Catalina solo conoció un amor, el de su padre. La única persona que la quiso se fue de éste mundo sabiendo todo lo que tendría que afrontar su pequeña.
Hay personas que nacen para sufrir, la protagonista es una de ellas 💔
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12 CATALINA
Después que el anciano se fue Jonás se vino a vivir a la montaña.
El matrimonio solo era de pantalla. Jimena y su hijo se apropiaron de todo.
Ese fue el trato que hicieron.
Lo único que él le pidió es que cuidara a su pequeña Catalina.
Ella no la soportaba, a él y a la niña pero por dinero la cuidaba. La alimentaba y le lavaba. Pero no le hacía nada a él.
Los meses en la cárcel le pasaron la cuenta. Nunca se logró recuperar del todo. Los doctores a los que vio le dijeron que los pulmones se le dañaron irremediablemente.
El corazón también se vio comprometido. Aun así alcanzo a vivir tres años en la montaña.
Viajaba cada mes a ver a su pequeña. Era su vida.
La amaba más que cualquier cosa en este mundo.
Y por eso seguía luchando, por ella.
Yo era el que lo visitaba todas las semanas. Con Arroyo nos íbamos temprano, le llevaba verduras frescas de mi huerta, cocinaba y estaba devuelta en la tarde en mi casa.
Los años igual me pesaban, y Arroyo ya no quería salir. Andaba suelto. Hacía años que mis ovejas habían muerto, él se iba a echar dónde estaban enterradas. Es inc!eíble la capacidad que tienen los animales para sentir.
La última vez que lo vi, me dijo.
--Me vengo a despedir.
--No voy a volver mi amigo. Buscaré a alguien que cuide a mis ovejas.
--Siento que mi tiempo se está acabando. Y quiero vivir estos últimos años con mi pequeña. Quizás hasta cuando Dios me dará vida.
--Pero quiero enseñarle a mi Catita que ella puede ser amada. Su madre y hermano la odian.
--Lo sé, lo veo en cada acción. Y ella ya se da cuenta, esa mujer, ni siquiera la toca, solo lo indispensable y su hermano la ignora, a pesar que ella lo sigue como un perrito.
--Necesito educarla, contarle de mi madre, de sus antepasados, leerle cuentos.
--Prepararla para el futuro que le espera.
--El trato que hice con Jimena es que cuando yo muera, Catalina se vendrá a vivir aquí.
--¡Pero que dices hombre! Me paré furioso
--¡Cómo puedes pensar que una mujer o mejor dicho una niña se puede venir a vivir sola en estas montañas!
--¿Y ella lo permitirá?
--¿Que no sabe de los peligros que se corren aquí en esta soledad?
No le quise decir más. Para no amargarlo mas
--Se lo prometí. Ella no la quiere a su lado. Si no, la entregará en un hogar dé niños. Esa fue la opción que me dió.
--No creas que no lo pensé. No tengo familia Ezequiel, y esos hogares son horribles, prefiero que se venga a la montaña, porque se que acá no estará sola.
--Estoy desahuciado mi amigo. Hace un año debería estar bajo tierra.
--Pero le pedí unos años más A Dios. Para prepararla y enseñarle.
--Estoy pagando mi pecado.
--Que pecado ni nada. Esa mujer es un demonio.
--Hace muchos años que dejé de creer en Dios. Pero si existe algo parecido, espero que te de varios años más mi amigo.
--La niña no tiene la culpa. De los errores de los adultos.
--Si algo me pasa, y la ves llegar ....
No pudo seguir hablando, comenzó a llorar, lo dejé, era su dolor y la impotencia de no manejar su vida enferma.
--¡Ayúdala Ezequiel!, no la dejes sola.
--Quizás cuántos años más viviré. No lo sé.
--Pero no me rendiré fácilmente. Tiene tres años, con unos cuatro o seis años más. Podré enseñarle a sobrevivir.
--Que aprenda a defenderse.
--Mi niña nació de un acto horrible, pero pago cada día mi pecado.
--Te quiero agradecer por ser mi amigo, mi compañero y confidente. Y te pido que cuando llegue, porque se que ella la traerá, que la protejas.
--Que la cuides como lo hiciste conmigo.
--No quiero irme sin decirte que siempre te admiré, tu fortaleza y tu fuerza para seguir adelante.
--No cualquier hombre se levanta como tú lo hiciste.
--No tuve un hombre a quien admirar, ni padre ni abuelo. Tu fuiste lo más cerca que conocí.
Mientras tosia un poco, continuó.
--Ansiaba bajar del barco y venir a verte. Cada regalo que te compré lo hice como si fuera para mí .....
--Gracias por tus consejos y tu preocupación por mí.
--Se que no querías que me casara, pero mi Catalina lo valía.
--Háblale de mí.
--Cuéntale que no fui un mal hombre.
--Y que la amé por sobre todo.
Lloré y él también lloraba, era el final de una larga amistad.
Me dolía, claro que si. El muchacho al que conocí se estaba llendo.
Nos abrazamos sabiendo que no nos volveríamos a ver
Le dije
--Yo la cuidaré como si fuera mi nieta. No te preocupes. No la dejaré sola.
--Y la seguiré educando.
--Espero que sea mucho más allá.
--Vete en paz Jonás.
--Gracias mi viejo amigo.
Comenzó a caminar me senté en las escaleras y lo ví perderse.
Con el se iba una parte de mi vida. Porque lo quise, y lo hice parte de mi vida.
A lo lejos escuché algo.
Era Jonás cantando, se despedía de mí tal como llegó.
Así como una vez le abrí mi corazón y lloré por mis hijos. También lloré por mi amigo.
...ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ...
Entre tú y yo, ¡qué mucho echaba de menos tus letras!