NovelToon NovelToon
Mi Mundo Termina Contigo (Vindicta Dinasty 3)

Mi Mundo Termina Contigo (Vindicta Dinasty 3)

Status: En proceso
Genre:Traiciones y engaños / Amor eterno / Mafia
Popularitas:74
Nilai: 5
nombre de autor: Paula Romero

Años después, Chiara y Markus han construido algo más que un imperio: tienen una hija que se convierte en lo único que realmente los une.

Pero los enemigos del pasado no han desaparecido.

Las guerras que comenzaron años atrás vuelven con más fuerza, y esta vez el precio es mucho más alto. Traiciones, venganzas y viejos secretos provocan una caída devastadora.

Muchos aliados mueren, las familias se destruyen y el imperio que tanto costó mantener empieza a desmoronarse.

Chiara tendrá que enfrentarse a la decisión más difícil de su vida: seguir luchando por el poder o salvar a lo único que queda de su mundo: su familia.

NovelToon tiene autorización de Paula Romero para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capitolo 14

...🥀...

Después de pasar todo el día en la playa, Valeria regresó a la mansión junto a Charlotte cuando el sol comenzaba a descender.

Había sido un día sencillo, pero necesario.

Durante varias horas ambas habían conseguido alejarse de los problemas que las rodeaban. Habían nadado, tomado el sol y conversado sobre cosas que no tenían ninguna relación con la organización. Por primera vez desde que había llegado, Valeria había conseguido descansar de verdad.

Sin embargo, aquello no significaba que hubiera olvidado lo sucedido.

La imagen del hombre asesinado seguía apareciendo en su mente cada vez que se quedaba en silencio.

Cuando entró en la mansión, llevaba el cabello todavía húmedo y una expresión mucho más relajada que la de los días anteriores. Charlotte caminaba junto a ella, cargando algunas de sus pertenencias.

—Al menos la playa funcionó —comentó Charlotte.

Valeria la miró de reojo.

—¿Funcionó?

—Sí. Ya no tienes la misma cara de querer escapar por una ventana.

Valeria soltó una pequeña risa.

—Nunca tuve esa cara.

—La tenías.

Ambas continuaron caminando por el pasillo.

Al llegar al salón principal, Valeria se encontró con su madre.

Ella estaba sentada junto a Mónica frente a una amplia mesa cubierta de documentos. Ambas revisaban algunos asuntos relacionados con los negocios familiares.

Chiara levantó la mirada al escuchar que entraban.

—Finalmente regresaron.

—Sí —respondió Valeria.

Mónica dejó uno de los documentos sobre la mesa.

—¿Y qué tal estuvo la playa?

—Bien.

Charlotte negó con la cabeza.

—Muy bien. Aunque tuve que convencerla para que entrara al agua.

—No fue para tanto —respondió Valeria.

—Tuviste que pensarlo durante diez minutos.

Mónica comenzó a reír.

—Eso sí parece propio de Valeria.

Valeria tomó asiento junto a ellas.

Durante un rato habló sobre el día que había pasado junto a Charlotte. Les contó que habían estado prácticamente todo el tiempo cerca del mar y que incluso habían conseguido olvidarse por unas horas de todo lo que estaba sucediendo.

Chiara escuchaba atentamente.

A pesar de que Valeria hablaba con normalidad, su madre podía notar que había algo diferente en ella.

Parecía más tranquila.

Más segura.

Como si durante aquellas horas hubiera conseguido ordenar algunas de las dudas que llevaba acumulando desde su llegada.

—¿Te sirvió descansar? —Preguntó Chiara.

Valeria asintió.

—Sí. Mucho.

—Entonces deberías hacerlo más seguido.

—Quizá.

La conversación continuó durante algunos minutos más hasta que Valeria decidió retirarse.

—Estoy cansada. Voy a descansar.

—Hazlo —respondió Chiara

Valeria se despidió y subió a su habitación.

Aquella noche consiguió dormir mucho mejor.

No porque hubiera olvidado lo ocurrido, sino porque dentro de ella comenzaba a existir una certeza.

Al día siguiente tendría que tomar una decisión.

Y, aunque todavía no sabía cómo comunicarla, en el fondo ya conocía la respuesta.

A la mañana siguiente, Valeria despertó temprano.

Permaneció unos minutos sentada al borde de la cama antes de levantarse.

Abrió el armario y observó varias prendas hasta finalmente escoger un traje rosado.

Era elegante, sofisticado y delicado, pero al mismo tiempo proyectaba una seguridad que necesitaba transmitir.

Después de arreglarse, se observó frente al espejo.

Su expresión era seria.

No parecía la misma mujer que había llegado a aquella mansión días atrás.

Había aprendido demasiado en muy poco tiempo.

Y ese aprendizaje apenas comenzaba.

Valeria salió de su habitación y se dirigió directamente hacia la oficina de Markus.

Golpeó la puerta.

—Adelante.

Entró.

Markus se encontraba detrás de su escritorio revisando varios documentos. Al verla, levantó la mirada y señaló una de las sillas frente a él.

—Siéntate.

Valeria obedeció.

Durante unos segundos ninguno habló.

Finalmente, Markus dejó los documentos a un lado.

—Hoy tienes que darme una respuesta.

Valeria asintió.

—Lo sé.

Markus se levantó y caminó hacia una de las ventanas de la oficina.

—Antes de que tomes esa decisión, quiero ofrecerte algo por última vez.

