Espero que os guste y le deis una oportunidad ❤
NovelToon tiene autorización de MiriamLove22 para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.
Capítulo 12
Había quedado con la mujer mayor de la biblioteca, que mañana estaría por la mañana de nuevo para ayudarla.
Fue muy amable conmigo, y me conto cosas que, seguro que otra persona no respondería tan fácilmente, lo último que me dijo que la gente del pueblo no quería hablar de los temas de la familia Nelson, y tampoco se sorprendían de las desapariciones o muertes raras como los chicos de aquella noche.
Cuando salí de la biblioteca ya era de noche, las calles del pueblo estaban completamente desiertas, no se veía ni un alma, comencé a caminar dirección al hostal donde Carlota me estaba esperando a que llegara para poder dormir tranquila y también tenía una llamada pendiente de mi abuela que no se me había olvidado.
Llegué al cabo de diez minutos al hostal, la mujer estaba revisando unos papeles sentada al verme dejo de revisarlos, fui a pedirla el teléfono, pero ella se adelantó cogiéndolo de debajo del mostrador para ponerlo encima indicándome con su mano que llamase.
-Gracias - sonreí, parecía que ya me iba conociendo.
Marque despacio el número de mi casa, espere a que lo cogiera alguien que estuviera cerca por suerte mi abuela fue quien lo cogió.
-Hola mi vida, pensé que no ibas a ver el mensaje por la mala cobertura – hablo ella primero.
-Te llamo desde el hostal, me llego tu mensaje porque conseguí en un sitio un poco de cobertura, ¿de qué querías hablar? - sabía que había algo más aparte del tema de los vampiros.
-Cuéntame, ¿te volviste a encontrar con aquel chico? - mire a la mujer mayor que había vuelto a estar centrada en el papeleo.
-Si – la dije intentando medir las palabras ya que, aunque estuviera ocupada con el papeleo la está escuchando.
-¿Te ha intentado hacer algo? - fruncí mi ceño, hasta ahora William había sido caballeroso conmigo, al principio me intento morder si eso no se me olvidara, pero él es otro ser donde la gente le invade su territorio eso no es excusa, pero por una parte le entiendo.
-Claro que no – conteste seria, la mujer mayor levanto unos segundos la cabeza para mirarme, estaba más que claro que estaba escuchando todo lo que decía.
-Eso esperaba por su bien – mi abuela era muy protectora, pero la notaba en todo momento tranquila y eso me dejaba pensar él porque estaba así de tranquila.
-Abuela, todo esto es muy raro tengo muchas preguntas, pero no puedo hablar mucho – le di la espalda a la mujer intentando hablar un poco más bajo.
-¿Como se llama el chico? - esto parecía un interrogatorio, pero así era mi abuela.
-William – dije casi en un susurro.
-¿No estás sola, ¿verdad? - por fin mi abuela se dio cuenta porque contestaba así de seca.
-Si – conteste.
-Dentro de unos días tendrás que volver a casa, y poder hablar contigo mejor, tu madre me matara como se entere de lo que voy a decirte – negué sin entender.
-¿Tan importante es? - la pregunte.
-Si, ellos nunca se atrevieron a decírtelo, pero ya es hora, no quiero que te pase nada por ocultar la verdad – cada vez me sentía más confusa por cada segundo que pasaba.
-¿Qué verdad abuela? - necesitaba una respuesta, pero sabía que por un teléfono no me la iba a dar.
-Tendrás que esperar mi niña, te quiero – después me colgó, me quedé unos segundos pensativa, para después volver a darme la vuelta y dejar el teléfono antiguo en su sitio, la mujer me dio las buenas noches cuando me despedí, dispuesta a subir arriba.
La imagen de esta tarde en el rio, con William invade mi mente recordando aquel beso que me dejo embelesada, tenía ganas de volver a verlo y pasar más tiempo con él, conocerlo, sentía una atracción enorme hacía el que ni yo entendía.
Por mi cabeza también se formuló una gran pregunta, que sabría que no iba a obtener una respuesta verdadera al menos que no lo sintiera por mí misma.
