincero no inporta cuanta tentacion ay al frente solo poner limites bien claro sino no es respetar a quien se. quiere
Mercedez Peréz
pero el ya tendria que preguntarle a ella sobre lo que le dise edta putizorra asi se empieza a fallar las relaciones con las sizañas de las malas perzonas como esta basura
Edith Villamizar
Me gustó mucho la historia, a pesar de que faltó como más pasión.....
te felicito y gracias por compartir tu novela
Edith Villamizar
Hasta ahora de todos los capítulos éste fué el más triste 😭
Edith Villamizar
en verdad si son aburridos 🙄
Edith Villamizar
Que bueno que Alessandro respeto la intimidad de Valery Mattheo
Edith Villamizar
Éstos dos no pierden tiempo 🥰
Edith Villamizar
Alessandro en verdad eres de otro mundo 🥰
Edith Villamizar
Alessandro en ve
ʘ⁠‿⁠ʘ
el fácilmente pudo decirle a Valentina para que lo acompañará así dejan a la mosca muerta en su casa y de por ahí mismo irse a hacer lo que tenían que hacer. pero no el decidido mentir y eso le costará caro
Edith Villamizar
El tío hizo lo que normalmente hace la villana, drogar al protagonista, menos mal que resistió
Rocio Raymundo
excelente la primera parte me fascino muy buena no ella a seguir con la 2 parte espero que formen una familia con hijos muchos éxitos escritora.
Rocio Raymundo: gracias hay voy
total 2 replies
Judy
Hermosa historia, pero me hubiese gustado mucho que tuviera un cierre no una segunda postre.
Judy
Como mencioné antes, me encantó la novela, tu talento quedó reflejado en cada oración, párrafo… pero soy sincera y repito nuevamente no me gusta cuando se extiende una historia solo para traer dolor y conflictos, me parece innecesario, es mi opinión, respeto y valoro mucho tu trabajo y eres la autora la que decide. Felicitaciones!
Edith Villamizar
Que descarada 🙄
Edith Villamizar
siempre lo básico 🙄 la misma frase 🙄
Edith Villamizar
excelente
Edith Villamizar
Que envidiosa 🙄 porque no trabajas y te ganas una posición sin dañar a Valentina?
Edith Villamizar
y porqué no le dijistes Valentina que ibas a llevar a la mosquita muerta?🤔
Judy
Estimada autora, espero que no te hayas decidido por una segunda parte y que esta tenga un cierre definitivo como se merece tan linda historia. Espere a que la terminarás para empezar a leerla, y hasta acá me encantó! Pero cuando empiezan los conflictos exagerados no me agrada, con respeto espero que este no sea el caso.
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