Alessia Mancini siempre consiguió todo lo que quiso.
Belleza, atención, admiración… todo excepto a Luciano Morelli
Mientras el resto del mundo caía rendido a sus pies, él seguía viéndola como la hermana pequeña de su mejor amigo. Y aun así, Alessia llevaba años enamorada del único hombre incapaz de verla realmente.
Pero algunas noches cambian vidas enteras.
Lo que comenzó como un error terminó convirtiéndose en una historia marcada por secretos, culpa y heridas que jamás sanaron del todo.
Cinco años después, Alessia vuelve siendo alguien completamente diferente: más elegante, más distante, y completamente fuera del alcance de Luciano por primera vez en su vida.
Ahora él está a punto de descubrir que hay personas que solo entiendes… cuando ya es demasiado tarde.
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Capitulo 13 "Lo que nunca debió pasar"
Alessia no volvió a quedarse sola con Luciano el resto de la noche porque honestamente ya no confiaba en sí misma cerca de él, no después de que estuvo a centímetros de besarla dos veces.
Dios.
Todavía podía sentir el roce de sus dedos sobre su piel mientras caminaba detrás de Alessandro hacia el interior de la casa intentando recuperar algo de estabilidad mental.
—¿Por qué tienes cara de haber visto un fantasma? —preguntó Alessandro mientras revisaba su teléfono.
—Estoy cansada.
—Son las tres y media de la mañana todos estamos cansados.
Sí, pero probablemente nadie más estaba atravesando una crisis emocional severa por culpa del mejor amigo de su hermano.
Alessia soltó lentamente el aire intentando actuar normal.
—¿Mamá dijo algo más?
—Que no piensa dormir hasta que lleguemos a casa porque “las fiestas nocturnas destruyen vidas”.
Eso consiguió arrancarle una pequeña risa.
—Dramática.
—Lo heredaste de ella.
—Cállate.
Alessandro sonrió apenas antes de detenerse frente a la cocina.
—Voy por agua. ¿Quieres?
—No, gracias.
Él asintió distraídamente entrando a la cocina mientras Alessia seguía caminando por el pasillo, necesitaba irse urgentemente porque cada minuto cerca de Luciano estaba debilitando el poco autocontrol que todavía conservaba y eso era peligrosísimo.
Mientras subía las escaleras hacia una de las habitaciones de invitados para buscar su bolso, intentó convencerse de algo simple:
Nada había cambiado realmente.
Luciano seguía siendo Luciano el hombre incapaz de mantenerse lejos de Victoria. El hombre emocionalmente confundido, el hombre que jamás la había mirado así hasta esa noche y precisamente por eso Alessia no podía permitirse creerle demasiado.
Pero otra parte de ella… la parte más enamorada, más vulnerable, más estúpidamente esperanzada…seguía recordando cómo él le pidió que lo detuviera.
“Dime que pare.”
Recordó esas palabras y el corazón volvió a acelerársele brutalmente.
Maldito hombre.
Entró a la habitación cerrando la puerta detrás de ella mientras intentaba recuperar el aire necesitaba calmarse, pensar con claridad, volver a ser la Alessia segura y orgullosa que todos conocían.
No esta versión débil de sí misma que solo Luciano desarmaba con una sola mirada.
Buscó su bolso sobre la cama distraídamente y justo cuando lo encontró…la puerta volvió a abrirse.
El corazón dio un salto inmediato.
Luciano, por supuesto.
Porque aparentemente el universo había decidido acabar con su estabilidad emocional esa misma noche.
Él cerró la puerta lentamente detrás de sí y Alessia sintió el cuerpo entero tensarse otra vez.
—¿Me estás siguiendo oficialmente ya? —preguntó intentando sonar tranquila.
Luciano no respondió inmediatamente solo siguió observándola de esa forma peligrosa que la estaba volviendo completamente loca.
—Te fuiste —dijo finalmente.
