NovelToon NovelToon
DE EX NOVIA A MADRASTRA

DE EX NOVIA A MADRASTRA

Status: En proceso
Genre:Mafia / Amor prohibido / Casada Con Mi Ex's Familiar
Popularitas:749
Nilai: 5
nombre de autor: Paula Mariana Jurado Ramirez

sin espoiler

NovelToon tiene autorización de Paula Mariana Jurado Ramirez para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

EL HOMBRE QUE OBSERVABA

La noche había avanzado lentamente.

En la mansión de Christopher, las luces comenzaban a apagarse una por una.

Los empleados se habían retirado a sus habitaciones.

Los guardias continuaban vigilando los alrededores.

Y en el segundo piso, Christopher y Mirelith se encontraban todavía despiertos.

Había algo diferente en Mirelith aquella noche.

Cada cierto tiempo miraba su mano.

El anillo seguía allí.

Brillando bajo la luz tenue de la habitación.

Christopher la observó desde el otro lado.

—Sigues mirando el anillo.

Mirelith sonrió.

—No puedo evitarlo.

—¿Te arrepientes?

Ella levantó inmediatamente la mirada.

—No.

Christopher sonrió.

—Bien.

Mirelith volvió a mirar la joya.

—Es que todavía me cuesta creer que mañana voy a despertar siendo tu prometida.

Christopher se acercó.

—Puedes acostumbrarte.

—¿Tan rápido?

—Pienso recordártelo todos los días.

Mirelith soltó una pequeña risa.

—Eres demasiado seguro de ti mismo.

—Solo cuando se trata de ti.

Ella sonrió.

Christopher tomó su mano.

—Mañana se lo diremos a Kalel.

Mirelith hizo una pequeña mueca.

—Creo que va a quedarse en shock.

Christopher rio.

—Probablemente.

—Después de todo...

Mirelith hizo una pausa.

—Soy su exnovia.

Christopher asintió.

—Lo sé.

—Y ahora voy a casarme con su padre.

—También lo sé.

Mirelith lo miró.

—Dicho así suena todavía más extraño.

Christopher soltó una carcajada.

—Un poco.

Ambos rieron.

Por unos instantes, la mansión volvió a sentirse tranquila.

Pero aquella tranquilidad no duraría demasiado.

Porque muy lejos de allí...

alguien acababa de descubrir algo que cambiaría sus planes.

---

En una oficina ubicada en otra zona de Madrid, Alejandro Varela permanecía frente a una enorme pantalla.

Habían pasado varios días desde que comenzó a vigilar discretamente los movimientos de Christopher.

No necesitaba acercarse.

No necesitaba enviar hombres a la mansión.

Solo necesitaba observar.

Cada entrada.

Cada salida.

Cada reunión.

Cada persona que visitaba la residencia.

Alejandro estaba sentado en un sillón mientras uno de sus hombres revisaba información.

—Señor.

Alejandro levantó la mirada.

—Habla.

—Tenemos nueva información.

—¿Sobre Christopher?

—Sí.

El hombre colocó una carpeta sobre el escritorio.

Alejandro la abrió.

Había fotografías recientes.

Christopher entrando a la mansión.

Mirelith caminando junto a él.

Los dos entrando al automóvil.

Una fotografía tomada aquella misma tarde mostraba a Mirelith levantando la mano.

El anillo podía verse claramente.

Alejandro entrecerró los ojos.

—¿Qué es eso?

—Un anillo.

—Ya veo.

Tomó la fotografía.

La observó durante varios segundos.

Después levantó la mirada.

—¿Desde cuándo?

—Fue esta noche.

—¿Qué ocurrió?

El hombre respiró profundamente.

—Christopher le propuso matrimonio.

Alejandro permaneció completamente inmóvil.

—¿Están comprometidos?

—Sí.

Una sonrisa muy leve apareció en el rostro de Alejandro.

—Interesante.

Volvió a mirar la fotografía.

—Así que finalmente decidió hacerlo.

—Parece que sí.

Alejandro dejó la fotografía sobre el escritorio.

—¿Quién es ella exactamente?

—Mirelith.

—Eso ya lo sé.

—Tiene una relación anterior con Kalel.

Alejandro levantó la mirada.

—¿Con el hijo de Christopher?

—Sí.

Eso llamó su atención.

Alejandro tomó nuevamente la fotografía.

—Entonces es la exnovia de su hijo...

Miró la imagen.

—...y ahora será la esposa de Christopher.

—Así parece.

Alejandro se recostó en su silla.

Aquella información cambiaba la manera en que observaba a la familia.

Hasta ese momento, Mirelith había sido simplemente una persona cercana a Christopher.

Ahora era diferente.

El compromiso significaba que pronto ocuparía un lugar mucho más importante dentro de aquella familia.

—¿Cuándo piensan casarse?

—Todavía no lo sabemos.

—Averígüenlo.

—Sí, señor.

Alejandro cerró la carpeta.

—Y quiero saber algo más.

—¿Qué?

—¿Christopher conoce toda la historia entre ella y Kalel?

El hombre asintió.

—Sí.

—¿Y aun así decidió comprometerse?

—Sí.

Alejandro sonrió ligeramente.

—Entonces está más seguro de ella de lo que imaginaba.

---

Mientras tanto, en la mansión...

Mirelith dormía.

Christopher, en cambio, permanecía despierto.

