NovelToon NovelToon
Los Herederos De Los Elementos

Los Herederos De Los Elementos

Status: En proceso
Genre:Escuela / Mundo mágico / Romance
Popularitas:798
Nilai: 5
nombre de autor: Itzel Velasco

En la Academia Real Arcana, la misteriosa Yoselin despierta el poder oculto de cinco princesas y enseña a los orgullosos príncipes que la unión y el amor son su mayor fuerza para enfrentar al Rey del Vacío.

NovelToon tiene autorización de Itzel Velasco para publicar esa obra, el contenido del mismo representa el punto de vista del autor, y no el de NovelToon.

Capítulo 2: El primer desafío

El amanecer cubría la Academia Real Arcana con una fina capa de niebla cuando el sonido de una campana anunció el inicio de las actividades. Los estudiantes comenzaron a llenar los patios de entrenamiento mientras los maestros preparaban las distintas pruebas del día.

Sin embargo, esa mañana nadie hablaba de las clases habituales.

Todos comentaban lo mismo.

La nueva instructora.

—¿Es verdad que detuvo al príncipe Dante con fuego azul?

—Dicen que ni siquiera usó toda su magia.

—Escuché que derrotó a un escuadrón completo de caballeros cuando tenía dieciséis años.

—No inventes. Si fuera tan poderosa, llevaría el uniforme de un general.

Los rumores crecían con cada minuto.

Yoselin, en cambio, caminaba por el campo de entrenamiento como si no existieran. Revisaba las armas de práctica, acomodaba algunos obstáculos de madera y observaba el terreno con atención.

Cuando el grupo de príncipes llegó, Daniel fue el primero en hablar.

—¿Hoy sí aprenderemos algo útil?

Ella levantó la vista.

—Depende de ustedes.

—Espero que esta vez no sea otro discurso sobre la humildad.

Yoselin sonrió apenas.

—No. Hoy descubrirán cuánto dependen de su orgullo.

Los cinco príncipes intercambiaron miradas.

Oliver, siempre más tranquilo que los demás, observó el circuito que había preparado la instructora.

Había muros de piedra, troncos suspendidos, cuerdas, un pequeño río artificial y plataformas colocadas a diferentes alturas.

—¿Qué se supone que debemos hacer? —preguntó Uriel.

—Llegar al otro lado.

Daniel soltó una risa.

—Eso es demasiado sencillo.

—Lo veremos.

Yoselin levantó una pequeña bandera roja.

—Solo hay una regla: nadie puede llegar solo. Si un integrante queda atrás, todo el equipo fracasa.

Daniel no esperó más.

Corrió en cuanto la bandera descendió.

Dante lo siguió.

César utilizó su magia para impulsarse sobre el agua.

Oliver levantó una roca para construir un puente improvisado.

Uriel creó una corriente de aire para saltar más lejos.

Cada uno utilizó su poder de manera brillante.

Pero ninguno prestó atención a los demás.

Cinco minutos después, Daniel llegó al final del recorrido.

Sonrió satisfecho.

—Gané.

Yoselin negó con la cabeza.

—Perdiste.

—¿Qué?

Ella señaló hacia atrás.

Oliver permanecía atrapado bajo un enorme tronco que había cedido durante el recorrido.

Uriel intentaba liberarlo sin éxito.

Dante había seguido avanzando sin mirar atrás.

Y César ni siquiera se había dado cuenta de que faltaban dos compañeros.

Daniel apretó los puños.

Había estado tan concentrado en ganar que nunca volteó a mirar.

—Un rey jamás abandona a su pueblo para llegar primero —dijo Yoselin con serenidad—. Un verdadero líder cruza la meta cuando todos los que dependen de él también lo hacen.

Ninguno respondió.

Por primera vez, las palabras de la instructora parecían haber golpeado directamente el orgullo de los cinco.

Mientras tanto, en el patio del ala este, las princesas iniciaban una nueva sesión de entrenamiento.

