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Reencarné Como La Esposa Del Emperador Que Quiere Matarme

Reencarné Como La Esposa Del Emperador Que Quiere Matarme

Status: En proceso
Genre:Viaje a un mundo de fantasía / Reencarnación / Romance
Popularitas:28k
Nilai: 5
nombre de autor: Darcalie

Morir fue inesperado.

Despertar dentro de una novela fue absurdo.

Pero reencarnar como Serena Valmont, la villana destinada a morir a manos de su propio esposo, fue una completa pesadilla.

Conozco esta historia.

Sé que el emperador Kael Draven jamás amará a Serena. Sé que muy pronto conocerá a la verdadera protagonista. Y sé que, cegada por los celos, Serena cometerá una serie de crímenes que terminarán llevándola al cadalso.

Pero yo no soy Serena.

Y no pienso seguir su destino.

Mi plan es simple: alejarme de la protagonista, pedirle el divorcio al emperador y desaparecer antes de que la historia comience.

Solo hay un problema.

—Quiero el divorcio.

Kael alzó la mirada hacia mí.

—No.

...¿Cómo que no?

Se suponía que esta historia ya estaba escrita.

Entonces, ¿por qué está empezando a cambiar?

NovelToon tiene autorización de Darcalie para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11

Capítulo 11: Mi esposo acaba de romper la historia.

Mi esposo acababa de romper la historia. No sabía cómo. No sabía por qué. Pero lo había hecho.

Y, sinceramente, estaba un poquito ofendida.

Yo llevaba días luchando contra aquella cosa.

Había eliminado copas.

Había regalado trescientas botellas de vino.

Había inventado serpientes.

Abejas.

Cocinas históricas.

Había destruido un vestido que costaba más que un caballo.

¿Y Kael?

Kael simplemente había extendido una mano.

[Resultado no previsto.]

Fantástico.

Me encantaba.

Justicia absoluta.

—Serena.

Parpadeé.

Seguíamos en mitad del salón. Todos nos observaban y Kael todavía sujetaba mi muñeca.

Elena estaba frente a nosotros.

Lucien a pocos pasos.

Y yo estaba cubierta de vino.

Probablemente no era el momento ideal para tener una crisis existencial.

—Suéltame —susurré.

Kael lo hizo.

Inmediatamente.

Me froté la muñeca.

No me había hecho daño.

Todo lo contrario.

Si no me hubiese detenido...

Miré a Elena.

Ella también estaba pálida.

—Yo...

¿Qué podía decir?

Perdón por casi abofetearte. Una entidad narrativa intentó utilizarme como marioneta porque no estoy cumpliendo correctamente mi función de villana.

No.

—Lo siento.

Los murmullos comenzaron.

Los escuché inmediatamente.

—¿La emperatriz intentó golpearla?

—Lo sabía.

—Nunca aceptaría a Lady Rosenthal.

—Pobre muchacha.

Claro.

Por supuesto.

Aunque la escena no hubiera ocurrido correctamente, los rumores ya estaban haciendo el trabajo.

La historia era persistente.

—No intenté golpearla —dije.

Más murmullos.

Excelente.

Sonaba exactamente como alguien que había intentado golpearla.

Elena abrió la boca.

—Ella...

—Basta.

Kael.

No levantó la voz.

No necesitaba hacerlo.

El salón quedó en silencio.

Kael miró a todos.

—La emperatriz perdió el equilibrio.

Parpadeé.

¿Qué?

Lucien también lo miró.

Elena parecía confundida.

Kael continuó: —Yo la sujeté antes de que cayera.

Silencio.

Miré mi vestido empapado... Después mi posición, después a Kael. Era una mentira horrible... Objetivamente horrible. Nadie podía creerse eso.

—Pero parecía que Su Majestad intentaba...

Uno de los nobles tuvo la brillante idea de intervenir.

Kael giró la cabeza.

El hombre se calló.

—¿Está contradiciendo a su emperador, conde Marven? ¿Está usted insinuando que yo me equivoqué con respecto a lo que dije?

El pobre hombre perdió aproximadamente diez años de esperanza de vida.

—Por supuesto que no, Majestad.

—Excelente.

Kael extendió una mano hacia mí.

—Serena.

Miré su mano.

Después su cara.

¿Qué estaba haciendo?

