Eh pasado muchas cosas en mi corta vida, eh dejado mi lugar de origen y crecí en otro país junto a mi madre. En mi adolescencia, descubrí algo que no esperaba... descubrí el amor. Y así como encontré el amor y entré en ese mundo, también me estrellé contra el suelo...sentí la seguridad, la paz y la calma en un par de ojos azules, pero también me deje llevar por mis pensamientos de no ser lo que él esperaba. Y aquí estoy, contando como pase de aprender a amar, a rechazar ese amor que esperé, y a volver a él con mi segunda oportunidad.
NovelToon tiene autorización de S. A . Lez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
13
Me levanto y camino hasta su habitación, entro sin hacer ruido, y me meto debajo de sus sábanas como si fuera un animal doméstico buscando el calor de su dueño.
-¿Qué haces? Me has pegado un susto- me dice, y me sobresalto porque pensé que dormía.
- Tengo demasiado frío, déjame dormir contigo porfa.
No dice nada, me hace un lugar en su cama y me acuesto a su lado, mirándolo.
-¿Como puedes dormir solo con una manta? ¿No tienes frío?
-No, para mí es suficiente. Te hubieses puesto un buzo
-No puedo dormir con tanta ropa- me mira enojado y me regaña.
- Duérmete ya.
Cierro mis ojos, y me acerco a él poniendo mi cabeza en su pecho para quedarme dormida.
No sé cuánto tiempo dormí, pero al sentir que él se mueve para levantarse, me tiro sobre el pasando mis brazos por su cuello y me hundo en él.
-Lu, es hora de levantarse- me dice intentando despertarme
-Mmm, no, es temprano
Pego mi cuerpo al suyo, y puedo sentir su piel pegada a mi piel.
- Por favor...ten piedad de mi- me dice suplicando
-¿Que tenga piedad de ti? ¿Acaso te estoy castigando?- le pregunto soltandolo
- Entiéndeme por favor, no puedo besarte porque no quieres que lo haga, pero estás metida en mi cama, sobre mi cuerpo, y tu piel sobre la mía...no es fácil esto Lu
Lo miro con una sonrisa maliciosa... quizás pueda jugar a ser mala con él un poquito.
-Seré un poco más cruel entonces...
Froto mi nariz con la suya, y él pasa sus manos por mi cintura. Pasa despacio sus manos por mi vientre y se detiene, levantando las sábanas y mirando bajo ellas.
-¿Estás gorda? - me dice mirándome, buscando una explicación
-No... de eso quería hablar contigo
Suspiro, me pongo boca arriba y me destapo de golpe...llego la hora de la verdad.
-Estoy embarazada- digo cerrando los ojos.
Pone una mano sobre mi vientre y me acaricia suavemente.
-¿Porqué no me lo contaste antes?
-No sabía cómo decírtelo. Estuviste preguntándome tantas veces si estaba todo bien, y yo solo decía que podía con esto... soy una idiota
-No, no lo eres- Me ayuda a sentarme en su regazo.- Solamente te confiaste, pero ya está hecho. Ahora debemos cuidarlo- dice acariciando mi vientre.
Mis lágrimas salen instantáneamente sin poder retenerlas... esto es muy difícil para mí.
-No llores, no le hace bien al bebé.- me dice tratando de consolarme.
Seca mis lágrimas con sus dedos y me ayuda a levantarme.
-¿quieres desayunar? Comamos algo
Luego de lavarme, bajamos a desayunar juntos. Prepara chocolate caliente, y yo preparo tostadas, corto un poco de queso y un frasco de dulce de leche.
Nos sentamos en silencio, mientras desayunamos, él rompe el silencio
-Por eso querías irte, ¿verdad?- me pregunta sin levantar sus ojos de su taza de chocolate.
Lo miro y luego miro yo también mi taza de chocolate
- Creí que Dave viviría con nosotros, pero él no quiere saber nada del bebé. Simplemente se fue.
-No es necesario que te vayas Lu. No así, quedate aquí...
-Necesito cambiar de aire, Jamie. Necesito verde, necesito paz...
-No puedo dejarte sola.