Ella soltó una risa nerviosa.
—¿Eso es un crimen?
—Empieza a sentirse personal.
Dios, ¿Por qué seguía hablándole así?
Alessia apretó ligeramente el bolso entre sus dedos intentando ignorar el modo en que su corazón parecía perder completamente la dignidad cerca de él.
—Tal vez necesito espacio para pensar.
Luciano dio un paso hacia ella.
—¿Sobre qué?
Sobre ti, siempre pienso sobre ti, pero no podía decir eso nunca se atrevería.
—Sobre por qué decidiste volverme emocionalmente inestable de repente.
Eso consiguió que él sonriera apenas y Alessia odió cuánto le afectaba todavía.
—No fue planeado.
—Eso no me tranquiliza en absoluto.
Luciano soltó una risa baja antes de acercarse otro poco.... Demasiado cerca otra vez.
—A mí tampoco me tranquiliza.
El corazón empezó a golpearle con fuerza dentro del pecho porque había algo peligrosamente sincero en él ahora.
Algo que Alessia jamás había visto antes.
—Luciano…
—No puedo dejar de pensar en ti esta noche.
Las palabras la destruyeron completamente así, sin aviso, sin protección.
Alessia dejó de respirar unos segundos porque llevaba años soñando escuchar algo así y ahora que finalmente estaba ocurriendo… sentía terror.
—No digas eso si mañana vas a arrepentirte —murmuró apenas.
Luciano frunció ligeramente el ceño.
—¿Por qué sigues creyendo que esto no es real?
Porque tú nunca me elegiste antes, porque siempre estaba Victoria, porque yo fui la niña enamorada mientras tú apenas me veías pero Luciano seguía acercándose lentamente como si quisiera romper cada una de sus defensas.
— Alessia —dijo más bajo—. Te juro que no entiendo qué me pasa contigo.
Ella tampoco entendía nada solo sabía que Luciano estaba demasiado cerca, que la miraba demasiado y que su cuerpo entero reaccionaba automáticamente a él.
Él levantó lentamente una mano hacia su rostro otra vez pero esta vez Alessia no retrocedió.
Los dedos de Luciano acariciaron suavemente su mejilla mientras ambos permanecían en silencio y juro por dios que eso se sintió demasiado íntimo.
—Deberías detenerte —susurró Alessia sin convicción.
—No quiero.
El corazón prácticamente dejó de funcionar porque la forma en que lo dijo… tranquila, honesta, casi desesperada la estaba destruyendo.
Luciano se inclinó lentamente hacia ella y esta vez Alessia no pensó, no analizó, no huyó.
Solo cerró los ojos y entonces... El beso ocurrió suave al principio.
Como si Luciano todavía estuviera dándole oportunidad de arrepentirse pero Alessia llevaba demasiados años enamorada de él como para detener algo así.
No cuando siempre lo había querido, no cuando él finalmente parecía quererla también.
Las manos le temblaron ligeramente mientras Luciano profundizaba el beso despacio, sosteniéndole el rostro con una delicadeza que terminó de romperla completamente porque jamás imaginó que él pudiera besarla así, tan suave y delicado como si realmente significara algo.
El aire empezó a faltarle y aun así no quería separarse.
No quería pensar en Victoria, ni en Alessandro, ni en lo mal que probablemente terminaría todo esto, solo quería quedarse en ese momento un poco más porque necesitaba sentir que era real o no solo un sueño.
Pero Luciano se apartó lentamente apoyando la frente contra la de ella mientras ambos intentaban recuperar el aire.
El corazón de Alessia latía tan fuerte que dolía y entonces Luciano dijo exactamente lo que terminó de asustarla.
—Creo que esto nunca debió pasar contigo. —
eso es lo que va a pasar con ella por eso se cansa que futuro tiene con un hombre que no sabe lo que quiere 🤣
ella tranquila no hace escándalos pero y el