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¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

¿Divorcio? Eso Jamás - Puedo Escuchar Sus Pensamientos.

Status: Terminada
Genre:Matrimonio arreglado / Mujer poderosa / Posesivo / Completas
Popularitas:1.6M
Nilai: 5
nombre de autor: Adriánex Avila

Natalia está al borde del divorcio, pero un accidente lo cambia todo.

Branko su esposo, sufre un accidente y puede leer los pensamientos de su aún esposa y descubre muchas cosas, Natalia es fría por fuera, pero caótica por dentro, se entera que ella ha estado enamorada de él durante mucho tiempo y ahora es él quien no quiere divorciarse. ¿DIVORCIO? ESO JAMÁS

NovelToon tiene autorización de Adriánex Avila para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Cap. 12 El silencio después de la tormenta

Natalia, por su parte, sintió el mundo derrumbarse.

"Ya está —pensó—. Ahora él va a defenderla. Va a decirme que soy una exagerada. Que Valeria es buena. Que yo soy la mala. Y luego se irá con ella. Y yo me quedaré sola. Como siempre."

—Branko —insistió Valeria, corriendo hacia él—, por favor, llévame de aquí. Esta mujer es peligrosa.

—¿Peligrosa? —dijo Natalia, con una risa amarga—. Si fuera peligrosa, ya la habría lanzado por la ventana. Pero no. La estoy soportando. Que es peor.

Branko la miró. Y lo que vio en sus ojos no era odio. Era dolor. Un dolor enorme, contenido, a punto de estallar.

Valeria, mientras tanto, se pegó a Branko como una lapa. Le agarró el brazo. Apoyó la cabeza en su hombro.

—Llévame a casa, por favor —susurró—. No quiero estar aquí.

Fue demasiado.

Demasiado.

Natalia sintió algo romperse dentro de ella. No era el corazón. Era la coraza. La última capa de protección que le quedaba.

Y entonces, sin pensar, sin planearlo, sin nada, caminó hacia Valeria.

—Natalia —dijo Branko, con voz de advertencia.

Pero Natalia no lo escuchó.

Llegó hasta Valeria. La miró a los ojos. Y antes de que nadie pudiera reaccionar, levantó la mano y la abofeteó.

¡PUM!

La bofetada fue seca. Real. No como la de su madre. Esta tenía fuerza. Tenía rabia. Tenía dos años de humillación silenciosa.

Valeria cayó al suelo. No porque el golpe fuera tan fuerte, sino porque era una actriz y sabía que una caída dramática le sumaba puntos.

—¡Natalia! —gritó Branko.

Natalia se giró hacia él. Tenía la mano todavía en el aire. Los dedos le picaban. Pero su cara era un poema de tranquilidad.

—Ahora sí la he golpeado —dijo, con voz serena, como si hablara del clima—. ¿Y qué vas a hacer?

Branko abrió la boca. Pero Natalia no le dejó hablar.

—¿Vas a defenderla? ¿Vas a llevártela a casa? ¿Vas a consolarla en el apartamento que le pagaste con mi dinero? Porque sí, Branko. Ese apartamento es bienes mancomunados. La mitad es mía. Así que la has estado manteniendo con mi plata.

Branko palideció.

Valeria, desde el suelo, gimoteaba.

—Me duele —decía—. Me duele mucho. Branko, por favor…

—Cállate —dijo Natalia, sin mirarla—. Que no te duele nada. Si te doliera, estarías sangrando. Y no lo estás.

—¿Cómo sabes que no me duele? —preguntó Valeria, ofendida.

—Porque conozco el dolor. Y tú solo conoces el teatro.

Natalia respiró hondo. Se giró hacia su escritorio. Tomó un sobre que tenía preparado desde hacía días.

—Toma —dijo, lanzándoselo a Branko—. Son los papeles del divorcio. Ya los firmé. Solo falta tu firma.

Branko atrapó el sobre al vuelo. No lo abrió. Solo lo miró.

—Natalia…

—No me llames Natalia —lo interrumpió ella—. Llámame señora Sitik. O señora Ricaldi, que es el apellido que importa.

Valeria, desde el suelo, sonrió por un segundo. Solo un segundo. Pero Natalia la vio.

—Y tú —dijo Natalia, señalándola—. Tú gánate la vida. No vivas de los maridos ajenos. Que luego se te pega la mala fama.

Dicho esto, Natalia cogió su chaqueta, su bolso y sus llaves. Caminó hacia la puerta con paso firme. No miró a Branko. No miró a Valeria.

Salió.

*_*

La puerta se cerró con un golpe seco.

Branko se quedó solo con Valeria en la oficina vacía.

Valeria se levantó del suelo con agilidad sospechosa. Se arregló el pelo. Se secó las falsas lágrimas.

