NovelToon NovelToon
“Crónicas Del Mundo Antes De Él”

“Crónicas Del Mundo Antes De Él”

Status: En proceso
Genre:Edad media / Mitos y leyendas / Mundo de fantasía
Popularitas:310
Nilai: 5
nombre de autor: kingofcurses_rb.

Veinticinco años antes de los eventos que cambiarían el mundo, la verdad permanecía oculta bajo silencio, sangre y recuerdos prohibidos.
Mientras antiguas fuerzas observan desde las sombras, personas marcadas por la pérdida, la culpa y la soledad intentan seguir adelante en un mundo que lentamente comienza a desmoronarse.
Esta es la historia de quienes existieron antes de la tragedia. Antes de los bucles. Antes de que alguien pudiera regresar de la muerte.

NovelToon tiene autorización de kingofcurses_rb. para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 12:El lago de los espíritus

La noche seguía cubriendo lentamente el castillo de Lytharia.

La música de la ceremonia continuaba a lo lejos, apagada por el viento nocturno y la distancia.

Cecilia observó confundida la mano extendida de Ren.

El Caballero Santo mantenía aquella pequeña sonrisa tranquila.

Muy distinta a la expresión perfecta y educada que mostraba frente a los nobles.

Más humana.

Más real.

—¿Vienes?

Cecilia dudó apenas unos segundos.

Luego tomó lentamente su mano.

Y por algún motivo…

la presión dentro de su pecho disminuyó un poco.

Ren comenzó a caminar por uno de los largos pasillos exteriores del castillo mientras Cecilia lo seguía.

Las luces doradas iluminaban suavemente las paredes de piedra mientras varios guardias hacían reverencias apenas veían pasar al Caballero Santo.

Pero Ren parecía completamente acostumbrado.

—¿A dónde vamos?

—A un lugar que normalmente no muestro a nadie.

Eso sorprendió a Cecilia.

—¿Por qué a mí sí?

Ren guardó silencio apenas unos segundos.

—Porque pareces necesitarlo.

El viento movió suavemente el cabello plateado del joven mientras descendían unas enormes escaleras que llevaban hacia la parte más antigua del castillo.

Finalmente…

llegaron a un enorme jardín oculto detrás de varias paredes cubiertas de enredaderas.

Cecilia abrió ligeramente los ojos.

El lugar era hermoso.

Pequeños árboles rodeaban un lago cristalino iluminado por cientos de luces flotantes.

El agua brillaba suavemente bajo la luna.

Y el ambiente entero se sentía increíblemente tranquilo.

Como si el ruido del mundo no pudiera entrar ahí.

—¿Qué es este lugar…?

Ren observó el lago en silencio.

—Conozco un lugar donde existen espíritus que tu pueblo adora.

Cecilia parpadeó sorprendida.

—¿Tortugas?

Ren asintió suavemente.

—Pero este lugar no es cualquiera.

El joven caminó lentamente hacia la orilla del lago.

—Aquí descansan los espíritus recién nacidos.

Los ojos amatista de Cecilia se abrieron completamente.

Porque inmediatamente recordó las palabras de su madre.

“Ver un espíritu bebé significa algo importante.”

El agua comenzó a moverse suavemente.

Y entonces…

pequeñas luces emergieron lentamente desde el lago.

Cecilia dio un pequeño paso hacia adelante sorprendida.

Eran tortugas.

Pequeñas.

Demasiado pequeñas.

Cada una estaba cubierta por un brillo mágico suave mientras nadaban lentamente alrededor de la superficie.

Algunas apenas podían mantenerse flotando correctamente.

Otras se escondían detrás de piedras brillantes.

La niña quedó completamente maravillada.

—Son… hermosas…

Ren sonrió apenas al verla.

—La mayoría de personas jamás puede encontrarlas.

El Caballero Santo se sentó lentamente cerca de la orilla.

—Dicen que los espíritus recién nacidos solo aparecen frente a personas que cargan tristeza profunda… o frente a quienes necesitan compañía.

Cecilia observó a las pequeñas criaturas nadando lentamente.

Y entonces…

una de ellas comenzó a acercarse hacia ella.

Muy pequeña.

Con un brillo azul extremadamente débil.

La tortuga se quedó frente a Cecilia observándola en silencio.

La niña lentamente se arrodilló cerca del agua.

—Hola…

El pequeño espíritu inclinó apenas la cabeza.

Y luego…

se acercó todavía más.

Ren observó aquello en silencio.

Sus ojos azul cielo parecían ligeramente sorprendidos.

—Eso es raro.

—¿Eh?

—Normalmente tardan mucho en acercarse a alguien.

Cecilia extendió lentamente una mano hacia el agua.

Y la pequeña tortuga tocó suavemente uno de sus dedos.

El brillo alrededor del espíritu aumentó apenas un poco.

La niña sintió algo cálido dentro del pecho.

Algo tranquilo.

Como si por un instante…

todo el dolor desapareciera.

Y entonces recordó otra vez la voz de su madre.

