Emilia, una joven publicista regresa a su casa, después de que su novio le rompiera el corazón, sus padres con la intención de ayudarla a superar su ruptura, la invitan a rodar con ellos, su padre presidente del club Osos MC, en una de sus rodadas conoce a Erik Ragnasson, un noruego que llegó a su ciudad a instalarse desde pequeño, ahora es un temido hombre de negocios y el presidente del club Vikingos MC, sin imaginar que se volvería la dueña de su corazón.
Lo que ella pensó que sería el fin de su vida amorosa se convierte en el inicio de una vida llena de amor, pasión y devocion.
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11. Champagne
No creo que esto sea buena idea, no daba de él por lo que vi tiene un lado que da miedo, creo está loco, voy a salir de algo malo para entrar en algo peor, no lo se ya estoy perdiendo el juicio no debería ni siquiera considerarlo, anda Emilia ponte de pie sal corriendo, estúpido cuerpo obedece.
-Sé que sientes esa energía cada que te toco, porque yo la siento, anoche en tu cuarto me estaba volviendo loco, nunca sentí tanto deseo y a la vez tantas ganas de cuidarte como si te fueras a romper, nunca he hecho eso con nadie, nuca tuve cosechó, si se trataba de coger, para eso y nada más, pero contigo no quería eso, bueno sí pero me voló la cabeza, verde dormir, que te sintieras en confianza conmigo para mostrarme tu lado vulnerable- por mi mente paso una imagen mía durmiendo, greñuda, sudada, media borracha, por suerte no estaba maquillada porque entonces parecería escena de crimen.
-Me haces dudar de mi juicio y mi sentido-
-Solo dame una oportunidad, de verdad prometo que serás la mujer más feliz del mundo, que no te fallaré nunca, por favor-
-Una oportunidad-
-Sí, déjame explorar contigo este nuevo yo, déjame entregarte está versión de mi, solo a ti- me quedé mirando mis manos, un largo momento, se veía la marca del anillo de compromiso, dedique 4 años a un amor que resultó ser mentira, la vida se pasa muy rápido, que más puedo perder, somos adultos no necesitamos tanto protocolo.
-Ok, pero...- antes de poder decir algo, me dio un beso.
Una corriente eléctrica viajó por mi cuerpo, paso por mis labios, bajo a mi pecho, mi estómago se sintió frío, la electricidad bajo a mi zona, las piernas me temblaron, mis manos se sentía sin fuerzas.
Lo
Quería más, necesitaba más, la humedad entre mis piernas se sintió como si algo contenido se desbordara.
Su boca tenía una mezcla de cerveza, coco y algo que no podía desinflar, su lengua dominante me dejaba sin aliento.
Cómo si fuera algo que ya conocíamos, como un baile ensayado, me levanto por la cadera sentándome sobre su regazo, su pulso acelerado, su pecho subía y bajaba descontrolado, me tomo por atrás del cuello, para seguir devorando mi boca.
Con la otra mano apretó mi trasero, en respuesta mi cuerpo se curvó un poco más, no debamos de besarnos, nos faltaba la respiración pero no podíamos parar.
Comencé a mover mi cadera para rozar la enorme cosa que se ponia dura debajo de mi, mi mente y mi cuerpo estaban en cosas diferentes.
Él soltó un rígido entre mis labios sin separarse se inclinó más para que pudiera sentirlo todo, a pesar de no traer ropa lo poco que teníamos se sentía como un traje espacial.
Tomo la orilla de mi camisola, la subio lento y yo subí los brazos para qué la quitará solo ahí rompimos el beso, sus ojos están llenos de una lujuria impresionante.
Mi biquini es completo pero se abrocha por el cuello y tiene la espalda destapada, así que basto un pequeño jalón para desabrocharse.
Sin romper el contacto visual, poco a poco lo fue bajando asta llenar a mi vientre, majo la mirada a mis senos y aunque no son como los de la rubia, estos si son naturales, se mordió el labio, me miró con ojos suplicantes, asentí y los tomo en sus manos, comenzó a masajearlos de manera delicada, mis pezones duros como piedras.
Mi zona palpitaba, estaba tan excitada que dolía, se llevó uno a la boca, le dio atención mientras masajeaba el otro, no pude evitar gemir.
No se que me pasa, con el imbécil de Carlos debíamos tener un preámbulo para poderme mojar o recurrimos lubricantes a base de agua.
Erick solo necesitó robarme un beso para dejarme tan excitada y necesitada de más.
Volvió a atrapar mi boca, esta vez más desesperado, quería lo necesitaba igual que yo, sin dejar de besarme, metió la mano bajo mi bikini, siguiendo la curva de mi nalga, llegó justo a mi zona y pido al sentir la humedad, sin más comenzó a tocarme.