¿Qué se siente cuando un vampiro clava sus afilados colmillos sobre el cuello de un ser humano?
Cuando entre a la habitación la luz se prendió dejando ver a una adormilada Carlota, se la notaba en su cara el cansancio que tenía y que no podía dormir hasta que no llegara.
-Por fin llegas, pensaba que no ibas a llegar porque te habías quedado leyendo hasta la madrugada – rodé los ojos por su exageración en cada palabra.
-No exageres, ya estoy aquí tarde en subir porque estuve hablando con mi abuela por teléfono – se removió incorporándose para ponerme más atención.
-¿Y de que quería hablar? - me daba mucha pena tenerla que mentir, porque a ella siempre la contaba todo, pero no me creería me tomaría por una loca además de que se pondría histérica.
-Nada importante, como estaba y si no lo estábamos pasando bien – intente sonar lo más normal posible, lo menos que quería es que dudase de mí.
-Pasado mañana tenemos que volver a la ciudad – cuando dijo eso me dieron ganas de decirle que no, ¿por qué? Ni yo lo sabía.
-Que pronto se acaban nuestras vacaciones – es lo único que pude contestarla, sentándome en la cama para quitarme mejor los zapatos.
-No se te ve con muchas ganas de volver a la ciudad – para que decir que sí, cuando es un no.
-Aura porque te noto rara – trague fuerte al escucharla, yo no sabía mentir, ¿ahora que la digo?
-No, estoy bien – Aura se te da fatal.
-¿Sabes que siempre me puedes contar todo y te apoyare? - se levantó para sentarse conmigo en mi cama a mi lado.
-Si, pero enserio no me pasa nada – ella me miro intentando encontrar algún signo que la dejase claro que la estaba mintiendo.
-No sé por qué no te creo – suspire, pasando mi mano por mi pelo, no sabía cómo reaccionar.
-Vale, si te diré... - pare de hablar unos segundos, la contaría que había estado investigando sobre la casa y se quedaría tranquila. - Estuve investigando sobre la casa del horror – la confirmé.
-¿Todavía sigues con esa casa? Solo da miedo no sé porque te da tanto misterio – un escalofrió paso por su cuerpo como si estuviera recordándolo.
-Ni yo lo sé, pero qué más da nos iremos pronto, ahora a dormir – lo deje estar, levantándome para cambiarme y ponerme el pijama.
Después de cambiarme por el pijama, me quite mi cadena del cuello dejándola en la mesilla pequeña cuando me metí en la cama, había dejado el tema zanjado no quería que me preguntara más porque no podía seguir mintiéndola de esa manera.
Al rato me había quedado dormida, empecé en mitad de la noche a sentir un cosquilleo por mis brazos, me removí cambiándome de lado, pero no tarde mucho cuando volví a sentir otro cosquilleo, pero esta vez en mi espalda, abrí mis ojos despacio sin entender que estaba pasando, cuando me di la vuelta fui a pegar un grito del susto al verle frente a mí, pero el me tapo mi boca con su mano fría.
¿Cuánto tiempo se había tirado observándome?
¿Llevaba mucho tiempo en la habitación?
-¿Qué haces aquí? - pregunte sin poder pararlo, aunque fuera una pregunta tonta.
-No puedo aguantar más - mi cara cambio a una de confusión, pero se fue cuando busco mis labios subiéndose encima de mí.
Es perfecto, su piel era blanca como la mía, parecía que brillaba bajo la luz de la luna que entraba por la ventana, no pude contenerme y besé su pecho, tocarlo, mientras que él se dejaba, su piel era demasiado suave.
El reacciona buscando de nuevo mis labios con los suyos, eran cálidos y suaves, su lengua hace contacto con la mía provocándome una excitación extrema que nunca había sentido en la vida.
Se deshace de sus pantalones y vuelve rápido hacia mí, con un rápido movimiento me coloca boca abajo, en seguida se posiciona sobre mi piel, su tacto era frío, pero a la vez quemaba, era una sensación extraña pero agradable a la vez, besa cada parte de mi piel despacio y con delicadeza como si tuviera peligro en algún momento de romperme, como si fuese la cosa más delicada del mundo.