Ding.

Las letras aparecieron.

No.

[EVENTO 005: RESULTADO ALTERADO.]

Lo sé.

[Responsable de modificación: KAEL DRAVEN.]

Exactamente.

[Corrección no requerida.]

¿Qué?

Volví a leerlo.

[Corrección no requerida.]

Sentí que algo se encendía dentro de mi cabeza.

¿Por qué?

Cuando yo cambiaba algo: CORRECCIÓN NARRATIVA.

Cuando Kael lo hacía: Todo bien. Continúe, señor emperador guapo con muchos abdominales.

Discriminación narrativa.

Eso era.

—Serena.

Kael seguía esperando.

Tomé su mano.

No porque quisiera.

Bueno.

Quizá un poquito.

Pero principalmente porque necesitaba salir de allí antes de que la historia decidiera lanzarme una lámpara.

Kael me llevó fuera del salón.

Los murmullos comenzaron apenas cruzamos las puertas.

Perfecto.

Mañana todo el Imperio tendría siete versiones diferentes.

En cuatro estaría embarazada.

En dos habría intentado asesinar a Elena con una cuchara.

Y probablemente en una Lucien sería el padre.

La nobleza era creativa.

...****************...

—¿Qué demonios fue eso?

Las puertas del despacho de Kael se cerraron detrás de nosotros.

Me giré.

—¿Qué cosa?

Mala respuesta.

Kael se quedó mirándome.

—Serena.

—Kael.

—Hoy no.

Oh.

Estaba realmente enfadado.

—No sé qué pasó.

—Intentaste golpear a Lady Rosenthal.

—¡No!

—Lo vi.

—Mi brazo se movió solo.

Silencio.

Sí.

Había sonado exactamente igual de absurdo en voz alta.

Kael se acercó.

—¿Tu brazo se movió solo?

—Sí.

—Serena.

—¡Es la verdad!

—¿Esperas que crea eso?

—No particularmente, pero sigue siendo verdad.

Kael pasó una mano por su cabello.

Era la primera vez que lo veía perder un poco aquella perfección imperial.

—Primero dices que quieres divorciarte.

—Sigo queriendo.

—Después intentas evitar a Elena.

—Por excelentes motivos.

—Luego te conviertes en su amiga.

—Es agradable.

—Intentas impedir que vaya a determinados jardines.

—Había...

Me detuve.

—No digas serpientes.

Cerré la boca.

Maldito.

—Regalas todo el vino del palacio a Lucien.

—Eso no tiene relación.

—¿Por qué a Lucien?

Parpadeé.

—¿Qué?

—Podrías haberlo enviado a cualquier bodega imperial.

—¿Ese es realmente el punto que quieres discutir ahora?

Su mandíbula se tensó.

Interesante.

—Continúa —dije.

—¿Qué?

—Estabas enumerando mis crímenes.

—No son crímenes.

—Perfecto. Entonces estamos progresando.

—Y esta noche casi golpeas a una invitada frente a toda la Corte.

Mi sonrisa desapareció.

—No quería hacerlo.

Kael también quedó callado.

—Lo sé.

Eso me sorprendió.

—¿Qué?

—Dije que lo sé.

—Pero acabas de acusarme.

—Estoy intentando entenderlo.

—Pensé que creías que estaba mintiendo.

—Creo que ocultas algo.

Auch.

—Pero no creo que quisieras golpearla.

Lo miré.

—¿Por qué?

Kael tardó en responder.

—Por tu cara.

—¿Mi cara?

—Estabas asustada.

Recordé el momento.

Mi brazo.

La sensación de no controlar mi propio cuerpo.

Sí.

Había estado aterrada.

—Además la advertiste.

Cierto.

Elena, apártate.

Kael lo había escuchado.

—Entonces ¿por qué mentiste?

—¿Sobre qué?

—Delante de todos.

—Porque eres la emperatriz.

—Eso no responde.

—Sí responde.

—No.

Kael suspiró.

—Una acusación pública contra ti afecta a la Corona.

Ah.

Claro.

Política.

No protección.

No sé por qué eso me decepcionó ligeramente.

—Entiendo.

—Y...

Se detuvo.

Lo miré.

—¿Y?

—Nada.

—Odio cuando haces eso.

—Lo aprendí de ti.

—Yo lo hago mejor.