Nos miramos y mi mente empieza a girar... ahora no quiere dejarme sola... yo necesito estar sola, dedicarme a cuidar de mi bebé, de mi, sanar mi corazón...
-¿No te has puesto a pensar que si la vida nos hizo cruzarnos es porque debemos estar juntos?- él interrumpe mis pensamientos con estas cosas que lo único que hacen es confundirme aún más.
-Jamie, ¡no puedo darte lo que tú quieres! ¿Quieres este corazón hecho pedazos? ¿Quieres estar juntando de a uno los pedazos de mi vida destrozada, quieres pagar las consecuencias de mis errores?
-¡Quiero hacerte feliz! ¿Acaso no lo entiendes?! Te eh amado desde que te conocí, te lo dije, me rechazaste, me fui y volvi, te sigo amando, te lo dije, te lo demuestro, me aguanto las ganas de besarte, soy capaz de irme a vivir a otro lado si no quieres vivir conmigo... pero que me plantees esta estupidez de no querer estar conmigo por tus errores no lo puedo escuchar. ¿Acaso Dave si merece tu amor y tus lágrimas más que yo? ¿Es necesario lastimarte para que me tomes en cuenta? ¡Mierda, Lucía, esto no debería ser así!
Lo miro en silencio... tiene razón, Dave no merece mi amor, ni siquiera merece estar en mis pensamientos. Fue un cobarde al dejarme sola, al pedirme que aborte a su propio hijo...pero él tampoco merece quedarse a mi lado sabiendo que estoy destrozada, que ya no tengo por donde empezar a levantarme de nuevo, ni fuerzas tengo para eso. ¿Cómo le explico que lo único que quiero ahora es empezar de nuevo junto a mi bebé, que quiero olvidarme de todo lo que pasó?
-¿Crees que no movería el cielo y la tierra para hacerte feliz? - este hombre es tan perseverante cuando se lo propone
-¿Qué hay del bebé?- pregunto sin querer escuchar, tengo miedo de que me vuelvan a decir que debo matarlo para ser feliz junto a alguien...no quiero eso.
-Para mi no es un problema... nunca lo sería. Es tanto tuyo como mío, lo amo de igual manera que te amo a ti...
-¿Estás seguro?
- Muy seguro.
Sus respuestas me dejan pensando, siempre supe que el me ama, pero amarme y amar a un bebé que no es suyo es algo que no puedo entender. ¿Cómo lo hace? desde el momento en que le dije que estaba embarazada esperé una respuesta que me hiriera, o un regaño. Pero él no hizo ninguna de las dos cosas...al contrario, acaricio mi vientre como si dentro hubiera el tesoro más preciado. Para mi si lo es, pero ¿Para él también lo es?
Termino de lavar las tazas que usamos, nos sentamos en el sillón, me siento observada por él. Se que me mira, mira mi vientre pequeño y vuelve a mirar mi rostro. Pongo mis manos sobre mi vientre y lo acaricio despacio... ahora ya no debo esconderme para poder acariciarlo.
-Lu...
-¿Qué?
-¿Puedo acariciar tu vientre?
-Si...puedes
Esto es muy fuerte para mi ... esperaba que fuera Dave quién lo hiciera, pero Jamie quiere hacerlo...y me pide permiso. Asiento con la cabeza tratando de tragar las lágrimas que quieren salir y el se arrodilla frente a mí.
Descubre mi vientre, y lo observa con admiración.
Pasa sus manos por mí piel, y luego me mira a los ojos.
-¿Me dejaras besarlo cada día, las veces que yo quiera?
Lo miro un poco extrañada, pero el se ve muy entusiasmado y no quiero que sienta algo malo, asiento y lo veo volver a mirar mí vientre.
Besa mi vientre, deja pequeños besos alrededor del ombligo y apoya su oído en el, como si quisiera escuchar algo... sonrío al pensar en estas cosas hasta que comienza a preguntar con curiosidad
-¿De cuántas semanas estás?
- de 12 semanas. La semana próxima tengo un turno programado para una ecografía...
-¿Puedo ir? Esto es un milagro, Lu... pensar que aquí dentro está creciendo una personita pequeña que llenará nuestros días de felicidad...
quiero ver cómo crece dentro de ti.