Parece que los dos estamos ardiendo como si estuviéramos en el mismísimo infierno.
Los labios de William besan mi cuello, mi espalda, haciendo que me arquee, ahogando pequeños gemidos, no es solo excitante si no también como si nos amaramos de hace mucho tiempo, aparta mi pelo a un lado despacio sintiendo las yemas de sus dedos rozando cada milímetro de mi piel.
-¿Quieres jugar a un juego? - su dulce voz, invade mis oídos como si fuese una melodía amorosa, me ruborizo, por supuesto que quería.
Despacio me doy la vuelta para tenerlo cara a cara, y aunque reconozco que me estoy muriendo de la vergüenza por estar así con el sin apenas conocerle abro mis ojos para contemplar su hermoso rostro, como si lo hubieran creado los mismos dioses.
El me ataca, pero con un nuevo beso, que me dejan con ganas de más, una sensación nueva para mí que solo sentí con el cómo debajo de la cascada, sus besos son así como cuando comes tu chocolate preferido después de tanto tiempo sin comerlo, es dulce, sus manos son muy suaves que me provocan cosquilleos allí por donde toca, y mi cuerpo es imposible que no reaccione ante su tacto pidiendo más de él.
Me atrevo a acariciar sus brazos que son fuertes, su espalda como si la hubiera tocado en más de una ocasión.
Su lengua hace un recorrido turístico bajando desde mi cuello hasta mis pechos, despacio levanto mi camisa terminándola por quitar, subió un momento su mirada mirándome con esos ojos que te embriagaban como si te echaran un hechizó de encanto, vuelve a mirar mi pecho para después besar con delicadeza mis pezones, hasta hacer un camino a mi ombligo, para acabar bajando finalmente a mis muslos sintiendo un cosquilleo ardiente al sentir un pequeño mordisco, mis gemidos cada vez se vuelven más agudos sintiendo el terror de que mi mejor amiga se despertase, no sabía que estaba haciendo solo que no podía parar.
William se deshace totalmente de mi pantalón para después deshacerse de su bóxer, y entonces no pasan ni dos segundos cuando siento como su miembro hace contacto con mi piel, y me siento como una niña inocente sin saber nada sobre esto esperando a que el proceda a enseñarme todo lo que no sé.
Vuelve a posicionarse sobre mí, atacando mis labios es un beso fogoso y caliente, no tengo frio al revés parece que me metí en un horno, cuando sus besos se vuelven más rápido baja despacio a mi cuello besando esa zona, levanto mi cuello dejándole más espacio para que pueda seguir con las acaricias que me están derritiendo y llevándome a un mundo desconocido, siento de repente un escozor fuerte cuando ya no me besa, clava sus afilados colmillos sobre mi cuello sintiendo el pinchazo seguido de un sentimiento extraño cuando comienza a succionarme la sangre.
-¡AURA! - escucho un grito que hace que salga de la burbuja en la que estaba, me sobresalto incorporándome rápido mirando a todos lados, una Carlota con una mirada confusa me mira con los brazos cruzados.
-¿Qué ha pasado? - pregunto sin entender, ya no siento ese calor y menos sus acaricias.
-Tuviste un sueño raro – me dice Carlota con sus pelos alborotados de recién despierta.
-¿Entonces fue un sueño? - dije sin más con una gran decepción, siento como mis mejillas arden cuando mis mejillas enrojecen.
-Vaya, parecía que el sueño que tuviste te estaba gustando...
Gustar se quedaba corto, y por la mala suerte mía todo había sido un sueño y nada de eso había pasado en la vida real.
PD: Tenéis el tráiler de el libro en YouTube, me podréis encontrar como Miriam 22 Love, el tráiler tendrá el título del libro, dejar vuestros comentarios por YouTube que os parece, aunque no lo parezca le dedique tiempo a crearlo, os quiero mucho gracias por vuestro apoyo diario ❤
Ufffff. que calor...🙈
Si me dejo morder..😅😅👍