Había algo que no lograba quitarse de la cabeza.

Aquella sensación.

La misma que había tenido días atrás.

Como si alguien estuviera observando.

Se levantó lentamente.

Caminó hasta la ventana.

Miró los jardines.

Los guardias patrullaban.

Las cámaras funcionaban con normalidad.

Todo parecía estar en orden.

Christopher frunció el ceño.

—¿Quién eres...?

No había nadie allí.

Pero su instinto le decía que algo no estaba bien.

Entonces escuchó pasos detrás de él.

Era Mirelith.

—¿No puedes dormir?

Christopher se giró.

—Te desperté.

—No.

Ella se acercó.

—¿Qué ocurre?

Christopher miró nuevamente hacia el exterior.

—Tengo la sensación de que alguien nos observa.

Mirelith se quedó seria.

—¿Crees que tiene relación con lo que ocurrió anteriormente?

—No lo sé.

Christopher pasó un brazo alrededor de ella.

—Pero no voy a ignorarlo.

Mirelith apoyó la cabeza en su hombro.

—Confío en ti.

Christopher la miró.

—Y yo voy a protegerte.

Ella levantó la mirada.

—No quiero que cambies nuestra vida por miedo.

Christopher negó.

—No lo haré.

Le tomó suavemente la mano.

—Pero tampoco voy a permitir que alguien se acerque a ti sin que sepamos quién es.

Mirelith asintió.

---

Al día siguiente, Alejandro recibió más información.

Su hombre entró en la oficina.

—Señor.

—¿Qué descubriste?

—Christopher todavía no ha anunciado oficialmente el compromiso.

—Pero ya es público dentro de su círculo cercano.

Alejandro asintió.

—¿Y el hijo?

—Kalel todavía no lo sabe oficialmente.

Alejandro levantó una ceja.

—¿Cómo es posible?

—Christopher planea decírselo personalmente.

Alejandro soltó una pequeña risa.

—Interesante.

Se levantó.

Caminó hasta la ventana.

—Una familia con un juicio reciente, un compromiso nuevo y un enemigo observándolos desde las sombras.

Se giró hacia su hombre.

—Las circunstancias están cambiando rápidamente.

—¿Quiere que aprovechemos la situación?

Alejandro permaneció pensativo.

Finalmente negó.

—Todavía no.

—¿No?

—No quiero apresurarme.

Miró nuevamente la fotografía de Mirelith.

—Quiero saber qué clase de persona es ella.

—¿Por qué?

Alejandro respondió tranquilamente:

—Porque Christopher acaba de convertirla en una de las personas más importantes de su vida.

Hizo una pausa.

—Y eso significa que también puede convertirse en una pieza importante de esta guerra.

---

Esa misma tarde, Christopher finalmente reunió a Kalel.

Mirelith estaba a su lado.

Kalel entró al salón.

—¿Qué ocurre?

Christopher sonrió.

—Queríamos hablar contigo.

Kalel miró primero a su padre.

Después a Mirelith.

—Eso suena serio.

Mirelith soltó una pequeña risa nerviosa.

Christopher tomó la mano de ella.

Kalel bajó la mirada hacia sus manos.

Entonces vio el anillo.

Sus ojos se abrieron.

—Espera...

Christopher sonrió.

—Sí.

Kalel miró a Mirelith.

Después nuevamente a su padre.

—¿Se van a casar?

Mirelith sonrió.

—Sí.

Kalel permaneció inmóvil durante unos segundos.

Después soltó una pequeña risa.

—Vaya.

Christopher levantó una ceja.

—¿Eso es todo?

Kalel negó con la cabeza.

—Es que estoy procesándolo.

Mirelith se acercó.

—¿Estás molesto?

Kalel la miró.

—No.

Después miró a su padre.

—Si ustedes son felices...

Sonrió.

—Me alegro por ustedes.

Christopher sintió alivio.

—Gracias.

Kalel miró nuevamente el anillo.

—Aunque admito que la situación es bastante extraña.

Mirelith rio.

—Eso mismo dije yo.

Los tres terminaron riendo.

Por primera vez en mucho tiempo, la familia pudo compartir un momento tranquilo.

Pero ninguno de ellos sabía que, mientras hablaban...

una cámara escondida a varios kilómetros de distancia captaba imágenes de la mansión.

Alejandro observaba la pantalla.

Había visto el momento en que Christopher tomó la mano de Mirelith.

Había visto a Kalel acercarse.

Y había visto la reacción del joven.

Alejandro apagó lentamente el monitor.

—Ahora lo sabemos.

Su hombre lo miró.

—¿Qué sabemos?

Alejandro respondió:

—Christopher no solamente tiene algo que proteger.

Hizo una pausa.

—Ahora tiene una familia que puede perder.

El hombre permaneció en silencio.

Alejandro tomó su abrigo.

—Pero todavía no vamos a tocar a nadie.

—¿Entonces qué haremos?

Alejandro sonrió.

—Esperar.

Caminó hacia la puerta.

—Quiero conocer todos sus movimientos antes de hacer el siguiente.

La puerta se cerró detrás de él.

Y por primera vez desde que comenzó aquella vigilancia...

Alejandro tenía una nueva pieza sobre el tablero.

El compromiso de Christopher y Mirelith.

Una noticia que parecía anunciar felicidad.

Pero que, en las manos equivocadas, podía convertirse en el comienzo de una amenaza mucho mayor.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play