Movimientos rítmicos no me resistí, su toque ávido me llevo a una zona de placer puro, mi clítoris estallar y sin más dejo de tocarlo, me sentí frustrada pero cuando estaba por reclamar, introdujo un dedo en mi, por Dios esto se sentía de maravilla, comencé a moverme instintivamente como una gata en celo, quería más necesitaba más.
Tuve el mejor orgasmo de mi vida, si eso podía hacer con un solo dedo no puedo imaginarme como será con su miembro.
-Eso es mi conejita, te necesito mojada para que lo disfrutes- me dijo al oído mientras mi cuerpo aún tenía espasmos.
-te necesito, por favor-
-No me ruegues conejita, será todo tuyo, se bajó un poco la bermuda dejando al aire libre tremendo animal, le llegaba a la mitad de su abdomen, estaba muy grueso, no cambia en una sola de mis manos.
Le hacía honor, el de casi dos metros, dedos largos, manos grandes, pies grandes, claro que esto debía de ser monumental.
Trague saliva no se si de antojo o de miedo, me levanto por la cintura, hizo a un lado el bikini y roso mi abertura.
Si con un beso la corriente eléctrica me sacudió, esto parecía que me había alzado un rayo, las pulsaciones de mi corazón estaban al cien la sangre se había concentrado en mi zona.
Tenía que sentirlo, que probarlo, tenía que comérmelo todo.
Lo puso justo en la entrada y yo poco a poco fui bajando la cadera, sentí como me abría, como resbalaba, paso su cabeza grande, saque el aire que contuve, que quede así un momento, su cara de lujuria, deseo y cuidado me llevo a lo más alto.
Volví a bajar un poco más, le echo su cabeza para atrás, sus manos se posaron en mi cintura, no me movió respeto mi ritmo y mi cuerpo.
Una vez todo adentro me volvió a besar, escalofríos recorrían mi espalda una y otra vez, el flujo de sangre en mi zona era tanto que la sentía hinchada.
Comencé a subir y bajar, recorriéndola toda, los gemidos de Erick eran música para mis oídos, más me evitaban, me dejó llevar el ritmo hasta que me sintiera cómoda.
-Cógeme- le dije al borde de la locura.
-No conejita tú no estás para ser cogida estás para que te haga el amor- ahora sí tomando mi nalga me levanto un poco y comenzó a moverse la tortura es tan jodidamente deliciosa que no pude evitar gritar de placer.
Se puso de pie conmigo en la misma posición, su ropa termino en el piso y la pateo, yo estaba abrazada a su cuello y como su no pesada nada, comenzó a separar mi cadera, recorriendo su dureza, los sonidos obscenos llenaron el lugar.
Gemidos, gruñidos, en sonido de nuestros sexos chocando en un charco de placer, los golpeteos de sus testículos en mi trasero, los besos desesperados, todo hacia una melodía embriagadora.
Me puso sobre el escritorio y se separó de mi, solté una bocanada de aire, cuando termino de salir, sentí el vacío, no me gustó.
Retiro mi traje de baño y me tomo por los tobillos, coloco uno de cada lado del escritorio, se puso de rodilla su lengua hizo magia en los lugares correctos al ritmo correcto, me dejé ir de espaldas sobre el escritorio y nuevamente senté la humedad desbordarse.
-Sabes al paraíso conejita- se levantó y sin darme tiempo a nada me volví a llenar con ese pene enorme, grite su nombre no de dolor, todo lo contrario, de nuevo estaba donde debía estar, dentro de mi era su lugar solo que yo no lo sabía.
Es ahora, es el momento el orgasmo me invadió, un escalofrío de la punta de los dedos a la cabeza me recorrió un sin fin de veces, la oleada de calor, salía de mi interior como las olas del mar una tras otra chocando entre ellas, no pude respirar y mis piernas comenzaron a temblar sin control, sentí que estaba flotando, con su dedo masajeo mi clítoris, como si le quitará el tapón al champagne.
Llegué al cielo y me senté sobre las estrellas es como lo podría describir, el también llegó al clímax, sentí el líquido frío salir de el y llenarme por completo.
Me tomo en sus brazos mis piernas rodearon su cintura, con el aún dentro de mi, salió del estudio, sin pena o miedo a que nos verán desnudos y es está posición, subió las escaleras y entro en una habitación, se dirigió al baño y abrió la regadera, hace tanto calor que no se necesita esperar a que el agua salga caliente.
Me encanta como va la novela 👏👏👏👏💕💕💕💕🔥🔥🔥🔥