—Debatible.

Silencio.

Extrañamente... la tensión disminuyó.

Miré su mano.

Todavía tenía el pañuelo de Elena.

Mi estómago hizo algo incómodo.

No eran celos.

Por supuesto.

Era... preocupación narrativa.

Sí.

Eso.

—Dame eso.

Kael siguió mi mirada.

—¿El pañuelo?

—Sí.

—¿Por qué?

—Porque...

No tenía ninguna razón normal.

—Es de Elena.

—Lo sé.

—Entonces deberías devolvérselo.

—Pensaba hacerlo.

Extendí la mano.

—Yo se lo llevo.

Kael levantó una ceja.

—¿Por qué?

—Somos amigas.

—Hace tres días querías evitar conocerla.

—La amistad puede florecer rápidamente.

—Especialmente cuando hay abejas y serpientes involucradas.

Lo fulminé con la mirada.

—¿Me lo das?

—No.

—¿Por qué?

—Porque ahora quiero saber por qué lo quieres tanto.

Hijo de...

—No lo quiero.

—Entonces deja de pedirlo.

—¡Es porque es el principio!

—¿De qué?

De tu romance.

—De...

Piensa.

—La higiene.

Kael miró el pañuelo ensangrentado.

—¿La higiene?

—No deberías conservar cosas con sangre.

—No pensaba conservarlo.

Me relajé.

—Perfecto.

—¿Estás celosa?

Casi me atraganté con mi propia saliva.

—¿QUÉ?

Una sonrisa diminuta apareció en sus labios.

No.

No podía permitirse usar mis propias armas contra mí.

—Ayer tú me preguntaste lo mismo.

—Eso era diferente.

—¿Por qué?

—Porque tú sí estabas celoso.

La sonrisa desapareció.

Punto para Serena.

—No lo estaba.

—Claro.

—Y tú tampoco, supongo.

—Exactamente.

—Entonces no hay problema.

—Ninguno.

Nos miramos.

Aquella conversación había dejado de tener sentido hacía rato.

—Dame el pañuelo.

—No.

—Te odio.

—También lo dijiste.

Salí del despacho de Kael veinte minutos después.

Sin pañuelo.

Derrotada.

Humillada.

Y con una nueva misión.

Descubrir por qué Kael podía cambiar la historia.

Necesitaba hacer pruebas.

Pruebas científicas.

Bueno.

Lo más parecido a ciencia que podía hacerse en un mundo donde un libro te amenazaba.

Primero: Kael.

Después: Lucien.

Si Kael podía alterar acontecimientos sin consecuencias, quizá era porque era el protagonista masculino.

Eso tendría sentido.

Entonces Elena también debería poder hacerlo.

Pero Lucien...

Lucien era secundario.

Como Serena.

Si él también podía cambiar cosas... mi teoría se desmoronaba.

Necesitaba comprobarlo.

Y sabía exactamente cómo.

...****************...

A la mañana siguiente encontré a Lucien desayunando.

—Necesito que hagas algo.

Ni siquiera levantó la mirada.

—No voy a secuestrarte.

—No es eso.

—No voy a secuestrar a Kael.

—Tampoco.

—No voy a secuestrar a Elena.

—¿Por qué asumiste que todo involucra secuestros?

Ahora me miró.

—Porque te conozco.

—Llevamos hablando cuatro días.

—Han sido cuatro días intensos.

Me senté.

—Necesito que robes una flor.

Lucien dejó el pan.

—Extraño los secuestros.

—Es sencillo.

—¿Qué flor?

—Una rosa blanca.

Su expresión cambió.

—¿De dónde?

—Los jardines del norte.

—Esos son los jardines privados de la emperatriz.

—Soy la emperatriz.

—Buen punto.

—Quiero que vayas allí a las doce exactamente, cortes una rosa blanca y se la entregues a Elena.

Lucien me observó.

—¿Por qué?

—Experimento.

—¿Con qué?

—Destino.

Silencio.

—Necesito más café.

—¿Lo harás?

—¿Qué recibo?

—Ya te debo una cena.

—Cierto.

Sonrió.

—Esta noche.

—¿Qué?

—Nuestra cena.

—No recuerdo haber acordado fecha.

—Yo sí.

—Lucien.

—Serena.

—No empieces.