—¿Viste? —dijo, con una sonrisa triunfal—. Me abofeteó. Tengo testigos. La puedo demandar.

Branko la miró. La miró como si la viera por primera vez.

—No tienes testigos —dijo—. Solo yo. Y yo no voy a declarar a tu favor.

—¿Qué? —Valeria frunció el ceño—. ¿Pero acabas de ver cómo me pegó?

—Vi cómo la provocaste. Vi cómo la insultaste. Vi cómo la manipulaste para que reaccionara. Vi todo, Valeria.

Valeria abrió la boca.

—No voy a dejarla —dijo Branko, con voz fría—. No voy a divorciarme. No voy a firmar nada. Así que puedes ir planeando tu mudanza del apartamento. Porque la señora Ricaldi tiene razón: la mitad es suya. Y va a desalojarte.

—Pero… pero dijiste que…

—Dije muchas cosas —la interrumpió Branko—. Pero nunca dije que te amaba. Solo dije que éramos amigos. Y los amigos no se comportan así.

Valeria retrocedió un paso.

—Estás loco —susurró—. Estás loco por esa bruja.

—Sí —respondió Branko, con una sonrisa triste—. Estoy loco por ella. Y ella está loca por mí. Solo que ninguna de las dos lo sabe.

Dio la vuelta. Caminó hacia la puerta.

—Branko —dijo Valeria, con la voz quebrada (esta vez de verdad)—. ¿Qué voy a hacer sin ti?

—Lo mismo que hiciste antes de mí —respondió él sin voltearse—. Sobrevivir.

Y salió.

Valeria se quedó sola en la oficina. Miró el escritorio de Natalia. Las fotos. Los informes. El sobre vacío donde habían estado los papeles del divorcio.

Y por primera vez, no supo qué hacer.

*_*

Natalia bajaba en el ascensor con la mirada perdida.

Las puertas se abrieron en el vestíbulo. Salió.

Su teléfono vibró.

Branko: "No voy a firmar. Te quiero. Loco. Contusión cerebral. Todo junto."

Natalia leyó el mensaje. Tres veces.

Guardó el teléfono. Caminó hacia la calle.

Y mientras el viento le secaba las lágrimas que no había derramado, pensó:

"Este hombre está peor que yo. Y eso es mucho decir."

Pero sonrió.

Por dentro.

Muy dentro.

1
Francisca Alcantara
Esa chica es una dramática
Francisca Alcantara
Esa chica es una dramática
Francisca Alcantara
🤣🤣🤣🤣 Que ridícula
Anni Arias
excelente historia autora me gustó desde el principio hasta el final aunque me quedé esperando las escenas candentes aún así me gustó mucho fue muy entretenida
Susi Santos
Excelente
Liliana Giebelhausen
Me encantó la historia, fue muy emotiva, y tuvo un muy lindo final.
Anni Arias
bueno siento un poquito de lástima por Ana la verdad es que no entiendo cómo aguanto tanto con ese tipo desde la noche de bodas yo me hubiera divorciado
Anni Arias
tanto que se jacta de la reputación y no se ve en un espejo él que tiene una amante embarazada lo que es es un hipócrita bueno en realidad toda esa familia son un montón de hipócritas
Anni Arias
autora y qué pasó con la escena más 18
Anni Arias
esa mamá de branco ya me tiene harta siempre haciéndose la víctima y no sabe que su esposo tiene amantes
Anni Arias
eso más que una familia parece un nido de víboras
Anni Arias
me encanta Natalia es una mujer que no se deja de nadie me gusta bastante su personalidad empoderada
Anni Arias
bien hecho Natalia qué bueno que pusiste en su lugar a esa arrastrada de Valeria
Anni Arias
pobre Natalia con razón tiene ese carácter frío con esa familia en la que creció cualquiera se vuelve sin sentimientos
Anni Arias
qué bueno que por lo menos admites que eres un estúpido tuviste que golpearte la cabeza para entenderlo pero algo es algo
Ana Maria Salas
necesito uno, me urge uno
Anni Arias
me encantan las protagonistas como Natalia que no se dejan pisotear de nadie
Anni Arias
jajaja Natalia es cosa sería y lo que faltaba ya viene la suegra a meterse donde no la llaman
Monikita🌹🇻🇪🌹
yo también lo pensé con esa calentura. ya le hubiese soltado l sopa de todo el mundo. para vieran dónde quedaría su supuesta Reeeeputacion. 🤣🤭🤣
Monikita🌹🇻🇪🌹
esa mujer lo UE tiene es un ánemia bárbara, cuando el cuerpo pide tanto chocolate es por deficiencia de hierro 🤭🤭🤭🤣🌹🤣
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