NovelToon NovelToon
La Noche Que Nos Condenó

La Noche Que Nos Condenó

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Padre soltero / Diferencia de edad
Popularitas:2.6k
Nilai: 5
nombre de autor: maleramram

Alexa solo recuerda tres cosas de aquella noche de verano: el calor sobre su piel, una voz grave susurrándole al oído y un tatuaje que nunca pudo olvidar.
Meses después, al comenzar la universidad, cree que está dejando atrás aquella noche… hasta que conoce a Clara y al hombre que la acompaña.
El padre de su nueva amiga tiene el mismo tatuaje.
Adrián es reservado, poderoso y demasiado peligroso para acercarse. También es el único que parece conocer la verdad sobre lo ocurrido aquel verano. Aunque intenta mantener las distancias, la tensión entre ambos se vuelve imposible de ignorar.
Mientras Alexa intenta reconstruir sus recuerdos, descubre que aquella noche no fue un encuentro sin consecuencias. Adrián la recuerda. La ha reconocido desde el primer momento. Y hay secretos que podrían destruir su amistad con Clara, separar a una familia y convertir el deseo en una condena.
Porque algunas historias de amor comienzan con un beso.
La de Alexa comenzó con algo que no puede recordar

NovelToon tiene autorización de maleramram para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Curiosidad

...Adrián ...

Adrián no durmió bien aquella noche.

No porque hubiera ocurrido algo.

Precisamente ese era el problema.

No había ocurrido nada.

Solo una conversación de unos cuantos minutos.

Un saludo.

Una sonrisa.

Unas pocas palabras.

Y aun así, la voz de Alexa seguía dando vueltas en su cabeza.

Mucho gusto, Alexa.

Adrián se levantó antes de que sonara la alarma.

Preparó café, revisó algunos correos y comenzó su rutina como cualquier otra mañana.

Pero había algo diferente.

Cada vez que intentaba concentrarse, volvía a pensar en ella.

No en la mujer de la fotografía.

No en el recuerdo de aquella noche.

En la Alexa que acababa de conocer.

La compañera de habitación de Emma.

La chica que estudiaba en la misma universidad.

La misma persona que, aparentemente, llevaba meses formando parte de la vida de su hija sin que él lo supiera.

Tomó el teléfono.

Abrió la conversación con Emma.

Escribió:

—¿Qué sabes de Alexa?

La respuesta llegó unos minutos después.

—¿Otra vez?

Adrián sonrió.

—Solo pregunto.

—Ya te dije que es buena.

—¿De dónde es?

Emma respondió.

—No sé exactamente. Creo que viene de otra ciudad.

Adrián dejó el teléfono sobre la mesa.

No necesitaba preguntar más.

O eso se dijo.

Una hora después estaba frente a su computadora.

Tenía trabajo pendiente.

Reuniones.

Documentos.

Correos.

Pero terminó haciendo algo completamente diferente.

Buscó el sitio de la universidad.

Primero revisó información pública.

La carrera.

Los horarios.

Las actividades.

Los grupos de estudiantes.

Nada extraño.

Nada que justificara la inquietud que llevaba dentro.

Hasta que encontró una publicación de una actividad universitaria.

Había fotografías de estudiantes.

Entre ellas estaba Emma.

Y a unos pasos…

Alexa.

Adrián se quedó mirando la pantalla.

No había duda.

Era ella.

La misma sonrisa.

La misma expresión que había visto aquella tarde en la fotografía.

Guardó el teléfono.

Se levantó.

Caminó hasta la ventana de su oficina.

Aquello empezaba a incomodarlo.

No porque hubiera descubierto algo malo.

Sino porque estaba intentando descubrir demasiado.

Y sabía perfectamente que lo estaba haciendo.

Esa tarde volvió a hablar con Emma.

—¿Alexa vive con vos todo el tiempo?

—Sí.

—¿Tiene familia cerca?

Emma levantó una ceja.

—Papá…

—¿Qué?

—Estás haciendo muchas preguntas.

—Me preocupo por vos.

—Te preocupabas antes también y nunca preguntabas tantas cosas.

Adrián permaneció en silencio.

Emma lo observó desde la pantalla.

—¿Te pasa algo?

—No.

—Mentira.

Él soltó una pequeña risa.

—Solo quiero saber con quién te juntas.

Emma sonrió.

—Entonces preguntame por Lucas.

—¿Quién es Lucas?

—Exactamente.

Adrián frunció el ceño.

—¿Quién es Lucas?

Emma comenzó a reír.

—Papá, relájate.

Pero Adrián no se relajó.

Durante los días siguientes comenzó a prestar atención.

No preguntaba directamente por Alexa todo el tiempo.

Era más cuidadoso.

Emma hablaba de la universidad y él escuchaba.

Mencionaba nombres y él los recordaba.

Lucas.

Sofía.

Mateo.

Alexa.

Aprendió quiénes eran sus amigos.

Qué materias compartían.

