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La esposa que dejó de esperar

La esposa que dejó de esperar

Status: Terminada
Genre:Amor eterno / Reencarnación / Completas
Popularitas:578k
Nilai: 4.7
nombre de autor: gigiwww

Sabrina Elvara lo tuvo todo: una mansión, un apellido de prestigio y un esposo que cualquier mujer envidiaría. Lo único que nunca tuvo fue el amor de León Ardián.

Casados por obligación tras una noche que ninguno de los dos recuerda con claridad, su matrimonio no fue más que una jaula dorada. León la ignoraba. Sabrina lo perseguía. Y cuando descubrió que estaba embarazada, él se alejó aún más.

Hasta que un día Sabrina dejó de esperar.

Sin avisar, sin pedir permiso, huyó a Europa con su hija en el vientre. Dio a luz sola en Holanda durante una tormenta de nieve, reconstruyó su vida en Roma con un pequeño negocio de flores y crió a Liora —una niña de ojos enormes y risa contagiosa— sin la sombra de los Ardián.

Tres años después, León la encuentra por accidente. Pero la mujer que lo recibe ya no es la Sabrina que conoció: no suplica, no sonríe por compromiso, no necesita que él la salve. Y Liora, la hija que no sabía que existía, lo desarma con una sola frase:

—¿Tú eres el señor del parque?

Porque el amor no se demuestra con grandes gestos.

Se demuestra quedándose.

NovelToon tiene autorización de gigiwww para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 11 — Dos meses sin rastro

La lluvia nocturna golpeaba los ventanales del despacho de León Ardián. Las luces seguían encendidas a pesar de que el reloj ya marcaba la una de la madrugada.

Sobre el escritorio, decenas de documentos yacían desperdigados.

Fotos.

Direcciones.

Informes de rastreo.

Y todos terminaban en lo mismo:

ningún rastro de Sabrina.

León permanecía sentado, inmóvil, con la vista clavada en el último informe del detective privado. La mandíbula apretada hasta dolerle.

—¿Todavía nada?

El hombre frente al escritorio inclinó la cabeza.

—Lo siento, señor León. La señora Sabrina parece haber ocultado su paradero de forma deliberada.

Dos meses.

Dos meses completos desde que Sabrina abandonó la casa.

Y durante ese tiempo León había rozado el límite de su paciencia.

—¿Su tarjeta personal?

—Dejó de usarla.

—¿El teléfono?

—Apagado desde la primera noche.

León cerró el puño sobre el escritorio.

Aquella mujer había desaparecido sin dejar absolutamente nada.

Al principio, León creyó que Sabrina solo estaba molesta y volvería al cabo de unos días, como siempre.

Pero el tiempo siguió su curso.

Y la casa permaneció vacía.

Sin la voz de Sabrina.

Sin sus pasos ligeros.

Sin la mujer que siempre lo esperaba al volver.

—¿La familia Elvara tampoco tiene información? —preguntó con sequedad.

El detective asintió.

—El señor Armando también la busca en secreto.

León exhaló con brusquedad.

La Sabrina de antes ni siquiera era capaz de estar sola demasiado tiempo.

¿Cómo era posible que una mujer embarazada llevara dos meses oculta?

—Tampoco hemos localizado ningún centro médico donde la señora haya hecho seguimiento del embarazo.

Esa frase hizo que León levantara la cabeza de golpe.

Cierto.

El embarazo.

Sabrina estaba ya de siete meses.

Y el hecho de que se hubiera llevado consigo a su hijo volvía las emociones de León cada vez más difíciles de contener.

—Busquen más a fondo —ordenó con voz cortante—. El dinero no es problema.

—Entendido, señor.

Cuando el detective se retiró, el despacho quedó otra vez en silencio.

León se reclinó en el respaldo y se frotó las sienes con los dedos.

Sin quererlo, sus ojos se posaron en la ecografía que Sabrina había dejado olvidada en un cajón del escritorio.

Una imagen pequeña, en blanco y negro, casi insignificante.

Y aun así, León nunca la había tirado.

Se quedó mirándola un largo rato antes de murmurar en voz baja:

—¿Hasta dónde piensas huir, Sabrina...?

En el otro extremo de la mansión Ardián, el clima tampoco era apacible desde la partida de Sabrina.

Claudia Ardián estaba de pie en la sala familiar, con expresión contrariada y la taza de té a medio tomar.

—¡No puedo creerlo! —se quejó en voz alta—. ¿Una mujer embarazada se va de la casa sin avisar? ¡Es una vergüenza!

León, que acababa de bajar la escalera, torció el gesto.

—Mamá.

—¿Qué tenía de malo quedarse tranquila en esa casa? —continuó Claudia sin detenerse—. Si no estaba satisfecha como esposa, al menos debió pensar en la criatura.

