NovelToon NovelToon
Amar Al Chico Equivocado

Amar Al Chico Equivocado

Status: En proceso
Genre:Amor prohibido / Amor eterno
Popularitas:727
Nilai: 5
nombre de autor: Yulexi De Fernández

Todo comenzó cuando una joven se enamoró de un muchacho con un pasado lleno de errores. Él era conocido por meterse en problemas y vivir al margen de la ley, pero ella decidió creer que podía cambiar. Poco a poco, su amor logró transformar su manera de ver la vida, aunque el destino los puso a prueba cuando él terminó en la cárcel. Mientras él cumplía su condena, ella decidió esperarlo. Su amiga no dejaba de advertirle: «Mija deje ese hombre, usted está sufriendo demasiado». Pero, a pesar de las dudas y los obstáculos, y relaciónes íntimas aquel amor demostró ser más fuerte que cualquier distancia.

NovelToon tiene autorización de Yulexi De Fernández para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2 _ lo que nadie conoce detrás del hombre malo

Capítulo 2

Narra Cristian

Hola, soy Cristian Murillo, tengo 23 años y soy de Cali, Colombia. Nací el 12 de noviembre de 2003. Si me preguntan cómo soy, seguramente muchos dirían que soy un man complicado, de esos que uno ve por la calle y prefiere no meterse en problemas.

Y la verdad... no los culpo.

Ando en malos pasos.

No porque desde pelao hubiera soñado con terminar así ni porque me pareciera bonito vivir de esa manera. La vida simplemente me fue llevando por caminos que, cuando quise darme cuenta, ya eran difíciles de abandonar.

Mi infancia fue de la berraca.

Cuando tenía 13 años, mi mamá murió. Esa fue la primera vez que sentí que la vida podía cambiar de un momento a otro. Hasta ese día, aunque no teníamos mucho, yo tenía a mi mamá. Ella era la persona que siempre estaba pendiente de mí, la que me regañaba cuando hacía alguna embarrada y la que me hacía sentir que, por lo menos, tenía un lugar al cual regresar.

Después de que murió, todo cambió.

Me quedé viviendo con un tío porque no tenía muchas opciones. Al principio pensé que las cosas iban a mejorar, pero terminó siendo todo lo contrario.

Mi tío no era precisamente una persona cariñosa conmigo. Muchas veces me trataba mal y me hacía sentir como si yo fuera una carga. Yo era apenas un pelao y no entendía por qué me había tocado vivir una situación así.

Un día me dijo que tenía que trabajar.

Tenía 13 años.

Me mandó a vender caramelos en los buses. Yo me montaba con mi bolsita, caminaba por los pasillos y trataba de convencer a la gente de que me comprara algo. Había personas que me ayudaban y otras que ni siquiera me miraban.

Al principio me daba mucha pena.

Después me fui acostumbrando.

Aprendí a moverme por las calles de Cali, a reconocer diferentes sectores y a tratar con todo tipo de personas. Mientras otros pelaos de mi edad estaban preocupados por el colegio, por jugar fútbol o por salir con los amigos, yo estaba pensando en cómo conseguir algo para comer.

Hasta que un día dije:

—No más.

No quería seguir viviendo de esa manera.

Me fui.

Y ahí fue cuando realmente conocí la calle.

La calle no era como algunas personas la imaginan. No era aventura ni libertad. Era sobrevivir. Era aprender rápido, desconfiar de ciertas personas y entender que nadie iba a resolverme la vida.

Conocí muchachos que estaban en situaciones parecidas a la mía. Algunos también habían crecido sin apoyo, otros simplemente habían tomado malas decisiones. Poco a poco me fui acercando a ese ambiente.

Y cometí errores.

Errores que todavía cargo conmigo.

Con el tiempo terminé metido en cosas que no debía. Empecé a ganarme una reputación y muchas personas comenzaron a conocerme por un apodo.

El Gato.

¿Por qué?

Por mis ojos verdes.

Desde pequeño los tenía así y siempre había alguien que me decía que parecía gato. El apodo se quedó y terminó siendo la manera en que muchos me reconocían.

A mis 23 años ya no soy aquel niño que vendía caramelos en los buses.

Pero tampoco puedo decir que tuve una vida fácil.

Aprendí a ser fuerte a la fuerza. Aprendí a guardar silencio cuando era necesario y a no contarle mis problemas a cualquiera. También aprendí que las decisiones tienen consecuencias, aunque uno muchas veces no quiera aceptarlo.

Por fuera puedo parecer frío.

Por dentro, las cosas son diferentes.

Todavía recuerdo a mi mamá.

Hay noches en las que me pregunto qué habría sido de mí si ella hubiera seguido viva. Tal vez mi vida habría tomado otro rumbo. Tal vez habría terminado mis estudios, conseguido un trabajo normal y llevado una vida completamente diferente.

Pero eso nunca lo voy a saber.

Lo único que tengo es el presente.

Vivo con las consecuencias de las decisiones que he tomado y sé perfectamente que no puedo seguir escapando de ellas para siempre.

No soy un héroe.

Tampoco quiero que nadie me vea como uno.

Soy simplemente Cristian Murillo, un man de Cali que creció demasiado rápido, que perdió a su mamá cuando apenas era un pelao y que terminó tomando caminos equivocados.

A veces pienso que todavía queda algo del muchacho que fui.

Uno que solamente quería tener una vida tranquila.

Uno que quería sentirse querido.

Uno que, después de tantos golpes, todavía está tratando de descubrir qué hacer con su vida.

Pero en ese momento yo no sabía que mi historia estaba a punto de cambiar.

Y todavía no tenía idea de quién iba a aparecer en mi camino.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play