“Los espíritus desean estar con ciertas personas.”

Las lágrimas comenzaron a acumularse lentamente en sus ojos.

Pero esta vez…

no eran lágrimas llenas únicamente de tristeza.

Ren la observó en silencio unos segundos.

Y luego habló suavemente.

—Mi madre me traía aquí cuando era niño.

Cecilia volteó lentamente hacia él.

El Caballero Santo observaba el lago con una expresión tranquila.

—Decía que este lugar existía para recordar algo importante.

El viento recorrió suavemente el jardín oculto.

—Incluso las criaturas más pequeñas pueden seguir viviendo después de perderse o tener miedo.

El silencio volvió.

Pero esta vez…

era cálido.

Y bajo la luz de la luna…

dos niños rotos por la pérdida observaban juntos a los pequeños espíritus nadando tranquilamente en el lago.

Capítulo 12

El lago de los espíritus — Parte 2

La pequeña tortuga espiritual seguía flotando frente a Cecilia.

Su brillo azul iluminaba suavemente el agua mientras el jardín permanecía en completo silencio.

Ren observaba el lago tranquilamente.

Pero Cecilia…

sentía algo extraño.

Algo dentro de ella reaccionaba al lugar.

Como si una parte olvidada de su existencia estuviera despertando lentamente.

El viento recorrió suavemente los árboles.

Y entonces…

la voz de su madre regresó dentro de sus recuerdos.

“Todo lo que hice… fue para protegerte.”

Los ojos amatista de Cecilia temblaron apenas un poco.

Porque existía una verdad que jamás conoció completamente.

Una verdad enterrada incluso antes de que ella naciera.

Cecilia aparentaba tener doce años.

Pero en realidad…

había vivido ciento doce años dentro del santuario.

Hija de una madre elfa y un padre humano.

Una mestiza.

Y precisamente por eso…

su existencia jamás fue vista como algo normal.

El santuario escondía secretos horribles bajo su apariencia pacífica.

Secretos antiguos.

Crueles.

Especialmente relacionados con niñas nacidas como Cecilia.

Porque existía una tradición prohibida.

Olvidada por muchos. Negada por otros.

Las niñas mestizas nacidas de madres elfas eran consideradas “compatibles”.

Recipientes.

Posibles contenedores para la Maga Oscura de la Envidia.

Alicia.

El pueblo creía que si una de esas niñas lograba soportar la conexión…

la calamidad podría ser controlada.

O sellada.

O utilizada.

Era una tradición nacida del miedo.

Del egoísmo.

Y de la desesperación.

Por eso…

cuando Cecilia nació…

muchos ancianos del santuario la observaron con terror.

No solo porque se parecía a Alicia.

Sino porque cumplía todas las condiciones.

Cabello negro. Ojos amatista. Sangre mestiza. Y una afinidad mágica anormal.

Ella jamás fue vista únicamente como una niña.

Desde el principio…

fue vista como un recipiente.

Pero todo salió mal.

Porque su madre se negó.

Protegió a Cecilia. La escondió. Y rompió completamente aquella tradición.

Por eso tantos ancianos odiaban a su madre.

Por eso Alicia apareció aquella noche.

Porque la existencia de Cecilia jamás pasó desapercibida para la Envidia.

El lago brilló ligeramente.

Y por un instante…

Cecilia sintió algo imposible.

Una presencia.

Oscura.

Lejana.

Triste.

Sus ojos amatista se abrieron lentamente.

Porque durante toda su vida…

siempre había existido una conexión invisible dentro de ella.

Una conexión cercana a Alicia.

No física.

Ni completamente mágica.

Era algo peor.

Comprensión.

Ambas compartían algo similar.

Soledad. Miedo. Y el rechazo del mundo.

Pero aun así…

eran opuestas.

Alicia representaba el odio nacido del sufrimiento.

Cecilia…

seguía intentando representar amor incluso después del dolor.

Dos existencias similares.

Tomando caminos completamente distintos.

La pequeña tortuga espiritual se acercó todavía más a Cecilia.

Y entonces…

Ren habló suavemente.

—Pareces triste otra vez.

Cecilia volvió lentamente a la realidad.

La niña observó su reflejo sobre el agua.

Y por un instante…

la imagen de Alicia pareció mezclarse brevemente con la suya.

Desapareciendo inmediatamente.

Cecilia apartó rápidamente la mirada.

—Solo estaba pensando…

Ren observó su expresión en silencio.

El Caballero Santo notó algo importante.

Cecilia cargaba miedo.

Pero no miedo hacia otros.

Miedo hacia sí misma.

Como si creyera que algo dentro de ella fuera peligroso.

El viento recorrió suavemente el lago.

Y muy lejos de ahí…

en algún lugar oculto dentro de la oscuridad…

Alicia abrió lentamente los ojos.

Las sombras alrededor de ella se movieron silenciosamente.

Y una pequeña sonrisa triste apareció en su rostro.

Porque podía sentirla.

La conexión seguía existiendo.

Después de tantos años.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play