—Hoy no usarán espadas —anunció Yoselin.

Las cinco se miraron confundidas.

En lugar de armas, la instructora colocó frente a ellas cinco pequeños discos de piedra.

—¿Qué debemos hacer? —preguntó Maya.

—Sentarse.

Aurora frunció el ceño.

—¿Sentarnos?

—Exactamente.

Las princesas obedecieron.

—Antes de despertar un gran poder, deben aprender a escuchar su propia magia.

Durante varios minutos no ocurrió absolutamente nada.

Solo el viento movía las hojas de los árboles.

Brisa fue la primera en romper el silencio.

—No siento nada...

—Porque estás intentando escuchar con la cabeza —respondió Yoselin—. Escucha con el corazón.

Poco a poco, cada una comenzó a concentrarse.

Flora sintió una ligera vibración bajo sus manos.

Maya percibió el sonido del agua corriendo incluso donde no había ríos.

Aurora notó un calor agradable recorriendo sus brazos.

Brisa sintió el viento rodearla como si quisiera abrazarla.

Solo Elisabeth permanecía inmóvil.

Entonces ocurrió.

El disco de piedra frente a ella comenzó a brillar.

Una tenue luz plateada apareció alrededor de sus manos.

Pero, mezclándose con ella, surgieron pequeños destellos oscuros.

Las sombras giraban lentamente alrededor de la luz.

Yoselin abrió los ojos con sorpresa.

—Así que ya comenzó...

Antes de que alguien pudiera preguntar a qué se refería, el brillo desapareció.

Elisabeth respiraba agitadamente.

—¿Qué fue eso?

Yoselin sonrió con tranquilidad.

—Tu magia despertando.

Desde una de las ventanas del castillo, Valeria observaba el entrenamiento.

A su lado se encontraba Selene.

—¿Así que esa es la famosa instructora? —preguntó la vampiresa.

Valeria cruzó los brazos.

—No parece gran cosa.

—Pero todos hablan de ella.

Los ojos de la hechicera se estrecharon cuando vio a Daniel discutir nuevamente con Yoselin.

—Eso cambiará pronto.

—¿Qué piensas hacer?

Una sonrisa apareció en el rostro de Valeria.

—Si esa mujer quiere quedarse en la academia... tendrá que demostrar que realmente merece estar aquí.

Al finalizar las clases, León esperaba sentado bajo un viejo roble.

Sostenía la piedra negra que Yoselin le había entregado el día anterior.

En cuanto ella llegó, el muchacho la mostró con desánimo.

Seguía completamente negra.

—Lo sabía...

Yoselin tomó la piedra entre sus manos.

—¿La llevaste contigo todo el día?

—Sí.

Ella asintió.

—Entonces ya comenzó a funcionar.

León la miró confundido.

—Pero no cambió de color.

—Porque esa piedra no reacciona a la magia.

El príncipe abrió los ojos sorprendido.

—¿Entonces?

—Reacciona a la esperanza.

León permaneció en silencio.

—Ayer llegaste convencido de que nunca despertarías tu poder. Hoy entrenaste durante horas sin rendirte. Eso significa que ya rompiste la primera cadena.

El muchacho sonrió por primera vez en mucho tiempo.

Era una sonrisa pequeña.

Pero sincera.

Yoselin sabía que los grandes cambios siempre comenzaban así.

Con un solo paso.

Aunque nadie más fuera capaz de verlo.

Muy lejos de allí, oculto bajo las ruinas del antiguo Santuario del Vacío, un par de ojos rojos se abrieron lentamente.

—La portadora ha llegado...

Una voz profunda resonó entre la oscuridad.

—Encuéntrenla antes de que rompa el primer sello.

Las sombras comenzaron a moverse.

La guerra, silenciosa durante siglos, acababa de dar su primer paso.

1
NovelToon
Step Into A Different WORLD!
Download MangaToon APP on App Store and Google Play