Dónde solían ir después de clases.

Qué profesores tenían.

Incluso terminó sabiendo qué cafetería frecuentaban.

Y cuanto más sabía, más extraña se volvía la situación.

Porque no encontraba nada preocupante.

Alexa parecía llevar una vida bastante normal.

Estudiaba.

Salía con sus amigos.

Hablaba con su familia.

Ayudaba a Emma.

Se reía mucho.

Y, según Emma, tenía la costumbre de caminar sola cuando necesitaba despejarse.

Nada fuera de lo común.

Nada que justificara aquella atención.

Adrián se reclinó en su silla.

—Entonces, ¿por qué estoy haciendo esto?

No obtuvo respuesta.

Un viernes por la tarde, Emma le envió otra fotografía.

Esta vez estaban las dos caminando por el campus.

Alexa llevaba una mochila sobre un hombro y el cabello recogido de cualquier manera.

Emma había escrito:

—Hoy casi nos echan de la biblioteca por hablar demasiado.

Adrián sonrió.

Después amplió la fotografía.

No debería hacerlo.

Lo sabía.

Pero lo hizo.

Y fue entonces cuando vio algo.

Una pequeña marca cerca de la clavícula de Alexa.

No era el tatuaje que recordaba.

Era una cicatriz.

Adrián frunció ligeramente el ceño.

No sabía de dónde había salido.

Y, por primera vez desde que había empezado a mirar aquella información, decidió detenerse.

Bloqueó el teléfono.

Se quedó mirando el escritorio.

Había llegado demasiado lejos.

No tenía derecho a conocer cada detalle de la vida de Alexa solo porque compartía un pasado con ella.

Pero también sabía algo que no podía ignorar.

Si realmente era la mujer de aquella noche…

Entonces había una razón por la que sus caminos habían vuelto a cruzarse.

Y todavía no sabía cuál era.

Esa noche, Emma llegó tarde a la residencia después de salir con Alexa y sus amigos.

Mientras se quitaba los zapatos, recibió una llamada de su padre.

—¿Llegaste?

—Sí.

—¿Con Alexa?

—Sí.

Adrián respiró tranquilo.

—Bien.

Emma se dejó caer sobre la cama.

—Papá.

—¿Qué?

—Tengo una pregunta.

—Dime.

—¿Por qué te interesa tanto Alexa?

Silencio.

Adrián miró hacia la ventana.

Podía mentir.

Era lo más sencillo.

Pero Emma lo conocía demasiado bien.

—No lo sé —respondió finalmente.

Emma frunció el ceño.

—Eso no me convence.

—A mí tampoco.

La respuesta la dejó callada.

Adrián pasó una mano por su rostro.

—Solo quiero asegurarme de que estés bien.

Emma suspiró.

—Estoy bien.

—Lo sé.

Y después de unos segundos agregó:

—Solo ten cuidado.

Emma sonrió.

—Siempre dices eso.

—Porque siempre voy a decirlo.

La llamada terminó.

Adrián dejó el teléfono sobre la mesa.

Había intentado convencerse de que estaba investigando a Alexa por Emma.

Pero ya no podía engañarse.

No era solamente por su hija.

Era por él.

Por aquella noche.

Por lo que había quedado sin respuestas.

Y porque, después de tantos meses, por primera vez tenía la oportunidad de descubrir quién era realmente la mujer que había dejado una marca tan difícil de borrar.

Pero había una pregunta que todavía no se atrevía a hacerse.

¿Qué iba a hacer cuando descubriera toda la verdad?

1
Paula Giaccaglia
que vamos a tener que esperar? que vea de casualidad el tatuaje? me encanta pero ella es una niña al lado de él, muy inmadura su actitud
Paula Giaccaglia
es un idiota e inmaduro!!!! hombre grande, le duplica más la edad, es la amiga de su hija,
Paula Giaccaglia
mi duda escritora es cómo va a seguir ésta historia? Emma aceptará que su mejor amiga tenga relaciones sexuales con su papá? bueno, por eso yo no escribo y vos sí, ya sabrás y espero que no tarden tanto los capítulos
Paula Giaccaglia
lo que no me quedó claro es , ¿qué pasó ésa noche? besos o algo más?
Iza Lozano
cuando le dira la verdad a Alexa? cuando sabrá que el papá de su amiga es el mismo hombre de sus recuerdos?
Paula Giaccaglia
Alexa con el papá de Emma ( porque es él seguro) fué sólo un beso o algo más? no me queda claro.
en mi país un hombre de 39 años con una menor sería pedofilia si hubo sexo
Paula Giaccaglia
uhhhh, es el papá de Emma??? no puedo creer, hay muchísima diferencia de edad!!! 39 años tiene él y ella debe de tener 18 y amiga de la hija
Maleramram: Tiene 20 casi 21 Alexa , es un diferencia de edad si no le gusta ese contenido es entendible , puede dejar de leer
total 1 replies
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play