—Entonces deja de utilizar mi nombre como amenaza.

Me crucé de brazos.

—Bien.

—¿Bien?

—Cena.

Sonrió.

—Y la rosa.

—A las doce.

—A las doce.

Perfecto.

A las once cincuenta estaba escondida detrás de un arbusto.

No era uno de mis mejores momentos como emperatriz.

Elena estaba sentada en una banca.

Exactamente donde debía estar.

Según la novela, a las doce recibiría una rosa blanca.

Pero no de Lucien.

De un niño.

El hijo pequeño de uno de los jardineros.

Era una escena diminuta.

Completamente irrelevante.

Precisamente por eso la había elegido.

Once cincuenta y ocho.

Esperé.

Once cincuenta y nueve.

El niño apareció.

—No.

Caminaba hacia las rosas.

Lucien todavía no estaba.

—Lucien, te voy a matar.

Metafóricamente.

El niño cortó una rosa.

La historia estaba ocurriendo.

Salió hacia Elena.

Y entonces...

—¿Buscas esto?

Lucien apareció.

Tenía una rosa blanca en la mano.

El niño se detuvo.

Yo también.

Elena levantó la cabeza.

Lucien caminó hacia ella.

—Duque Raventhal.

—Lady Rosenthal.

Le entregó la rosa.

—Para usted.

Elena sonrió.

—Gracias.

Ding.

Contuve la respiración.

Las palabras aparecieron.

[EVENTO MENOR ALTERADO.]

Sí.

[Responsable: LUCIEN RAVENTHAL.]

Esperé.

¿Corrección?

¿Advertencia?

Algo.

Nada.

La siguiente frase apareció.

[Variación aceptada.]

Sentí que se me helaba la sangre.

No.

Lucien podía hacerlo sin consecuencias.

Salí del arbusto.

—¡LO SABÍA!

Elena gritó.

Lucien dio un paso atrás.

El niño salió corriendo.

—¿Serena?

Me sacudí hojas del vestido.

—Perfecto.

Lucien me miró.

—¿Estabas escondida detrás de un arbusto?

—No importa.

—Eres la emperatriz.

—Lo sé.

—Podías simplemente estar aquí.

—Necesitaba observar.

Elena miró la rosa.

—¿Qué ocurre?

—Nada.

Lucien cruzó los brazos.

—No. Definitivamente ocurre algo.

Yo estaba demasiado ocupada pensando.

Kael podía cambiar la historia.

Lucien podía cambiarla.

Eso significaba que no era una habilidad exclusiva del protagonista.

Entonces... ¿qué tenían ellos que yo no?

—Serena.

Lucien chasqueó los dedos frente a mí.

—¿Qué?

—Te fuiste.

—Estoy pensando.

—Otra vez haciendo ruido.

Lo ignoré.

Miré a Elena.

Necesitaba una última prueba.

—Elena.

—¿Sí?

—Hazme un favor.

Ella miró a Lucien.

Lucien se encogió de hombros.

—No preguntes. Es más fácil.

Traidor.

—¿Qué necesitas?

Recordé otro acontecimiento menor.

Hoy Elena debía almorzar en la terraza oeste.

Allí conocería a la duquesa de Meriel.

No era importante.

—Almuerza conmigo.

Elena sonrió.

—Claro.

Esperé.

Ding.

[EVENTO MENOR ALTERADO.]

Mi corazón latía fuerte.

[Responsable: ELENA ROSENTHAL.]

Esperé.

Nada.

[Variación aceptada.]

Retrocedí.

No.

No era Kael.

No era Lucien.

No era Elena.

Eran todos.

Todos podían hacerlo.

Excepto yo.

—Serena —dijo Elena—. Estás pálida.

—Estoy bien.

No estaba bien.

Nada estaba bien.

Miré mis manos.

¿Por qué?

¿Qué diferencia había?

Yo también era un personaje.

Serena existía en la novela.

Serena era importante.

Serena tenía decisiones.

Entonces ¿por qué cada vez que yo cambiaba algo la historia luchaba contra mí?

Ding.

Las letras aparecieron.

Solo para mí.

[ANOMALÍA DETECTADA.]

Mi respiración se detuvo.

No.

La palabra desapareció inmediatamente.

Tan rápido que pensé que quizá la había imaginado.

—¿Anomalía?