Valeria permaneció en silencio.

—Puedes regresar a Londres.

Aquellas palabras hicieron que levantara ligeramente la mirada.

—Puedes continuar manejando tu imperio desde allí —continuó Markus—Puedes regresar a tu vida, ocuparte de tus negocios y mantenerte completamente alejada de nuestra organización.

Valeria lo observó.

—¿Y eso sería posible?

—Sí.

Markus hizo una pausa.

—Pero no será una vida completamente segura.

Valeria frunció ligeramente el ceño.

—¿Por qué?

—Porque, aunque estés lejos de nosotros, sigues siendo parte de esta familia. Y eso significa que seguirás teniendo enemigos.

La expresión de Valeria se volvió seria.

—Pero estaría lejos de la mafia. De la organización, sí. De las consecuencias, no necesariamente.

Aquella respuesta dejó claro que Markus no intentaba convencerla de marcharse.

Le estaba mostrando la realidad.

—Podrías vivir en Londres —explicó—Seguir manejando tus negocios y mantener el control sobre tu imperio. Tendrías seguridad y podrías construir una vida completamente independiente.

—¿Y si me quedo?

Markus se giró hacia ella.

—Entonces tendrás que aprender.

—¿Aprender qué?

—¿Cómo funciona realmente nuestro mundo?

Su voz se volvió más firme.

Las alianzas, los enemigos, los negocios, las traiciones, las negociaciones. Tendrás que aprender a reconocer una amenaza antes de que se convierta en un problema.

Valeria permaneció en silencio.

—Lo que viste hace unos días no fue una excepción —continuó Markus—Esto es parte de nuestra realidad.

La imagen del hombre asesinado volvió a aparecer en la mente de Valeria.

Aquella vez no apartó la mirada.

—Lo sé.

Markus la observó detenidamente.

—Todavía puedes irte.

Valeria respiró profundamente.

Después levantó la mirada.

—No quiero hacerlo.

Markus permaneció quieto.

—¿Estás segura?

—Sí.

—No parece una decisión sencilla.

—No lo es.

Valeria hizo una pequeña pausa.

—Pero no quiero pasar el resto de mi vida huyendo de algo que forma parte de mi familia.

Markus no dijo nada.

—Tengo un imperio en Londres —continuó ella— y no voy a abandonarlo.

—No tendrás que hacerlo.

Valeria levantó ligeramente las cejas.

—¿No?

—Seguirás manejándolo.

Aquello confirmó una posibilidad que había estado considerando desde el principio.

—Entonces quiero quedarme.

Markus caminó lentamente hacia ella.

—¿Para entrar completamente en este mundo?

Valeria asintió.

—Para aprender.

—Sabes que no será fácil.

—Lo sé.

—Verás cosas que probablemente preferirías no conocer.

—También lo sé.

—Y puede que algún día quieras regresar a Londres.

Valeria guardó silencio durante unos segundos.

—Entonces regresaré.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Markus.

—Puedes tener ambas cosas.

Valeria lo miró.

—¿Mi imperio y la organización?

—Tu imperio seguirá siendo tuyo. Londres seguirá siendo tu territorio. Pero aquí aprenderás a desenvolverte en nuestro mundo.

Por primera vez desde que había entrado en aquella oficina, Valeria pareció completamente segura de su decisión.

—Entonces me quedo.

Markus se acercó y la abrazó.

Valeria se quedó inmóvil durante un instante antes de corresponder al abrazo.

Era un gesto que no esperaba.

No era el abrazo de un jefe.

Era el de un padre que sabía perfectamente que su hija acababa de elegir un camino peligroso.

—Estoy orgulloso de ti —dijo Markus.

Después se separó lentamente.

Su expresión cambió.

La seriedad regresó a su rostro.

—Pero hay algo que debes entender.

Valeria lo miró.

—Si vas a quedarte, no permitiré que nadie te vea como una debilidad.

Las palabras fueron firmes.

—Ni nuestros enemigos, ni nuestros aliados. Nadie.

Valeria permaneció en silencio.

—Si alguien descubre que pueden utilizarte para llegar hasta nosotros, lo harán —continuó Markus—. Por eso tendrás que demostrarles que no eres una debilidad.

—¿Y cómo lo hago?

—Aprendiendo.

Markus regresó hacia su escritorio.

—Y cuando llegue el momento, demostrarás quién eres.

Valeria asintió.

—Entendido.

Salió de la oficina poco después.

Mientras caminaba por los pasillos de la mansión, una sensación extraña comenzó a apoderarse de ella.

Había tomado una decisión.

No abandonaría Londres.

No abandonaría su imperio.

Pero tampoco abandonaría aquel mundo.

A partir de ese momento comenzaría a aprender todo aquello que durante años había permanecido oculto para ella.

Todavía no comprendía cuánto tendría que pagar por aquella decisión.

No sabía cuántas personas conocería.

¿Cuántos enemigos aparecerían?

¿Cuántas veces tendría que elegir entre lo correcto y lo necesario?

Tampoco sabía cuánto cambiaría ella misma.

Pero había algo que sí sabía.

Había cruzado una línea.

Y una vez que lo había hecho, ya no existía la posibilidad de regresar a la vida que había dejado atrás.

La decisión estaba tomada.

Y el verdadero precio de haber elegido quedarse apenas estaba comenzando.

...CONTINUARÁ ...

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play