León pasó de largo junto a su madre sin reaccionar.

Pero Claudia lo detuvo en seco.

—¡Y tú también! —los ojos de la mujer relampaguearon—. ¿Qué hicieron ustedes dos para que Sabrina terminara huyendo?

León no respondió.

Y ese silencio solo logró exasperar más a Claudia.

—Desde el principio les dije que un matrimonio forzado no iba a durar.

León le sostuvo la mirada con frialdad.

—Si solo vas a echar culpas, tengo cosas que hacer.

Claudia se quedó momentáneamente descolocada.

León nunca sacaba a relucir los asuntos de su matrimonio.

Pero ahora era evidente que a su hijo se le estaba acabando la paciencia.

—Estás exagerando con esa búsqueda —dijo Claudia bajando el tono—. ¿No eras tú quien nunca la quiso?

La frase hizo que León se detuviera a medio paso.

Unos segundos de silencio.

Y luego, con voz grave:

—Se llevó a mi hijo.

La respuesta sonó cortante, desprovista de emoción.

Pero Claudia alcanzó a percibir algo distinto en los ojos de su hijo.

Desorden.

Y eso fue suficiente para que la mujer empezara a intuir...

que aquel asunto ya iba mucho más allá de una simple cuestión de responsabilidad.

De noche.

León entró en la habitación, que ahora le resultaba absurdamente grande para una sola persona.

Recorrió el espacio con la mirada, despacio.

Ya no estaban los libros de Sabrina en el sofá.

Ni aquel perfume suave que ella dejaba flotando en el aire.

Ni la voz menuda que cada noche llenaba el cuarto con anécdotas sin importancia.

Todo había desaparecido.

Abrió el armario sin proponérselo.

Dentro, algunas prendas de Sabrina seguían colgadas, las que no se llevó.

León se quedó contemplándolas un buen rato.

Antes, siempre había sentido que Sabrina era demasiado ruidosa.

Demasiado pegajosa.

Que lo quería demasiado.

Pero ahora que aquella mujer se había marchado de verdad...

la casa no hacía más que sentirse vacía.

El teléfono vibró de pronto.

Un mensaje del detective.

Lo sentimos, señor. Perdimos el último rastro de la señora Sabrina en las afueras de la ciudad hace dos meses.

León leyó el mensaje sin mover un solo músculo del rostro.

Pero unos segundos después...

¡CRASH!

El vaso que descansaba en la mesilla estalló contra el suelo.

Por primera vez desde que Sabrina se fue, León perdió el control por completo.

Y lo que más lo enfurecía era...

que ni siquiera sabía si ella se encontraba bien.

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Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
De verdad es muy bonita, pero no avanza mucho 👏🤣
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Como que no avanza mucho 👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que hermoso capitulo, esta muy bonita la novela, felicidades escritora 👏👏👏
veritoo❤️
la nena nació en Holanda no en Italia
veritoo❤️
calides?..acaso sabía lo q significaba?..no se xq tanta insistencia en buscarla q no era q estaba super enamorado d su primer amor. q x pensar en ella ni la miraba a su esposa y en la verdadera Sabrina iso q muriera? claro q eso no lo sabe pro el punto es q jamás existió su esposa para el x pensar en su gran amor ..dónde esta ahora ella en tres años no dejo d buscar a su esposa...y su gran amor q?
veritoo❤️
q no perdone a nadie ni siquiera al padre xq x prestigio y desobediencia le dieron la espalda..si hicieron eso lo hicieron con consciencia así q no hay oportunidad...dejar sola dar la espalda ttofo xq no ISO la voluntad d ellos..vayanse a cagar 😡
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que hermoso capitulo 👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que buena, la sra lo tomo bien 👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Ojalá esta vez logren ser felices 👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que lindos, al fin pensé que nunca pasaría, ahora a contarle la verdad a su hija 🤣👏👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Se empezó a arreglar la cosa entre ellos 🤣👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Que hermoso capitulo 👏👍👍
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Esta linda, esa niña es super dotada 🤣🤣
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Esta muy buena, algo pasará de nuevo entre ellos, con ayuda de su hija, él ya está arrepentido de lo vivido, tiene derecho a recuperar su familia 🤣👏👍
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Bueno siendo asi, lo perdonara, espero no tan luego 🤣👏👏
Delfina Del Carmen Henriquez Ruiz
Deja que sufra un poco mas 🤣👏👏
Melina Cervosa
él no te acaba, no te abandonó , vos te fuiste / huiste
Melina Cervosa
por qué le dice OM a León? de "hombre del parque"? ... a estas alturas ya debería saber que es su padre, desde que estaba en el hospital y ella preguntó
Melina Cervosa
hasta ahora nunca vi que te acompañen a desmayarte 🤔
Magaly Bozo
BUENA
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