Lucien frunció el ceño.

—¿Qué dijiste?

—Nada.

Pero mi corazón latía demasiado rápido.

La historia nunca me había llamado así.

Hasta ahora.

1
yoselin
🤣🤣🤣🤣🤣 Esta. Mujer es chistosa
yoselin
🤣🤣🤣🤣🤣 Esta. Mujer es chistosa
Aurora
Quede loca y sin ideas 🫣🤭🤭🤭 aunque así ando como que desde el principio de la historia 🤭🤭🤭🤭🤭😂😂😂😂😂
Dulce
JAJAJJAJAJAJAJA
Dulce
Conozco muy bien la primera frase JAJAJA, pasa lo contrario entre más te lo digas
Dulce
MUY interesante /Chuckle/
Navier Riddel
guau cada ves más misterio me encanta no se quien es el culpable al final va a salir qué elena es la culpable jaja seria el final inesperado pero yo no quiero que se rompa esa amistad porque 😭 yo quiero que se quede con Lucien porque después de todo lo que Kael descubrió de la otra Serana le da falsa ilusión a elena esta mal porque no sabe lo que quiere ilusiona alimenta un sentimiento y después se hace el esposo celoso cuando el esta ilusionando alguien más si saber que quiere cuando alguien duda de lo que siente después de saber todo lo que hizo una persona que lo amaba de verdad y sigue viendose con otra persona vale la pena estar con una persona así siempre va estar el fantasma de elena entre Kael y Serena sin contar con la otra serena también es muy complicado Lucien esta seguro que quiere a Serena y no duda de ella es lo mejor para Serena soy team Lucien sería super escena de película a Serena el sistema le advierte del peligro con Lucien hay cuando esta con miedo de perderlo descubre que lo ama y esos sentimientos complejo que siente por Kael son rastro qué dejo atrás la verdadera Serena todo romántico 🥰
Dulce
GRACIAS POR ACTUALIZAR, AUTORA. Quedé con mucha intriga. Esperaré los siguientes con paciencia. ¡Bonita noche! /Determined/
Dulce: Yo encantada con cada actualización /Sob//Heart/
total 2 replies
Dulce
Madre mía, ¡ya no se ni qué pensar!
Dulce: Qué emoción!!!
total 2 replies
Dulce
QUEEEEEE
Dulce
Concuerdo totalmente /Tongue/
Dulce
JAJAJAJAJAJA, amo estas situaciones /Chuckle/
maiy medina
No arruines el momento kael🫠🫠🫠
Darcalie: JAJAJA déjenlo, está haciendo su mejor esfuerzo 😭😂. Aunque con Kael nunca se sabe cuánto puede durar un momento bonito sin que haga alguna de las suyas 👀
total 1 replies
Aurora
En serio , ya dudo de todos y ahora con la advertencia de la amistad con Helena que se va a romper, hasta creo, que la mente detrás de todo esto es ella o una reencarnada en ella, mejor dicho estoy loca Lukas.
Aurora: Demasiadas pistas para analizar , me siento leyendo una novela de Agatha Christie, versión época antigua , que solo hasta los dos últimos capítulos descubres el culpable y siempre es el menos sospechoso🤭🤭🤭🤭 yo mejor sigo leyendo que esto se pone bueno capítulo , tras capítulo.
total 2 replies
Georgetth Rosemary
Más capitulos
Darcalie: JAJAJA voy, voy 😭❤️. Me encanta que quieran más capítulos, estoy preparando lo que viene y se vienen cositas 👀🔥. Gracias por leer y tenerme paciencia 🥹💕 Vamos por un poco más de la mitad de la novela.
total 1 replies
maiy medina
siempre hacen las mismas preguntas, aunque ya saben la respuesta 😕
Darcalie: JAJAJA ustedes ya conocen a Serena demasiado bien 😭. El problema no es que no sepa la respuesta… el problema es que decirla en voz alta significaría aceptar MUCHAS otras cosas 👀💔
total 1 replies
maiy medina
No lo averigues 🥴
maiy medina
Yo odio cuando siente cosas por Kael, estoy esperando que digan que solo son del cuerpo que habita, NO LA MERECE🥲
maiy medina
Definitivamente Lucien y no nos interesa el romance de kael
Georgetth Rosemary
Más capitulos
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